jueves, 27 de noviembre de 2014

Crítica: These Final Hours

Una verdadera sorpresa ha supuesto para mí esta cinta australiana, cine que me suele encantar y mucho, tras ver su magnífico tráiler y su potente idea, que me hacían pensar que iba a ser una de las cintas que más me gustasen de este Sitges 2014, y resulta ser una peli sin mucha enjundia, a camino de algo bueno, pero lejano, que para nada me hizo salir del cine sobrecogido, como me las prometía y que, a pesar de lo anterior, ha generado bastantes críticas positivas, en parte, por el fabuloso maratón interpretativo que se pega el Phillips, merecidísimo premio en esta edición del festival.

Así que antes de nada, ya os digo que la peli no es para tirar cohetes, y no lo es, fundamentalmente porque tiene un fallo muy muy gordo, el guión del propio Zak Hilditch, que no ahonda lo suficiente en la trama, y parece muchísimo más preocupado por el aspecto técnico y estilístico de su cinta, que desde luego le sale redondo, que por sus personajes, lo que sienten y lo que hacen. 

La cinta nos sitúa en Perth, Australia, a pocas horas del fín del mundo anunciado. Un asteroide se desplaza con furia hacia la Tierra, el mundo entra en pavor, se cortan radio y servicios y sólo en una radio pirata un radio aficionado va dando datos (voz de David Field) ocasionales de la cuenta atrás a la que el planeta se enfrenta. 

El meteorito ya ha aniquilado el hemisferio norte y una destructiva lluvia radiactiva se dirige al sur, por lo que las horas finales están contadas. 

El protagonista, James (fantástico Nathan Phillips) no es de los que se refugia en una iglesia a purgar sus pecados ni celebra una cena familiar todos cogidos de la mano en plan amor y armonía. No, él quiere irse de este mundo con una fiesta salvaje, así que decide deshacerse de su novia Zoe, a la que deja horas antes (Jessica De Gouw) para con la estupenda Vicky (Kathryn Beck), su nueva novia del fín del mundo, dirigirse a casa de su colega de rave (Daniel Henshall) a pegarse un fiestón. 

Cuando llega, el barrio está vacío como es de esperar pero es testigo de cómo dos matones tratan de secuestrar a una niña, Rose (Angourie Rice), una niña de 11 años que trata de encontrar a su padre desesperadamente y a la que rescata casi de mala gana. Pero como un intento secuestro tampoco le va a amargar la fiestaca loca decide llevarla a casa de su amigo, donde el alcohol y las drogas corren a lo loco. Una vez allí, se da cuenta de que no es lugar para la tierna Rose y tiene que decidir qué hacer en esas horas finales de la humanidad. 

El proyecto comenzó como un cortometraje de 10 minutillos, pero gracias al respaldo y apoyo de Robert Connolly como productor ejecutivo, logró la financiación necesaria para un proyecto mucho más grande que se ve plasmado en la cinta, que en lugar de darnos datos científicos sesudos de cómo va a ser ese fín del mundo, nos planta ya en medio del mismo y nos pregunta “¿Qué harías en tus últimas horas del último día en la Tierra?” mostrándonos cómo reaccionaría un personaje tipo, de los que todos conocemos, un tipo normal y corriente que como diría Fangoria prefiere la comedia entretenida al drama de su vida. Estamos entonces en un momento en que la sociedad se encuentra libre de restricciones, como James, esperando la última gota que llene el vaso, en su caso, de vodka. Pero un hecho al azar provoca un viaje de cambio en sus intenciones. Y precisamente en ese cambio es en el que el director inteligentemente marca el contexto de su cinta. Rose es el catalizador que hace a James cambiar de rumbo y encarar el final de una manera redentora y distinta. Al optar por ayudarla a volver a contactar con sus seres queridos, ambos se embarcan en un viaje por carretera que simboliza el último viaje hacia la auto-redención del prota. 

Al ver la cinta se pone de relieve el problema de financiación evidente al que se enfrentan la mayoría de largometrajes australianos. Obviamente filmada con un presupuesto mínimo, aún proporcionando un buen trabajo de cámara y fotografía de Bonnie Elliott, hace evidente unas carencias tremendas. La historia es de por sí lo suficientemente original y atractiva como para con un poco más de dinero y dedicación haberse convertido en un potentísimo largometraje, pero por culpa de un muy deficiente y mediocre guión, en el que no se perfilan los personajes y llegan a hacerse antipáticos, ni los diálogos, que en muchas ocasiones consiguen sacarnos por completo de la historia, que queda plana e incapaz del impulso necesario que permita que la historia progrese. Es llamativo lo bien editado que está el tráiler, mucho mejor que la propia peli, estrategia hábil para seducir audiencias que le servirá de bien poco desafortunadamente. 

Se queda en un quiero y no puedo, a dos escalones de poder convertirse en un éxito notabl del cine de las antípodas y aunque ha sido más que bien recibida en Sitges (con el premio ex aequo a la mejor interpretación masculina), dudo mucho de su capacidad para llenar salas. 

Pero centrémonos en lo bueno, que lo hay, en este drama apocalíptico. La secuencia de apertura que nos sitúa en el escenario y momento está rodada con energía y el nervio necesario y retrata los suburbios sobrecalentados de Perth de forma francamente espectacular. 

Por otro lado, el evitar darnos demasiadas explicaciones, evitándose la difícil gestión del planteamiento del fín del mundo, no sólo es una estrategia inteligente, sino que deja a nuestra imaginación los terrores y angustias que cada uno sentiríamos, haciendo de la peli, no sé si conscientemente, una experiencia personal. 

