jueves, 5 de marzo de 2015

Crítica: Tiburón 2

Se ha sugerido que la franquicia de Tiburón representa el declive más empinado (en calidad) entre la primera/mejor y la última/peor entrada de una serie en la historia del cine. Algo exagerado a mi modo de ver. Hay muchas sagas que son peores de aquí a Lima. Tiburón 2, 1978; no es tan abrumadoramente mala, ni siquiera bajo el estándar de película mala; pero lo que si es cierto como que la hierba es verde, es que no es buena. Y apareciendo tres años después de la magnífica primera entrega, la película más palomitera de su época; uno de los mejores thrillers, de las mejores películas de monstruos, etc., etc. hasta el infinito, es que una segunda parte que no es buena, es malo. Al menos deprimente.
Tiburón 2 abre de la misma manera que su predecesora: exactamente de la misma manera, con un sonido burbujeante bajo el agua, seguido de un poco de fotografía submarina durante los créditos iniciales. Y no es la última vez que la saga utilizará este truco que Tiburón. 

Nos encontraremos con dos submarinistas explorando las ruinas de Orca, el barco de Quint de la primera película, cuando de repente y de la nada, el mismo telón de fondo familiar donde flashes de tono gris se nos aparecen mientras los submarinistas son devorados, con una notable cantidad de sangre. La cámara de uno de los submarinistas choca contra el fondo del mar estratégicamente para poder sacar una instantánea del ataque. Aquí es donde descubres que la película se va a reír un poco de ti – como secuela de Tiburón. Uno de los momentos de genio en la cinta es la manera en la que anuncia eventos futuros con gran sutileza. 

Es sin lugar a dudas la más aburrida de las cuatro entregas, ya que siendo de un nivel muy inferior a la primera, la tercera y la cuarta son una fiesta de la diversión en cuanto a película de serie B. La versión corta del argumento sería: tenemos al mismo jefe de policía, Jefe Brody (Roy Scheider), cuyo temor al agua se ha acrecentado a pesar del exquisito final de Tiburón, y su mujer Ellen (Lorraine Gary), que ahora trabaja con un promotor que intenta construir una serie de apartamentos en la línea de playa. Esto nos vale como sustituto de las “vacaciones de verano” de la primera entrega y que hace que el alcalde Vaughn (Murray Hamilton) se niegue nerviosamente a la mínima posibilidad de un segundo ataque de otro gran blanco que ha elegido las aguas de la isla de nuevo. 

Todo el mundo argumenta lo mismo, pero sólo porque es la única verdad que tiene sentido; y es la única razón posible que Tiburón 2 no funcione. Es muy difícil de creer que un segundo tiburón enorme venga a las mismas aguas a atormentar a la misma gente unos pocos años después del primer ataque, y peor aún; es más inverosímil de creer todavía que esas gentes que sobrevivieron al primer ataque no acaben de creerse que está pasando cuando pasa delante de sus narices. Y es este tipo de suspense barato el que no ayuda a crear empatía con la película. Todos los personajes que no son el Jefe Brody están en contra de la idea de que un asesino gigante vuelva a merodear por los alrededores. Y esto, dado que es un calco total de la primera, parece un acto criminal. 

Pero mucho antes de que Brody imagine que hay un escualo dando por saco, tiene que ocurrir una violenta muerte misteriosa en el mar y tenemos que ser introducidos a la gran subtrama de la cinta, en la que viven el hijo mayor Mike (Mark Gruner) y su panda de amigos, rivales y jovencitas de buen ver. En este momento no sabemos si se trata de una película con un tiburón asesino o un slasher de adolescentes. 

Como tiene que ser, ocurre que el tiburón por fin ataca un par de chicas que estaban en una aventura acuática y allá por el minuto 30, Brody huele a tiburón que tira para atrás. Curioso que en la original en el minuto 20 ya estábamos en modo ataque de tiburón a full time. Así que tenemos 90 minutos en los que Brody intenta convencer de que hay un tiburón, lo echan por que ha hecho un poco el feel free a la hora de disparar sombras en aguas plagadas de turistas, los adolescentes van a emborracharse a un lugar que es prácticamente territorio escualo. Realmente poco más pasa. Lo mejor es ver el desarrollo de personajes de Brody y su familia, que siempre hacen unas interpretaciones maravillosas.

El ritmo lento de la cinta es uno de sus mayores problemas, quizá culpa de los guionistas Carl Gottlieb (que vuelve de la primera parte) y Howard Sackler. Posiblemente mucho más puede culpársele al director Jeannot Szwarc, no siendo Spielberg, convirtió al animal en el asesino más obvio del mundo marino. Cabe decir que la máquina/figura que se utilizó es algo más convincente que en la primera. El papel cartón reinventándose a sí mismo. 

Y aun así, no es tan terrible. Está incluso bien para los estándares del género de animal asesino. Es una película correcta para los que quieren estar entretenidos un rato; su problema es haber intentado copiar la mejor película sobre animales asesinos del mundo mundial y la historia del cine y todo. Es mucho más parecido a la novela de Peter Benchley; mucho menos orgánica que la precuela. Lo mejor es no preguntarse jamás porque las cosas que pasan, pasan en Tiburón 2. Porque realmente tenemos un problema de raíz ahí. Tiene algunas cosas buenas como la actuación de Scheider (best man ever) que es incluso mejor que en la original, porque él ha crecido como actor. O la banda sonora de John Williams. 

Así que no es una pérdida total de tiempo, es simplemente una oportunidad pérdida que tampoco las tenía todas consigo para ser otra cosa.


4 comentarios:

Missterror dijo...

Socorro los tiburones!!!!

Es ver alguna foto de un tiburón y pensar automaticamente en ti, May!!!

Saludos

May Dove dijo...

Me alegro tanto de que esto ocurra, Missterror. Los tiburones son mis animales favoritos del mundo mundial :)

El Rector dijo...

Unos cuantos peldaños por debajo de la película de Spielberg, a mi esta secuela me sigue pareciendo una experiencia encantadora y plagada de carisma. Cierto que el guión puede resultar inverosímil y que es menos trepidante que la primera, pero tiene un punto de fetichismo delicioso y la secuencia final, es uno de mis momentos favoritos de la saga.

Para nada estoy de acuerdo en esa idea de que que es una de las sagas más "decliveras" de la historia del cine, todo lo contrario. Pienso que todas las entregas, han conseguido mantener el tipo y eso no es fácil, so tenemos en cuenta la magnitud del filme original.

Saludos.

P.D: Si alguien es capaz de verse el tráiler que acompaña a la crítica, escuchar la escalofriante voz en off de ese señor y decir que "Tiburón 2" no es una cinta carismática, es que no tiene sangre en la s venas. Yo me he puesto hasta palote y todo.

May Dove dijo...

Jajajajaja
Yo soy fan de toda la saga pero van de bajada 100%. Como la primera no hay nada, pero bueno, yo por ver al tiburón comerse personas ya soy feliz

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.