viernes, 30 de septiembre de 2011

Crítica: Mil Gritos Tiene la Noche

A principios de este año, el pasado 8 de enero más concretamente, nos dejaba Juan Piquer Simón. El guionista y director valenciano ha sido, sin duda, uno de los grandes del cine fantástico de este país, siempre teniendo en cuenta las adversidades, financieramente hablando, y el escaso interés que este país, sobretodo “las autoridades” encargadas de las ayudas al cine español, le brindaron a sus proyectos.

Un tipo que, como los jóvenes de hoy en día (también por problemas de “financiación”), tuvo que salir a buscarse los (cuatro) duros que necesitaba para sus películas allende nuestras fronteras. Un autentico superviviente del cine de serie B, un pionero y defensor del cine de genero en nuestro país, al que, supongo, no le debían molar mucho los dramas post-guerra, el único cine que los señores de la industria consideraban “el bueno” y el que merecía recibir la pasta; aunque a Piquer Simón no se le ocurrió tirar por ahí, le daría pereza… “Cine de boina”, lo llamaba el mismo.

Como decía, Juan Piquer Simón nos ha dejado mucha serie B desde las catacumbas de los circuitos más underground: “La Grieta”, “Slugs”, “Viaje al centro de la tierra” o la descojonante “Supersonic Man”, posiblemente el primer superhéroe español de la gran pantalla. Incluso tuvo que fundar un pequeño estudio de efectos especiales para que se hicieran cargo de sus películas, porque en aquella época, aquí sencillamente no había nada de eso, así de desolador era panorama y así de meritorio, por otra parte, fue su trabajo durante los finales de los 70 y los 80.

Tristemente, el escenario no ha cambiado mucho desde esa época, donde la señora Pilar Miró y el publico en general ninguneaba cualquier conato de cine de genero en este país, y aun hoy en día, los Collet-Serra de la vida han de largarse de aquí para poder contar con medios y publico que permitan llevar a cabo sus películas, pero vamos avanzando...

Sirva esta intro, más extensa de lo habitual sobre el director de la cinta comentada, como nuestro minúsculo homenaje y recordatorio a la figura de Juan Piquer Simón, personaje indispensable del género fantástico patrio.

El legado del cineasta valenciano consta de unos 20 títulos entre las que se encuentran las películas anteriormente nombradas y la que hoy nos ocupa: “Mil gritos tiene la noche”, también conocida como “Pieces” para el mercado de los USA.

El guion original de “Mil gritos tiene la noche”, según dicen, constaba de únicamente 30 paginas y era obra del cutre de Joe D’Amato, quien sino podría estar tras semejante… cosa. Piquer Simón aceptó el reto de dirigir este intento de película a partir de dicho guión y tiró hacia delante el proyecto, eso sí, reescribiéndolo continuamente sobre la marcha.

La cinta, a priori, parte como una mezcla entre un slasher y giallo, pero sobre todo una película extraña, muy extraña, con un arranque y un final espectaculares, aunque la falta de guión, no porque sea malo, que también, sino que por lo corto que resultaba, obligaron a Piquer Simón a meter con calzador escenas demenciales de autentico relleno, que no vienen prácticamente a cuanto con la película, y que acaban de darle ese toque hilarante final que tiene todo el film.

Estoy seguro que Piquer Simón era un tío con sentido del humor y muy consciente de las limitaciones con las que trabajaba, aprovechándose de esa situación dentro de ese contexto, pero durante muchas partes del metraje uno se pregunta si está viendo una comedia gore realizada así conscientemente, lo cual seria una autentica genialidad, o es que la ida de olla fue tan demencial que la cosa se fue de madre y salió como salió, lo cual me parecería igualmente genial. Fuera lo que fuera, me encanta la afirmación que escuche sobre esta película y que viene a decir algo así como que “Mil gritos tiene la noche” es una de las mejores peores películas de la historia. Y no se podría definir mejor a esta cinta que con esa frase. Una película alucinante de principio a fin que te deja con la boca abierta, fascina y provoca risa a partes iguales, y que tiene sangre y gore a tutti pleni; de hecho, sorprende el nivel de brutalidad de algunas escenas para la época (1982).

No quiero desvelar demasiado sobre la trama de la película, la cual es bastante simple, como decía antes, es un slasher más o menos “clásico” en el cual acontecen una serie de asesinatos en una universidad. Tiene ese toque giallo, con la investigación policial, cuyos diálogos entre policías e interrogados son igualmente risibles y absurdos en muchos momentos, además las víctimas son en su mayoría chicas de esta universidad.

Resumiendo: Desmembramientos, sangre, gore, motosierra, tetas, penes… y risas. Una locura en la que, como decía anteriormente, solo caben dos posibilidades: o flipas mucho con lo que estas viendo o te partes de la risa, sin que ambas situaciones sean excluyentes.

“Mil gritos tiene la noche” es definitivamente un gran… slasher? comedia? da igual, es una película que hay que ver al menos una vez. Es un genuino producto dirigido a los grindhouses yanquis de los 80, de hecho la película se estreno en 97 cines solo en New York, y apuesto que entre esos 97, alguno se hallaría en la mítica calle 42… vamos, el éxito de esta cinta es el equivalente a lo que le hubiera gustado a Robert Rodríguez que le hubiera pasado a su “Planet Terror” si la hubiera hecho 30 años antes, claro.

La película es aun hoy una película de bastante culto en Estados Unidos donde han salido varias ediciones bastante completas en DVD, una de ellas doble en la que el segundo disco incluye una extensísima entrevista al propio Juan Piquer Simón. El culto es tal que hasta Eli Roth no es solo fan declarado de “Mil gritos tiene la noche”, sino que declaró que se trataba de su slasher favorito.

Soy consciente que recomendar “Mil gritos tiene la noche” en según qué círculos es “peligroso”. A los más puristas del género imagino que les parecerá una broma de mal gusto. A mi me dejo boquiabierto la primera vez que la vi, y aun hoy en día me sigue gustando y haciéndome reír. Una película de necesario visionado, yo se la recomiendo (como decía Joaquín Prat) aun a riesgo de dejar mi criterio por los suelos.

3 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

hace poco le dediqué una entrada en mi blog a Mil gritos tiene la noche. Joder, a mi me parece el súmun del cine chusco y genial a partes iguales.
¿y el épico final? ¡me encantó! En conjunto es una joya.

Ash Williams dijo...

El final es BRUTAL!

Es acordarme de el y entrarme la risa floja...

El Rector dijo...

No hace años ni nada que vi esta película y sinceramente, no recuerdo una mierda, secuencias sueltas. Habrá que darle un revisionado urgente.

Eso si, Slugs es una maravilla. Y de Supersonic Man que decir sin que se me empañen los ojos... grandiosa, sublime!!! Eso era un superhéroe y lo demás eran tonterías. Ha día de hoy y a riesgo de parecer desequilibrado, aun tarareo el tema principal: Supersonic maaaaaaan, i wanna byyyyyyyyyyyy!!!!!!

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