Los actores, a pesar de estar mal tratados en el guión, están en su mayoría estupendos, no sólo el premiado Nathan Phillips (Wolf Creek) y la recién descubierta Angourie Rice, sino particularmente Lynette Curran en el papel de la madre de James. 

El resto de personajes, como digo, bastante bien en su mayoría, reflejan en contraposición un tono vicioso, antipático e incluso de una violencia gratuita que puede resultar decepcionante. Pero es que no es ésta una cinta en la que haya posibilidad de salvación. No va a aparecer Bruce Willis o Tom Cruise para salvar a la humanidad en el último minuto. El destino está marcado y los demonios que cada uno llevamos dentro salen a la luz en personas enloquecidas y violentas. Por eso es, hasta cierto punto, admirable, la decisión original de James de dejarlo todo y abandonarse al hedonismo fiestero, al nihilismo misántropo más despreocupado. A mí, al menos, me da cierta envidia, porque soy de los que acabarían pasando esas horas muy, muy, muy putas... 

El personaje de James se convierte en el vehículo para nuestros propios pensamientos, guiándonos por las diversas opciones y posibilidades, obligaciones y caprichos en pleno Armageddon. 

La premisa, un buen punto de partida, y la idea de que cualquier mínima e inesperada chispa puede suponer un cambio radical en una persona, aún en los últimos minutos de una vida, hacen que These final hours, aún no siendo una buena, redonda o gran película bien merece echarle un vistazo. 

Lo mejor: Su tráiler y protagonista.

Lo peor: El guión, lleno de grietas, llega a aburrir. Nada peor en una peli catastrofista.


5 comentarios:

Jesús Haro dijo...

Gracias por la crítica. A punto estuve de comprar entrada para verla, precisamente por el trailer como bien comentas y la idea en general.

¿Has visto 4:44 Last Day on Earth? Me parece un punto de vista muy realista del fin del mundo, aunque reconozco que puede ser una película algo pesada de digerir.

Lo que yo haría las últimas horas en este mundo sería hacer una gran fiesta con conocidos y familia, recordar a ciertas personas que las quiero, pedir perdón a algunos cuantos, comer y cenar mis platos preferidos, jugar con mis perros, escribir un último comentario en este blog, etc.

Puede que parezca algo aburrido pero lo del gran resacon ya no es para mi.

Una pena que la peli llegue a ser aburrida porque pintaba muy bien. ¿El prota está mejor que el de la peli de The Guest?

Missterror dijo...

Pues yo también estuve barajando la posibilidad de ver esta...menos mal que al final me la intuición me guió hacia "Horsehead".
La idea está bien, pero para un corto, porque por más que pienso en cómo alargar una historia así durante una hora y media, sin resultar aburrida, no lo consigo.

Observo algunas de las fotos y parece que esté viendo una revista erótica de los años ochenta...no se cómo encajarlo en el pre-apocalisis...

Lo que yo sí tengo claro es que lo seguro que no haría en mis últimas horas de vida sería asistir a una fiesta multitudinaria.

Saludos

Damien Thorn dijo...

Jesús, muchísimas gracias a tí por tu comentario... No es una mala peli en absoluto, aunque a mí me decepcionó bastante por culpa de algunos errores gordos de guión... No he visto esa peli pero desde ya está en mi lista de pendientes! y me apunto mucho antes a tu plan fin del mundo que al del borracherón colectivo...
MissT, fíjate que a mí me da la impresión de que cuando la veas no te va a disgustar en absoluto. Ya rula por ahí y desde luego merece la pena, aunque en estas fechas las opciones (gracias, Dios de las tecnologías) son las mejores del año.
Mi plan fin del mundo sería un poco como el de "Señales", le haría una papilla Maizena a Alejo (¿Qué tendrá esa harina espantosa que le vuelve loco?), yo me cenaría algo bestia rollo fabada y escalopines y me pondría AMerican Horror Story desde el DVD 1 hasta que el mundo petara. No se me ocurre mejor plan que palmarla viendo terror, y es que hay cosas incorregibles.
Un saludete, amigos, y esperemos que ese fin del mundo nos quede muy lejos y nos pille después de Sitges!

May Dove dijo...

Coincido en que, como fan del cine australiano, se queda un poco corta para el listón de otras. Tiene sus cosas buenas, y ya quizá de manera independiente a la película; a mi me hizo pensar en que haría yo si esto pasara... en que gastaría estas últimas horas.
La verdad es que es un poco surrealista que en las últimas horas de la Tierra, todavía haya gente que se dedique a secuestrar niñas o hacer el melón. Pero vaya, para gente, la vida.

morenk11 dijo...

Muy buena critica Damien Thorn a mi particularmente me ha gustado mucho (mas de lo que me esperaba) es una cinta que va mas allá del fin del mundo ese es el contexto, la idea secundaria pues el verdadero centro de la película es la dualidad entre el bien y el mal entre lo que se debe hacer y lo que se quiere hacer.
Las interpretaciones de los protagonista están a la altura mucho mas en el caso de Nathan philips ya que sobre el recae el peso de la película dando esa sensación de agonía y desesperación en un mundo casi destruido y en el que aun así el corazón es el que manda y hace que en momentos te puedas llegar a enternecer.
Una pena como dices que no tuviera respaldo económico fuerte pues hubiera sido un film muy potente .
Si es cierto que en momentos se puede volver un poco vacía debido a unos diálogos un poco vagos pero aun así la película desde el minuto 1 hasta el final es un viaje en el que se mezclan todos los aspectos del ser humano ya sean buenos amor, familia, ayuda o malos, violencia, agresividad y como no la muerte.
Una buena pelicula que merece la pena ser vista.
Un saludoooo :)

Publicar un comentario en la entrada

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.