sábado, 31 de diciembre de 2011

Nido de Cuervos os desea un feliz 2012

Muere el 2011. Así que ahora, que tengo un ratito, no me gustaría despedirme de él sin dar las gracias a una serie de personas que han convertido este a priori, profético y apocalíptico año, en una fecha para el recuerdo de alguien, un agonizante y esquelético cuervucho solitario que una vez, tuvo la genial idea de ponerse a desvariar sobre cine fantástico y que mira tu por donde, ahora luce orgulloso, bien alimentado y con las plumas brillantes e impecablemente acicaladas en lo alto de su propia satisfacción… un poquito mas cerca de las estrellas.

Personas que han convertido un diminuto blog de cine fantástico en lo que es ahora, personas como Darkotica (aka “rastreator”), siempre a la caza de la noticia, siempre rizando el rizo, intentando llegar donde no ha llegado nadie antes (si, me encanta Star Trek), peinando la red y traduciendo ancestrales lenguas muertas para acercarnos títulos que de otra forma, pasarían totalmente inadvertidos para el ojo humano y siempre (o casi siempre, que no tenga duda nuestro buen amigo Eddie) rigurosamente documentados. Personas como Wikus Van de Merwe, el jodido gigante estudiante de cine que se mama cualquier cosa que sea proyectada en una sala de cine para posteriormente diseccionarla con la precisión de un bisturí y que además, en lo personal, siempre tiene la inestimable cualidad de decirle a uno lo que piensa, abiertamente (aunque no siempre estemos de acuerdo, eh, jodido alicantino). Personas como Ted Bundy, siempre dispuesto a sacrificar horas de sueño con tal de llevar a buen puerto sus muchas empresas, capaz de cargarse sobre las espaldas la cobertura de un evento tan grande como es el Festival de Sitges y salir airoso, siempre el primero a la hora de implicarse y de proponer cosas diferentes, como por ejemplo ese divertido especial de Halloween que tanto disfrutamos algunos. Personas como Ash Williams, mi compatriota, con el cual comparto, entre otras cosas, miedos infantiles y que nunca encuentra visionados destacables para reseñar y acaba tirando de clásicos (que no está la cosa tan mal, Sr. Williams). Personas como Norman Bates, quien sacrifica horas de estudio y ciertas partes de su anatomía para acercarnos esos maravillosos análisis cinéfilos tan suyos (¿Será la industria de Hollywood capaz de seguir su ritmo en lo que a la franquicia de Psicosis se refiere?). Personas como El Sepulturero Torero. El único, el inigualable, el genio. De él, lo único que podemos hacer, es aprender y regocijarnos en las sombras por la dicha de tenerlo entre nosotros. ¿Quién mi iba a decir a mi, que iba a sacar tanto provecho de mis visitas nocturnas al cementerio? Parece mentira que esté tan mal visto esto de profanar tumbas… Personas como The Wrong Girl (aka “cabecita loca”), una personalidad digna de estudio, que parece que no está, pero que al final, siempre llega a tiempo a la cita y lo hace, además, perfectamente acicalada (no haces honor a tu nombre… un petó). Y por supuesto, personas como Lestat, nuestro amigo del otro lado del charco, que sigue acompañándonos en este apasionante viaje hacia el lado oscuro del celuloide y como la señorita Missterror, quien ha hecho de este especial navideño tan especial que hoy justo termina, algo, si cabe, un poquito mas especial, por que jamás las alas de cuervo, le quedaron tan bien a nadie.

Personas como las que nos seguís a diario, algunas osadas, incluso se atreven a comentar con nosotros de forma habitual: Dr. Gonzo, Ash, El Señor de las Tildes (manifiéstate cabrón), The Film Connoisseur, Anonymous (este a veces, incluso se hace pesado y todo) y otros muchos que sin duda se me olvidan ahora (lo siento, es lo que tiene ser algo cortito). También quiero hacer aquí y ahora, un llamamiento a nuestro seguidor Moscovita, si tío, hablo de ti, que seguramente, ahora estás leyendo esto, salúdanos joder (aunque sea en ruso), muero por saber tu nombre.

Y por supuesto, a blogs tan o mas fantásticos que el nuestro, como Almas Oscuras (que grandes sois), La Opinóloga de Terror (un abrazo a la irrepetible Karla), Dimensión Fantástica (James Wallestein for President!!) o Una Eternidad. Tres Minutos (Alicia… no tengo palabras) por nombrar algunos, que tan buenos ratos nos hacéis pasar.

Y no quiero, no puedo, olvidarme de los Ligres, criaturas fantásticas mitad tigre mitad león, que si, que existen, que a mi me lo han dicho fuentes fiables. Fuentes en las que confío más, que en mi mismo.

A todos, GRACIAS.

¡!Muerte al amanecer!!! ¡!Muerte!!!

Siniestro año 2012 tengan ustedes.

The Fucking Rector.

Crítica: Aventuras en la Gran Ciudad

No me cansaré de repetirlo. Los 80 fueron en gran parte propiedad de las comedias de enredos, aventuras o sobre las relaciones juveniles, películas recomendadas para toda la familia que aseguraban pasar un buen rato y, en ocasiones, reventar las taquillas.

Chris Parker (Elisabeth Sue – nominada como mejor actriz en 1995 por “Leaving Las Vegas”), una encantadora y bella adolescente de 17 años, planea una cena romántica con su novio, pero éste le da plantón. Así que emplea la noche cuidando a los hijos de sus vecinos que van a una fiesta en la gran ciudad. Convencida de que va a pasar una noche sosegada, la tranquilidad se rompe cuando su histérica amiga Brenda (Penelope Ann Miller) le llama suplicando ser rescatada de los peligros que tiene la sucia estación de autobuses del centro de la ciudad, donde ha ido a parar después de escaparse de casa. Una aburrida noche se convierte en una explosión de aventuras agitadas y espeluznantes. Durante la expedición, los jóvenes (un adolescente enamorado de la niñera -Keith Coogan como Brad Anderson- y una niña, hijos de los vecinos, y el amigo del chaval interpretado por Anthony Rapp) y la niñera son perseguidos por una banda de gángsters de vehículos robados, cantan blues para salvar su vida en un bar de mala muerte y escapan de cuchillos, cadenas y balas de bandas de quinceañeros, haciendo de ésta una noche de aventuras en la gran ciudad que nunca olvidarán.

