domingo, 10 de enero de 2016

Crítica: Deep Dark

Castigada de cara a la pared!! No digáis que no habéis escuchado esto unas cuantas veces en vuestra vida...La pequeña Ali, lo escuchó varias y como buena niña a la pared que se fue a pensar. Estar un rato mirando a la pared puede dar mucho de sí, piensas en lo que odias al mundo, piensas sobre lo que te gustaría estar haciendo en ese momento, piensas en que tienes hambre, frunces el ceño enfadada y miras de reojo al lado de pared que aún no te había hipnotizado y finalmente te aburres mortalmente esperando que se pase el castigo, porque no nos engañemos, una pared es sólo una pared.
Lo malo de hacerse mayor es que nunca dejas de tener nostalgia y miras al pasado con una sonrisa, porque tendemos a la idealización y eres capaz incluso de recordar con una pequeña sonrisa momentos tan tremendamente soporíferos como el de estar castigada mirando a la pared ( hoy en día algo impensable, ya que en la era de la tecnología se castiga sin móvil o sin ordenador, dejando la pared para otros menesteres). La pequeña Ali creció y sigue creyendo que la pared es sólo una pared, pero esto era antes de tener que enfrentarse a "Deep Dark". 

Por hablar de todo un poco, os voy a preguntar, ¿de qué color os gustan las paredes? A mi me gustan de color granate, me gustan con cuadros y posters porque sigo siendo un poco teenager, y por ello mis paredes están agujereadas. Seguro que os ha pasado eso de intentar hacer un agujerito con el taladro para colgar un cuadro y terminar con un agujerazo del tamaño de tu puño, que terminas escondiendo tras el cuadro en cuestión, ¿verdad?. Pues esto es lo que el director de esta película, Michael Medaglia, ha desarrollado en su último largometraje. 

Agujeros hay muchos y de muy diversas clases. Los agujeros siempre son enigmáticos porque no sabes lo que hay tras ellos y aunque muchas veces es mucho mejor no saberlo, lo cierto es que el ser humano, en su curiosidad, suele echar un vistacito en cada agujero en el que tiene la oportunidad de hacerlo. En "Deep Dark" nos encontramos con la original premisa de que uno de los protagonistas sea un agujero de la pared. Tal como os lo cuento, "Deep Dark" presenta un duelo narrativo e interpretativo entre Sean McGrath y el agujero de la pared. Como idea, es normal que atraiga por lo estrambótico de la propuesta, lo complicado llega a la hora de dar vida a esta idea y no caer en el más absoluto de los bochornos. 

El agujero que nos presenta "Deep Dark" fundamentalmente está en el guión y en la falta de acción, porque hay algo peor que estar observando las andanzas de un agujero, y es que el agujero sea soso, o en este caso sosa. "Deep Dark" nos cuenta la historia de Hermman, un joven que ansía en convertirse en un artista de vanguardia de gran renombre, sin un ápice de talento, pero con muchas ganas, que se encierra en un mini apartamiento destartalado durante dos semanas para crear su obra definitiva y demostrar a Devora, la marchante de arte de moda, que el mundo es suyo y que el arte le necesita. 

En este encierro Hermman atraviesa diferentes fases: bloqueo, frustración, cansancio, y finalmente euforia al conocer a la que se convertirá en su musa y en la creadora de sus obras de arte: un agujero en la pared que se enamora irremediablemente de él. De esta agujera (permitidme que diga "agujera", pues es femenina, y ya que la hemos humanizado, lo haré del todo) sólo conocemos su voz, sensual y femenina y su devoción completa hacia Hermman, con quien inicia una relación de necesidad mutua, ya que la agujera le necesita para sentirse querida y Hermman necesita a esta agujera para convertirse en el gran artista que siempre soñó ser. 

