viernes, 21 de noviembre de 2014

Crítica: Jessabelle

Respecto a que el cine de terror vive una época dorada, casi me atrevería a decir al estilo de los ochenta, es algo en lo que casi todos estaremos de acuerdo. La entrada de nuevos… estilos como el "found footage” ha provocado un abaratamiento de costes logrando además que, para nuestra desgracia, cualquier hijo de vecino con una cámara, algo de imaginación y unas ínfulas de cineasta moderno y transgresor, nos perpetre cualquier pestiño que se aproveche de nuestro siempre insaciable e incontenible apetito por el género.

Pero ya no es tanto una cuestión del número de títulos como del de titulares. Bonito juego de palabras, todo sea dicho de paso. Al grano, que me gusta divagar más que… ooops, otra vez… 

La cuestión es que en un mes me encontré en la red la frase “La película del año” haciendo referencia al campo del terror hasta en tres ocasiones: con “The babadook”, con “The taking of Deborah Logan” y con esta misma “Jessabelle”. Sí, ya sé que esto son artimañas de los responsables de marketing y bla, bla, bla, pero encontrarte con alguna opinión aparentemente ajena a la producción de los films que lo refuta, resulta ya curioso. No obstante la cuestión es saber si solo son eso, titulares o estrategias publicitarias, opiniones enfervorizadas pero aisladas, o algo con una base fiable. Para intentar sacar algo en claro, ahí va mi particular análisis de “Jessabelle”. 

Para empezar, vayamos con sus cimientos. “Jessabelle” nos trae a una joven acosada por un espíritu. Ohhhh… ¡qué original! ¡Un aplauso para su guionista Robert Ben Garant! En todo caso, así, entre nosotros ahora que no nos oye nadie… ¿qué se puede esperar de un plumillas que ha escrito “hitos” en el género del terror como “Un canguro superduro”, “Herbie: a tope” o “Una noche en el museo”? Bueno vale, también dirigió la no-tan-mala “Hell baby”, pero era más una comedia que un film de terror. 

Sin embargo nos haríamos un flaco favor si comenzásemos con prejuicios, más que nada porque el director del film sí que es alguien ligado al género, realizador entre otras de la sexta y séptima entrega de la saga “Saw”, y montador de “pura sangres” como algunas otras entregas de la franquicia de James Wan o títulos como “Los extraños” y “The collection”. Pero volvamos al redil (¿ya he dicho lo que me gusta divagar?... ah, sí). 

La cuestión es que aunque los cimientos sean vulgares, los pilares sobre los que se sustenta aunque vistos ya por separados en alguna que otra producción, juntos ya conforman una base a tener en cuenta con la que comenzar a edificar sin dudas: la protagonista ha sufrido un accidente por lo que no puede andar por sí misma. Pero ya no solo son sus limitaciones de movilidad que la obligan a depender de los demás o sentirse indefensa cuando las situaciones… en fin, ya os lo imagináis, es que encima en el accidente perdió no solo a su pareja sino al bebé que esperaba. 

Además de estos matices que no dejan de ser interesantes, nos encontramos con que la misma tiene que recurrir a su padre, al que no había visto desde que era niña cuando la dejó al cuidado de su tía, ya que su madre murió a los pocos meses de nacer ella debido a un cáncer. Un tipo, por si faltase algo, alcoholizado e irascible. 

Contado así, deprisa y superficialmente, parecería que nos encontramos con algo más cercano a un drama que a un film de género. Pero no; esto solo es la base y el film sí que pertenece al género del terror: sus responsables ni pierden el tiempo enjugando lágrimas ni hurgando en la herida, y así, yendo al grano, a los diez minutos ya nos estarán ofreciendo la primera imagen fantasmal. 

Pero hay que seguir elevando la estructura. La planta baja está bien, pero lo importante se encuentra en los pisos superiores, y para ello recurrirán a elementos tan prometedores en el género como los secretos y las mentiras. 

