sábado, 13 de diciembre de 2014

Crítica: The Voices

Vale. No me cae nada bien Ryan Reynolds, por lo que ya partía de la base de que su “asesino alegre” no me iba a convencer mucho. Pero por otro lado, Gemma Arterton me parece el ser vivo más sexy sobre la faz de la tierra y generalmente sus interpretaciones me anestesian hasta el punto de que sólo recuerdo su mirada, sus labios, sus... Bueno, que me embrollo, por otro lado, como decía (además de mi chica), admiro bastante la labor en el cine de Marjane Satrapi, su deseo de hacer exactamente lo que quiere, siendo muy difícil en su caso, y su toma de decisiones, en ocasiones audaces, que hicieron que nos fijásemos en ella en su fascinante “Persépolis”(2007). En esta, su tercera película, y la primera en inglés, desgraciadamente se evidencia desde su misma puesta en escena, las opciones de vestuario, los aburridos trucos de narración de cuentos, y su fijación con una trama en el fondo absurda, lo que ya su segundo largo, “Poulet aux prunes” (Pollo con ciruelas) de 2011 vaticinaba: Que su caso puede que sea flor de un día, y si aquella segunda cinta era mala de cojones, ésta no lo es tantísimo, pero le va a la zaga.

Podríamos definir “The voices” como una colorista (literalmente) cinta de subgénero de asesino en serie zumbado, en este caso un sobreactuado Ryan Reynolds, que convive con dos mascotas, su perro Bosco, que como en los dibujos sesenteros encarna al angelito en el hombro, y su gato, Mr. Whiskers, la encarnación más clara del Mal, con acento escocés, y un repertorio de tacos que en una comedieta como “Ted” podía funcionar, pero en una pretendida comedia negra de terror, hace aguas constantes.

Carente de intriga y desaprovechando un excelente elenco y presupuesto (no en vano la Fox Searchlight está detrás del proyecto), a la cinta le cuesta horrores arrancar y llegado un punto hay momentos en los que se oían risotadas del público en momentos que uno no entendía qué tenían de comedia. De hecho, en Sundance, muchos espectadores abandonaron la peli en cuanto se pone sangrienta... ¿Pero qué esperaban?... Porque sí, gracias a dios, la cinta se pone sangrienta y salvaje, pero con ese fondo funky y colorido a lo Teletubby molesto e incómodo. 

El culpable de semejante disparate, amén del buenorro simplón, es sin duda Michael R. Perry, que firma un guión zafio, estúpido, nada original y que pretende ser una muestra de un estilo único estructurando una comedia negra poco convencional sobre un asesino en serie en un papel que podría ser todo un reto pero del que el actor no sale muy bien parado. Ya los créditos con manchones de sangre carecen de cualquier sutileza y muestran lo burdo que puede ser lo que vamos a ver. 

Pues bien, al principio tenemos a Jerry, un joven con problemas mentales (cucu perdido, vamos)que ha sido liberado recientemente de una institución mental y reinsertado en la sociedad, con la ayuda de su psiquiatra (Jackie Weaver), que le consigue un trabajo en el departamento de envíos de una empresa de aseo. De inmediato descubrimos que Jerry, lejos de estar curado, está todavía bastante perturbado, y pasas sus ratejos conversando con sus dos mascotas, el perro Bosco (voz de Michael S. Ruscheinsky) y el gato Mr. Whiskers (voz de Denis Lyons), uno de los efectos secundarios de no tomar su medicación. 

Si la cosa quedase ahí, pues bueno, un zumbado más (en mi curro hay unos cuantos), pero las complicaciones verdaderas surgen cuando Jerry intenta salir con una compañera, la preciosa Fiona, (Gemma Arterton). La cosa acaba cuando por accidente la mata, y ya puesto, decide desmembrar el cadáver, y mantener la cabeza en el frigorífico para sumar una voz más a sus entretenidos coloquios. Después de Fiona viene Lisa (Anna Kendrick). 