Escrita por David Simkins y dirigida por el fantástico Chris Columbus, “Adventures in Babysitting” es una comedia adolescente de 1987 al estilo “¡Jo, que noche!” de Martin Scorsese pero siguiendo la línea de las taquilleras y rentables producciones de aventuras juveniles cuyo máximo representante está en las obras de la productora Amblin Entertainment del rey Midas Spielberg.

El personaje más carismático de la cinta es sin lugar a dudas la niña Sara Anderson (Maia Brewton). Ya desde el principio se nos presenta como fiel admiradora del personaje de cómics Thor. Su habitación es un mausoleo del superhéroe de Marvel. En las paredes pósters y dibujos cuelgan por doquier con la imagen del Dios y una extensa colección de merchandising viste el dormitorio. Además, Sara lleva sobre su larga melena una réplica del casco de Thor que complementa con otra réplica del famoso martillo. Para chincharla, su hermano mayor dice que “Thor es un maricón” y ella defiende como una verdadera fan la dignidad de su ídolo ficticio. En relación a los gustos de la pequeña del grupo, podemos disfrutar e identificarnos con la mocosa (yo era y soy fiel defensor de Spiderman, incluso cuando aun no sabía leer me compraban cómics del superhéroe) en una tierna escena en la que la niña confunde a un mecánico (Vincent D’onofrio), con gran parecido físico al personaje (incluso porta un martillo), con Thor. “Oh, Thor, poderoso Dios del Trueno”, dice la niña arrodillándose ante el mecánico. Muy ocurrente y entrañable la escena.

La película, en definitiva, consigue entretenernos y poco más, pero gana adeptos por el trato amable de la situaciones y las escenas amenas que nos ofrece junto al hecho de que sean unos adolescentes los protagonistas del enredo. No se gira en torno a las relaciones de los adolescentes como por ejemplo en “El Club de los Cinco” y el film se centra únicamente en las aventuras de éstos, pero al fin y al cabo eso es lo más importante en esta cinta.

Con este film Chris Columbus debutó como director, después de labrarse una buena reputación como guionista de productos comerciales de gran calidad como “Gremlins” (1984), “Los Goonies” (1985) o “El joven Sherlock Holmes” (1985). Cabe recordar que como realizador, Columbus logró divertirnos con “Solo en Casa” y su secuela o maravillarnos con las dos primeras partes de la saga “Harry Potter” o desternillarnos con “Mrs Doubtfire”.

La película consiguió recaudar 34 millones de dólares, toda una proeza teniendo en cuenta de que el film contaba con un director novel, un presupuesto reducido y un reparto poco conocido.

No me cansaré de repetirlo. Los 80 fueron únicos y no volverán si no a través del visionado de este tipo de películas, con más o menos calidad pero con un único alma.

Feliz 2012 y Feliz Fin del Mundo Mundial familia cuervil y amigos.

LO MEJOR: Aventuras adolescentes por la noche y en la ciudad. El personaje de la niña adoradora de Thor da mucho juego.

LO MENOS BUENO: Algunas de las situaciones con las que se encuentran los jóvenes resultan algo flojas y preparadas.

ANÉCDOTAS: David Simkins, guionista de la cinta, hace un cameo. Es el chico que acompaña al chico que tiene la revista PlayBoy en la fiesta universitaria. Tiene el pelo largo, lleva gafas y viste una sudadera universitaria.

La protagonista, Elisabeth Sue, la pudimos disfrutar en míticas películas como “The Karate Kid” (1984), “Regreso al Futuro II” (1989) y “Regreso al Futuro III” (1990), la vimos en la nominada al Oscar “Leaving Las Vegas” y recientemente participó en “Piranha 3D”.

La tierna Maia Brewton también aparece en “Regreso al Futuro” y en la estupenda serie de televisión “Aquellos maravillosos años”.

MI EXPERIENCIA: Una de las películas más vistas en mi infancia y que descubrí gracias al videoclub que mis padres tuvieron desde principio de los ochenta hasta principio de la década de los 90. Grandes recuerdos me trae esta película del genial Chris Columbus.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Crítica: El Secreto de la Pirámide

Sherlock Holmes es un detective del Londres de finales del siglo XIX que destaca por su gran inteligencia, por ser un observador nato, por su frialdad, su excelente uso de la ironía y por sus deducciones a la hora de resolver enigmas.

Ideado en la mente de Sir Arthur Conan Doyle, el detective Holmes ha protagonizado 4 novelas y 56 relatos, los cuales, componen el denominado Canon holmesiano.

Sherlock Holmes es uno de los personajes literarios más adaptados al celuloide (los otros tal vez sean Tarzán y Drácula), sin embargo, ‘El secreto de la pirámide’ (‘Young Sherlock Holmes’, Barry Levinson, 1985) muestra un elemento innovador que no se había visto hasta entonces: su juventud.

Así es, la pubescencia del detective más famoso de todos los tiempos nos es mostrada en esta maravillosa aventura repleta de brío, energía, inventiva, frescura y –bien entendido- espectáculo.

Cada vez que veo esta película –o ‘Los Goonies’ (‘The Goonies’, Richard Donner, 1985) o ‘Gremlins’ (‘Gremlins’, Joe Dante, 1984) o ‘Willow’ (‘Willow’, Ron Howard, 1988) o ...- pienso lo mismo: “ya no se realizan películas así”. Y es que es cierto, salvo contadas ocasiones (casi siempre son Joe Dante o Steven Spielberg los de esas ocasiones), películas como la que nos ocupa dejaron de hacerse hace mucho tiempo.

Y es una verdadera lástima, porque lejos de los vacuos y anodinos espectáculos con los que nos avasallan hoy día, ‘El secreto de la pirámide’ posee vida, magia, encanto y sobre todo CINE (así con mayúsculas).

Hay fuerza y energía en sus imágenes, tiene una buena historia, además bien contada, sus personajes no son unidimensionales, al contrario, tienen un pasado y su presente te interesa y su futuro te importa, los efectos especiales no son su razón de ser, sino que están ahí para hacer avanzar la trama (por cierto, estuvo nominada para los Oscar en este apartado, igualmente en esta película se pudo ver al primer personaje creado enteramente por ordenador –el caballero con espada de la vitrina de la iglesia-), los villanos tienen carisma y presencia, quieres conocerlos, saber sobre ellos y entender por qué hacen lo que hacen.

