sábado, 30 de noviembre de 2013

Entrevista: Luciano Onetti

-Antes de nada, decirte que es para Nido de Cuervos un honor especial tenerte con nosotros, y para mí, personalmente, porque soy un devoto fiel del giallo en general y de Darío Argento en particular.

Hablando de Argento, no has querido hacer de tu película un homenaje a su cine, aunque cualquier fan del italiano difícilmente lo verá de otra forma. Yo veo en tu película un claro sentimiento de amor por ese cine añejo setentero, no sólo de Argento. ¿Cuáles dirías que son tus referentes más claros a la hora de abordar “Sonno profondo”?

Considero que aún me faltan ver muchas películas del género “giallo”, me pongo feliz al saber que me quedan por ver más películas de la filmografía de Dario Argento, ya que por el momento solo he visto 4, “El gato de las 9 colas”, “El pájaro de las plumas de cristal”, “RojoProfundo” y “Tenebre”. Y otras películas del género que vi fueron “La tarántula del vientre negro”, “Torso”, “Seis Mujeres para el Asesino” y “El destripador de Nueva York”. El que si se las vio todas es mi hermano Nicolás, Productor de la película, quien me introdujo a los grandes Directores Argento, Martino, Bava, Fulci, Cavara, entre otros. Quizás es bueno haber elegido hacer de mi primer película un “Giallo” mas que nada por no haber estar muy influenciado por el género antes de comenzar a filmar. Siempre comparo el cine con la música. Si escuchás mucho de un estilo como el rock progresivo seguramente al componer música vas a tocar ese estilo porque te van a quedar esos acordes corriendo por las venas. Si escuchás poco probablemente vas a intentar jugar un poco mas con la propia creatividad. Creo que mi aporte de creatividad dentro del género y lo que diferencia a “Sonno Profondo” de las demás películas es el estilo subjetivo casi en su totalidad y el doble final. Y supongo que la idea de mostrar 2 pares de guantes también, digo supongo porque desconozco si en alguna película del género “Giallo” se haya hecho. Como referente remarco principalmente la estética del género y en segundo plano mi imaginación. La imaginación es meramente subjetiva, y es inevitable al menos en mí. Tratar de hacer algo distinto hoy en día es lo que muchas personas anhelan. Y a falta de imaginación en momentos de poca lucidez se puede recurrir a tomar elementos y cosas que ya se han hecho. Creo que todo ya está hecho, y si a eso le sumas cierto grado de imaginación es cuando podes innovar y hacer en un mismo género algo distinto. Mas allá de estas cosas que te digo, mi gran referente a la hora de abordar “Sonno Profondo” fue la escultura de Venus de Milo que permanece allí en una plaza frente a donde yo vivía en la ciudad de Mar del Plata y es la que aparece en mi película.

(Desconozco la técnica de Martino, Fulci y Argento, debería ver absolutamente todas sus películas y saber mas de sus vidas como para abordar en una síntesis la explicación de sus influencias, técnicas y narrativa. Pero si hay algo que los une es el clima y ambientación que recrean en sus películas. Creo que el “giallo” produce eso, indiferentemente de quien lo haga. El cine de Argento era tan simple y tan perfecto (la belleza de lo simple), no hay soberbia en sus trabajos. Y eso debería ser el mejor de los referentes).

-En tu película recurres a los primerísimos planos informativos, pero también como retrato de la intimidad del asesino. Pocas veces los instrumentos criminales están dotados de esa física ferocidad. ¿Te ha resultado compleja esa condición catártica de ser a la vez los ojos del asesino, del director y del propio público?

