lunes, 20 de julio de 2015

Crítica: Final Girl

Es sabido que el terror, en especial en determinados subgéneros, no precisa de ciertos elementos a priori importantes en esto del cine, para su buen funcionamiento. Es sabido también, que en este sentido, el espectador, debe y suele poner, en un ejercicio de suma generosidad, bastante de su parte para que algunas propuestas consigan llegar a buen puerto. Dicho salto de fe, se convierte en una pieza clave en el engranaje que termina por definir una experiencia cinematográfica de esta calaña. No es menos sabido, pero, que en ocasiones lo que se nos pide, puede resultar tan imposible de dar, incluso por aquellos más ungidos en la generosidad, que no existe posibilidad alguna de negociar la necesaria relación simbiótica entre obra y espectador para alcanzar un acuerdo favorable y beneficioso para ambas partes.
“Final Girl” es un escupitajo verdoso y repulsivo sobre la mesa de negociaciones. Un insulto a aquel que tiende la mano de manera altruista con el único fin de que el sol siga haciendo acto de presencia en cada amanecer y que las cosas sigan estando donde deben estar. En este sentido, no hay duda de que lo que nos propone el debutante Tyler Shields es poco menos que el denominado caos. Un caos declarado de manera unilateral que como no puede ser de otra forma, nos arrastra hacia un único destino posible: la muerte del sol. Y sin el astro rey, y con todas las cosas fuera de su lugar, las cabezas que piensan y entienden, se desprenderán de sus hombros para caer rodando colina abajo hasta precipitarse en un abismo tan oscuro y profundo que ni el mismísimo sol sería capaz de iluminar. 

“Final Girl” es también, una de las más legítimas tomaduras de pelo que servidor haya visto en lo que va de año y un ejercicio de anti cine que trasciende a géneros y a buenos samaritanos donde su proyecto de director, el sr.Shields, hace gala de escasa imaginación -algo que sería perdonable de no venir acompañada, de sorprendentes dosis de pretenciosidad- y poco o nulo respeto por el espectador (que no olvidemos, al final es el que paga... algunas veces, al menos) para firmar uno de esos denominados survival, en esta ocasión con tintes thrilleros, que tan bien suelen funcionar dentro el perfil medio-bajo del terror actual y que aquí, a falta de faro, se estrella de manera estrepitosa contra las rocas. 

Bajo una puesta en escena tramposa, que intenta jugar al despiste con el ojo más crédulo y sobre la cual el director intenta construir esta gran mentira que es “Final Girl”, asistiremos atónitos a como este telefilme barato de manual, intenta aparentar lo que no es. Para ello, Shields echa mano primero de un par de rostros populares y en especial, se aprovecha del reclamo que representa la presencia de la pequeña miss Sunshine en el reparto. La señorita Abigail Breslin, quien se está convirtiendo ya en una asidua del género (viene de protagonizar el drama zombie “Maggie” junto al ex-gobernator), pone aquí sus rubísimos encantos al servicio de la causa. A su lado otro habitual del género, Wes Bentley. Uno no puede dejar de preguntarse como han llegado a parar los huesos de ambos a tan poco agradecido sepulcro. 

La mentira ya está urdida. Tenemos el escenario preparado para la ocasión y tenemos los actores de postín... ¿Suficiente? A poco que uno tenga dos dedos de frente (y no digo que yo los tenga), la respuesta es un no rotundo. Esto es un telefilme y óigame usted, que no sería ni el primero ni el último, pero que no nos quieran vender gato por liebre. Más cuando estamos ante uno de los libretos más bochornosos y mal escritos, que hayan paseado sus vergüenzas por la pequeña pantalla en tiempo ah. Si hablamos de “incoherencias”, creo que nos quedaríamos bastante cortos para intentar explicar, cuan inverosímil y absurdo resulta todo lo que acontece en escasa hora y media.