En definitiva, todo está bien pensado y realizado, ves el resultado de un trabajo bien hecho, y eso, damas y caballeros, es un placer que no debe dejarse pasar por alto.

No sé si habrá alguien que no la haya visto, pero si así es, solo puedo decirle que no pierda más tiempo y que la consiga porque no se arrepentirá. A los que la hayan visto, les invito a volver a hacerlo porque los visionados de las buenas películas siempre son una satisfacción, asimismo, este tipo de películas ganan con cada nuevo visionado.

Por cierto, vean los títulos de crédito finales hasta su conclusión, porque la sorpresa que hay es de la grandes y satisfactorias.

Lo que más me ha gustado: casi todo.

Lo que menos me ha gustado: algunos clichés, pero eso es algo que debe esperarse en una película comercial.

jueves, 29 de diciembre de 2011

"Viaje al Centro de la Tierra 2", Verne para toda la família

Después de que en 2008 se estrenase “Viaje al Centro de la Tierra”, adaptación muy libre del famoso libro de Julio Verne, que dirigió Eric Brevig y protagonizó Brendan Fraser, ahora nos llega “Viaje al Centro de la Tierra 2: La Isla Misteriosa” (Journey 2: The Mysterious Island), otra nueva y muy libre adaptación de la novela que el escritor francés escribió en 1874, y a su vez secuela de la película del 2008.

En la nueva entrega dirigida por Brad Peyton, podremos ver a Josh Hutcherson (que repite en su papel), Dwayne Johnson (“El Rey Escorpión”), Luis Guzmán (“Boogie Nights”) y Vanessa Hudgens (“Sucker Punch”), sin olvidarnos del siempre correcto Michael Caine (“Hijos de los Hombres”), en una cinta que promete aventuras y fantasía en 3D para toda la familia. La película llegará a los cines españoles el próximo 16 de Marzo de 2012.

“Esta nueva entrega de aventuras comienza cuando Sean Anderson (Hutcherson) recibe una señal codificada pidiendo ayuda. Esta procede de la isla misteriosa Julio Verne, situada en un lugar donde no debería haber una isla. Es un paraje con extrañas formas de vida, montañas de oro, mortíferos volcanes y más de un asombroso secreto.  Incapaz de impedir que realice el viaje, el nuevo padrastro de Sean, Hank (Johnson) decide unirse a él. Junto a un piloto de helicóptero (Guzmán) y su bella y voluntariosa hija (Hudgens), emprenden esta nueva aventura en búsqueda de la isla para rescatar a su único habitante y escapar antes que un tsunami la inunde y entierre sus tesoros para siempre…”



Crítica: La Pequeña Tienda de los Horrores

No puedo evitar empezar con una pequeña declaración de intenciones antes de continuar hablándoos de “La pequeña tienda de los horrores”:

- No me gustan los musicales.
- “La pequeña tienda de los horrores” es un musical.
- Me encanta “La pequeña tienda de los horrores”.

Con estas tres sentencias, que en un principio pudieran parecer que se contradicen, quería dejar claro algo antes de que muchos de vosotros salgáis corriendo (dándole al botón “atrás” del explorador), al leer que en Nido de Cuervos se hace una escribe sobre un musical protagonizado por Rick Moranis (!!??). No os preocupéis, “La pequeña tienda de los horrores” es un musical que le puede gustar incluso a aquellos a los que no le gustan los musicales, como es mi caso.

“La pequeña tienda de los horrores” es un versión de la clásica “La tienda de los horrores” de Roger Corman, una película de 1960 que ya en su día fue una película serie B, que supuso un éxito bastante grande a pesar de lo precario que rodeaba a la película, y que rodeo en general al bueno de Corman en casi todas sus producciones.

No se muy bien que se debió romper en la cabeza de Frank Oz para imaginarse la película original como un musical pero puedo asegurar, a quien no haya visto la original, que es difícil hacerlo.

La trama nos introduce en el drama de una pequeña tienda de flores en un barrio marginal de una gran urbe que esta a punto de cerrar (sí, la maldita crisis de nuevo!), las cosas no van nada bien y el dueño (Vincent Gardenia) tendrá que echar a sus dos ayudantes, Seymour y Audrey (Rick Moranis y Ellen Green), si las cosas no mejoran. Un día, Seymour (el ayudante) descubre un pequeña planta que hará que las cosas cambien de forma radical para la tienda. Todo los vecinos del barrio quieren ir a ver a esa nueva planta tan vistosa que nuestra pequeña tienda expone en su escaparate, y ya de paso, comprar algunas flores. Las ventas parecen ir viento en popa, pero Audrey II (así es como bautizan a la “adorable” plantita) que ha hecho posible todo eso, parece cada día mas mustia y abatida.

Antes de que la pobre Audrey II perezca irremediablemente, Seymour descubre un día, casi de casualidad, como debe alimentar a la no tan inocente plantita: con sangre humana, aunque al final acaba descubriendo algo mucho peor que eso, Audrey II no es de este mundo, se trata de una planta alienígena, y para mas inri, muy hambrienta y tocapelotas.

Con mucho humor negro iremos siguiendo las peripecias del pagafantas (el esta enamoradísimo de su compañera Audrey) de Seymour. Por cierto, Rick Moranis debe ser el arquetipo del aspecto de un pagafantas, el papel le viene como anillo al dedo…

El caso es que nuestro protagonista, Seymour, se las ira ingeniando como puede para ir alimentando a la dichosa planta, primero con su propia sangre y luego, ya seco y enfermizo, con la de algún que otro indeseable al que nadie echará de menos.

“La pequeña tienda de los horrores” es además de un musical, un película con mucho humor negro de ese que tan bien se les da a los americanos, pero es que además el resto del reparto es todo un “all stars casting” de la comedia americana de los 80 y los 90: Steve Martin, James Belushi, John Candy y Bill Murray… “no hase falta desir nada mas” como decía aquel, verdad? Steve Martin y Bill Murray protagonizan una escena que es seguramente uno de los momentos top de la comedia americana de los últimos 20 años.