La película, con este argumentito pretende ser algo desviado de manera inteligente, que nos va dando muestras de la personalidad del prota, su historia, y lo que le lleva a este presente pegajoso y sangriento, desquiciado, y aspira a hacer, entre trajes rosas, cintas rosas y tonos pastel hacer una reflexión digna de tesis sobre la enfermedad mental... Mal vamos por ahí, amiga Satrapi... Hacer algo serio basándose en chistes chuscos provinientes de las cabezas seccionadas en la nevera no es lo que se dice una buena idea. Al menos era difícil que las cosas salieran bien, cosa que desde luego, en mi opinión no se queda ni remotamente cercano al resultado. 

El reparto, incluído Reynolds, Gemma Arterton, Anna Kendrick, Jacki Weaver y Stephanie Vogt, tienen algún que otro buen momento, pero en general resultan estereotipos flacuchos y mal enfocados que si bien divertirán a algunos y llegarán a horrorizar a otros, a mí me han parecido un coñazo raro y muy poco divertido en esa mezcla extraña de slapstick, comedia negra, y peli de violencia explícita en su intento de explorar el punto de vista de un asesino en serie esquizofrénico. Es algo así como un batido de plátano, morcilla y sesos de cabra crudos. 

La elección del protagonista (a veces una presencia atractiva en cintas indie) resulta casi tan equivocada como el resto del tono de la película, poniendo empeño en exagerar aún más de lo aguantable el personaje de un asesino de corazón “tierno” que al fín y al cabo es un reflejo de Norman Bates, sin disfunción sexual, pero con el mismo trauma materno. 

Habrá muchas mentes pensantes que encuentren atractivo su planteamiento y desarrollo, sobre todo aquellos que disfrutan del mórbido sentido del humor que juega superficialmente con algo serio como una enfermedad grave a través de tontorronas y grotescas travesuras de instituto, pero definitivamente nadie podrá negar que en su desarrollo se hace más bien lenta y la tonalidad intermedia colorista entre comedia rosa y género oscuro es más que incómoda. 

Innegable también, para ser justo, el aspecto de la película, (gracias a la fotografía excelente de Maxime Alexandre) a ratos vibrante, de color brillante y psicotrópico cuando estamos viendo a través de los ojos no medicados de Jerry, y a ratos monótono, de una cruel oscuridad que hasta se agradece, cuando se desata su vena psychokiller. 

Es una lástima, porque el resultado no es sino una oportunidad perdida, en la que lo bueno se oculta bajo una capa casposa, nada inteligente, carente de misterio, ritmo y suspense, que cuando quiere convertirse en un thriller psicológico de aquellos que desafían de frente la frontera entre el bien y el mal, provocando un sentimiento perturbado que infunde auténtico terror, “Las voces” logra justo lo contrario, y habrá momentos en los que uno se ría en el momento menos oportuno, desaprovechando la estupenda naturaleza oscura que la historia podría haber tenido. 

Lo mejor: Fotografía. Los créditos finales, un número de baile, “Technicolor Disco Heaven” realizado por el elenco (y alguien vestido como Jesucristo), simpático y sobre todo, liberadores porque la agonía acaba. Algún momento salvaje, más de “ Henry, retrato de un asesino” que de los consabidos Teletubbies. 

Lo peor: Habrá mucho hipster desesperado por un encontrar un destello de algo diferente que confundirán la cinta con un híbrido de inventiva, sin percibir que su tono es esperpéntico y su originalidad es pura pose encubierta en convencionalismos caducos. 

Los más pedantes hablarán de "Género-flexión", pero no se equivoquen, estamos ante un disparate del tamaño de Iowa.

Nota: A falta aun de trailer oficial e imágenes de la película, os dejamos una entrevista con el dúo protagonista así como material fotográfico de la premiere.


8 comentarios:

Missterror dijo...

Leo el argumento y pienso "Menuda locura de película, ¿no?. Puede funcionar!!!", luego leo el resto de tu crítica y se me nubla la vista, lo veo todo rosa y pienso: "Pasando!!!".
Este tipo de experimentos fílmicos o resultan muy interesante por la reflexión ácida que hacen, o resultan un fracaso absoluto por no conseguir nada de lo que se proponen, vamos una caricatura en toda regla. Aquí parece que de esto segundo van sobrados, así que Reynolds, Aterton y Satrapi, se van a quedar con las voces en su cabeza...

