miércoles, 24 de septiembre de 2014

Crítica: The Double

Uno de los más apasionantes y arduos debates filosóficos y matemáticos desde los albores del conocimiento es el de la identidad, o si se quiere, del Principio de Identidad (que junto a los Principios de No Contradicción y Tercero Excluido, forman la tripleta básica del pensamiento lógico clásico). Pero al apasionante debate científico-racional, que en los últimos siglos se ha enriquecido con componentes psicológicos y sociológicos, habría además que sumarle la ingente producción artística (pictórica, musical, teatral, literaria y cinematográfica) que sobre el significado de ser uno mismo o la posibilidad de llegar a serlo, se han realizado. 

El mundo del cine ha abordado el tema de la identidad, la duplicidad o el significado del Yo, desde muy diversas ópticas y con resultados muy dispares. Destacando, en mi opinión, fundamentalmente dos enfoques. El primero, la comedia y el segundo sería el thriller. Entre las primeras tendríamos estupendas muestras con: Ser o No Ser de Ernst Lubitsch, Victor o Victoria de Blake Edwards, Mis dobles, mi mujer y yo de Harold Ramis o Melinda y Melinda de Woody Allen. Entre las películas que se decantan por el thriller psicológico podemos destacar las magníficas: Inseparables de David Cronenberg, Enemy de Denis Villeneuve, Carretera Perdida de David Lynch, Cisne Negro de Darren Aronofsky o El Club de la Lucha de David Fincher. 

La película que nos toca, como se habrá vislumbrado, se encuadra dentro de este intrincado laberinto de lo complejo que supone ser uno mismo, o lo que es más perturbador: ¿Qué riesgos conlleva ser quien realmente se desea? 

The Double cuenta la historia de Simon James (Jesse Eisenberg), un anodino y melancólico trabajador hastiado de su rutinaria existencia, la cual se reduce a su aburrido e incomprensible trabajo y al cuidado de su protectora y enferma madre. Si no arroja la toalla de este gris devenir es por el amor oculto (desde su ventana la observa todos los días) que profesa hacia su compañera de trabajo y vecina, Hannah (Mia Wasikowska). Pero todo su mísero mundo se tambaleará hasta deshacerse en pedazos cuando un nuevo compañero, James Simon, llega a la empresa. Un simpático, carismático y arrollador tipo que encandila a todo el mundo y que posee una cualidad única… es idéntico a él. 

El director y guionista Richard Ayoade, famoso por protagonizar la serie cómica televisiva: The IT Crowd (Los informáticos), y cuyo primer largometraje tras las cámaras, Submarine, fue bastante bien recibido por la crítica, se atreve, en esta su segunda incursión como director, con la adaptación a la pantalla grande de la novela de Fiodor M. Dostoyevski, El Doble. 

No cabe duda que Ayoade tiene buen ojo para la composición visual y la narrativa, y apoyado en una estupenda fotografía, una puesta en escena decididamente teatral y en un montaje muy dinámico dota al film de un ritmo frenético y un halo de irrealidad bastante interesante. Además, se permite algunos diálogos y gags muy ingeniosos, aunque en ocasiones bordean lo esperpéntico (o excesivamente ridículo). Por desgracia, no es una voz fresca y original, sino que se muestra enormemente conocedora y deudora de la obra de Terry Gilliam, en concreto de la estupenda, y siempre recomendable, Brazil. 

Para intentar llevar a buen puerto esta delirante y tragicómica historia de un tipo que no es más que otro ladrillo en el muro (como dirían mis adorados Pink Floyd), Ayoade, se apoya en un dúo protagonista, Eisenberg y Wasikowska, que están formidables, y un grupo de secundarios de lujo (Wallace Shawn, James Fox, Cathy Moriarty, Noah Taylor y Yasmin Paige, entre otros) que los arropan admirablemente. 