Hay otros grandes momentos durante la película, a destacar el chaladisimo personaje del dentista, que interpreta Steve Martin, desfasadísimo y sobreactuadísimo, como me gusta a mi. Los momentos del personaje de Rick Moranis con la planta Audrey II son también maravillosos, es que no logro imaginar a nadie mas haciendo el papel que hace Rick Moranis en esta película.

Es una película de la que guardo un gran recuerdo, una película que atrapa, con su toque gamberro e irreverente y sus números, es difícil no quedar fascinado si se ve en edad preadolescente, como me paso a mi, quien la vio en su época, es imposible que no le encante, pero a quien no la haya visto, casi ya en 2012, es totalmente recomendable. Para mi, después de muchos visionados, el ultimo hace poco, precisamente para escribir la review que están ustedes leyendo ahora mismo, sigue siendo un pequeña obra maestra.

Las canciones, yo sin ser una gran amante del rollo Motown, del R&B, etc… me encantan, tienen en general un nivel enorme, maravillosa “Downtown”, por ejemplo, o la propia “Little Shop Of Horrors” que abre la película. Acompañan muy bien las coreografías, con un ambientación y unos decorados muy teatreros, de estética muy colorida y alegre, muy de musical de Broadway, pero con esa chispa de la serie B que le da un aire muy especial a todo el film. A destacar la voz que da voz, valga la redundancia, y las canciones de Audrey II, la planta: sencillamente espectaculares.

Igual de espectacular que sus canciones, es la propia marioneta de la planta, o mejor dicho, las diferentes plantas, ya que durante la película, esta va creciendo y veremos diferentes marionetas de la misma, todas ellas muy logradas, a quien no le gustaría tener en casa una pequeña Audrey II en su primer estado?

La ultima marioneta de la planta, en su estado mas grande, tenia que ser movida por mas de 30 personas y las escenas donde aparecía tenían que ser grabadas a 14 fotogramas, por lo que los actores que compartían plano a menudo tenían que actuar como si lo hicieran a cámara lenta. El resultado en general de los efectos y los maquillajes es bastante bueno.

“La pequeña tienda de los horrores” o “Little shop of horrors” es una película que mezcla musical, comedia negra, drama, horror y ciencia ficción con su toque romántico, como no, es de los 80. Es una película muy disparatada, con un muy buen ritmo de cine clásico, que solo rompen en contadas ocasiones las canciones, que por cierto tiene muchísimas (aviso!), otra de esas joyas que paso bastante inadvertida en su día, sobretodo por estos lares donde los musicales nunca han sido muy del agrado general. Muchos la descubrimos ya en televisión, donde la programaron mucho en “las catacumbas de noche”, como decía el gran Gasset.

Buscando información sobre la película he dado con un dato que desconocía y que me ha dejado perplejo: resulta que la película tuvo un preestreno en Estados Unidos, que tenia otro final. En ese final, la planta se hacia tan grande que acababa con absolutamente todos los habitantes de la ciudad. Pero parece que este final no acabo de gustar durante el preestreno y los responsables de la película decidieron estrenar finalmente la película con otro final. Que error, me parece que hubiera sido un final brutal.

En definitiva, no se la pierdan ustedes, y sobre todo como siempre, que la disfruten.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Crítica: La Novia Cadáver

La moda nos obliga a hablar mal de Tim Burton, que si ha decaído mucho, que todo lo que hace es ahora siempre más de lo mismo. Pero en el tercer largometraje de animación, el director nos trajo una película stop¬-motion (técnica de animación fotograma a fotograma realizada con muñecos) que no deja indiferente a nadie.

Producida y codirigida por Burton, este cuento macabro y siniestro nos relata la historia de Víctor y Victoria, que están a punto de casarse. Es un matrimonio de conveniencia y organizado por sus padres. Nuevos ricos con nuevos pobres. Víctor, que es un soñador, es un poeta, sus padres habían sido pobres (pescadores). Victoria, que también es melancólica y soñadora; y que tiene unos padres venidos a menos que necesitan casarla con un tipo con dinero urgentemente. Romanticismo gótico decadentista. Paisajes románticos con mayúsculas. Cuidado estético al máximo. Además, compone una historia de contrastes. Un mundo gris, triste, aburrido, decaído; el mundo de los vivos. En perfecta contraposición con el mundo de los muertos, donde vive la alegría, la luz, los colores, la música; pero sobretodo, el amor y la compasión, el cariño. Es un claro ejemplo del universo paralelo del director, que siempre se aleja de la visión de la masa para crear sus pequeños mundos distintos, de sociedades monstruosas, de maldades recónditas y personajes siniestros muy, muy buenos de corazón.

Precisamente, para esta película y ayudado por el dibujante español Carlos Grangel, Tim Burton liderando un equipo de diseñadores que crean más de 60 personajes (eran 82 pero se vieron reducidos a 60) con vida propia, con historia, con su conflicto y su carga moral. Si a esto añadimos la música que acompaña la cinta, de manos del eterno Danny Elfman; conseguimos una ambientación y una iluminación perfectas que cargan la escena (una tras otra) de un surrealismo y expresionismo mágicos.

No es una historia más porque tiene una ternura gótica y un toque burtoniano que se queda en tu mente. Unos personajes ideados a la semejanza de ciertos actores fetiches para el director, que otorgan carácter y una personificación total del dibujo (que deja de ser un ente plano de 2D). Para mí, en la novia cadáver; las voces están clavadas. Las interpretaciones de Johnny Depp y Helena Bonham Carter, Emily Watson; amén del resto de secundarios (y no tan secundarios) tienen una calidez impresionante. El hecho de que en verdad se interprete el interior de los personajes y lo que no dejan ver. Personajes que incluso muertos, muestran una belleza increíble porque se deja ver que en verdad, su alma es hermosísima. Así se puede comprobar el contraste de como los personajes que luchan contra las normas establecidas por la sociedad, contra la coartación de las libertades son delicados, conectan entre ellos; son bellos en esencia. Mientras que los personajes que son regidos por las conveniencias sociales, las apariencias y todo lo que sea pretensión son esperpénticos, totalmente ajenos la sencillez y a la cotidianidad. Sonrisas, guiños, son los elementos que conmueven al público por parte de unos personajes que sólo pretenden vivir. Porque finalmente, esa es la moraleja que Burton quieren enseñarnos con esta película. Hay que vivir feliz en este mundo porque no hay un más allá dudoso y catastrófico que nos espera para hacernos pagar todo lo malo que hicimos en vida. No hay que vivir con miedo o esperando a ver que pasará, porque poco más va a pasar en el más allá. Que simplemente seguiremos viviendo de acuerdo a lo que queremos hacer, tal y como hacen todos los espíritus que pueblan el bosque, que sólo intentan tirar hacia delante sin represiones ni explicaciones.