Lo mas complejo fue adaptarme a filmar. Luego a filmar solo. Y a su vez yo mismo tenía que adaptarme a los elementos que tenía a mi alcance y a las locaciones sin pertenecer estas a un set de filmación. Creo que la misma intimidad del asesino es la misma intimidad que tenía yo cuando filmaba. Esa soledad que se plasma en la película es la misma soledad que tenía yo al momento de filmar. Por momentos me sentía solo en una habitación oscura con mi cámara, un reflector y eso si…un buen vino. Y en esas condiciones me ponía los guantes y empezaba a rodar. La ventaja de no tener un guión escrito pero si teniendo la idea en la mente, es poder jugar e improvisar. Creo que las cosas premeditadas salen mal, o sino tal vez si no salen mal se pueden perder las expectativas de lo que uno creía que iba a ser. Adaptarse a algo que deba ser y más aún si es escrito, ata de manos a la improvisación. La vida es una improvisación constante, a nadie le gusta vivir un libreto impuesto ya escrito. Soy consciente de que muchas escenas de “Sonno Profondo” quedaron distintas a lo que imaginé. Debía adaptarme a lo que podía hacer con lo poco que tenía y no a lo que podría hacer si hubiera tenido más infraestructura, más gente y más elementos. Durante el rodaje muchas veces me sentí el personaje de la película, otras veces solo el director. La idea era trasladar eso al público y que juegue a ser el personaje. Por eso la carencia de diálogos. No se debía resolver un crimen. En “Sonno Profondo” no jugas a ser el policía, jugas a ser el ladrón.

-Hay una cosa que me llama muchísimo la atención: Optas por un metraje reducido cuando podías perfectamente haber hecho una obra de duración “normal”. ¿Por qué?

Hubiera preferido hacer una película de duración normal, digamos unos 90 minutos. Tranquilamente podría haber mostrado el porqué del exilio de esta familia de Brasil a Italia o la vida que llevaba una de las protagonistas como así también el porqué de la obsesión del protagonista con su vínculo fraterno. Pero los espectadores del cine de hoy, como también las personas del mundo de hoy quieren todo rápido. A algunos pocos quizás les parezca una película lenta y a muchos otros no. Creo que si hoy estrenaran “Deep red” en un cine las críticas no serían muy buenas. Era un tipo de cine para esa época, pero quedamos muy pocos que aún aman ese género y lo aceptan así. Hoy, en los “neo giallo” se busca la experimentación con filtros de colores intermitentes, y usados en una misma escena hacen que se pierda continuidad de la misma y parece una compaginación de escenas diferentes mezcladas en una sola. Creo que con eso se busca lograr en el espectador una alteración visual y una alucinación aural. Yo intento producir algo así pero con la música. Algunos críticos de acá dijeron que la película no tenía trama, y justamente es lo que más tiene. Traté de hacer más hincapié en la historia que en lo visual. Y más allá de eso se valoró más la estética y su similitud con esa época que la historia encantadora que “Sonno Profondo” tiene. Los diálogos a veces hacen mas llevadera una película que la historia misma, y sin diálogos quizás es mas dura de asimilar aunque tenga una buena historia, por eso creo que la duración de “Sonno Profondo” es la justa y necesaria.

-Muchas de las claves se obtienen a través de pequeños callejones sin salida, lo que en un segundo visionado hace tu película tremendamente más valiosa al encajar todas las “pistas”, los por qués y su necesariedad. ¿Volverás al giallo pronto?. ¿Cuáles son tus proyectos a corto/medio plazo?

Lo ideal hubiera sido que la trama se entendiera a primera vista, pero tienes razón, en un segundo visionado se atan más cabos. Creo que lo bueno de la película es que cada uno puede crear en su mente una historia distinta. Mi concepción de “Sonno Profondo” es como el de una poesía pragmática. Cada persona en el mundo va a darle un significado distinto. Me gusta la ambigüedad en el cine con cambios deliberados. Y eso es “Sonno Profondo”. “Sonno Profondo” invita no solo a mirar, sino también a imaginar. Uno de los motivos de no mostrar rostros (o mostrarlos distorsionados con fueras de foco), y así también no mostrar muchas locaciones, era para que el espectador pueda imaginarlos. Muchos espectadores necesitan sentirse identificados con un personaje, pero no necesariamente hay que sentirse identificado solo con lo que se ve, sino también con lo que no se ve (Y yo elegí eso). Es como leer un libro. Cuando describen un personaje o un lugar el lector se los imagina. Y eso es lo hermoso de imaginar. Cuando luego hacen una película de esa novela, las expectativas y esa imagen que se tenía se pierde por completo.

