martes, 12 de febrero de 2013

Artículo: Cine Slasher (2)

Las películas slasher tienen como factor común un asesino en serie. Si bien todo subgénero slasher debe tener un psicópata no toda película de asesinos se puede considerar un slasher. Es el caso de “El gabinete del doctor Caligari” (“Das cabinet des Dr. Caligari”, 1920, Robert Wiene), una de las primeras películas de terror de la historia del cine. Basada en la historia real de un asesino en serie de Hamburgo, el filme narra la histeria colectiva de la pequeña localidad de Holstenwall ante una oleada de crímenes que coincide con la instalación de una feria ambulante en las afueras. Otra película de asesinatos es “M, el vampiro de Düsseldorf” (“M”, 1931, Fritz Lang) basada también en un caso real; el de Peter Kürten quien raptaba a niñas de entre ocho y nueve años a las que degollaba con unas tijeras para después violar y despedazar sus cadáveres. Llegaba incluso a beberse la sangre de sus víctimas por lo que fue apodado el vampiro de Düsseldorf. Tras entregarse voluntariamente a las autoridades, fue condenado a la guillotina el mismo año en que la película se estrenó, con bastantes libertades en la adaptación de los hechos. Por ejemplo, el nombre de Peter Kürten es substituido por Hans Beckert (interpretado magistralmente por Peter Lorre). El filme pertenece al cine de asesinos pero no es un slasher porque Fritz Lang habla sobre un asesino, no muestra ninguno de sus crímenes y se centra en captar el histerismo de la comunidad ante la amenaza de un psicópata. Tanto “El gabinete del doctor Caligari” como “M, el vampiro de Düsseldorf” tienen en común que se basan en hechos reales. De hecho, esto también sucede en el cine slasher con mayor o menor medida de inspiración.

Otra película de asesinos, que no es cine slasher, basada en hechos reales es “La noche del cazador” (“Night of the hunter”, 1955, ). Robert Mitchum interpreta al predicador Harry Powell, inspirado en un asesino en serie real del mismo nombre, ejecutado en la horca en 1932. Inconfundible hombre del saco reconocible por sus canturreos religiosos y sus manos tatuadas con las palabras “Love” y “Hate” que a punta de navaja presiona a unos niños para robarles dinero.

Las bases sobre las que se construiría buena parte del cine slasher las ofrecería Alfred Hitchcock con su obra maestra “Psicosis” (“Psycho”, 1960) donde se aporta un enfoque psicoanalítico de la mente homicida. Los aspectos de “Psicosis” serían retomados por las películas slasher, como la violencia explícita (los planos de la ducha donde la protagonista es acuchillada) o las características del psicópata Norman Bates, un ser sexualmente ambiguo, impotente, voyeur y con impulsos sexuales homicidas. Si Bates comete sus asesinatos travestido, en el cine slasher el malvado utiliza una máscara y/o un disfraz. También podemos observar como su víctima es una mujer joven y hermosa y, por tanto, una tentación sexual que debe ser eliminada con el empleo de armas fálicas que produzcan esa penetración en el cuerpo que al personaje masculino le es negada.

También el personaje de Norman Bates está libremente inspirado en un asesino real. Éste es Ed Gein, uno de los más famosos serial killer debido a sus crímenes y a la cantidad de asesinos del cine que inspiró su figura, como Leatherface (Caracuero) de “La matanza de Texas” (“The Texas Chainsaw Massacre”, 1974, Tobe Hooper) o Buffalo Bill de “El silencio de los corderos” (“The Silence of the Lambs”, 1991, Jonathan Demme ).
 
El mismo año en el que se estrena “Psicosis” lo haría “El fotógrafo del pánico” (“Peeping Tom”, 1960, Michael Powell) otro de los filmes que marcarían un precedente para el cine slasher. La cinta es una reflexión sobre la escoptofilia inherente al espectáculo cinematográfico y la condición voyeurística de su público, y va sobre un fotógrafo que se dedica a filmar a sus víctimas en el momento en el que las asesina con el fin de captar sus expresiones de terror. De este filme Carpenter se inspiraría para rodar la secuencia inicial de “La noche de Halloween” (“Halloween”,1978) en donde el espectador observa desde el punto de vista del asesino.

Hitchcock también influenciaría otras personalidades psicóticas como Max Cady, interpretado por el incombustible Robert Mitchum, de “El cabo del terror” (“Cape fear”, 1962,). Cady es un ex convicto que tras salir de prisión dedica su vida a atormentar a Sam Bowden (Gregory Peck), que testificó contra él en el juicio.

Sin embargo, hay que retroceder hasta los años 30 para encontrar el embrión de lo que después vendría a ser cine slasher. En 1932 se estrenan “Trece mujeres” (“Thirteen women”, George Archainbaud) y “El caserón de las sombras” (“Old dark house”, James Whale). La primera película narra la historia de trece mujeres de una hermandad que van a visitar a un clarividente para que les lea sus horóscopos. El clarividente está bajo la influencia de Úrsula, una joven mestiza que fue a la misma hermandad que las chicas pero, debido a su etnia, fue expulsada por sus compañeras. Como venganza, Úrsula obligará a las chicas a suicidarse. La asesina tacha en el anuario las fotografías de sus víctimas. En la segunda película unos viajeros que pretenden llegar en automóvil a Shrewsbury, se ven obligados a refugiarse en un viejo caserón. Un lunático irá atacando a los personajes.

En 1978 se estrenaría “La noche de Halloween” (“Halloween”, John Carpenter), la película que se convertiría en modelo a imitar aportando la estructura y los elementos a reiterar del subgénero slasher. Sería el inicio también de las sagas de terror. Después de “La noche de Halloween” vendría “Viernes 13” (“Friday the 13th”, 1980, Sean S. Cunningham) inspirada en la cinta de Carpenter y, sobretodo, en “Psicosis”. Cuatro años después Wes Craven estrenaría la que sería una de sus grandes obras maestras y el slasher más popular de la historia del cine: “Pesadilla en Elm Street” (“A Nightmare on Elm Street”, 1984). Los tres films mencionados serían sagas que constituirían uno de los pilares más importantes del cine slasher. En paralelo a estas franquicias también destaca “La matanza de Texas”, otra de las sagas clave del slasher, e incluso en menor medida “Psicosis” que también tendría continuaciones.
 
En resumen, el cine slasher bebe de los serial killer reales ya sea una inspiración directa o bien indirecta como sucede con la influencia que aportó “Psicosis” a infinidad de películas de mayor o menor calidad cinematográfica.
 
 

3 comentarios:

thewronggirl dijo...

M, el vampiro de Dusseldorf es una de mis películas favoritas. En la película el juicio se hace entre los vecinos... MARAVILLOSO.

TED BUNDY dijo...

THE WRONG GIRL. También es una de mis pelis favoritas. Cuesta creer que haya alguien a quien no le guste. Una obra maestra.

descuentos kiabi dijo...

Me encantan las pelis de vampiros y esa es la mejor

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