En definitiva, un paraíso visual. Una sucesión de magia, de color, de oscuro ingenio, de planos rebuscados, de una imaginación excelente. Una historia preciosa con un triángulo amoroso y tierno.

martes, 27 de diciembre de 2011

Crítica: Terrorvision

Departamento de sanidad del planeta plutón, planta de desechos mutantes. Una criatura es expulsada al espacio por las autoridades pertinentes y como no podía ser de otra forma, tras un error de cálculos y una serie de desafortunadas casualidades, esta llega a través de las ondas electromagnéticas al planeta tierra. Para ser mas concretos, al seno de los Putterman, una familia de clase alta que vive en una lujosa casa de diseño en las afueras de la ciudad y que recientemente, acaban de instalar un sofisticado sistema de televisión por parabólica, ideal puerta de entrada para la criatura del espacio exterior.

Esta es la delirante premisa de la que parte “Terrorvision”, película de 1986 dirigida por Ted Nicolaou, en lo que significó el debut en el largometraje de un tipo, que fraguaría su carrera cinematográfica de ese momento en adelante y hasta nuestros días, dirigiendo películas fantásticas para adolescentes de escasa repercusión y alguna que otra cinta de terror de serie B/Z, vamos, uno de los principales proveedores de películas baratas para video club de los 90.

“Terrorvisión” es uno de esos títulos entrañables con los que muchos crecimos cinematográficamente hablando allá por principio de los susodichos 90 y que desde entonces y a pesar del paso de los años, ha permanecido en estado letárgico en lo mas profundo de nuestro cerebelo, a medio camino entre la bonita evocación de infancia y la pesadilla psicodélica, recuerdo andrógeno y distorsionado por la erosión del inexorable padre tiempo quien en toda su grandeza, lo ha moldeado, amasado y manipulado a su antojo hasta convertirla para algunos, en película de culto. -¿Te acuerdas de “Terrorvisión , aquella peli del niñito rubio de rostro angelical y el monstruo que salía de la tele? Que buena era, que peliculón…. ¡!Mentira!!! sucio y tramposo Cronos que juegas con nosotros cuan marionetas. Por que hostia puta, que mala es la cabrona… pero, que divertida también, por que nos pueden manipular la mente, pueden distorsionar nuestra realidad, pero al corazón no se le puede engañar, no amigos, ese es un vaquero muy duro y esta paja mental del señor Nicolaou que fue, que es “Terrorvision”, sigue siendo ha día de hoy, 22 largos años después de su gestación en algún sombrío bar de carretera bajo el sabio consejo de tres o cuatro botellines de cerveza vacíos, una experiencia 100% disfrutable y 100% recomendable para cualquier aficionado al género de rancio paladar.


“Terrorvision”, a parte de un absurdo divertimento, es también un fantástico análisis social (aliñado con algo de irreverente crítica) de finales de los ochenta, con una familia, los Putterman, que refleja con escatológica fidelidad, a la ídem de clase alta de la época, al igual que haría tres años después, Bryan Yuzna con “Society”, aunque en esta ocasión, desde una óptica mucho mas desenfadada y en tono de comedia. Incluso, si apuramos, podemos entender la cinta como una visionaria metáfora sobre lo peligrosa que se tornaría la caja tonta para nuestra integridad física y mental unos cuantos años después, pues no hay duda alguna de que sintonizar depende que cadenas televisivas en la actualidad, puede resultar una experiencia mucho mas aterradora que enfrentarse a un ente alienígena.

Pese a sus muchos defectos, como las dudosas interpretaciones de todos los miembros del reparto (a excepción quizás, del pequeño Chad Allen en el papel de Sherman, el pequeño de los Putterman,), de su horrible montaje, irregular ritmo y parapléjico desarrollo de la historia, “Terrorvisión” es un fantástico lubricante sexual (sabor cereza) para disfrutar sin sequedades de hora y media de cine gamberro a tres bandas entre el terror, la ciencia ficción y la comedia de sobremesa, sin pretensiones y ajeno a cualquier otro tipo de análisis y consideración. Una criatura alienígena mutante (antaño una simpática mascota allá en su Plutón natal) que vive dentro las ondas y que sale del televisor cuando le brota para alimentarse de todo bicho viviente con el que se cruza, no hay mas. Tampoco hace falta. Un buen puñado de vistosas muertes, ojito a los graciosos efectos especiales que se gasta, los cuales aun a día de hoy, resultan la mar de válidos (creo que a esto se le llama envejecer bien), al gran diseño del alienígena (nada que ver con la insultante frialdad y falta de personalidad vista en su congénere digitalizado de “Super 8”) o a la simpatía que consigue transmitir el filme a nivel visual en todo momento (esa pedazo maqueta de Plutón, la cual invita a montarse en “bolindre” y partir hacía allí, YA) a pesar de sus evidentes limitaciones presupuestarias.

A esto hay que sumar un buen puñado de dantescas situaciones cómicas y otros tantos personajes para el recuerdo, como el citado Sherman, fango elemental o barro primigenio de lo que terminaría siendo unos cuantos años más tarde y tras el paso evolutivo previo experimentado en “Game Over”, película de 1989, el personaje de Macaulay Culkin en el clásico de la comedia familiar “Solo en Casa”. Luego tenemos a Spiro, el adonis griego homosexual, el novio metalero de la hija de los Putterman, el abuelo aficionado a las armas, de fuertes convicciones patrióticas o Medusa, la presentadora de un programa televisivo de terror que grabó a fuego su desproporcionado escote, en las enfermizas mentes de toda una generación de hormonas adolescentes. Por todo esto y por un montón mas de intranscendentes detalles como el doblaje del pequeño Sherman, las muecas de su padre, la cachonda banda sonora o la deliciosa decoración de la casa de los Putterman, “Terrorvision” es un visionado obligado así como una magnífica oportunidad para revivir una forma de entender el cine fantástico, la de nuestra infancia, que tanto echamos de menos algunos.