Si no hubiera sido por mi hermano Nicolás, seguramente la película la hubiera tenido guardada en un cajón. Como no tenía premeditado toda esta hermosa situación de que la película haya pasado mi frontera ahora me siento un poco más capaz. Nosotros vivimos en una pequeña ciudad en la provincia de Buenos Aires, donde el cine prácticamente no existe. Es muy difícil llegar a las grandes ligas, y nosotros, hoy, al haber pisado tan solo una pequeña parte de ese mundo, creeme, que ya estamos satisfechos. Y la motivación hoy es distinta. Ya estamos en proceso de una segunda película del mismo género con mi hermano. Pero ya teniendo en cuenta muchos aspectos que solo la experiencia de estar presentes en festivales de cine te da. No voy a perder mi estilo (porque considero que tengo mi propio estilo) pero si nos favorecen las críticas, tanto las buenas como las malas como para poder adaptarlas a un nuevo proceso que esperemos sea mucho mejor. Y si no es mejor al menos que disfrutemos hacerlo. “Sonno Profondo” tiene su propio formato. No va a repetirse. Voy a innovar sobre ese formato.

-Has acometido todos los papeles (casi) del proceso creador, lo cual dota a “Sonno profondo” de una coherencia aún mayor. ¿Te resultará difícil delegar en cámaras, músicos o guionistas dados los buenísimos resultados de esta experiencia?

Creo que ser responsable de estas cosas a veces no es favorable. Porque uno se encierra en su propio mundo soldando puertas a situaciones que podrían haber quedado distintas. Pero igualmente debo decir que nunca me senté y me dije: “voy hacer una película, contactemos gente para hacerla”.

En primer lugar porque nunca estuve en la movida del cine, y aun peor, en mi ciudad desconocía gente que hiciera cine. Yo venía de vivir en la hermosa ciudad de Mar del Plata y al llegar a Azul, mi ciudad, aprendí a editar mirando video tutoriales, luego me compré una cámara y me largué a filmar. Muchas de las escenas de “Sonno Profondo” están rodadas en tiempo real, jamás las filmé para meterlas en una película. Venía con la ventaja de saber editar la música que componía y el resto salió solo. Nunca me di cuenta que estaba haciendo una película, estaba creando algo que no sabía que era. Mis allegados me hicieron saber lo que era.

Sería muy grato para mi conocer alguien que quiera filmar conmigo, alguien que realmente sepa y se dedique a usar una cámara exclusivamente. Respecto a la música también sería un gusto que gente profesional haga la música que pueda yo “tararearles” con mi voz. Y un guionista también, creo que aprendería mucho. Yo considero que el arte no se estudia, pero si me gustaría aprender la técnica más que nada para cultivarme en conocimientos, que luego, no sé si mi improvisación me quitará.

-Me fascinó la banda sonora, impecable y exactamente la precisa para la cinta, a mi juicio otro homenaje más, personal y sentido, pero casi igual de titánico que ponerte tras la cámara. Ha recibido premios, y más que vendrán, ¿piensas explotar ese talento compositor en el futuro?, y ¿te cabe la posibilidad de hacerlo para obras ajenas o es algo que tiene que conllevar necesariamente esa unidad creativa-autoral?

Es un honor para mi que me digas que te haya gustado mi música porque no se de acordes, nunca estudié música (como tampoco cine), toco de oído, bah, toco de alma...desde el alma. Toco con la zurda instrumentos para diestros. Tengo un bajo con dos cuerdas pero aun lo conservo porque me recuerda ese sonido viejo del “giallo”. Y ya con eso me alcanza. Uso algunos plugins vst para simular sonidos por el solo hecho de no tener un piano ni tampoco un saxo, ni clarinetes. Algunos sonidos también los simule con la voz. La música me encanta, cada tanto compongo, no puedo sentarme con la idea de componer porque finalmente no me sale nada, pero cuando hay inspiración quizás unas 6 o 7 composiciones me salen. Me encantaría ser contratado para hacer músicas para películas. Siempre y cuando me guste el género. No me imagino haciendo música para una comedia. Igual reconozco que la banda sonora de “Sonno Profondo” sea estilo “Giallo”, es más, debería agregarse como un estilo de música dentro del rock progresivo, “giallo”. No suena mal. Yo hice una mezcla de “Goblin” y Ennio. Es el estilo justo para el género. Ya es una marca registrada. No me podés negar que en las películas de terror de Hollywood (Viernes 13,Masacre de Texas, Halloween, etc) no usan siempre un teclado para generar suspenso hasta cuando una mano se posa sobre un hombro? Ese es el estilo de música para esas películas.