Saludos y gracias por el aviso.

May Dove dijo...

A mi me gustó mucho Persépolis, la verdad. La tengo en mi lista de preferidas, tanto el cómic como la cinta. Vi en Sitges Pollo con ciruelas y a mi no me pareció tan mala.
Le echaré un ojo a Las voces porque a lo mejor si que me gusta. Has sido ultra crítico con la cinta :(

omar dijo...

Jajajaja es por que odia a ryan reynolds pero la pelicula no me pareció nada mala de hecho me entretuvo y no se me hizo larga.

Anónimo dijo...

Un detalle, a lo mejor se me paso por alto alguna aclaración en tu critica o la información que tengo está errada, pero por lo que se, las voces de las mascotas las hace el mismo Reynolds. Este dato no me parece menor porque da cuenta de su compromiso y flexibilidad actoral. Personalmente no creo que sea mal actor y, sin haber disfrutado tanto de la cinta, creo que su performance es correcta y acorde a lo que exigía el personaje. Saludos

Anónimo dijo...

Creo que no has entendido la peli para nada... La gracia de la pelicula esta en lo que tu criticas, es lo que la hace diferente. A mi me ha gustado.

Damien Thorn dijo...

Omar y Anónimo, reconozco que el hecho de que no pueda ni ver al Reynolds tras el disparate aquel de Buried no me hace en absoluto imparcial y en mi crítica se nota, pero amiguetes, es lo que siempre defiendo, una crítica es una opinión y como tal, SUBJETIVA, es mi parecer, pero el vuestro por supuesto que es igual o más válido que el mío, no lo dudo!
Saludetes

MissT y May, también es cierto, he sido crítica malvada y crueladevil con la peli, que he vuelto a ver y me parece una castaña pilonga igualmente, pero por favor, no os la perdais, que fijo que estamos viendo cosas mucho peores!!!!!Y me decís qué os parece...
Gracias amiguitas!
Saludetes y feliz domingo
(May, el año que viene será muuuucho más tiernnnno)

Donnie Darko dijo...

Excepto en el comentario acerca de "Pollo con ciruelas" (Lo siento.. a mi la segunda película de Satrapi me gusta mucho.. debo de ser un bicho raro..) comparto la opinión de Damien Thorn con respecto a esta película.

Solo salvaría la escena de los títulos de crédito finales con ese baile tan buen rollero y festivo lo que hace que la gente salga del cine con una sonrisa en la cara e implica que muchos piensen que esta es una película mucho mejor de lo que es.(Si haces una mala película con una gran escena final la sensación es mejor que si haces una obra maestra con un flojo desenlace.. la última sensación perdura por encima del resto)

El problema radica en que para llegar a ese momento nos hemos tenido que tragar un bodrio infumable, con una estética que parece imitar a la de "Citizen Dog". Y si en la cinta de Wisit Sasanatieng teníamos un oso de peluche con malas pulgas (Ay... Seth MacFarlane) aquí tenemos un gato y un perro que hablan (y uno de ellos también con muy malas pulgas), que esta muy chulo pero resulta que si exprimes una buena idea hasta la saciedad acaba por cansar.

Tampoco hemos de olvidar esos momentos donde la cinta parece estancarse, no avanzar hacía ningún sitio. Por desgracia "The voices" tenia material e ideas para hacer de ella una gran cinta que pudiera tratar el tema de la esquizofrenia desde el humor negro pero naufraga por, como dice Damien "un guión zafio, estúpido, nada original y que pretende ser una muestra de un estilo único estructurando una comedia poco convencional". Para mi la gran decepción del pasado festival de cine de Sitges..

Un Saludo!

Damien Thorn dijo...

Muchíiiiisimas gracias por tu comentario, señor Darko!!!
La verdad es que lo bueno, a base de reiteración se hace cansino, y en esta peli a mí me pareció todo pesadísimo....
Pero sigo diciendo que para gustos...
Un saludete, compi!!!

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