Valió la pena gastarse ciento cincuenta pesetas para alquilarla en el video club por: La criatura, su desenfado y los solos de guitarra al aire que se pega el heavy, desde ya, personaje de culto.

El “pero”: Que tengamos que retroceder más de veinte años en el tiempo para poder disfrutar propuestas de este tipo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Crítica: Cristal Oscuro

Bienvenidos al mundo de la fantasía. Bienvenidos al mundo de la magia. Bienvenidos a la onírica mente de Jim Henson. Bienvenidos a "Cristal Oscuro".

En realidad, para poder ver y entender el virtuosismo de esta obra, deberíamos poder tener la capacidad de arrancarnos los ojos de adulto y colocarnos en su lugar dos trocitos de cristal, que nos devolvieran la ingenuidad que hemos ido perdiendo por el camino, y hablo de ingenuidad y no de inocencia, porque fundamentalmente no considero que "Cristal Oscuro" sea una fábula para niños, sino una metáfora para adultos.

Fue en 1982 cuando Henson decidió que el arte había que compartirlo, que ya tenía suficiente experiencia con marionetas como para hacer algo grande, algo atemporal, algo que no fuera ni del ayer, ni del hoy, ni del mañana, algo que no perteneciera a la noche o al día, sino un algo que englobara todos esos conceptos.

La historia no es fácil de explicar, pero soy una valiente, así que, al menos ,lo intentaré: En otro mundo, hace miles de años, la tierra de cristal estaba gobernada por los Urskeks (símbolos del mundo sin corrupción),que vivían en relativa armonía con la naturaleza y que obedecían al gran cristal. En un momento de esa relativa calma, comienza una guerra interna entre las dos partes de las que se componen los Urskeks y una de ellas rompe el cristal oscuro, así se dividirán en dos razas totalmente opuestas, pero complementarias: los Eskeksis y los Místicos.

Estos dos tipos de seres estarán ligados entre sí, la naturaleza de uno no puede sobrevivir sin la naturaleza del otro, así la muerte de uno, significará la desaparición de su opuesto.

En el momento en que se nos invita a ser partícipes de esta historia, han pasado ya mil años desde la divergencia de estos seres y los Skeksis son la tribu que gobierna, y justo en ese momento, estamos a punto de presenciar un esperado acontecimiento, ya que se aproxima la fecha en la que los tres soles entrarán en conjunción con el cristal, lo que determinará la restauración del orden y la unión del bien y del mal, pero eso solo ocurrirá si el cristal oscuro está completo, con la falta de un solo fragmento, el poder total e independiente, les será entregado a los malvados Skeksis, símbolo del caos, la envidia y la destrucción. Y por supuesto, falta un fragmento...

Obviamente, como en toda aventura fantástica, existe una profecía que determinará el devenir de todos los personajes. En esta profecía, un gelfring (Jen)tendrá que encontrar el fragmento que falta del cristal, ir al castillo oscuro y completar la gran pieza antes de la conjunción de los tres soles.

Una vez más, el mundo vuelve a estar en manos de una ser sin mácula de maldad y dotado de una sensibilidad y de una inocencia envidiable.

El resumen de la trama es éste, ahora, la interpretación del simbolismo es tan rica, como imaginación poseas y yo, metida de lleno en el mundo Henson lo ví todo de la siguiente manera:

El inicio viene determinado por la muertes de los líderes de ambas tribus, y mientras los Skeksis luchan hasta la humillación y la degradación por conseguir el rol de nuevo líder, los pacíficos y calmados Místicos, simplemente afrontan su nuevo destino con esperanza y un as en la manga (porque, queridos míos, tener un as en la manga es fundamental para la supervivencia en todos los aspectos).Ese as, se materializa en Jen,el único gelfing que sobrevive en tan apocalíptico mundo y a quien los Místicos han instruido bajo sus enseñanzas y su paz.

La escisión entre los Místicos y los Skeksis, desde mi punto de vista, marca el inicio del mundo tal y como lo conocemos nosotros, un mundo en constante lucha: el bien y el mal, la paz y la guerra, la luz y la oscuridad, el ying y el yang....y Henson apoya visualmente este constante enfrentamiento mediante magistrales diseños de sus personajes: los Skeksis son duros, son como buitres hambrientos de carroña, mientras que los Místicos son amables y de miradas lánguidas y melancólicas. Unos transmiten nerviosismo y exasperación y los otros calma y sabiduría.¿Quién soy yo?¿Quién eres tú?¿Con quién identificarse?¿Son los buenos tan buenos y los malos tan malos?

En el periplo de Jen hasta encontrar el oráculo que le proporcione el fragmento (ese oráculo es la carismática Ogra),nos damos cuenta de que en el universo del bueno de Jim todo se mueve, todo está en constante movimiento. La naturaleza está viva porque la naturaleza es vida.

Una vez que Ogra proporciona el fragmento a Jen y que nos muestra su pequeño universo, que predice el ángulo de la eternidad en espera de la gran conjunción del fin del mundo, deseas que esa vieja bruja pudiera sentarse contigo a tomar café y resolverte los grandes dilemas de la existencia, porque ella es sabiduría, ella conoce absolutamente todas las verdades universales, pero no toma parte, sólo simboliza el conocimiento al que todos podemos llegar haciéndonos las preguntas necesarias y siendo lo suficientemente curiosos como para buscar las respuestas adecuadas.

Jen y su cristalito siguen en su viaje al castillo oscuro, con una épica banda sonora como acompañamiento, y ahora empiezan los problemas: llegan los Garthins (que no son mas que las criaturas que actúan de matones para los Skeksis ) y arrasan con todo. Los Garthins son caos y masacre, pero no están dotados de inteligencia ni del don de la palabra,¿veis el simbolismo?¿Veis que Henson quiere decirnos que la palabra es el camino para el fin de los conflictos?¿que privados de comunicación sólo somos armas ciegas?

Los paisajes se tornan oscuros y desolados cerca de los Skeksis y áridos para los Místicos (que se van abocados a la extinción) Símbolos, símbolos, símbolos...