En algún momento se me ocurrió meter mano Argentina y pensé en componer nuestro “tango” sobre las escenas. Aun lo considero.

-Algunos críticos de esos de “criticar por criticar” valoraron como lo peor de la cinta aquello que es precisamente lo único que no es obra directamente tuya, el papel de la estupenda Daiana García. Aunque no comparta esa opinión, sé sincero, ponte la mano en el corazón y dime cuantísimo te hubiera gustado tener a Asia Argento en “Sonno profondo”. ¿Y en una próxima película?. (Admiro a padre e hija casi por igual).

Daiana no es actriz, muy lejos de eso. Fue alguien que me ayudó hacer unas escenas, pero creo que lo que hizo lo hizo muy bien. Si hubiera conocido a Asia Argento seguramente la película hubiera tenido otro sentido de narrativa, me hubiera adaptado a su nivel actoral. Hubiese imaginado escenas con ella actuando. Te confieso que si tuviera la posibilidad de tener un equipo actoral de esas dimensiones y un equipo de cine realmente podría hacer o la mejor o la peor película del año.

-El cine español de género nos ha regalado en los últimos años grandísimas películas y muchas malas, malísimas. En el reciente cine argentino de terror sucede un poco lo mismo. ¿Qué opinas de “La segunda muerte”, la que para mí fue la revelación más absoluta del Sitges pasado, dirigida por el sobretalentoso Fernández Calvete?

Es muy difícil elegir un género por el cual sentirse identificado. Creo que un cineasta elige el género que le sienta más cómodo. Hoy la mayoría opta por el género “found footage” o el género de zombies, o lo bizarro. Y yo creo saber porque. Porque no se necesita de mucha capacidad actoral como para enfrentar una buena película de suspenso. Tampoco se necesita de mucho presupuesto. Hoy con la ayuda de “after effects” o “cgi” podés hacer miles de zombies y agregarlos a una escena vacía como hacen en “walking dead”. Y también muchos juegan con lo sobrenatural. “La segunda muerte” no la vi aun, pero vi el tráiler, y supongo que va con lo sobrenatural. Hay actores argentinos reconocidos ahí que han actuado en novelas de televisión local. Eso la hace más interesante a la hora de ver una película. Es un valor agregado que ya te predispone a ver una buena película. Me parece que es una película muy oscura…por la ambientación y colores.

-El cine en mi país pasa por un momento de crisis que perjudica claramente a las propuestas de nuevos creadores que sólo ven sus películas programadas en festivales arriesgados. ¿Cómo es la situación en Argentina?

Creo que la industria del cine es muy similar a la de la música. Hoy los chicos que tienen una banda de rock tienen que salir a tocar en festivales que son organizados por grandes corporaciones para ser reconocidos. El sueño de sacar un disco para poder tener alguna ganancia es escaso. La tecnología, el crecimiento de internet y la piratería digital logró que un disco esté subido a internet antes de que salga en alguna disquería. Hoy se busca ser reconocido siendo consciente de que vivir de la música es casi imposible. Cada integrante tiene una vida paralela, cosa que antes cada integrante de una banda musical podía vivir de la música. Y con el cine es igual. Muchos sueñan con hacer una película y ganarse el primer millón. Buscan lo comercial, el “found footage” y correr por un bosque con una cámara en la mano. Pero también están los que buscan una propuesta más arriesgada. Y es interesante que algunos festivales de cine den esa oportunidad de presentar este tipo de películas. Suelen pasar películas que difícilmente se puedan alquilar en algún video club pero que seguramente se filtren en internet. Entonces la posibilidad de obtener algún dinero, solo como reconocimiento de un trabajo hecho con dedicación, se disuelve. En Argentina como en todo el mundo hay festivales de distintos géneros. Eso me parece perfecto porque nos dá un abanico de posibilidades para elegir en donde podríamos presentar nuestras películas. Aquí el cine suele estar subsidiado por el INCAA. Es un gran aporte para aquellos que pretendan hacer una película con un buen presupuesto. Pero acceder a un subsidio es bastante difícil. Por lo tanto los festivales de cine son la única puerta a un posible futuro (bueno o malo).

