miércoles, 11 de noviembre de 2015

Crítica: The Pack

Cuando uno es primerizo en algo, quizás lo más aconsejable es coger el camino más fácil y dejar empresas más complicadas para el futuro. Esa sería la óptica conservadora del asunto. Por supuesto, la lectura puede hacerse desde el lado opuesto del espectro e igual, lo suyo, en una primera vez, es poner toda la carne en el asador e intentar dejar huella desde el principio, como se suele decir, marcar el terreno. Y precisamente sobre eso, sobre marcar el terreno, versa “The Pack”, la enésima monster movie que una vez más, vuelve a enfrentar a dos fuerzas enfrentadas ya en demasiadas ocasiones como es la naturaleza salvaje y la razón del hombre civilizado, por mucho que esto segundo, viendo lo visto, en el mundo de mierda que hemos construido, pueda sonar a broma de mal gusto.

El instinto animal ha sido desde siempre fuente inagotable de ideas con las que nutrir el género de terror. El hombre, a lo largo de todos estos años de celuloide se ha enfrentado a todas las criaturas de la creación habidas y por haber. Y las que no había, se las ha inventado. Cocodrilos, leones, lobos, pájaros, babosas, hormigas, serpientes, ovejas, abejas, orangutanes y casi cualquier otra especie del reino animal que nos venga a la cabeza, daría para sacarle una amplia descendencia cinematográfica, en muchos de los casos, incluso, hablaríamos de películas más o menos míticas del género. “The Pack”, nos muestra el lado más salvaje de la que posiblemente sea la criatura más humana, en muchos aspectos (los positivos) de todas las que pululan por el reino animal: el perro.

De ahí la supuesta cobardía de Nick Robertson a la hora de dar forma a su ópera prima. ¿Una película de perros salvajes que atacan a una familia que vive en el campo? Venga hombre... ¿De verdad no se le ocurrió nada mejor a este señor? Bueno, queda claro pues que de momento, el señor Robertson se guarda el nabo dentro de los pantalones y pasa de malgastar su orín a modo de aviso fronterizo para navegantes. Sea entonces por el camino más fácil... el problema de esto es que igual, si te pones el listón tan bajo de salida, corres el riego de que en el futuro, cuando intentes mirar un poquito más hacia arriba (o en el peor de los casos, sacarte el nabo), nadie te tome en serio, ni a ti, ni al susodicho.

Si hablamos de perros asesinos, las referencias son claras e inevitables. Hablar de un can asesino es hablar de un nombre propio: “Cujo” (Lewis Teague, 1983). Pero no hará falta retroceder tanto para encontrarle parientes caninos a “The Pack”, sin ir más lejos, nos bastará con echar la vista atrás nueve raquíticos años para encontrar la que sin duda es la gran “fuente de inspiración” del australiano Nick Robertson para éste su desvirgue detrás de las cámaras y es que en el año 2006 y de la mano del tristemente desaparecido Wes Craven, ejerciendo labores de producción, ya tuvimos que lidiar con “The Breed”, película sospechosamente parecida a esta “The Pack” donde un grupo de jóvenes tenían que sobrevivir al ataque de una manada de perros salvajes.

De todas formas y sabiendo que la película que no ocupa viene con denominación de origen propia y parece ser que ya sello de calidad homologado en esto del cine como son las antípodas australianas, era de esperar que pese al ahorro de pipí por parte de su director, “The Pack” mejorara en medida de lo posible, las escasas prestaciones ofrecidas en su día por aquel terror teenager de usar y tirar que fue la película de Nicholas Mastandrea, quien por cierto y suerte para todos, no ha vuelto a sentarse en la silla de director desde entonces, para proseguir con un sin duda necesario aprendizaje como asistente de dirección.

¿Lo hace?¿Mejora “The Pack” lo visto en “The Breed”? Sin duda. Al menos, la acerca un poco más al género de terror “serio”, que ya es mucho. Y eso que a tras su proyección en el festival de Sitges, muchos, en su infinito afán de darse notoriedad en las redes sociales, corrieron a intentar venderla como lo peor del certamen... está claro que estos aun no habían visto cosas como “Writters Retreat”, “Angélica”, “Demolisher” o demás lindeces en forma de falo espinoso que el festival tenía deparadas para aquellos anos menos lubricados cinematográficamente hablando. Insisto, “The Pack”, ni mucho menos se contaría entre lo peor que pudo verse este año en Sitges.

Quien no arriesga, no mama. Pero tampoco se escalda. Y este thriller con tintes de terror que en el fondo, vuelve a tratar sobre los lazos de sangre y a “moralejear” sobre la familia, viste de oscuro lo visto en “The Breed”, al menos, lo aleja del cine basura que se suele hacer en USA para el mercado doméstico y ofrece un producto algo más acorde con lo que el espectador ávido de buen cine espera. “The Pack” es una versión mucho más seria de aquella que se aleja del cine de terror aventurero para quinceañeros de la película de Mastandrea para recorrer senderos mucho más sobrios y dar forma a un thriller sombrío que basa gran parte de su encanto en el bonito y seductor arte de la insinuación para dar forma a un buen puñado de secuencias que consiguen jugar en mayor o menor medida, con los nervios del espectador.

“The Pack” tiene muy pocas herramientas a su disposición para intentar llegar a un espectador que en este tipo de menesteres ya lo ha visto todo. ¿Una manada de perros salvajes? ¿En serio se puede impresionar a alguien que mama terror a diario con una manada de perros salvajes? La respuesta es no, por supuesto que no. Pero al menos, hay que intentar sacarle todo el partido posible a la escopeta de fogueo y “The Pack”, más o menos, lo consigue. Lo hace manejando muy bien el tempo narrativo, cociéndolo todo a fuego lento para intentar sacar siempre lo máximo de los recursos disponibles e intentando hacer que prime el suspense sobre la acción, el miedo a lo que puede ocurrir, sobre lo que realmente ocurre.