Hay más. Y no voy a quejarme de ese prodigio de originalidad y frescura que significa su prólogo donde un desconocido misterioso recluta a una joven y solitaria niña de supuesto gran potencial para adiestrarla en el arte de matar... al menos, a la pequeña la han bautizado como Veronica y no como Nikita. Pero lo dicho, no voy a quejarme. Quien sabe si algún fan de la casposa serie de sobremesa de finales de los noventa, podrá encontrar ciertas dosis de nostalgia en este primer tercio de filme... a mi, que la serie creada por Joel Surnow, me deba bastante grima, pues desde luego no sería este el mejor punto de partida para intentar venderme la moto. 

Pasado el bochornoso “homenaje” y teniendo además bastante claro a esas alturas que Shields es (o se cree), el listillo de la clase, comienza el despiporre. Nos ponen una botella de Jagermeister junto al guión para ir bajando los párrafos, e igual cuela. Así a palo seco, la historia es otra. Lo voy a decir, “Final Girl” contiene uno de los guiones más estúpidos e inverosímiles que he tenido que sufrir en mi vida. Un absurdo constante plagado de sin sentidos que parece ideado por ese crío de diez años que ha perpetuado una travesura de las que terminan en hostia e intenta argumentarla ante ese padre que ya prepara la mano... pero para ser justos, este marrón no se lo debería comer solo Shields, pues el libreto corre a cargo de unos tales Stephen Scarlata, Alejandro Seri y Johnny Silver. Entre los tres hacen una neurona. 

Con semejante hoja de ruta, lo que uno se encuentra a modo de actores, no podía ir por otra linea. Y es que si el guión es lamentable, el nivel de los intérpretes (más allá de los dos nombrados, que cumplen) es de teatrillo escolar. No se ha visto semejante panda de asesinos en lustros. A cual más malo y a cual, más ridículo. Si el objetivo del director era que les deseáramos la muerte a todos y cada uno de ellos, basándonos en altas dosis de vergüenza ajena, hay que decirlo, ahí, lo ha clavado. Cualquier otra pretensión al respecto, solo podría catalogarse dentro de la linea editorial del filme.

Intento que alguien sobreviva. Que no todos mueran al impacto contra las rocas y que al menos, se pueda rescatar a alguien de entre las olas teñidas de rojo sangre... lo intento e igual, podríamos hablar (por hablar bien), de la efectiva utilización del juego dual entre luces y sombras, consiguiendo dar forma a un escenario de corte teatral en lo profundo del bosque, que desde luego habría dado para bastante más que para ver una jovencita pegándose de ostias (sin gracia) con cuatro patéticos esperpentos de etiqueta (que nadie espere ni una miserable gota de sangre o destello de violencia gráfica... ahí la fidelidad con su hermana pequeña de televisión si es encomiable) o de su correcta fotografía, con algún que otro recurso visual bastante logrado, más allá de que solo se utilicen a modo de efectismo gratuito. 

Conclusión, “Final Girl” es un telefilme de las tres y media para todos los públicos que aspira a ser proyectado en prime time aunque para ello deba disfrazarse con mil y una caretas y tirar de surrealismo de cartón piedra. Previsible,  plano, absurdo, inverosímil y carente del menor interés o ápice de tensión, que se empeña en insultar al espectador a cada paso que da. Además, haciendo gala de evidente pedantería. Vamos, lo que vendría siendo una tomadura de pelo. Para cogerla con pinzas, no se nos vaya a pegar algo. 

Lo mejor: ¿Estáis de broma?

Lo peor: Hay tanto para escoger, que me da incluso pereza.


6 comentarios:

Missterror dijo...

