lunes, 17 de marzo de 2014

Crítica: Knights Of Badassdom

“Knights of Badassdom”, la nueva película (segunda y cuarto de hecho, después de dirigir “Km.666: Camino Sangriento” y uno de los segmentos de la antología de terror/comedia “Chillerama”) del Neoyorkino Joe Lynch, es un homenaje en toda regla a una generación, a aquella que creció al afilado son de una guitarra eléctrica en forma de hacha y que se arropaba cada noche con una colcha estampada con dragones o cualquier otra criatura autóctona de la fauna fantástica. Heavy metal y juegos de rol, son los elementos principales que dan forma a esta esperada (anunciada desde tiempos inmemorables) comedia de terror de tintes épicos que nos llega, curiosamente, desde las santas tierras de Israel. 

Lynch, absoluto devoto de la cultura del metal, los videojuegos y la serie B, nos propone un regreso a nuestra adolescencia (si bien algunos jamás la abandonamos), o lo que es lo mismo, a nuestra tierra de Think particular (véanse las desventuras del glotón Otto para entender la referencia). Cual hechicero de nivel 23, el director abre con la ungida en magia óptica de su cámara un portal interdimensional ante nosotros, por el cual atravesarán fascinantes criaturas de otro lugar y tiempo y nosotros, los espectadores, ya no seremos tal cosa, sino protagonistas en primera persona, que vestidos con mágicos ropajes, brillantes armaduras y reconvertidos a héroes, haremos frente a las maléficas hordas del mal. 

En un marcado tono de comedia, “Knights of Badassdom”, sigue la estela marcada en los últimos años por el cine llegado desde el Reino Unido con producciones como “Lesbian Vampire Killers” (“Lesbian Vampire Killers”, Phil Claydon, 2009), “Doghouse” (“Doghouse”, Jake West, 2009) o “Grabbers” (“Grabbers”, Jon Wright, 2012), es decir, humor británico en su vertiente más tontorrona y lo hace además, de forma fidedigna, pues la cinta de Lynch adolece exactamente de las mismas dolencias de dichos decepcionantes títulos, abogando por ese humor fácil, de usar y tirar que poco o nada tiene que ver con el ingenio de productos más sofisticados como puedan ser la última entrega de la trilogía del cornetto: “Bienvenidos al Fin del Mundo” (“The World´s End”, Edgar Wright, 2013). 

De esta forma, nos encontramos ante un producto restringido a un determinado tipo de público: amantes de la música metal y aficionados a los juegos de rol y no son dos cosas necesariamente vinculantes. Yo, como buen ejemplo de lo primero y, simpatizante no practicante de lo segundo, reconoceré que “Knights of Badassdom”, ha conseguido arrancarme dos o tres carcajadas a lo largo de su metraje, pero en general, la película de Lynch carece, debido a la falta de brillantez de su guión, de la capacidad de resultar hilarante o en su defecto, inteligente, algo que uno debería esperar de este tipo de productos y se queda, como suele pasar en un amplio porcentaje de las comedias de terror que se hacen en la actualidad, en una propuesta simpática a secas (con todo lo que ello conlleva). Para todos aquellos que sean profanos en la materia, esta “simpatía” puede adquirir incluso, tintes ridículos. 

Una ruptura sentimental entre Joe y su novia, será el pistoletazo de salida para que sus amigos, fanáticos de los juegos de rol, “convenzan” a éste para que les acompañe a una jornada de batallas en vivo. La jornada se teñirá de sangre cuando gracias a un libro ancestral, un sanguinario succubo consiga llegar a nuestro mundo a través de un portal mágico. Los jugadores, tendrán que cambiar sus armas de espuma por ídems de acero, para hacer frente a la criatura. 

Lineas y lineas de intrascendentes diálogos, se irán conjugando con los habituales gags de fácil digestión (unos más afortunados que otros), en un desarrollo repetitivo y falto de chispa, donde la monotonía y el tedio solo cederán protagonismo a lo lúdico cuando el succubo entre en acción y el intenso olor a sangre fresca, se contraponga al empalagoso aroma emanado por los cientos de tecnicismos roleros que apenas darán tregua desde el primer, hasta el último minuto de metraje. En el porcentaje de aprovechamiento de dichos gags que sepa hacer cada espectador, así como en el gusto de éste por la sangre (la cinta es moderadamente generosa en gore), residirá el nivel de satisfacción del visionado. 