Jesse Eisenberg se desdobla de forma asombrosa sin necesidad de histrionismos desmedidos, ofreciéndonos su mejor interpretación hasta la fecha. Destacando más en su faceta grisácea, angustiosa y esquizoide de Simon James que la del altivo, dicharachero y canalla James Simon. Por su parte, la siempre cautivadora Mia Wasikowska (llamadme loco, pero cada vez esta mujer me recuerda más a la divina Garbo) se erige en deseo magnético e inalcanzable tanto de Simon James como de todos nosotros, que nos vemos subyugados por el aura misterioso (y me atrevería a decir: erótico) que imprime a cada uno de sus personajes. ¡Su idilio y fotogenia con la cámara es más que evidente! 

Con todo lo mencionado, muchos se estarán frotando las manos ante lo que parece uno de los grandes títulos de la temporada, y si bien es cierto que es una cinta interesante, entretenida y con algún instante deslumbrante, no estamos ante la cinta fabulosa que a priori apuntaba. El principal hándicap del film es que no aprovechan las magníficas oportunidades que brinda la obra de Dostoyevski para hablar de la alienación de las personas por la maquinaria económica y social (hoy día por un capitalismo salvaje y amoral, en lugar de un decrépito sistema funcionarial zarista burocratizado hasta el infinito y una clase alta alejada de la realidad). El trasfondo del texto original sobre la imposibilidad de ser uno mismo y la angustia y locura que en las personas se induce como consecuencia de la opresión, monotonía y homogeneidad que se imponen en un sistema social que reprime todo aquello que se sale de lo pautado, queda en segundo plano en pos de extravagancias y delirios impostados que restan fuerza al conjunto, a base de situaciones lumínicas y surrealistas tanto a nivel visual como argumental que parecen buscar más la comicidad y la sorpresa que la denuncia y los peligros del abismo personal. 

Es indudable que The Double posee admirables virtudes (interpretaciones fabulosas, ritmo endiablado y una historia con múltiples posibilidades e interpretaciones) y resulta un producto sugerente y ameno cuyo visionado merece la pena (de hecho, estoy convencido que muchos estarán encantados con el resultado), pero se queda en la superficialidad y no hinca los dientes en la yugular de los males del capitalismo y las devastadoras consecuencias que provoca en sus ciudadanos. Al señor Ayoade, que va sobrado de capacidad (y paranoia) visual, golpes de efecto y frikismo (en el buen sentido), le ha faltado mala hostia, valentía, e incluso algo de pedantería a la hora de abordar una obra tan demoledora como la del novelista ruso, que pedía a gritos una crítica social mucho más contundente, oscura y perturbadora, que la autoconsciente excentricidad que ha imprimido a su película.


11 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido con todo, salvo con la palabra "imprimido" al final... Ja!

Max Cady dijo...

Anónimo me alegra que coincidamos en el análisis de la película.
En cuanto a la utilización de la expresión: “ha imprimido” en lugar de “ha impreso”, que es la expresión más utilizada, creo que es correcta aunque de escaso uso. No obstante, si no está aceptada por la RAE (que por lo que parece en el enlace que dejo, sí acepta) pido mil disculpas.

Saludos y gracias.

P.D. http://www.rae.es/consultas/dobles-participios-imprimidoimpreso-freidofrito-proveidoprovisto

El Rector dijo...

Yo que en lo que se refiere a este tipo de thrillers existencialistas (si bien por lo que comentas, Max, en tu interesantísimo análisis, esta también se adentra en terrenos cómicos), estoy un poco ahí en tierra de nadie en lo que respecta a títulos recientes. Por un lado me gustó mucho "Cisne Negro" y por otro, me quedé como se suele decir, picueto, con Enemy, a la cual sigo sin verle excesivas virtudes (y que todo sea dicho, aun sigo sin entender del todo). Esta The Double puede servir para decantar la balanza hacia un lado u otro, si bien ese austero 6, no invita del todo al optimismo.

Por cierto, a esa lista de cintas cómicas, yo sin duda sumaría la acidísima "Yo, yo mismo e Irene", la cual pasó bastante desapercibida en su momento y que a mi me parece de lo mejorcito del histriónico Carrey.

Saludos.

P.D: Alguien debe haber abierto una jaula de Trolls por aquí cerca. Menuda racha llevamos...

Arian dijo...

Magnífico el análisis, Max. La película me llama mucho la atención aunque tengo mis reservas, pues adaptar la obra (cualquiera de ellas) de Dostoyevski es una tarea muy ardua y el hecho de que le des un seis no ayuda mucho a mis expectativas. Habrá que verla, no obstante.