Como en toda historia que se precie, el héroe necesita a su heroina, a su alma gemela, y la encuentra en Kira, otra gelfring criada por los simpáticos y festivos Podlins.Jen y Kira entremezclan sueños y recuerdos y en la búsqueda de la identidad de cada uno de ellos, se darán cuenta de que la identidad verdadera la forja cada uno con sus decisiones. Ellos comienzan una amistad inmediata porque se necesitan y porque la amistad es ofrecerse a ciegas, porque el corazón se lo dice, se lo ordena y porque no les hace falta haber tenido mucho contacto para saber que se complementan a la perfección.

En la parte final, este mágico mundo nos muestra la tiranía de los Skeksis sobre los seres más débiles, en este caso, sobre los Podlins,a quienes vaciarán de su esencia vital, arrebatándoles sus temores y sus pensamientos y nutriéndose de ellos ,y está claro que eso está al orden del día, que el grande se come al pequeño y entre todos nos devoramos unos a otros ,y en medio de esta locura, me doy cuenta de que sin miedos, sin ilusiones, sin sueños y sin algo por lo que luchar, somos mas esclavos que los pequeños Podlins ,somos esclavos de la peor de las tiranías, la de una vida sin ilusión.

SPOILER El desenlace llega con el éxito de Jen y el sacrificio de Kira.El cristal es restaurado en el instante preciso y regresa la luz. El castillo oscuro queda reducido a la nada y en su lugar surge un nuevo castillo de esperanza.

En esta vuelta al orden natural, los Skeksis y los Místicos se fusionan nuevamente para dar lugar a una nueva raza de líderes que devuelven el control a la naturaleza. Esto no significa que el bien triunfe sobre el mal, sino que el equilibrio sólo se consigue con una parte de bondad y otra de maldad y que sólo depende de nosotros no dejar que una de esas dos partes subyugue a la otra. FIN SPOILER

La moraleja es que Jen es el alma ingenua que de repente llega a un mundo competitivo y egoísta y pretende demostrar que las cosas pueden ser de otra manera, porque de vez en cuando surge algo o alguien que nos hace darnos cuenta de que hay que replantearse el modo en que percibimos a los demás y sus acciones. Para mí, la metáfora de los diferentes estados emocionales en "Cristal Oscuro" es un hecho.

A grandes rasgos, esto es para mí "Cristal Oscuro".

Técnicamente es impecable, un mundo de marionetas (y algunos humanos marionetizados) de una expresividad asombrosa. Sus reflejos de dolor, sorpresa, miedo, alegría, etc están logradísimos, una gozada para la vista.

Mi conclusión es que es una propuesta inteligentemente infantil diseñada únicamente para adultos.

La luz del cristal oscuro te cegará: si te dejas llevar por un mundo onírico y disfrutas de la fantasía de unos personajes míticos.

Desearás romper el cristal en mil pedazos con tus propias manos para acabar con la armonía de las marionetas: si no conectas con la aventura en los 10 primeros minutos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

"Papá, Soy una Zombi", animación Burton made in Spain

Hoy os traemos el tráiler de “Papá, soy una Zombi”, un largometraje de animación dirigida por la pareja formada por Ricardo Ramón y Joan Espinach, producida por Digital Dreams Films y Abra Producciones, y distribuida por Barton Films.

Con claros homenajes al cine de Tim Burton, esta cinta española contará la historia de una joven y rebelde chica de 13 años de apariencia gótica que aprenderá a enfrentarse a sus miedos y problemas de la vida, tras su emocionante e inolvidable estancia entre zombis, momias, vampiros, brujas y demás seres de la noche. Una apuesta interesante y original para el cine español, que el pasado mes de noviembre fue galardonada con el premio Enfants Terribles al mejor largometraje en la 49 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón. “Papá, soy una Zombi” se estrenará en los cines españoles el próximo 10 Febrero.
Por cierto, Feliz Navidad a todos!.

“Dixie es una niña de 13 apasionada por lo gótico. Le encanta maquillarse, vestirse de negro y todo lo que tiene que ver con el mundo de los muertos. Además, su padre se dedica al negocio de las pompas fúnebres. Sin embrago, aunque parece una adolescente confiada y segura de sí misma, la vida de Dixie no es nada fácil. Su madre les ha abandonado para cumplir su sueño de dedicarse a la botánica y Julia, su amiga de toda la vida, ha comenzado a alejarse de ella y apenas puede verla.

Para colmo de males, el chico que le gusta parece no saber ni que la pequeña Dixie existe. ¡Todo le va mal! Sin embargo, un día Dixie se despierta convertida en una zombie y a partir de entonces empezará a ver las cosas de forma diferente. Ya no tiene que preocuparse por el instituto, ni por el chico que le gusta. Ahora tiene una misión muchísimo más importante que todas esas cosas de niña: luchar contra las fuerzas de la oscuridad...”



sábado, 24 de diciembre de 2011

Crítica: Exploradores

Joe Dante siempre será recordado principalmente por ser el director de “Gremlins” y su secuela. Pero el realizador y productor estadounidense de películas en su mayoría de contenido humorístico y de fantasía y ciencia ficción también tiene títulos para recordar como “El chip prodigioso” (1987), “Matinee” (1993) o “Exploradores” (1985), el film que os recomiendo para estas Navidades.

Siguiendo la estela de críticas de películas de aventuras de adolescentes de la brillante década los ochenta (“Cuenta conmigo”) y en sintonía con la factoría Amblin, reinante en las taquillas del momento (“Regreso al Futuro”, “Gremlins”, “Los Goonies” o “E.T. el Extraterrestre”), “Exploradores” narra los sueños visionarios de tres muchachos aventureros que descubren, en el improvisado laboratorio del sótano de los padres de uno de ellos, un campo de fuerza sin inercia que utilizarán para volar con su propia nave espacial construida con chatarra y lanzarse así en un fantástico viaje interplanetario.

El metraje comienza con una escena de “La Guerra de los Mundos” que se emite por televisión. Al otro lado de la habitación nuestro protagonista, Ben Crandall (Ethan Hawke), duerme placidamente inmerso en un sueño fantástico. Junto a su amigo Darren Woods (Jason Presson), el joven proporciona los datos del sueño a su colega Wolfgang Mueller (River Phoenix), un prematuro científico con un laboratorio en el sótano, que creará con ellos y con la ayuda de su ordenador (antaño las películas mostraban a una persona inteligente junto a un ordenador) un campo de fuerza esférico que, primero, destrozará la habitación, luego, en el exterior, transportará al inteligente Wolfgang por los aires y finalmente les servirá a los jóvenes en su propósito de descubrir el espacio exterior y hacer realidad esos sueños.

