miércoles, 9 de octubre de 2013

Crítica: Stripped

Las Vegas, ese Disneyland para adultos, nunca duerme. La ciudad del pecado está 24 horas abierta. ¿Qué no puede ocurrir en ese condenado lugar? Brigadoon del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges 2013 nos trae “Stripped” (2013) de Marca LaFleur y J.M.R. Luna; la que tal vez sea una de las mejores películas de la sección en esta 46 edición del certamen. Os recuerdo que Brigadoon es un espacio abierto y gratuito (!!!) para los fans del cine fantástico y de terror y del Festival de Cine de Sitges en general. Si no tenéis nada mejor que hacer, el martes 15 de octubre a las cinco de la tarde se hará un único pase de la película en L'Escorxador.

“Stripped” se ha descrito como un film de terror post-feminista (a mi me parece más bien propaganda barata) que narra al estilo found footage (metraje encontrado) la excursión de cuatro amigos en el 21 aniversario de uno de ellos a Las Vegas. Como no podía ser de otra manera, en el grupo está el típico gordito. Éste me recuerda mucho al protagonista de “Supersalidos”. El tipo está gordo y fuma, lo que es una sorpresa porque no sabes si lo matará el colesterol o el cáncer. Por cierto, dicen que a los fumadores los descartan como donantes de órganos. No en esta película.
 
También tenemos al guaperas del grupo, de labios carnosos y ojos azules, quien lleva la cámara que va de un rincón de su habitación, donde se dispone a mantener relaciones sexuales, al coche de sus colegas para documentar su excursión; su particular resacón en Las Vegas.

En su trayecto se une una linda morena con la que entablan amistad y que será fundamental en el desarrollo del último tercio de la película. Además del testimonio de la cámara del guaperas, la joven también graba al grupo con su móvil, viéndose dos perspectivas distintas. Sorprende como se han grabado las escenas dentro del casino-hotel. Por razones obvias, está prohibido grabar dentro de un casino, pero en la película la cámara capta partes del casino con jugadores incluidos; aunque hábilmente centra las imágenes en los protagonistas, graba al resto de personas fuera de foco y enseña brevemente la zona de juego. Esto no es “Casino” (Martin Scorsese, 1995) donde puedes cortar al público parte del área de jugadores para hacer la película. “Stripped” es una cinta modesta.

Todo está grabado, como ya indicaba antes, al estilo found footage lo que significa que vemos la cámara en mano o el plano subjetivo. En este aspecto la película está bien lograda, porque vemos el típico desenfoque de la imagen, la cámara mirando al suelo y que de repente la levantan, el colega que pone la mano en el foco para que no le graben, los cortes repentinos... Todo es bastante convincente. A las imágenes de la cámara se le unen cortes de flashfoward. Es decir, vemos escenas cortas, ralladas como si de un VHS dañado se tratara, del futuro de los chicos. Se les ve follando, corriendo y gritando. Son imágenes premonitorias. Algo malo va a ocurrir.

Una vez los chicos llegan a la habitación del casino-hotel se comportan como un grupo de penosos adolescentes bebiendo en exceso, como si estar borracho fuera algo divertido. La cámara capta más de lo que realmente nos interesa ver, como la escena en la que el gordo de los cojones está cagando en el lavabo mientras uno de sus compañeros se lava los dientes. Simplemente desagradable.
 
Entonces uno de ellos llama a un club de rameras. En Las Vegas hay gente que te da tarjetas de contacto de prostitutas por la calle o te las deja en el parabrisas del coche. Una noche puedes llegar a acumular unas quince (tarjetas, no rameras). Esto me sorprendió, porque tenía entendido que la prostitución es ilegal en el Estado de Nevada.

Pues una de esas tarjetas acaba en las manos de uno de los chicos que, tal vez caliente por no haberse podido cepillar a la morena que les acompañó en coche hasta Las Vegas, decide llamar e ir al antro con sus colegas. El club Paradise es basura, pero dentro hay unas monadas de chicas dispuestas a satisfacer a la panda de descerebrados. Las zorras saben lo que hacen. Primero los emborrachan y luego los dividen. Las cámaras del local siguen sus movimientos, teniendo un tercer punto de vista. Estas cámaras de circuito cerrado son en blanco y negro y emiten ruidos lo que ayuda a crear una ambiente de tensión. Aquí la película se sale bastante de su patrón y vemos escenas grabadas como si fuera una película normal y no a través de la cámara del guaperas. Lo que iba a ser una aventura agradable se convierte en una terrible lucha por sobrevivir.

