sábado, 1 de marzo de 2014

Crítica: Romasanta

No todas las cinematografías del mundo pueden presumir de tener una larga tradición en la temática de los hombres lobo. Es cierto que el artífice en España de tal hazaña es el mítico Paul Naschy, que gracias a su dura labor de introducir de forma más abierta y comercial el cine de terror en nuestro país, se encumbró como uno de los actores más productivos de su época y todo un icono a escala mundial. Sin duda alguna, fue WALDEMAR DANINSKY, el personaje que catapultó a la fama al actor y sus repetidas ocasiones en las que hizo de licántropo forjaron una tradición que poco a poco se ha ido recuperando en el panorama cinematográfico español. 

Ya en la década de los 90, antes de la aparición de esa gran empresa pero también fallida Fantastic Factory -que produjo el film que vamos a analizar en cuestión-, una de las películas que significaron el canto de cisne sobre licántropos en el cine español,fue valga la redundancia: LICANTROPO: EL ASESINO DE LA LUNA LLENA (1996) de Francisco Rodríguez Gordillo, película totalmente fuera de lugar que simplemente mostraba la falta de evolución del mito y un Paul Naschy en horas muy bajas, que aún con su presencia no pudo hacer llevadero lo insufrible del producto. 

Por consiguiente, que casi diez años más tarde -en el 2004- alguien volviera a mostrar interés en la temática de hombres lobo en España era digno de admirar. En este caso, el director elegido fue Paco Plaza -ahora con una trayectoria más consolidada-, que ya había demostrado su buen hacer en la dirección de su ópera prima “El segundo nombre” (The second name, 2002) aunque su propuesta se veía demasiado eclipsada por la influencia de un Jaume Balagueró en pleno apogeo de su carrera -”Darkness” era un éxito mundial ese mismo año-. 

Pero por sorpresa, la segunda película de Paco Plaza se presenta mucho más personal y junto a Jaume Balagueró encabezan la lista de los mejores directores que componían la ya desaparecida Fantastic Factory que a pesar de sus buenas intenciones, sólo consiguieron que los dos directores españoles aportaran cierta personalidad y calidad a las producciones que se realizaron en los años de actividad de la productora. En este caso, el director valenciano retoma el tema de la licantropía desde un punto de vista más cercano a “El bosque del lobo” (1970, Pedro Olea) que no al discurso romántico y muy cercano al estilo de los monstruos de la Universal que apostaba Naschy. Por consiguiente, la película hace un retrato precioso de la Galicia de finales de s.XIX proponiendo una maravillosa ambientación y una preciosa fotografía realizada por el cotizado Javier Salmones. 

“Romasanta, la caza de la bestia” explica la historia de Manuel Blanco Romasanta, el también conocido como El hombre lobo de Allariz, cuya historia arranca cuando dos hermanas Bárbara y María, empiezan a asustarse por los terribles asesinatos que se acontecen en la zona, y se especula que un lobo ronda por los bosques. Paralelamente a ésto, un antropólogo y un investigador analizan los cuerpos de los muertos para afirmar que se debe a un animal o otra cosa. 

Por lo que respecta al reparto, es grato afirmar que en su globalidad están bastante acertados. En el papel de Romasanta encontramos a Julian Sands, que a pesar de su interesante interpretación se torna demasiado hierático e inexpresivo, lo que adolece a la evolución del personaje en el relato; si que están más acertadas Maru Valdivieso y Elsa Pataky -si es cierto, por una vez ella no chirría tanto- mostrando unos roles competentes, y sobre todo aplaudo el esfuerzo de Pataky por intentar hacer algo diferente -a parte de dejar claro que es una chica con facilidad para el desnudo-, cuyo personaje es capaz de enamorarse del asesino hasta ser su propio verdugo; en ocasiones Pataky consigue ser muy convincente y pasa a ser la protagonista de la historia.

Los detalles técnicos están cuidados con intenso mimo por su director y todo su equipo, hay un vestuario, una fotografía, una ambientación, una música y unos efectos especiales de muy buena calidad que ayudan a forjar un producto atractivo -a pesar de su varapalo comercial-. Cierto es que a pesar de exponer una historia nacional, la película demuestra esa empaque que le gustaba a la Fantastic Factory: película exportable al extranjero de atractivo internacional; por lo que es de entender su cierta cercanía a las producciones británicas aunque también cabe decir que su prólogo me hace recordar a la muy recomendable propuesta francesa “El Pacto de los lobos” (Le Pacte des Loups, 2001) de Christophe Gans.

Paco Plaza sale airoso al proponer una película de corte histórico-fantástico-terrorífico aderezado con una historia de amor y un hombre lobo que no sabe si lo es, cuyo guión trata al personaje de Romasanta como enfermo de esquizofrenia mientras que en la Galicia de la época fue diagnosticado de licantropía. Cierto es, que a pesar de lo positivo de la propuesta ,la película resulta un tanto lenta en ocasiones, con ciertos baches que rompen la trama por momentos, lo que hace de ella menos redonda de lo esperado. Pero a pesar de todo, cabe aplaudir el intento de querer hacer algo diferente y ofrecer una de las transformaciones más interesantes desde “Un hombre lobo americano en Londres” (An American werewolf in London, 1981) de John Landis, ya que si su seminal transformación de hombre a hombre lobo fue emblemática junto a la impactante transformación de Stephen Rea en “Compañía de lobos” (The company of wolves, 1984) de Neil Jordan, la propuesta de Plaza no se queda corta por mostrar esa misma metamorfosis pero desde el punto de vista del lobo. En este aspecto la luna llena expone el cuerpo de un animal canino, que junto a unos planos cortos muestra partes de su anatomía, mientras que una tormenta se avecina y la lluvia empieza a mojar el cuerpo estirado en la tierra. Poco a poco la lluvia disipa el pelaje, dejando entre ver una especie de placenta que muestra como las extremidades se acortan y se convierten en extremidades humanas, al final con un impactante rayo el hombre grita y vuelve a su forma natural rompiendo la especie de placenta. Creo que simplemente por esa planificación y por la originalidad de la propuesta, “Romasanta, la caza de la bestia” se merece un merecido visionado. 