La nave espacial, compuesta por chatarra, se queda grabada en la retina, especialmente si uno es adolescente cuando ve la película. El chasis se forma a partir de un vagón de una atracción de feria, luego le siguen los complementos como las dos entradas compuestas por puertas de lavadora y un parabrisas hecho con la carcasa delantera de un televisor (un baúl y cubos de basura son el resto) y por último, a bordo, se instala el ordenador con su enorme teclado de la época como mandos de control de la particular nave.

Yo era de los que después de ver el film se dedicaba a construir naves espaciales con mierda de la calle. Era fantástico; la nave y las breves y un tanto superfluas escenas de amor adolescente donde el pequeño Ethan Hawke comparte el sueño de ir al espacio con el de ganarse a la chica que le gusta de su colegio.

Simpática película y entrañables adolescentes con un prometedor y malogrado River Phoenix de científico con enormes gafas y su jerga informática y científico futurista que aceptas por el simple hecho de tener y saber llevar un ordenador.

La cinta adquiere fuerza y atractivo en su primera parte, en la que los chicos se reúnen, descubren el campo de fuerza, construyen la nave y se preparan para viajar al espacio. El interés se mantiene en todo momento debido a la curiosidad por saber que les espera en el exterior. Pero una vez llegan a su destino todo pierde encanto con un inesperado giro en la trama.

SPOILER. Tras activarse una coordenadas programas en la nave, los jóvenes viajarán por la galaxia hasta llegar a una nave alienígena, donde en su interior les esperan dos monstruitos verdes de apariencia ridícula (tal vez de niño uno los ve más divertidos), con muy poca gracia y bastante ñoños, adictos a la televisión norteamericana de la cual han aprendido infinidad de frases de anuncios, programas y películas. Aquí el director, confeso amante de los seriales de los 50, realiza con las parodias del extraterrestre un homenaje a las películas de ciencia ficción de aquella década como “War of the Worlds”, “This Island Earth” o “The Day the earth stood still”. Pero también Dante y su guionista, Eric Luke, destrozan la magia creada al inicio.

Los extraterrestres resultan ser dos hermanos y adolescentes como los muchachos. Todo se descubre cuando una nave más grande los absorbe y aparece otro alien de dimensiones enormes que les pega la bronca. Uno de ellos, Wak (Robert Picardo), reconoce que es su padre y que le han cogido la nave, como un adolescente coge sin permiso el coche de papa. Al parecer, los extraterrestres también se sienten incomprendidos por sus progenitores, tienen sueños por cumplir y son igual de imbéciles que los humanos. FIN SPOILER.

Pese al mal trance que Dante nos hace pasar con el desarrollo de la historia, “Exploradores” nos enseña de forma muy entretenida que no existen límites cuando queremos llevar a cabo nuestros sueños. Tal vez, el atractivo y el mensaje del film pierde razón de ser con los adolescentes de hoy en día (esta frase siempre hace sentirme más viejo). Es posible que ahora esta película sea desterrada al visionado para los más pequeños porque podría resultar bastante “cutre”, como se dice coloquialmente, para el resto del público, excepto para los nostálgicos. Aunque también es verdad que el intento de Dante por ser Spielberg (los films de chicos que vivían excitantes aventuras fantásticas eran muy rentables y fueron muchas producciones de corte similar las que se lanzaron en la época) y su obvio fracaso en ello es tan estrepitoso que el film puede parecer aburrido incluso para un sector del público más nostálgico de los ochenta en gran parte debido a unos crios poco carismáticos y unos extraterrestres infumables, pese a tener al genio Rob Bottin al frente de los efectos de maquillaje. En contraste, los efectos especiales son lo que más luce de la película y los hizo realidad la brillante Industrial Light and Magic de George Lucas.

A medio camino entre “Los goonies” y “El vuelo del navegante”, la película de acción y fantasía combina humor sutil y calidez, y es muy propicia para ver en familia con los más pequeños; comprensiblemente difícil de valorar para los adolescentes de ahora.

LO MEJOR: Los efectos especiales y la primera parte de la película.

LO MENOS BUENO: La segunda parte, con unos decepcionantes aliens demasiado infantiles (más cercanos a una cartoon en vivo), junto al poco carisma de los personajes protagonistas.

EL PLANO: La nave espacial recién construida.

ANÉCDOTA: En el doblaje español, Ben tiene la voz del famoso “Gordi” de “Los Goonies”.

MI EXPERIENCIA: Naves hechas a partir de mierda de la calle y, después de muchos años, mi encuentro en persona con Joe Dante en el Festival de Cine Fantástico de Sitges.

viernes, 23 de diciembre de 2011

"The Pirates! Band of Misfits", stop-motion en alta mar

Sony Pictures Animation y el famoso estudio de animación británico Aardman (“Wallace y Gromit”, “Chiken Run, Arthur Christmas), han unido fuerzas para crear el film “The Pirates! Band of Misfits” (algo así como ‘¡Los Piratas! Panda de Inadaptados’), una producción en stop-motion que contará la historia de unos extravagantes piratas que pelearán por convertirse en el Pirata del Año.

Hugh Grant, Martin Freeman, David Tennant, Jeremy Piven y Salma Hayek entre otros, pondrán sus voces en la versión original de ésta cinta codirigida por Peter Lord (“Chicken Run”) y Jeff Newitt.

“The Pirates! Band of Misfits” es una producción digna de contemplar, y además promete diversión y muchas risas, para conseguirlo cuenta la historia del Pirata Capitán (Grant), un entusiasta pero poco exitoso pirata que se considera el terror de los siete mares con la ayuda de su equipo (Martin Freeman, Brendan Gleeson, Russell Tovey y Ashley Jensen). Sin considerar los grandes obstáculos que tiene delante, el capitán tiene un solo sueño: superar a sus rivales Black Bellamy (Jeremy Piven) y Cutlass Liz (Salma Hayek) en la obtención del Premio al Pirata del Año. Para conseguir este premio, los héroes deberán viajar desde las playas de la Isla Sangre hasta las calles de Londres, y en el camino conocerán varias sorpresas, como una malvada reina (Imelda Staunton) y un joven científico (David Tennant). La película se estrenará el 30 de marzo en salas 2D y 3D.



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