miércoles, 30 de julio de 2014

Crítica: The Perfect House

La peli comienza cuando una familia estupenda de foto de estudio deciden pasar la velada en casa de un huraño vecino al que aún no le han devuelto el cortacésped. La tragedia se huele ya en la entrada, pero radicalmente cambiamos de tiempo aunque no de lugar. 

Los recién casados, Mike y Marisol, (Will Robertson y Andrea Vahl ), realizan su primera visita a la casa de sus sueños que sospechosamente está a muy buen precio. Pero como las cosas andan como andan, no se extrañan demasiado ni aún cuando la vendedora, (Monique Parent ),una agente de bienes raices que parece sacada directamente de un cásting porno, prácticamente les ofrece un trío a cambio de quitarse la casita de encima. Y es que la casa, y en especial el sótano que todas las casas americanas parecen tener-oye, por si el día de mañana el niño nos sale psicópata y no se ha independizado aún-parece tener un pasado bastante truculento. 

Los directores Kris Hulbert y Randy Kent, con guión e historia del primero deciden contarnos el tenebroso pasado reciente del sotanillo a través de tres originales flshbacks de terror. 

En primer lugar nos llega "La tormenta" con claras referencias al mismísimo Hitchcock y a su discípulo más notable Shyamalan, rodada en blanco y negro y con el típico giro de guión que ofrecen las películas de ambos referentes. Es un cuento oscuro y a oscuras, porque una tormenta asola la zona y la luz se ha ído, lo que obliga a la entonces familia residente en la casa a refugiarse en el sótano ante las noticias de que la violenta tormenta se aproxima rápidamente. Entonces, como en aquellos viejos Estudio 1 de terror, o aquellas Historias para no dormir de Ibáñez Menta y Serrador, cada vez que se apaga una vela, uno de los miembros de la familia ha sido asesinado, evidentemente por otro familiar, destapando así un pasado de abusos en la mente de una madre bastante loca. Es una historia simple, sencilla, rodada sin alardes y bastante efectiva que nos sitúa en 1969. 

Volvemos a la parejita compradora que cada vez está más convencida de que aquello es una ganga y a la vendedora porno que cada vez está más despeinada y menos vestida. 

La siguiente historia, en 1986, es con diferencia la que a mí, fan absoluto del terror-tortura y del gore, más me ha gustado, y la que a los que no disfruten de este tipo de violencia explícita y no tan explícita, menos gustará sin duda. 

La mayoría de los directores tienen un objetivo en mente y una finalidad cuando hacen su película, y si la peli lo logra en términos de entretenimiento, ya puede considerarse un éxito, bien diferente del de masas y pelas-que al fín y al cabo es el que manda. 

En este caso el éxito de los directores estriba en que consiguen a la perfección lo que se proponen. Contar una historia de terror usando diferentes recursos y subgéneros y lo hacen, en mi opinión bastante dignamente. 

En esta segunda pequeña historia estamos en el sótano de la casa, donde la parejita de recién casados ve unas manchas en el suelo y se preguntan si se usó el sótano para guardar animales... Ejem... ¿Es que no ven pelis de miedo estos americanos?... ¿Guardar animales en un sótano?... Pero nada, ellos, pese a las manchas que revelan la matanza, siguen encantados. 

Ahora el director nos cuenta de qué son exactamente esas manchas... Un psicópata de manual, de los que pillan los de Mentes Criminales a la primera de cambio y sin apenas necesitar a Penélope García, retiene a una chica en una jaula durante años. Su rutina es siempre la misma. El martes secuestra a otro chico o chica, lo mete en la jaula de al lado para que la veterana le ponga al día en las perrerías que les va a hacer, el miércoles le da de comer, el jueves se carga al nuevo inquilino no sin antes enseñarle el video de alguna de sus matanzas previas y el viernes viola a la chavala. Así semana tras semana, mes tras mes y año tras año, hasta que un día llama a la puerta la madre de la chica con un cartel con su foto y todo se desbarajusta. Holly Greene y Jonathan Tiersten están simplemente estupendos. 

Un segmento violento pero en absoluto excesivo y bastante bien narrado, la verdad, que nos deja los dientes largos ante el desenlace. 

En la tercera de las historia, en 2005, nos encontramos al principio de la película, con la visita vecinal a casa del tipo extraño, (Dustin Stevens) y presenciamos cómo droga a toda la familia y la ata en el sótano, haciendo que se maten los unos a los otros y que intenten salvarse cuando todo está ya perdido. 

Más violencia, (el momento de la chica llena de cortes metida en la bañera de agua con sal es maravillosa), buen gusto a la hora de ocultar cosas (un hermano tiene que matar al otro y la cámara no lo registra) y más interpretaciones interesantes. 

La cinta ha recibido críticas bastante negativas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. Es cierto que las claras intenciones de perturbar el espectador son un claro objetivo en una película de terror como esta, pero las escenas extendidas recreándose en la tortura y el gore, aparte de ser bastante sutiles, incluso escasas, están más que justificadas. No hay un sólo momento de sufrimiento ni una gota de sangre derramada que no venga exigido por el guión de la cinta, que no sólo existe, sino que es bastante decente y digno. 

La moraleja, el MacGuffin de la historia es el desconocido mal que persiste en la casa, que infecta a todos y cada uno de los personajes que en ella moran. 

Y volvemos a nuestra parejita, a la que de golpe se les corta el rollo y se echan atrás en la compra. Pero no importa, a modo de epílogo, o quién sabe, de teaser de la secuela, vemos cómo la casa ya tiene un comprador, Steve, interpretado por Chris Raab, al que el sótano ya ha afectado como para cepillarse a cualquiera que se acerque a ver su propiedad. 

Es un punto y final delicioso, interesante y hasta simpático. Muchísimo más de lo que la mayoría de cintas del género nos vienen ofreciendo últimamente. 

En la peli también aparecen John Philbin , Timothy Dugan , Tyler Nemeth , Alex Markousis y Jamie Baker, con un cameo fabuloso de la playmate y ex playboy Angelina Leigh. 

Como curiosidad, es también la primera película que se ha estrenado en la plataforma de Facebook , en VOD. El DVD, un pelín más completo, viene cargado de unos extras que se agradecen, sobre todo el final alternativo. En definitiva, una muy buena peli para pasar la tarde sin complicaciones. 

Lo mejor: El cartel, me encanta. El segundo segmento, que nos presenta a un personaje, el psicópata, que reclama a gritos una peli propia pero a la de ya... 

Lo peor: Que su violencia y gore (ya les digo, bastante suave y ligero) le resten puntos para mucha gente reticente a la violencia en pantalla.


4 comentarios:

May Dove dijo...

Antología de terror al canto, no? Aunque veo aquí que esta 'nos' ha gustado más. Pues nada, como tengo tiempo libre, me pongo a verla! Qué me comentas que se puede ver en Facebook!

Damien Thorn dijo...

Recomendada queda, con reservas, May, pero sí, ante esta "pertinaz sequía" de buenos titulazos, es una decente opción.
Un saludo y gracias!!

May Dove dijo...

Ya está! Pues no está mal, eh? El charcutero de la segunda parte requiere de slasher!

Damien Thorn dijo...

Pienso exactamente lo mismo!!!
Jejejeje!
Un saludete, May!

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