Bien rodada (la cámara se convierte en la mejor aliada de las bestias), bien interpretada y sin la menor estridencia en un guión plano y previsible que jamás intenta sorprender ni para bien ni para mal, “The Pack” juega al aprobado pelado, a salvar los muebles y evitarse complicación alguna. Es una película cobarde, si, pero en ningún momento intenta aparentar lo contrario, por ello, juega en otra liga y como tal hay que valorarla. No aspira a la excelencia, tan solo a no dar la nota y entretener en medida de lo posible con las fauces de un grupo de canes salvajes como única arma. Mientras unos disparan cañonazos, otros tiran piedras, o lo que pueden.

Perros salvajes... después de haberlas visto de todos los colores dentro de las monsters movies, de haber visto criaturas de todo tipo, sin ir más lejos en Sitges ha tenido que convivir con “The Hallow”, otro desarrollo simplón pero que hacía gala de una fauna fantástica de aúpa que ya por si sola, justificaba la experiencia o sin ir más lejos, también se ha podido ver recientemente lo nuevo de Paul Hyett: “Howl”, otra monster movie muy justita pero que hacía gala de unos hombres lobo de órdago que dejajaban cualquier otra consideración en segundo plano. ”The Pack” lo hace a pelo, sin goma, sin protección alguna, solo perros. Sin más artificios ni adictivo alguno. Y aun así, se defiende. Cobarde, si, pero meritoria.

Por cierto, el que quiera ver una buena película sobre el mundo canino, sobre perros que aspiran a ser humanos, y humanos que ya no saben o quieren serlo, que se deje de simple entretenimiento como esta “The Pack” (que lo es) y se atreva con ese películón incalificable que es “White God”. Y para quien prefiera algo más convencional y cercano a esta "The Pack" amén de bastante superior en todas sus facetas, también tiene a su disposición, por supuesto, la estupenda "Infierno Blanco" ("The Grey", Joe Carnahan, 2011) con un superlativo Liam Neeson al frente.

Lo mejor: Sabe generar suspense con las pocas herramientas de las que dispone.

Lo peor: Como monster movie, está completamente desfasada.


5 comentarios:

Missterror dijo...

Rector-guaaaaaaauuuuu ,guaaaaauuuuuu, poco más puedo decirte de esta elícula pues es lo único que recuerdo de ella, los ladridos y gritos constantes. Admito que me quedé frita desde el minuto quince y que de vez en cuando me despertaba, pero que volvía a quedarme dormidísima. Me dio rabia cuando ya terminó la peli y me desperté sobresaltada, pensé "Mierda, no he aguantado despierta!!! La tengo que volver a ver", pero leyendo tu crítica se me quitan las ganas, la verdad, porque si no arriesga, poco me puede aportar y teniendo tan fresca en mi memora la maravilla de "White God", prefiero quedarme con ese recuerdo canino.

¿para cuándo una monster movie en condiciones?

Saludos

Missterror dijo...

por cierto, aunque no viera practicamente nada de la película, dudo mucho que fuera la peor película del festival de Sitges... Yo también escuché y leí bastantes comentarios así desde la primera proyección y teniendo en cuenta que aún quedaba mucho festival por delante, me pareció algo desmesurado. ¿Donde estaba esta gente en las películas que has mencionado en tu crítica? Mamáaaaaaa, "Writer´s retreat" fue hedionda y lo de "The Demolisher"...

El Rector dijo...

Missterror, ni de lejos fue esta "The Pack" lo peor del festival, por más que solo de para lo que da, que son 90 minutos amenos sin muchas pretensiones y menos malabares aun... algo así como "The Hallow" aunque sin la magia visual de aquella.

Tú quédate con "White God" que es mucho más de tu estilo y no te atormentes más de la cuenta por haberte quedado dormida con esta, pues tampoco inventa la pólvora que digamos...

No me hagas hablar de "Writter´s Retreat" y mucho menos de "The Demolisher"... bueno sí, de esta segunda si me molaría hablar :)

Saludos.

HateLove dijo...

Pues para mi si que fue con diferencia lo peor que vi este año con Sitges y así lo dije en su momento y lo digo ahora.
Y no lo digo con la finalidad de tener notoriedad en ninguna Red social, cosa que me preocupa entre nada y cero...
Cada uno tenemos unos gustos y una percepción propia sobre las películas, y en este caso The Pack no consiguió convencerme en ningún momento resultando más y más molesta conforme avanzaba.
Saludos!
P.D. The Demolisher me gustó muuuucho más que The Pack jajaja

El Rector dijo...

HateLove, si de verdad te gustó más "The Demolisher" (que si, que para alguna risa da, pero poco tiene que ver con una película "de verdad") que "The Pack", que dentro de su modesta historia, cumple sobradamente a nivel técnico y se deja ver tranquilamente, pues lo dicho, cada uno tiene su percepción y muchas veces, están en las antípodas las unas de las otras, como es el caso.

Este año se han visto muy buenas películas en Sitges, pero también cosas realmente malas (incluso sonrojantes) y meter a "The Pack" en ese segundo saco, me parece como poco, algo temerario.

Saludos.

P.D: Ojalá a todo el mundo le importara tan poco la notoriedad en las redes como a ti.

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