Todos los personajes secundarios –bueno vale, lo de “todos” en parte es un eufemismo ya que solo son el padre y el noviete del instituto de la prota- parecen ocultarle a esta y a nosotros mismos asuntos con los que relamernos del gusto provocando que nuestra mente no ejerza de simple testigo elucubrando teorías. Si a esto le unimos que seguimos asistiendo a otras claras muestras de género, tendremos una primera mitad de película bastante esperanzadora. 

Sin embargo pronto nos daremos cuenta de que, continuando con ese símil constructivo que estoy empleando desde el principio, atendiendo a unos cimientos y estructura a prueba de sismos, parece que hayan invertido todos los medios en ello olvidándose de la distribución interior. Y es que cuando tenías que ya no rematar la faena sino desarrollarla, te has quedado a medias. Es en esta parte donde se demuestra –o al menos donde yo lo aprecio- que su guionista no es alguien ducho en el género.

Los vídeos de VHS a los que habías recurrido, un buen apunte nostálgico que además te traía resonancias de otros títulos resultando un instrumento más para crear atmósfera y suspense, terminan por demostrarse como un torpe recurso, y tramposo para más señas. Le habíamos permitido esa licencia que se conceden los directores y guionistas del género de ir sacando trozos del VHS a conveniencia, pero cuando pierden su razón de ser sin ofrecer más finalidad que enredar la madeja…

Luego, la red de mentiras que habías urdido la dejas a un lado convirtiendo algunas de ellas en una farsa o remedo de melodrama romántico adolescente. Que no está mal, oiga, pero ni era lo que apuntaba la película ni mucho menos lo que esperábamos. Y ya no es la irrupción del componente romántico, que hasta cierto punto tiene cabida, sino la transformación de la película del género del terror al thriller. 

Iniciando una de esas tópicas investigaciones que buscan adentrarse en el misterio y desentrañar sus secretos, la pareja de héroes dejarán de lado toda faceta sobrenatural para convertirse en un par de detectives de tercera abandonando por el camino su entidad como protagonistas para convertirse en, con todo el respeto, una especie de extras de “Un saco de huesos”. 

Las piezas del puzzle encajan, pero en cierta manera uno se queda un tanto indiferente ante la resolución. No es el clásico “Porque yo lo digo” pero sí el no menos típico “Pues bueno”. Con decir que lo mejor del desenlace es ese plano montado del final donde su director se demuestra como lo es, un excelente editor… 

Pero bueno, al menos -para acabar con humor-, nos podemos quedar con la sensualidad que desprende la protagonista y que explotan sus responsables. Ver esa escena cuando se agacha a recoger la maleta de debajo de la cama… ¿Vuelve el erotismo de los ochenta? 

Resumiendo, “Jessabelle” encarna a la perfección a esa ya clásica sensación/decepción de las películas de terror que empiezan muy bien pero que poco a poco se van diluyendo perdiendo por el camino su capacidad transmisora. No es una mala película, pero le falta bastante para alcanzar lo que prometía. Ya no digo para convertirse en lo mejor del año… 

P.D.: Después de “Annabelle” y “Jessabelle” se abren las apuestas. ¿Cuál será la siguiente? Yo apuesto por “Isabelle”. O mejor, “Pacabelle”… Porque con “Poubelle” –cubo de basura en francés- ya estarías dando demasiadas pistas sobre la calidad de la misma…


10 comentarios:

El Rector dijo...

Muy generoso usted mi estimado Chanpoo, a mi juicio, con la "peliculita" del sr.Greutert. Y lo pongo así entre comillas, porque frecuenta peligrosamente la frontera que separa producción cinematográfica y producción para televisión (telefilme), más de lo recomendado.

Es cierto que la premisa es interesante, un drama del calibre del que sufre la protagonista, siempre es un estupendo caldo de cultivo para un relato de terror. Un nuevo escenario desconocido, una reducida movilidad y la presencia perturbadora de un padre semi desconocido... buenos ingredientes para dar forma a algo perturbador... nada más lejos de la realidad. Pronto descubrimos que estamos ante el enésimo e innecesario relato de presencia fantasmal y posterior investigación detectivesca de tres al cuarto, incapaz de generar terror o incomodar en ningún momento y que lo único que transmite es frialdad e indiferencia.