Me alegra lo que comentas de las interpretaciones porque a mí Jesse Eissenberg me parece un soso de cuidado.


Rector, a mí "Cisne negro" me encantó, "Enemy" me tuvo y me tiene aún desconcertada, aunque la disfruté mucho hasta esa última escena que me dejó con cara de idiota. Al que no le encuentro la gracia es a David Lynch, lo intento pero no puedo, sus atmósferas me cautivan pero siempre me quedo con la sensación de que me ha tomado el pelo.

Hay mucho troll suelto por el mundo y cuanto más notorios sois, más vendrán, ¡lástima!

Un saludo.

Max Cady dijo...

Querido Rector, desde luego The Double no tiene nada que ver con la controvertida (aunque a mi juicio magnífica) de Enemy. Te diría que está muchísimo más cercana a ese universo desmadrado y surrealista del Gilliam de Brazil o algunos pasajes de El Rey Pescador que de cualquier otra película. Dale una oportunidad.

The Double es una película que encantará a muchos y a otros pondrá de los nervios, pero no tengo dudas de que es una propuesta interesante y que alberga momentos memorables (además de ser otra cinta donde deleitarse con la maravillosa Wasikowska), pero por desgracia me veo condicionado por el relato de Dostoyevski, y personalmente hubiera preferido una crítica al sistema social mucho más contundente, directa, perversa y kafkiana, que el esperpento y humor negro que impera en el film. Vamos que esperaba una versión oscura y esquizoide de la novela El Doble, algo parecido a lo que Orson Welles hizo con El Proceso.

Efectivamente la lista de películas donde los dobles cobran protagonismo sería larguísima y cada uno tendrá sus favoritas. Con respecto a la cinta de Jim Carrey, actor que salvo en contadas ocasiones (La Máscara, El Show de Truman, Man on the Moon, The Majestic y Olvídate de Mí) no soporto, me resultó atractiva en muchos momentos pero por desgracia el exceso histriónico de este actor y las ocurrencias de los (temibles) Farrey fueron demasiado para mí. Me satura.

Saludos!!!!!!!!!!!!!

Max Cady dijo...

Arian muchas gracias por tus palabras. Evidentemente adaptar a la pantalla a Dostoyevski debe resultar extremadamente complejo y todo un reto para cualquier cineasta. Ayoade no sale mal parado en el aspecto formal, creo que ha captado muy bien ese mundo de aburrimiento, hastío y paranoia al que te someten los roles y encorsetamientos sociales, el problema vendría en el fondo, ya que la cinta acaba siendo muy liviana, no hay un sustrato profundo mucho más allá de lo que muestran las imágenes. De ahí que diga que me resulta superficial. Sin duda, lo mejor de la cinta (además del ritmo endiablado) son las interpretaciones de todo el reparto, aunque como es obvio sobresale un omnipresente Jesse Eissenber que como bien dices suele ser bastante anodino (tal vez por eso está tan bien). Que mi nota no te desanime (no obstante aprueba y bien), dale una oportunidad.

Cisne Negro y Enemy son dos cintas portentosas y salvo esa “genial” tomadura de pelo que fue Inland Empire, David Lynch me resulta siempre sugestivo e hipnótico hasta la extenuación.

Saludos y ya me contarás!!!!!!!!!!!!!

Missterror dijo...

Max, lo que tú has IMPRIMIDO a la crítica es personalidad, de eso no hay duda.
¿Ganas de verla? pues poquitas, pues si bien el tema del conocimiento absoluto de la propia personalidad, o de los inmensos peligros de convertirte en la persona que quieres ser, hacerlo y observarte con terror, es algo que me atrae mucho, pero siempre evitando la palabra gag en el galimatías, porque el esperpento, me gusta para otras ocasiones, pero para estas filosofadas, sonrisas las justitas.
Si a esto le añado que no soy nada fan ni de Cisne Negro, ni de Enemy, por mencionar algunas...pues tengo todas las papeletas para que el sofá me abrace, durante el visionado de "The Double", tan fuerte, que haga que me desmaye...