Está claro que este grupo de infelices no vieron “Hostel” (Eli Roth, 2005) o se sintieron lo suficientemente seguros o calientes para meterse en la boca del lobo. Las Vegas, esa ciudad pecaminosa y a la vez deseada, se convierte en ese lugar misterioso y lejano de la cinta de Eli Roth, y de nuevo por culpa del objeto de deseo (la mujer), los protagonistas sufren una pesadilla.

La primera mitad de la película es vital porque conocemos al grupo de amigos y la primera impresión que te dan puede hacer o deshacer toda la historia. Personalmente no empatizo con ellos, pero la cinta se esfuerza en ello durante el trayecto; un trayecto a Las Vegas que se hace lento. Aunque los personajes intentan hacerse los simpáticos no terminan por caer en gracia.

Todo lo demás de la película va directamente al grano, nos da lo que necesitamos saber y el espectáculo prometido. Se pierde el suspense (si es que alguna vez lo hubo) y la sangre no termina por salpicar demasiado. Aparece entonces un doctor (o por lo menos va vestido como tal), interpretado por Joseph Buttler, con cara de loco para añadir terror a la situación, pero esto no es “Hostel” ni sus secuelas.

Diría yo, por otra parte, que la introducción y el final, subtrama dentro de la trama principal, tiene el estilo de la serie “Femme Fatales” (algunos capítulos se proyectaron en Sitges 2011 y 2012) protagonizada por mujeres poderosas, atractivas y peligrosas.

Al final, “Stripped” es una más de las miles de películas de terror de presupuesto modesto que podemos encontrar, pero sin duda una muy buena propuesta para aquellos que tengáis tiempo para pasaros por Brigadoon y queráis ver una película gratis.

LO MEJOR: La cámara es convincente, parece realmente grabado por un grupo de amigos.

LO PEOR: Una vez en el club falta originalidad en los crímenes y sangre, mucha sangre derramada.
 
 

6 comentarios:

May Dove dijo...

Bueno, pero salen tetas, Ted? O las únicas que veremos son las que vemos en las fotos?
Dato de vital importancia en una película llamada Stripped. Qué no nos den gato por liebre!

El Rector dijo...

TWG, pero aquí a que hemos venido, ¿a ver cine o a ver tetas??

Bueno, fisonomía femenina a parte, me llama bastante esta propuesta, no por original, que no tiene nada, pero si que tengo cierta curiosidad por ver esto del torture-porn en perspectiva de falso documental... y si además salen tetas ;)

Saludos.

TED BUNDY dijo...

Sale una tía haciéndole una bola de nieve a uno de los protagonistas.

No, no. No sale mucho que digamos, pero yo por si acaso limpiaría los asientos del Brigadoon en la siguiente sesión.

Missterror dijo...

Y dale con el found footage!!! que hartura...Las tetas me dan igual, y no me pica la curiosidad para nada con las desventuras de estos chicos, así que, a otra cosa, mariposa.

saludos

P.D- Hacía mil años que no veía cómo se volvía a utilizar la palabra "rameras"... :)

El Rector dijo...

Pues Ted, muy benévolo has sido con la puntuación. Para mi Stripped es con bastante diferencia, una de las peores películas que he visto este año, así como un gran ejemplo de lo gastado que está ya el mockumentary.

Escasos 80 minutos que terminan pareciendo el triple en una propuesta tópica y carente de interés alguno. Una primera parte (75% de la cinta) soporífera donde ese intento de que el espectador empatice con los protagonistas, tiene el efecto totalmente contrario (al menos en mi caso), pues lo único que hice fue desearles una muerte lenta y agónica desde el primer minuto y un tramo final, de vergüenza ajena donde ni siquiera tienen la decencia de mostrarnos ni sexo ni sangre, por lo que la tortura previa a la que hemos sido sometidos, no tiene justificación alguna,

Lo del asesino mirando a la cámara poniendo cara de malvado, es de lo más ridículo que he visto en mucho tiempo.

Tostón insufrible.

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Lo peor es que se vende como "post feminista", que no tengo muy claro qué significa... Un bodriaco en toda regla.
Pero vamos, teniendo una habitacionzaca en hotelaco en el centro de Las Vegas te vas con tus colegas-un poco monguers, todo hay que decirlo-a un antro perdido en las afueras... No tengo mucha experiencia en el tema, pero vamos, es de lerdos...

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