Cierto es también que las interpretaciones son correctas, las localizaciones sugerentes y que el desenlace, sino para tirar cohetes, si queda bastante apañado huyendo de "edulcorantismos" y que a mi me ha recordado bastante, a aquella mucho más interesante "La Llave del Mal" de Ian Softley (quien curiosamente, átesora una filmografía, a excepción quizás de "K-Pax" tan o más mediocre que la del amigo Greutert).

¿Lo mejor del año? me descojono... aplicable también a "The Babadook" (de forma más moderada) y tengo pendiente la de la vieja loca... pero viendo lo visto y leído lo leído, miedo me da...

Aunque no lo comparto en cuanto a puntuación, interesantísimo análisis el suyo.

Saludos.

P.D: ¿De verdad alguien se cree que el padre no había encontrado NINGUNA de las cintas? Queda claro que no era de los que pasan la escoba por debajo de la cama...

Chanpoo dijo...

Releyéndote más o menos dices lo mismo que yo, pero con más mala lechera denotando que te ha gustado menos que a mí, jajajajajaja... Y sí, yo también me creo cada vez menos las críticas favorables de las películas. Y sobre la puntuación... Para mí todo lo que se deja ver ya es un aprobado, un cinco. Esta lo hace y tiene algunas cosas buenas, pocas sí, pero tampoco un 6 quiere decir que sea para tirar cohetes.

Chanpoo dijo...

Mala lechera...-> Mala leche. Marrrdito móvil

El Rector dijo...

A mi es que el formato telefilme me pone de una mala lechera tremenda ;)

Se deja ver, es cierto. Pero eso en mi caso, no siempre es sinónimo de diversión o entretenimiento y desde luego, "Jessabelle" es digerible porque alcanza la suficiencia en casi todos los apartados y poruqe no había nada más interesante a mano. Yo no habría osado darle un aprobado pero ahí, claro está, ya entramos en valoraciones muy personales como son las puntuaciones.

Si hay algo que no tolero cuando veo una película, es que me produzca indiferencia, prefiero que me saque de mis casillas por desastre absoluto, que este tipo de medias tintas horchateras como "Jassabelle". Por ejemplo, pareciéndome mucho más detestable "Annabelle" en muchos aspectos, la prefiero a esta.

Saludos.

Missterror dijo...

Coincido en que es un telefilm que no tiene ni chicha ni limoná. "Jessabelle" se hace pesada por mucho pantano y brujería que nos quieran colar. Cuando la veía tenía la sensación de que si la ponían después de comer en antena 3 nadie se extrañaría, de la misma manera que nadie recvordaría su título pasadas unas horas.
Su problema es que no produce ninguna curiosidad por conocer el desenlace y todo es muy de manual, con lo que pierdes el interés rapidamente.

Yo también pensé que no diría nunca esto, pero casi que prefiero "Annabelle" a esta insulsa "Jessabelle".

Saludos

P.D- Voto por "Poubelle" , igual Asylum se interesa bastante por la idea...

Oz dijo...

Concuerdo plenamente con tu crítica, Jessabelle le faltó mucho para colmar las expectativas. Espera su estreno pero no pensé que me decepcionaría.
Saludos, Oz desde: http://terror-en-el-cine.blogspot.com/

Romasanta Macias dijo...

gran crítica para una película que ahora mismo me da pavor verla, pero bueno...creo que me arriesgaré y espero ponerme a favor de vuestras palabras! Abrazos

May Dove dijo...

Me he reído bastante cuando Chanpoo se dedicaba a explicarle al amigo lo que había hecho bien o mal xD
Los telefilms vendidos como telefilms a mi no me suponen un gran problema. Los telefilms vendidos como peliculacas, ya sí. Que no nos engañen, que nos digan la verdad...

Chanpoo dijo...

??????. No te entiendo. ¿A quién y dónde esto explicando lo que he hecho bien o mal?

May Dove dijo...

Lo que has hecho tu no, lo que ha hecho él. Tirando hacia el final parece que le comentas las cosas a él directamente. Me ha hecho gracia.

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