viernes, 8 de noviembre de 2013

Crítica: El Último Exorcismo 2

Lo siento. Sé que su antecesora tiene una enorme legión de fans entre los que no me encuentro. Me pareció una peli respetable, respaldada por el mismísimo Eli Roth, con una premisa digerible y aguantable, con algún momento inquietante pero poco más. No era sino otro film de terror estilo falso documental que trataba, sin lograrlo, en mi opinión, transmitir una atmósfera de mal rollo y veracidad surgida tras el inexplicable exitazo de la mediocre Bruja de Blair, abordando el exorcismo de una muchacha de la América profunda por parte del consabido cura evangelista con crisis de fe que tenía claro que la religión se está convirtiendo en puro espectáculo y que justifica su actividad exorcizadora como apoyo terapéutico y psicosomático a personas enfermas más que a verdaderos poseídos.

Pues bien, con la compañía de un grupo de periodistas cámara al hombro a los que contrata para hacer una denuncia de la farsa de los exorcismos y la recurrente palabrería que abunda en estos y otros temas religiosos, actuando él como primer teatrero farsante con cuya palabrería pretende demostrar que casi lo puede todo, se dirige al sur de esa América propia de otra época y se encuentra con una joven que o bien está realmente poseída y preñada por el tal Abalam diabólico o es una contorsionista extrema digna de Olimpiadas que volvió a poner de moda en esto del terror la postura del pino puente o araña baja escaleras que ya vimos en el montaje del dire de “El exorcista”. Como aderezo a todo el argumento, el director, Daniel Stamm, utilizaba desde el principio a los habitantes del pueblucho que comentan directamente a la cámara que en el fondo todo se trataba de una secta satánica liderada por el pastor del pueblo y de la que el hermano siniestro de la chavala es miembro.

Perdía así la cinta toda la entidad propia por la que luchaba hora y pico para acabar “recordando” en exceso a “La semilla del diablo”.
 
Resulta que la peli que empieza casi dogma se abigarra en un barroquismo argumental que oscila entre la posesión demoniaca, el embarazo de Satán, el rollo sectario desde una perspectiva irritante que socarronamente nos deja claro que nada es lo que parece, que todo es mentira y que si pasamos miedo es porque somos poco menos que lerdos.
 
Pero además cometía un error que poco se ha comentado: en algunos momentos de la cinta, para reforzar la tensión en la atmósfera aparecían música y efectos en la banda sonora, lo que rompía definitivamente-al menos en mi caso- la pretendida sensación de documento real. Lo mismo que sucede cuando en los momentos cruciales, teóricamente rodados con una sola cámara, se realiza una edición de los mismos.
 
 
Ni que decir tiene que la cinta multiplicó casi por quince su escasito presupuesto que rozaba los dos millones de dólares en pocas semanas, generando además un discurso generalizado sobre las existentes doctrinas religiosas extremistas en la América profunda aislada de los cánones corrientes de la educación, el avance y el progreso.

Abandonada ya la intención de Stamm, director de la original, de hacer una peli prácticamente de ensayo con toques dogma, fríos no, gélidos, y demasiada seriedad, con ambientación y efectos de sonido propios del cinema verité sin trípodes y cámara al hombro, la secuela, del desconocido para mí Ed Gass-Donnelly (dirigió hace unos años la bastante premiada “Small Town murder songs”) es infinitamente más entretenida, tiene más sustos, “corta y pega” de los grandes hitos del terror, en plan freak y no aburre ni un solo segundo, cosa que Stamm desgraciadamente no logró conmigo, al provocarme esa incómoda sensación de “esto ya me lo han contado seiscientas veces y mejor”.

Como secuela, “El último exorcismo 2” tiene ese puntito canalla y perverso capaz de tontear con lo cómico pero los sustos están más que currados y van en procesión en una auténtica progresión geométrica.

Vale, El fin de los días, La semilla del diablo, El exorcista, La profecía y más están muy presentes, pero ¿acaso es eso malo?... Yo creo que no.

Ahora bien, es una película que nada en absoluto tiene que ver con su antecesora, si bien retoma las riendas de la historia pocos minutos después de los créditos finales de ésta.

Para empezar, Ed Gass-Donnelly sustituye el mareante efecto cámara en mano por un lenguaje cinematográfico más convencional y menos gafapasta, al igual que abandona la pretendida polémica de estudio y debate sobre la fe y el agnosticismo, lo paranormal y sobrenatural y lo meramente propio de la enfermedad mental, la religión y la ciencia, y se centra absolutamente en el personaje de Nell, la chica de la primera, que trata de superar su reciente pasado ingresando en un centro-hogar refugio para chicas con problemas. El director consigue por momentos expresar el drama de una joven frágil que tiene que hacerse dura a la fuerza y que en cuanto empieza a levantar cabeza vuelve a ver cómo su mundo se pone de nuevo del revés.
 
Ahí es donde realmente funciona la secuela, en el retrato dramático personal de una chica a la que todo absolutamente llama la atención, acostumbrada como estaba a la nada cotidiana del pueblucho, por muy satánico que fuera, de su pasado.
 