-La acogida de tu película en Sitges, pese a ser calurosa y muy agradecida tuvo un defecto en mi opinión, ¿no crees que se debería haber programado a mejores horas y en aforos más grandes?

Nuestra experiencia en Sitges fue algo increíble. Fué nuestro primer festival en el que participamos. Y fué la primera vez que viajamos a España. Quedamos muy agradecidos por cómo nos trató la gente del lugar. Y el paisaje es realmente maravilloso. Me gustaría filmar ahí cualquier película. Estamos conformes con la programación de “Sonno Profondo”, era el día de mi cumpleaños! No podía sentirme mejor, junto a mi hermano, y además encontrarme con un amigo luego de 17 años sin vernos...Nostálgico. El horario de proyección coincidió con la de la inauguración del festival, pero igual tuvimos espectadores. No te niego que nos hubiera encantado ver nuestra película en el auditórium del hotel! Es majestuoso. Como toda experiencia desconocida nos faltó “cancha”. Nos faltó darle más publicidad, veíamos como algunos llevaban miles de folletos de sus películas y los dejaban en el lobby del hotel o los iban entregando a las personas mientras hacían fila para ver una película. Pero más allá de todo la pasamos increíble! Quisiera volver.

-Yo nací en Ciudad Real, y en uno de los festivales más freaks, modernos, arriesgados y simpáticos de nuestro país como es el Hemoglozine tu cinta destacó entre otras ¡440!... ¿Cómo te tratamos los manchegos?

Fue grandioso haber ganado nuestro primer festival como mejor película en España. Lamentablemente no pudimos presenciar la entrega de premios porque ya habíamos vuelto una semana antes de Sitges. Pero no tuvimos mejor idea que escribirle a nuestro amigo Bruno Zaffora, que no veíamos hacia 17 años, y que actualmente vive en Barcelona, y se fue desde allí hasta Ciudad Real para recibir el premio en nuestro nombre. Dice que la pasó de lujo! Estuvo en un lindo hotel alojado, y pudo presenciar la “zombie walk”. Tuvo una experiencia muy buena, como resulta ser con la mayoría de los festivales de cine.

-Para acabar, estoy convencido de que Argento estaría más que satisfecho y honrado al ver tu cinta. Entre otras cosas porque los intentos de hacer ese “neo giallo” no han sido lo que se dice muy acertados hasta ahora. ¿Te has puesto en contacto con él?

Realmente seria increíble, ya el solo hecho de que Darío mirase mi película, y en segundo lugar de que al menos responda un mail mío. La gente mundialmente famosa es casi inaccesible. Podría intentar y jamás recibir una respuesta. O quien sabe…tal vez sí. Aún no he intentado ligar una charla con él. No se por dónde empezaría. Creo que lo que primero le preguntaría seria como rodó la escena donde la cámara se pasea por toda la casa en su película “Tenebre”. Y luego creo que hablaríamos de música.

-Muchísimas gracias por esta entrevista, Luciano. Desde Nido de Cuervos seguiremos tus pasos, que seguro que vuelven a sorprendernos muy pronto, y ya sabes, aquí estamos a tu disposición.
 
 Un saludo Muchas gracias a vos! Encantado con tus preguntas, jamás voy a olvidar esta entrevista. Espero que no sea la última! Un abrazo.
 
 

3 comentarios:

El Rector dijo...

No tiene desperdicio la entrevista. Un placer como siempre, conocer de mano de los propios autores, los entresijos de sus obras. En este caso en particular, una experiencia doblemente grata por poder tratar con gente tan cercana y atenta como Luciano y por supuesto, agradecerle a Nico, productor de la película, la posibilidad que nos ha dado de realizar esta entrevista.

Desde aquí felicitar y desearle la mejor de las suertes a todo el equipo de Sonno Profondo.

Saludos.

PD: Very thanks Mr.Thorn!! ;)

Marco ESTÉBANEZ VALLINA dijo...

QUE INTERESANTÍSMA ES ESTA ENTREVISTA!!! FELICIDADES!!!

Damien Thorn dijo...

Gracias a tí, Rector, y a tí, Marco....
Recomendada queda la peli!!!
Saludetes

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.