sábado, 12 de octubre de 2013

Crítica: Battle Of The Damned

Nos encontramos en el futuro. Lejos queda la civilización como la conocíamos. Un fallo de seguridad de una empresa de biotecnología, en el sudeste asiático, provoca un estallido vírico que ha dejado centenares de muertos y mutados rabiosos antropófagos acechando a los que quedan vivos. Por lo tanto, la ciudad está en cuarentena para evitar la propagación de la infección, completamente cerrada por los militares.

Un magnate científico importante, que casualmente fue uno de los responsables de la infección, contrata al ex-soldado Mayor Max Gatling (Dolph Lundgren) y a su equipo de mercenarios para introducirse en la ciudad sin que nadie lo sepa y rescatar a su desaparecida hija Jude (Melanie Zanetti). Gatling dispone de poco tiempo porque los militares piensan erradicar la pandemia incendiando la ciudad.

Los mercenarios entran sin miramientos, pero no parecen muy profesionales ya que en pocos minutos acaban sin munición. Así pues, a uno se lo meriendan los infectados como a un Big Mac; a otro le muerden y se infecta, convirtiéndose para Max en hombre muerto, pero como éste no tiene munición coge sin tapujos el cuchillo y se lanza a por él; y el último hombre que le queda le deja tirado como a un perro abandonado en medio de un puñado de chinos vagabundos hambrientos cuando aparece el helicóptero de rescate, que no se bien por qué aterriza en la zona tan pronto. La cuestión es que Max se encuentra solo y sin munición en su misión de encontrar y sacar de la ciudad a Jude.

Los infectados salen de todas partes y Lundgren, a quien por cierto le cuesta caminar (se le ve bastante cansado y solo es el principio de la película), se las arregla para exterminarlos con su cuchillo y su dominio de las artes marciales.

Después de los créditos iniciales, Max, montado en motocicleta, encuentra a la joven y ésta le lleva a la mansión (un palacio de la ostia) situada en un lugar remoto de la ciudad donde convive con un pequeño grupo de supervivientes liderados por el megalómano Duke (David Field). Al llegar, ella descubre que está embarazada de otro de los supervivientes de su grupo, Chuck (Matt Doran), y se niega a acompañar a Max. Sus amigos también tienen sus propios intereses muy diferentes, por lo que el mercenario se enfrenta a múltiples obstáculos.

Más adelante, Max se topará con un grupo de prototipos de robots armados asesinos made in Tokio, incluido un perro robot, que parecen estar en mal funcionamiento pero que odian a muerte a los infectados y se lían a palos con ellos. Dichos robots pueden ser o bien un peligro mortal o bien un inesperado aliado en la batalla que libran los habitantes contra los infectados.

“Battle of the Damned” (2013) es la película de la maratón “La noche más zombi” de la Zombie Walk 2013. Las he visto mejores en otras ediciones, pero hay que admitir que si Ángel Sala y sus drugos amantes del fantástico han elegido la cinta de Christopher Hatton, que dirige y escribe el guión, será porque no han encontrado algo mejor.
 
Esta coproducción de Estados Unidos y Singapur (!!!) tiene zombies, tiene robots y tiene a Dolph Lundgren (a quien posiblemente veremos en “Los Mercenarios 3” el año que viene). ¿Qué más se puede pedir? He de admitir que Lundgren está lejos de ser mi actor favorito en lo que respecta al cine de acción, pero el musculoso sueco está realmente bien en el papel de Max, todo chulo con su palillo entre los dientes. Se nota que está en su salsa. Al Cesar lo que es del Cesar.

También debo reconocer que lo admiro. Admiro a tipos que pese a no estar en la cumbre de su carrera siguen trabajando sin descanso en películas. Lejos queda ya “Rocky IV” donde interpretaba a Drago, el típico ruso comunista antiamericano, “Soldado Universal y “Masters of the Universe”, pero pese a su edad él aún tiene mucho que ofrecer. Como en “Battle of the Damned”, una de esas películas que bien podrían editarse directamente a DVD o Blu-Ray en nuestro país y que, sin embargo, es ideal para un muy aburrido domingo de invierno. Creo que los héroes de acción de la vieja escuela también necesitan segundas oportunidades.

Dolph Lundgren a nivel de interpretación es Dolph Lundgren y solo se le puede achacar que sus movimientos en la lucha sean menos impresionantes que en tiempos pasados. La edad no perdona y se nota en las escenas de acción. En medio de esa acción también hay algo de drama protagonizada por Jude y su novio, aunque es lo menos relevante de la historia. Y chistes, chistes sin gracia.

En cuanto a los zombies, perdón, los infectados, son rápidos como en “28 días después” y su secuela, y son artesanales. No están hechos por ordenador como en “Guerra Mundial Z” sino que son fruto del maquillaje más económico que se podía utilizar.

En cuanto a los robots, parecen reciclados de la anterior película de su director, titulada “Robotropolis” (2011), en la que un grupo de reporteros, que se encuentran cubriendo una noticia sobre una fábrica robotizada, deben sobrevivir a unos robots descontrolados. En algunos planos los robots están hechos por ordenador y son mucho mejor que los infectados. En otros planos, los cortos, son utilizados muñecos tamaño persona.
 