Al frente de ésta comedia, tres rostros populares del fantástico actual: Ryan Kwanten (“True Blood”, “Red Hill”), Peter Dinklage (“Game of Thrones”) y Summer Glau (“The Sarah Connor Chonicles”, “Serenity”). Especial ascendencia para los dos primeros, auténticos pesos pesados de una velada cinematográficopugilística que tenía todos los mimbres para convertirse en un pequeño título de referencia dentro de su género, y que a la postre, se ha quedado en otra comedia chorra más, que desaprovecha tanto una prometedora idea como un estupendo reparto, debido a la incapacidad de escribir un guión mínimamente decente. 

El momento: La batalla final a ritmo de metal épico que ni los mismísimos Manowar. Cuasi sexual.

El gag: La explicación de las diferencias existentes entre black metal y doom metal, uno de los escasos momentos de lucidez de los guionistas. 

Lo mejor: Las grandes expectativas que levantan sus primeros 20 minutos, Peter Dinklage y la entrañable cutrez del súcubo.

Lo peor: Dichas expectativas se derrumban demasiado pronto para dar paso a una experiencia gris, que se sustenta demasiado en el nivel de frikismo del espectador y el desaprovechamiento de determinados personajes.


15 comentarios:

Damien Thorn dijo...

Hey!!ESTUPENDA crítica, Rector, aunque me quite un poco las ganas de verla... Pero como fricazo fanático del metal y el rol ya está en mi lista de pelis a seguir!!!
Y más habiendo un poco de gore que ya sabes, me encanta!
Te contaré en cuanto la vea.
Saludetes!

Damien Thorn dijo...

Y el prota es Jason Stackhouse!!!!!!!!!!
La veo hoy mismo!
;)

andres pavone dijo...

Como siempre un deleite tu maravillosa critica. La voy a ver igual ya que hay varios actores de mi interés (Ryan, Sarah, Peter, Jimmi Simpson). Vamos a ver que pasa. Un gran saludo querido amigo.

Missterror dijo...

Coincido TOTALMENTE con tu crítica, y pese a lo domonÍaco que que esto pueda sonar, pienso que no habrá muchas opiniones divergentes.
Esta película va dirigida a los clichés, vamos a los heavy metaleros que se pasan las horas jugando a rol., porque este es su mundo, si bien exagerado y tontorrizado al máximo, no exento de toda la parafernalia propia del mundo secreto del rol, los dragones y mazmorras y los riffs de guitarra que adornan una voz agudísima y épica.

Empezó bien, pero pronto se desinfló, y se vino abajo del todo. Pasó a ser del montonazo y se terminó con una ida de olla que ya no tenía sentido y que era la culminación de los tópicos heavy-dragón (por suerte, mi experiencia me dice que este frikismo es una minoría y que la mayor parte se mueve en una normalidad absoluta)

Lo mejor sin duda es ese momento de no creer en el que Ryan Kwanten se enfrenta a esa "cosa" traída de Bioman a golpe de micrófono. Impagable.

Saludos Rectorth!!!! (y sí, que nadie lo dude, tú eres muy heavy!!!)

El Rector dijo...

Damien, muchas gracias, aunque no era mi intención disuadirte ni mucho menos, más sabiendo ahora que te va el metal y el rol, únicos dos supuestos en los cuales alguien, puede sacarle jugo a una película como la del sr. Lynch.

Sobre Jason Stackhouse, pues decir que no lo hace nada mal (como suele ser habitual) y se marca una performance manowera digna de ser vista.

Eso si, como comedia, para mi, fracasa. Ya me contarás.

Andres, un deleite deleitarte :)

El reparto es estupendo, eso no tiene discusión posible. Pero a mi juicio, encorsetados todos en un guión mediocre que poco margen deja para el lucimiento (salvo contadas ocasiones).

Espero con interés tu opinión, estimado andres.

