lunes, 1 de abril de 2013

Crítica: Flukt

Seguro que muchos de vosotros habéis utilizado en alguna ocasión, aquello tan recurrente de “tengo que consultarlo con la almohada”. Yo lo he hecho esta misma mañana, no utilizar la expresión, sino consultarle algo a me estimada y mullida compañera de sueños. En realidad, le he consultado varias cosas, porque veréis, ayer por la tarde, fue un momento muy especial para ella, cumplió uno de sus sueños más húmedos cuando pudo sentir sobre su inmaculada tela blanca el no menos inmaculado... bueno, no me enrollo que ya estoy divagando. El caso es que entre tanto intercambio de opiniones, le consulté sobre la crítica que ahora mismo tenemos entre manos, y es algo que no suelo hacer, hablar con nadie sobre una película que debo reseñar para el blog, pero esta es una de esas ocasiones en las que el sabio consejo de alguien que sabe más que tu (si, mi almohada es muy cinéfila y además, lee), no está de más.

Y es que hablar sobre “Flukt” (“Escape”), la nueva película del noruego Roar Uthaug, encargado en su momento de descorchar la que sea seguramente una de las franquicias de terror más populares llegadas desde tierras nórdicas (hablo por supuesto de “Fritt Vilt”), puede tornarse en una experiencia cuasi pesadillesca a tenor de lo realmente poco destacable de la propuesta. Decía Einstein que si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Y de eso es precisamente de lo que peca “Flukt”, de ser el mismo perro de siempre por mucho que se adorne su collar de runas nórdicas. Porque lo que aquí propone el amigo Uthaung, no es otra cosa que el enésimo survival rural de manual, si bien esta vez, vestido de épica y folclore autóctono.

Las expectativas eran grandes, y no porque tenga especial fe en las cualidades de maese director, no puedo tenerlas, la entrega de “Fritt Vilt” (“Cold Prey”, 2006) dirigida por él, me parece de largo la más floja de la trilogía, pero si por otros factores, como por ejemplo, la presencia de una aquí cuasi irreconocible Ingrid Bolso Berdal (“Fritt Vilt”, “Fritt Vilt 2”), en el papel protagonista o de un viejo amigo de adolescencia de servidor, el señor Gaahl, quien fuera líder de la banda noruega de black metal “Gorgoroth” y que aquí, debuta delante de las cámaras con un papel que por otro lado, le viene como anillo al dedo. Eran estos dos, elementos suficientes para mi como para tener a “Flukt” como uno de los títulos más esperados de la temporada. Una vez vista, solo puedo hablar en términos de absoluta decepción.

“Flukt” es una película preciocista a nivel visual. Eso es innegable, los escenarios naturales donde se desarrolla toda la acción, son de una belleza sin igual, por lo que estamos hablando de un producto que entra por los ojos desde el minuto uno. Esa palmadita en el culo del recién nacido y el consiguiente llanto, pistoletazo de salida de una carrera de fondo que comienza con gran expectación al abrirse las cortinas de tonos verde esmeralda bizcocho del escenario y sentir todo ese olor a musgo y hierba mojada que se nos cuela por las fosas nasales... mecachís en la mar salada y !válgame Dios!, que termina aburriendo hasta a los topos debido a lo tópico y encorsetado de su desarrollo y a la total ausencia de sorpresas dentro de un guión que ya ha sido utilizado en innumerables películas similares y con muchos mejores resultados, porque a estas carencias, se suma que la cinta de Uthaug, tampoco destaca precisamente ni por su capacidad de generar tensión, ni por su predisposición a echar mano de esa violencia gráfica que suele venir de serie con este tipo de productos y que en mayor o menor medidas, suele salvar los muebles de muchos de ellos. Demasiados elementos todos estos, combinados, como para esperar algo más de lo que a la postre, termina ofreciendo “Flukt”.

¿El fondo? Entrañable si se quiere, pero no menos tópico. En este caso, la cosa va de sentimientos. Se habla de la frialdad de los nórdicos, pero son los sentimientos las brasas que alimentan esta hoguera, por mucho que al poco termine siendo silenciada bajo la nieve. Por un lado, el dolor de una madre por la pérdida de un hijo, herida profunda en el corazón que lejos de cicatrizar, se hace más y más profunda a cada día que pasa y que tiene que ser rellenada como bien pueda cada uno. Por otro lado, la amistad (y no, no me refiero a los “amigos” del facebook), me refiero a la auténtica amistad, a la de dos personas que cruzan sus caminos en la peor de las encrucijadas, cuando más oscura y fría es la noche, y lo dan todo la una por la otra de forma desinteresada. Poco más se puede destacar más allá de esta sencilla fábula sobre perder y encontrar.

Si pusiéramos en tela de juicio el guión, las conclusiones a las que llegaríamos tampoco se podrían apuntar precisamente en el haber de la película, pues cuesta creer, por poner un ejemplo, que un grupo de experimentados y sanguinarios asesinos de las montañas, sean incapaces de dar caza a dos niñas que suman poco más de un cuarto de siglo entre las dos y esto, es aplicable a prácticamente todas las secuencias de acción de la cinta, condicionándolas hasta hacer totalmente inverosímiles muchas de ellas.

Guión plano, personajes aún más planos y una alarmante falta de chispa que se hace patente a lo largo de su afortunadamente, escasa hora y media de duración, para una propuesta anodina, más allá de su gran atractivo visual y algún que otro fetiche personal.

SobrenaRURAL: La belleza de sus escenarios y la carismática presencia de Gaahl pese a que no tercie palabra en toda la película.

Rural a secas: Su desarrollo. Insípido, tópico y carente de chispa alguna.


4 comentarios:

Missterror dijo...

Veo que tu almohada te aconsejó muy bien, porque lo que escribes es exactamente la esencia de esta película: Bellos paisajes, una lucha desigual, ambiente nórdico en cada rincón y aburrimiento infernal.

Curioso cómo teniendo a la naturaleza de su parte, y a una Ingrid Bolso que realmente asusta y atemoriza, el resultado sea tan soso y que no se llegue a entender lo verdaderamente atormentada que está el personajes principal ( ya que solo se esboza) y justamente no se haga hasta el final.

Confieso que vi esta película en dos veces, y eso por algo fue.

saludos

P.D- Gaahl, ¿quién era? ;)

El Rector dijo...

Missterror, el personaje de Ingrid es de lo poco interesante de la película, como comentas, es una pena que ésta no se centrase en profundizar en él, en su pasado, entrelazando flashbacks (como el de la prueba del agua) con la acción del presente, le habría dado una nueva dimensión a la película e igual el resultado final habría sido algo más satisfactorio.

Por cierto, aquí me lo pensaría dos veces antes de invitarla a cenar a un restaurante italiano (si invita ella ya es otra historia...).

Gaahl era el tipo locuaz del arco, ya te pondré algún disquillo suyo para que te familiarices con él ;)

Saludos.

P.D: Recuerdos de mi almohada.

thewronggirl dijo...

Tiene pinta de que me aburriría como una ostra con esta peli así que no la voy a ver. xD
Tengo mil pendientes :S :S
Ay, que se me acumula la faena!

El Rector dijo...

TWG, Tu lo has dicho, como una ostra. Estoy seguro de que tienes por ahí cosas más interesantes que ver que Flukt, sino, ya te las recomendaré yo ;)

Saludos.

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