La crítica social, siempre es bienvenida, siempre, pero esta tiene que profundizar para sobresalir, porque en la superficie se quedan casi todos los productos mediocres que al final, terminan pasando sin pena ni gloria.

Otra vez será...

Saludos

P.D. David Lynch me hace sentir retrasada profunda, porque no soy capaz de hilar dos escenas suyas para entender minimamente de lo que se supone que van sus películas (lo de "Carretera Perdida" fue ya de traca...)

"Victor o Victoria"- ohhhhhhhhhh, sólo leer el título y ya tengo una sonrisa en la boca. Super fan.

Saludos

Max Cady dijo...

Missterror, muchas gracias por tu amable comentario. A priori uno pensaría que esta historia (al igual que el relato de Dostoyevski) está hecha para que la deguste y diseccione gente con la capacidad que tienes tú, aportando enfoques y lecturas nuevas y frescas, pero como bien apuntas tal vez el toque de comicidad y excentricidad que le han dado al film no sea el más adecuado para plantear los riesgos de la sociedad en el individuo (a Terry Gilliam con Brazil no le fue nada mal, aunque aquella era más oscura, perversa y profunda). Pero yo de ti, no la descartaría al 100%.

David Lynch (al igual que Peter Greenaway) tiene la extraña virtud de conseguir entretenerme e hipnotizarme enormemente aunque por momentos (muchos) sus historias me resulten verdaderos WTF indescifrables. Lo de Inland Empire es de traca.

Saludos!!!!!!!!

P.D. Victor o Victoria es una comedia deliciosa.

May Dove dijo...

Hola, yo como siempre vengo en son de paz pero no traigo amor xD
A mi Enemy me volvió loquísima y sé que el tema de la araña no está del todo comedido en el blog, no nos hemos decantado por un significado concreto.
Yo quiero decir que la película me ha cautivado y que es muy difícil llevar a pantalla algo del maestro ruso, excesivamente complicado. Sin embargo, me parece que The Double hace un gran labor. Aoyade es el niño de mis ojos, así que tampoco soy muy neutral. Por favor, ajeno al terror, os recomiendo The Gadget Man, temporada 2... IMPRESIONANTE. La temporada 1 la presenta Stephen Fry.

Volviendo a la cinta, lo que yo si veo es un homenaje estético a La ventana indiscreta. ¿Soy yo o Mia va vestida como Grace Kelly todo el tiempo? A ver, Grace Kelly en 2014, no Grace Kelly 1954. Bueno, a mi me lo parece. La cinta tiene una estética y unos visuales que ole tu, cosa que ya has comentado tu, Max; y mejor que yo.
Para mi un 6 se queda muy corto!

Max Cady dijo...

Gracias May Dove por tu comentario. Es cierto que adaptar algo del Dostoyevski a la pantalla se antoja muy difícil, pero creo que ha habido algunas muy buenas propuestas como: las versiones de Pierre Chenal, Lev Kulidzhanov y Aki Kaurismaki de Crimen y Castigo, El Idiota de Akira Kurosawa o la muy encomiable Los Hermanos Karamazov del reivindicable (y en mi opinión incomprensiblemente olvidado) director estadounidense Richard Brooks.

La película de Ayoade, teniendo muchos puntos destacables y siendo una cinta que muchos tendrán entre lo mejorcito del año, se me antoja poco profunda para lo que narra el novelista ruso, es como si se hubieran conformado con realizar de forma impecable (todo sea dicho) un divertimento delirante, en vez de una malsana y perturbadora visión de los males del capitalismo, que creo que pedía la historia.

En cuanto a lo Wasikowska, a ti te remite a Grace Kelly, a mí a la Garbo, y vete tú a saber a los demás a quien, lo que queda claro es que tiene un magnetismo asombroso.

Saludos!!!!!!!!!!!!!!!!!!

P.D. No conocía la serie Gadget Man, le echaré un vistazo.

May Dove dijo...

Si, es guapa a rabiar y no sólo eso, desprende un halo que no todas tienen. Ay, Mia dará mucho que hablar.

Respecto a adaptar al maestro, estaba claro que es harina de otro costal, pero yo sigo pensando que sale airoso!
Gadget man te hará reír mucho, pero mucho.

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