Missterror, poco que añadir, coincidimos plenamente pues. Y ya te puedo decir que a parte de muy heavy, también soy muy friki. Adoro los dragones y me vuelven loco (entre otras) las voces agudas. Aun y así, intento moverme en la normalidad más absoluta ;)

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Pues no he podido verla aún, pero releida tu crítica ya no me la pierdo,fijo...
Y ya no hay agudos como los de antes... Al menos acompañado de un punteo mágico... Snifff!!!!

May Dove dijo...

Pues yo la tenía en mi lista de pendientes porque sale Jason Stackhouse, que es siempre bien y Tyrion Lanister!
Vaya decepción porque ni heavy metal ni juegos de rol!
:(

La crítica como no, impecable!

El Rector dijo...

Chica equivocada, si no te va ni el heavy metal ni el rol... mucho me temo que no le vas a encontrar la gracia (en el supuesto que la tenga).

Y ya te digo que el tándem Stackhouse/Lanister, es lo mejor del film con diferencia.

Ya me contarás.

Saludos.

El Rector dijo...

Damien, siempre nos quedará Rob Halford ;)

Saludos muy agudos!!!

andres pavone dijo...

Bueno hoy noche lluviosa en mi ciudad y me dispuse a ver este película querido Rector y realmente se quedo a medio camino. Una película que arranca bien pero luego va perdiendo la gracia. Sin bien me saco una que otra carcajada creo que el tinte de humor no funciono muy bien. El elenco muy bueno( tengo debilidad por todos), pero debido al mediocre guion no pudieron lucirse como corresponde. Los fx digitales a medio pelo.La música a quien le guste el heavy esta bien aprovechada. Creo que resumiendo podría haber sido una muy buena historia si la hubieran contado mejor, igual creo que se deja ver.Saludos!!

Damien Thorn dijo...

Me crié con Judas Priest y Black Sabbath, asi que le venerooooo!!!
Oh.oh.oh,yeeeeeah!
Aprovecho para reivindicar Km 666 y aunque menos, algunas de sus secuelas!!!!
Me muero por esa Eliza Dushku... Ñam, Ñam

El Rector dijo...

Andres, pues coincidimos plenamente en todo. Quizás en lo único que tenemos pequeñas divergencias, es en el tema de los efectos especiales y no porque no tengas razón, que la tienes, pero a mi si me gustó ese demonio cutre, que parece sacado, como comentó Missterror, de un viejo episodio de la gloriosa Biomán.

Damien, Judas es una de mis bandas favoritas y Painkiller, uno de mis discos de cabecera. Sobre Sabbath, jamás les he sabido encontrar el punto. Si me gustó mucho el disco que sacaron hace unos años atrás miembros de la banda junto al gran Ronnie James Dio.

Km666 y secuelas?? Las dos primeras aun tienen su gracia. A partir de ahí... bueno, ni Eliza Dushku en sus mejores tiempos las salvaría, jeje.

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Hombre, es que Judas Priest era/es una bandaza y Black Sabbath (que me molan), un grupete oportunista que se lo montó bien... Pero nuestro calvete favorito, Rob Halford lo hacía como nadie!!! Aunque jugó al despiste tela... Ahora me salgo, ahora vuelvo, ahora soy gay, ahora hetero y racista... Cosas del merchandising!!!!!!
Y oye, a Giro al infierno 4 (la de perdidas en la nieve) merece un visionado, y la 5 (presos en comisaría) otros dos al menos!!!
Claro, ninguna superó la original, que molaba, con mi Eliza en plan McGyver en mitad del bosque... A mí sería muy probablemente al primero que se cepillarían en una peli de miedo, porque soy bastante lerdo y lo de trepar, cazar y correr por el monte...ejem...
Aunque también decía que nunca sería padre y hoy celebro mi primer día del padrazo (snifff) con mi Alejo del alma, en plan babeo puro...
Saludetes, majos!

El Rector dijo...

Damien, pues ya le estás poniendo a los Judas al pequeño Alejo y a ver si nos sale con buen gusto para la música... que de cine, tengo claro que sabrá tanto o más que el padre, que ya es decir.

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Me temo que del tema musical se encargará la madre, que como no podía ser de otra manera es una rumbera...ejem!
Pero prometo ponerle bueniiiisima música cada vez que me toque quedarme con él!
Y cine le va a tocar mamar, porque no le dejaré otra herencia, a este paso!
Gracias, Rectorazo!

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