La acción es lo que predomina en la película porque lo que se dice terror, no es muy terrorífica. Se hecha de menos esa tensión típica de los zombie films. Lundgren nos transmite tanta seguridad que no los vemos realmente en peligro. Tampoco se crean situaciones de máxima tensión. Hatton no es el director indicado para este tipo de subgénero. Tampoco para rodar acción porque la verdad es que no vemos escenas muy espectaculares que digamos.

La acción mezclada con la ciencia ficción y el terror es una buena combinación para dejar la mente en off y pasar un buen rato con los colegas, mientras comes unas palomitas y bebes una Pepsi (o Coca-Cola). Durante el Festival, en el cine El Retiro y en el cine Prado no venden chucherías, ni palomitas ni refrescos. Bueno, directamente no venden, pero si puedes comprar lo que encuentres en las máquinas expendedoras situadas justo antes de entrar a la sala. Otra solución es guardar en una mochila o en el bolso comida y refrigerio. A nadie la va a importar que comáis mientras disfrutáis de la sesión. Esta es una de las ventajas del cine El Retiro y del cine Prado, porque en El Auditori queda muy feo.

La primera impresión que me ha dado “Battle of the Damned” ha sido medio-buena. Se nota que es un film de bajo presupuesto desde el principio y que hay buenas intenciones. La calidad de la imagen... no sé, es como si la película la hubiera rodado yo mismo con una de las cámaras de mi escuela de cine en mi primer año de curso. Sin embargo, la ciudad donde sucede la acción tiene su propio encanto y hace que le des una oportunidad. A parte de eso, hay agujeros argumentales enormes como la boca de un túnel y también la mayoría de efectos de maquillaje son poco convincentes, además de efectos especiales algo flojos, pero la verdad es que esta no es una película para tomársela demasiado en serio desde el momento que uno sabe su poco original argumento de videojuego.

Es muy fácil y tentador burlarse de este tipo de películas, pero con toda la honestidad del mundo está más bien de lo que me esperaba y eso que no es mi clase de película de Serie B. Muy lejos de ser una gran película, es un recomendable entretenimiento puro para aquellos espectadores muy poco, pero que muy poco exigentes. También, por supuesto, para aquellos que les guste este tipo de films de Serie B, simples y directos, desprovistos de cualquier tipo de profundidad.

LA ESCENA: Max intenta acabar con los infectados esposado a un poste de luz, sin nada más que sus pies para defenderse.

LO MEJOR: El carisma de Dolph Lundgren. El actor es el centro de gravedad de toda la película. También los robots están bastante logrados.
 
LO PEOR: El guión parece fruto de dos colegas que dicen: Oye, vamos a hacer una peli sobre zombies y robots. ¡¡¡Que caña!!! Y luego no tuvieran ni idea de como desarrollarla de forma originalmente espectacular.

Su gran error es que la historia desperdicia buena parte de su metraje presentando un montón de personajes que simplemente no son tan interesantes como deberían. Junto a esto, los efectos de maquillaje son muy simples. Los zombies, perdón, los infectados no están muy logrados. Infectados 0 – Robots 1.
 
 


4 comentarios:

thewronggirl dijo...

Me chifla que coja los robots de otra de sus pelis, no me parece mal, eh? Me sorprende.
Hay que reutilizar y reciclar, si, señor. En tiempos de crisis, todo robot es bueno.

Yo la verdad es que Soldado Universal y Masters del universo las he podido ver unas 30 veces y me parecen una terrible mierda que me encanta. Así que no descarto ver esta en el maratón!!!

El Rector dijo...

A mi es que del amigo Dolph, poquitas películas me han gustado. Las citadas Masters del Universo, Rocky 4 y Rapid Fire... ah bueno, y Los mercenarios, claro.

No se puede decir que el amigo haya tenido lo que se dice una carrera triunfal, pero vamos, aunque solo sea por ilustre, verlo enrolado en este tipo de productos, duele un poco a la vista.

Yo hace ya tiempo que la tenía pendiente y no había narices, después de leer tu crítica, Ted, casi que me la voy a ahorrar.

Saludos.

Penumbra dijo...

Hay algo que no puedo evitar preguntarte. Cómo sabes que esta película forma parte de la maratón zombie de este año en Sitges? Es que en la web oficial no pone nada de nada aún. Sabes dónde podría encontrar este tipo de info?

Saludos

TED BUNDY dijo...

La popular maratón La noche más zombi, que ilustra la famosa Zombie Walk sitgetana, tendrá como estrella la película Battle of the Damned, un film de robots contra zombis con Dolph Lundgren en medio de toda la masacre. SACADO DE LA NOTICIA DE LA WEB OFICIAL DEL FESTIVAL DEL 26-6-2013.

Penumbra, este tipo de información solo la puedes sacar de NIDO DE CUERVOS.

Un saludo.

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