Es cierto que “Último” y “2”, son un poco incompatibles y que la necesidad de esta secuela es fácilmente ponible en entredicho pero al menos aquí todo es más “creíble”, más entendible, hay menos gritos y desenfoques y siendo una cinta sin más pretensiones que la de hacer caja como secuela en regla que es, entretiene y no provoca dolor de cabeza. Lo cual, visto lo visto, a veces es mucho pedir...
 
Desde ya sirva de aviso a los numerosos fans de la primera: esta segunda, les garantizo que no les convencerá para nada. Gustará mucho más a frikis como yo, amantes de la serie B que a espectadores serios en busca de un cine como el de la primera parte, un poco estilo Isabel Coixet con toques paranormales y que me merecen todo el respeto del mundo a pesar de no compartir con ellos nada en absoluto.
 
Lo mejor: La interpretación de Ashley Bell. El abandono de la pretenciosidad. El entretenimiento.

Lo peor: No es nada del otro mundo. Y es innecesaria por completo.

 

9 comentarios:

May Dove dijo...

IM-PRESIONANTE crítica. Me dejas anonadada, a mi todas estas películas me dan un miedo del carajo. Si, soy una caguetas

andres pavone dijo...

Ante todo felicitaciones por tan buena critica. Reconozco que son un cagon y me dan mucho miedo este tipo de películas, aunque con esta no me paso nada, solo sentí una pena terrible del personaje debido a la gran actuación de Bell. Debo reconocer me gusto u poco mas que la primera.

Victor Francisco dijo...

no sé si la bruja de blair sea mediocre, lo que sí (para mi) ha sido un tremendo lastre para el genero (llámese la "nirvana" del séptimo arte).

soy un gran detractor de este genero de cámara en mano y del 'found footage'. cuantas buenas premisas se han perdido por la innecesaria introducción de ese método para contar la historia. sobre todo cuando por lógica ¿quién carajos en su sano juicio no soltaría la cámara en una situación de este tipo?

puedo entender perfectamente si se tratase de algo digamos situado en un escenario bélico, incluso en el mundo real, los corresponsales de guerra que saben que por tomar fotografías o vídeo bien les puede tocar una bala perdida o no. pero saben a lo que se enfrentan, no así cuando es un evento sobrenatural.

pd: -not- the last exorcism

Damien Thorn dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios, últimamente ando liadillo y paso mucho menos de lo que me gustaría por estos lares!
May, gracias de nuevo... No creas, es una peli apta para caguetas totalmente! ;)
Saludetes!

El Rector dijo...

Damien, estupendo análisis. Yo, al igual que tu, no me cuento entre los seguidores de la primera entrega, que me pareció un tostonazo de cuidado. Sobre esta secuela, y más después de tus palabras, mis expectativas están muy por debajo de esas cinco estrellitas y media que le has regalado. Si no tengo nada mejor, le pegaré un tiento. Hasta ese momento, esta, me la dejo en el tintero y eso, que el tema posesiones siempre me suele hacer tilín.

Saludos.

Missterror dijo...

Esta misma tarde, después de comer, para hacer la digestión como uno se merece, osea en el sofá, en mi casa, se ha decidido dar una segunda oportunidad al demonio Abalam, teniendo presente tu gran crítica.

La primera vez que tuvo el infortunio de toparme con semejante ser del averno, me pareció un coñazo mayúsculo. "El último exorcismo" para mi no tiene nada destacable, nada, me aburrió soberanamente.
Pues a mi modo de ver, "El último exorcismo 2" es aún peor que la primera. Cuando la película parece que va a arrancar, es justo cuando termina. Por momento me pareció estar viendo alguna chorrada de esas de "Scary movie" y en otros momentos un telefilme de antena 3.
No me ha gustado nada de nada de nada. Es sosa en todos los aspectos: guión, escenarios, protagonistas, actores, efectos, música...Vamos, que hicimos muy bien viéndola a la hora que la vimos, porque aunque te quedaras dormidito/a en algunos pasajes, no pasaba nada, no perdías el hilo.

Estas películas deben terminar de comerse a sí mismas, porque están ya caducadas y no se las traga nadie.

saludos.

Damien Thorn dijo...

Vaya... A mí, pese a no acabar de convencerme, me gustó mucho más que su origen, absolutamente coñazo.
Es cierto que Ashley Bell tiene un punto Scary Movie, con un deje a lo Anna Faris (de lejos, porque la Faris puede hacerlo estupendamente si la dejan).
Un saludo!
Y mis disculpas por haberte provocado una "pesada" digestión!!!!!!
;)

El Rector dijo...

A mi también me ha parecido horrible esta secuela, incluso peor que la primera, que siendo un coñazo importante, al menos tenía esa ambigüedad en la historia que conseguía mantener un relativo interés en el espectador hasta el final. Aquí ni eso, pues es previsible como ella sola y no aporta absolutamente nada a la fórmula mil veces ya vista del cine de posesiones.

Damien, en esta película, dan unas ganas de abofetear a Ashley Bell (parece mentira que sea la misma tipa que en The Day), a ver si espabila... sobreactuada y apática a partes iguales... lo único que salvo, es la secuencia con ese exterior de la casa mientras en el interior se corta el bacalao. El resto, pues eso, para pegarse la siesta y poco más.

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Pues yo le sigo viendo un puntito... Y la Bell en plan lerda me encanta!!!
Es que la primera me aburrió taaaaanto.....

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.