En conclusión, la película de Paco Plaza podría haber sido algo más grande con un poco más de presupuesto- aunque si es cierta la información, 4,5 millones de euros no está mal- , pero tampoco debería haber sido el fracaso de taquilla que fue -seguramente debido al carácter coyuntural de su propuesta, que parecía como pasada de moda- y que debería volverse a visionar y recordar, ya que tiene los suficientes elementos para poder paladearse con grata dignidad.


8 comentarios:

El Rector dijo...

Pues muy de acuerdo con su estupenda crítica Sr.Romasanta. Valga la redundancia, Romasanta me parece de lo mejorcito (que no lo mejor) de la desdichada e incomprendida Fantastic Factory (y hablaremos de algunos títulos más por aquí en breve).

Un thriller sobrenatural de época muy bien elaborado para tratarse de un producto patrio y que como muy bien indica, luce un empaque muy internacional (aunque en mi opinión, uno o dos peldaños por debajo de la estupenda El pacto de los Lobos) y con unas interpretaciones muy acertadas (ni siquiera la Pataki chirria demasiado y para el recuerdo queda ya la secuencia del desnudo).

Lo mejor, sin duda, la estupenda transformación licántropa, a la altura de los grandes momentos del género. Lo peor, pues esa lentitud y cierta divagación narrativa en algunos pasajes (cosa de lo que curiosamente, también adolecía El pacto de los Lobos).

Ojalá el cine español de género dejase de intentar imitar (y mal) las grandes super producciones americanas y aparecieran más productos de éste tipo de marcada serie B, aunque desde luego a la fantastic, no le fue nada bien con dicha fórmula.

Saludos.

Lore V. San dijo...

Muy buena crítica. Recuerdo que la vi hace ya unos años, y me gustó mucho el ambiente, la trama.... gracias por el recuerdo.

Romasanta Macias dijo...

Muchas gracias Sr.Rector por la valoración. La verdad que este es uno de los films de la Fantastic Factory que más cariño le tengo, y que a pesar de las comparaciones EL PACTO DE LOS LOBOS me parece una obra muy buena dentro del fantástico europeo y una muestra mas que Christopher Gans sabe hacer muy buenas películas si le dejan...aunque ya veremos esta revisión 2014 del relato de LA BELLA Y LA BESTIA. Y estoy totalmente de acuerdo con usted sobre la reiteración en España de hacer un cine que parezca de fuera como si aún fuéramos detrás de las suecas y no supiéramos hacer cine con presupuesto o mínimamente original. Creo que como siempre se ha malinterpretado lo que es hacer cine español sin recurrir al flamenco, la paella y los toros, porque después hemos estado desde los 70 queriendo imitar al gran cine americano que parece ser el único espejo al que reflejarse. Creo que hay películas muy atípicas en este país, y mucho cine por descubrir ya que al final pensamos que el cine español siempre tienen que salir desnudos -la verdad que yo los agradezco, son como la vida misma y las mujeres no hacen el amor con sostén como en los USA bajo sábanas muy tupidas- o un montón de paletos. En este caso creo que la Fantastic creó una utopía que duró lo que duró, hizo lo que pudo y cerró una etapa para el género de terror en España, pero nunca creando la escuela que pensó. Ufff!!! Es habalr de cine español y me emociono! Perdóneme Sr.Rector por mi verborrea incontenida,jajajaj!

Romasanta Macias dijo...

Lore.V.San también te doy las gracias por tu comentario y volvértela a recordar! Abrazosss

Damien Thorn dijo...

Ya te iba tocando esta crítica, y como era de esperar, estupenda.
A mi la peli no me defraudó en absoluto. Si acaso se me hizo un pelín pesada en algún que otro ratillo, pero me parece un loable intento y una muestra de lo que Paco Plaza puede y sabe (y debería) hacer. La Pataki no sólo no me chirría, sino que está guapísima y bastante decente. Claro, que la Bellucci de El pacto de los lobos (infinitamente superior a mi juicio), lo está aún más...
Yo de la FF me quedo con la incomprendida e infravaloradísima Dagón, la secta del mar, donde descubrimos a Macarena Gómez (hoy demasiado en boga en esto del terror), a una inconmensurable Raquel Meroño (qué guapísima y talentosa actriz se pierde nuestro cine) y a Paco Rabal en una cinta de terror galleguísima muy a lo Lovecraft.
Felicidades, Romasanta, por tu lección de cine licántropo patrio, muy, muy a tener en cuenta!!!!
Saludetes!

Damien Thorn dijo...

Acabo de ver que tenemos crítica de Dagon,guay!!!!!

May Dove dijo...

Yo fui al cine a verla y la recuerdo con cariño. No tengo esa sensación de película 'pobre' (no hablo de dinero), si no más bien una cinta que le daba un toque original al mito.

Muy buena crítica. Y muy bien que nos hayas recordado esta cinta!

Romasanta Macias dijo...

MAY DOVE muchas gracia por tu comentario!!!

saludos!!!! ;)

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