Rector- Las pinículas para abrirse las venas, parece que te inspiran y la crítica ha quedado preciosa, una pena malgastar bellos símiles en una pérdida tan absoluta de tiempo como es "Final Girl".
Yo no fui capaz de terminar de verla, no fui capaz, a quinsseee minutos del final en el bosque, ya me rendí.
La fotografía es notable, nada más. La historia es como mencionas, un caos...y me deja mil preguntas con SPOILER: ¿Por qué el señor entrenador de jovencitas, no mata a los chicos él mismo? ¿Por qué esperar tanto tiempo para vengarse? ¿qué relación une a la chica con el mentor en el arte del asesinato? ¿dónde están los familiares de la niña? ¿qué pinta la novia de uno de los asesinos en toda esta historia? y sobre todo ¿cómo puede ser que estos teenagers pudieran haber matado a la esposa y la hija del mentor 16 años antes? ¿Lo hicieron cuando tenían 5 ó 6 años? ¿Estamos locos? ¿Habían seducido a la madre y a la hija para llevarlas al bosque? Es que ni aposta se puede hacer peor...
Si a la historia, además de las incoherencias la unes unos diálogos entre mentor y "nikita" que aburren a las ovejas más curtidas, ¿qué queda? Pues ver las muertes y las muertes son tan tan flojas...que madre santa, que pérdida de tiempo.
Abigail Breslin cumple como lolita seductora, pero como asesina NO, no puede con el hacha y no es creíble en su faceta más violenta, pero lo que grupo de niños con traje de domingos es de juzgado de guardia, por exceso(el del tupé es peor que Dieter Laser en "The HUman Centipede 3"), o por defecto, como es el caso del más fuertecillo de todos, que parece que pasaba por ahí para buscar setas...
Las escenas de las visiones provocadas por la droja son bastante resultonas, la iluminación está bien y esteticamente es agradable, pero nada más allá de eso
Un suspenso como una casa!!!

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, pues yo si que he tenido estómago para terminarla completa y he intentado buscar respuesta para todas esas cuestiones que planteas, pues me negaba a creer que realmente, se pudiera tener tanta jeta como para dejarlas en el aire, que el guión no podía ser tan rematadamente malo, pero chica... no las hay. Así que si, esto es un galimatías en toda regla que o bien entonas el "si wanna" a todo lo que se te plantea, por inverosímil que pueda parecer, o bien pierdes el tiempo con otra cosa.

Nada que podamos discutir esta vez, coincidimos en todo... no podía ser de otra forma... bueno si, la simple comparación entre el GRAN Dieter Laser y cualquiera de estos mequetrefes que nos intentan hacer pasar por actores, me parece de una obscenidad nauseabunda :)

Saludos.

Agustin VAZQUEZ ALONSO dijo...

Rector leyendo y le artículo y nido de cuervos de Final Gril.
Desde la oficina he terminado viendo la película mas la de la Bound to vengeance. Y bueno estaba solo en las oficina de la 22:00 asta la 06:30 y para salir a buscar unos café en las maquinas del fondo de los pasillos oscuro estaba acojonado.jajaja
Me gusta vuestro trabajo.

Un saludo...

El Rector dijo...

Agustín, me alegra que te haya gustado la crítica... aunque haya fracasado en el principal propósito de la misma, es decir, conseguir que no la vieras, jeje... Ya que lo has hecho, dime, ¿te ha parecido tan "terrorífica" como a mi? Porque a mi me da que es igual de mala a las 22:00 que a las 6:30 :)

Saludos.

Agustin VAZQUEZ ALONSO dijo...

Rector lo que me ha gustado la película es como una niña puede con cinco tíos en el bosque y una hacha y etc... . Lo que no pillado esa la cafetería Al final. Si me lo puedes explicar gracias.
Un saludo.

El Rector dijo...

Agustín, el tema es precisamente ese, que no hay nada que explicar porque la película termina de la misma manera absurda que comienza. Quien más o quien menos, podía esperar al menos, que el desenlace deparase algún tipo de sorpresa a modo de giro argumental, pero ni eso.

O eso, o detrás de la secuencia final, se esconde una de esas metáforas no apta para todos los públicos y se me ha escapado, pero lo dudo.

Saludos.

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