La relación Hermman-agujera no termina de estallar nunca y aunque hay tentativas (declaraciones amorosas, discusiones, besos húmedos, incluso glory holes fuera de plano), realmente no hay nada donde rascar y ahí radica el verdadero desastre de la película, pues no tiene nada de mala leche, y teniendo en cuenta lo delirante de su argumento, si no haces que el agujero o la agujera sea absolutamente despiadado, el experimento se vuelve en tu contra y hace de "Deep Dark" una película tediosa y ridícula. ¿Cómo es posible que no se explote la naturaleza perversa de un agujero con vida que intenta conseguir todo lo que quiere sin escrúpulo alguno? ¿Cómo puede ser que se abogue por la naturaleza sentimental del agujero en lugar de por la sed de sangre o venganza? Me imagino esta idea en manos de algún director sin miedo, que tienda a la exageración y pienso en una "Deep Dark" totalmente diferente y totalmente válida, pero me temo que no es el caso. 

¿Cómo hablar de las interpretaciones? ¿Qué puedo decir de la interpretación de la agujera?, ¿digo que es estática y termino con el chiste fácil? Bueno, pues esta interpretación es como todas en "Deep Dark". Esta película no destaca ni en fuerza interpretativa, ni en efectos, pues carece de ellos, ni en banda sonora, y mucho menos en guión, por tanto es una propuesta fallida a todas luces, que hace de la miseria argumental su bandera y de la originalidad su mayor defecto y arrrrrgggggg, qué rabia da decir esto!!! 

Han sido varias las veces que el cine ha intentado humanizar objetos inanimados con intenciones malvadas: el coche en " Christine" ( 1973), el camión de "El Diablo sobre ruedas" ( 1971), el hotel de "El Resplandor" (1980) y mi favorita, la cabina de teléfono de "La Cabina" (1972), amén de cualquier casa encantada, pero hasta donde yo recuerdo, en "Deep Dark" es la primera vez que se intenta que un agujero de pared resulte temible, y por eso le subo algún punto, pero realmente es una pena que se apueste por algo valiente y que luego no se tenga la valentía de concluir con potencia esa apuesta. 

Después de "Deep Dark" realmente creo que la pequeña Ali no se aburría de cara a la pared como la Ali adulta viendo al agujero de la pared. Ni lo intentéis.


4 comentarios:

El Rector dijo...

Volvemos a coincidir mi estimada Missterror con esta original pero completamente desaprovechada "Deep Dark". De nuevo, se tira por la borda una interesantísima premisa por el afán de alejarse del terror y adentrarse en otro tipo de terrenos (un caso parecido a lo que ya pudimos ver en "Nina Forever").

"Deep Dark" lo tenía todo para ser un relato perturbador y enfermo y termina quedándose en un tibio y poco interesante thriller fantástico (por etiquetarlo de alguna manera) con cierto aire cómico y muy pocos elementos a los que aferrarse para engancharte a la propuesta.

La idea del agujero ("agujera" en este caso") podría haber dado mucho juego y por contra, termina resultando poco más que una anécdota más en este soso relato sobre perdedores que satiriza con la boca pequeña, muy pequeña, sobre la industria del arte.

Decepción absoluta... al director si que habría que castigarlo de cara a la pared y no a la dulce Alicia ;)

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- Muy acertada tu comparación con "Nina Forever", no por similitudes artísticas, sino por el poco acierto que tuvieron ambos directores a la hora de irse por las ramas y resolver de una forma, desde mi punto de vista errónea, una buena idea al "desechar" el terror y tirar por terrenos más cómodos.
"Deep Dark" se hace muy aburrida y el aire cómico no funciona bien, porque una vez más, también en ese aspecto dejan la irreverencia fuera de guión. La "agujera" no tiene chicha y ese intento de sátira al mundo del arte se queda cojísimo.

De cara a la pared enviaba yo a unos cuantos...SI ya lo decía la canción..."Manué no te arrime a la paré.."

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, no deja de resultarme curiosos el hecho de que con las escasas ideas originales que se manejan en el terror hoy en día, cada vez que se gesta una con potencial (caso de ésta que nos ocupa o la mencionada "Nina Forever"), es opte por desarrollarla alejada del género puro y duro.

Más de uno merecería llenarse "... de cá, de cá, de cá..." :)

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- es que debe ser que da miedo acercarse al miedo y dejarse llevar por él...

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