martes, 2 de febrero de 2016

Crítica: Freaks of Nature

Dicen por ahí, que no hay que mezclar churras con merinas. Por suerte, no todo lo que se suele decir por ahí, va a misa, como también se suele decir... por ahí. El caso, es que el arte de la mezcolanza pone a prueba la imaginación del ser humano a la hora de explorar las infinitas posibilidades de cualquier manifestación artística y en el séptimo arte y en especial, en nuestro amado género, lo de hacer mezclas a priori imposibles, o al menos, poco recomendables, siempre ha dado mucho juego. Y visto lo visto y por más que le pese al refranero popular, parece ser que lo va a seguir dando.
 
Por ello, no hay que extrañarse de nada. En el género fantástico ya deberíamos estar curados de espanto pues las hemos visto de todos los colores. A estas alturas, y después de haber visto a zombies nazis enfrentados a zombies comunistas: “Zombies Nazis 2” (“Dead Snow 2”, Tommy Wirkola, 2014), hombres lobo contra vampiros: “Underworld” (Len Wiseman, 2003), momias contra zombies: “Frankenstein vs The Mummy” (Damien Leone, 2015), monstruos de literatura matándose y amándose entre ellos: “Penny Dreadful” (TV) e incluso al mismísimo Freddy Krueger atemorizando en sueños a Jason Voorhees: “Freddy vs Jason” (Ronny Yu, 2003), por poner algunos ejemplos, el hecho de enfrentarnos a algo como “Freaks of Nature”, traducida en España para su venta en el mercado doméstico por los fans del género, gracias a una iniciativa de Sony Pictures, como “Éramos Pocos y Llegaron los Aliens” (quiero pensar, en un sano ejercicio de mofa hacia la larga cultura de destrozar títulos originales que tenemos por estas tierras dejadas de la mano de Satanás). 

Bien. Escarmentados ya los chicos de Sony Pictures (a ver quien es el guapo que se gasta los cuartos en una película de semejante título), nos centramos ya en la nueva propuesta del director Robbie Pickering, quien hace su primera incursión en el género con esta “Freaks of Nature”, una vuelta de tuerca cuasi imposible a la cultura del mestizaje cinematográfico, así como una carta de amor dentro de una botella al aficionado más sibarita del género que no solo enfrenta a tres razas tan dispares como los humanos, los vampiros y los muertos vivientes, también los une a todos ellos para enfrentarlos a un enemigo común: los alienígenas. 

No hay ni que decir que el planteamiento inicial de “Freaks of Nature”, es uno de los más descabellados que servidor recuerda, amén también de uno de los más osados y potencialmente deliciosos. Una sinopsis no me despertaba tantas pasiones en los bajos fondos desde aquellas sendas estupendas (e injustamente incomprendidas) “La Liga de los Hombres Extraordinarios” (“The League of Extraordinary Gentlemen, Stephen Norrington, 2003) y “Van Helsing” (Stephen Sommers, 2004), dos títulos no aptos para todos los paladares, sin ningún lugar a dudas. Pero dejemos de hablar de mi vida sexual y regresemos a “Freaks of Nature”, cinta que no solo plantea un excéntrico imposible, sino que además lo presenta con desparpajo y cierta gracia. 

Y es que lo más curioso de la película de Pickering no es tanto la historia, sino como nos la presenta. En ella, las susodichas razas conviven en un universo en el cual, la raza humana no solo ha aceptado a los no muertos y a los podridos, también los ha incorporado a la sociedad. Por ello, vampiros y zombies forman parte del día a día como uno más, participando de manera activa como miembros productivos de la sociedad. Esto nos deja detalles la mar de curiosos como la sangre enlatada a modo de refresco o unos peculiares collares que llevan colocado los zombies que les disuade de la siempre tentadora idea de hincarle el diente o sustraerle el cerebro a su vecino humano. 

El envoltorio también es de lo más prometedor. La puesta en escena es inmejorable, gracias a un espectacular prólogo que consigue captar toda nuestra atención desde el minuto uno y que deja bastante claras las buenas maneras del filme a nivel técnico y artístico, con un pistoletazo de salida a medio camino entre el terror y la comedia que nos remite automáticamente a uno de los puntos de inflexión dentro de la comedia zombie moderna: “Zombieland” (Ruben Fleischer, 2009). A partir de ese ocaso orgásmico y tirando del recurso narrativo del rewind, se nos transporta a la típica comedia teenager en la cual iremos conociendo a toda la serie de personajes que dan forma a la historia al tiempo que vamos descubriendo las divertidas ocurrencias que el guionista Oren Uziel (“Infiltrados en la Universidad”, Phil Lord & Christopher Miller, 2014) nos tiene deparadas para este sorprendente y espumoso primer acto de la función, que consigue acercarnos a la curiosa realidad que plantea el filme. 

Una vez nos retiramos de la pista de baile con nuestra estilizada y casual compañera de largas melenas, acertado maquillaje digno de la mejor de las youtubers y ceñido vestido rojo a un lugar más íntimo para conocernos mejor, es cuando descubrimos esa desagradable sorpresa entre sus piernas a modo de mandingo pesadillesco. “Freaks of Nature”, tras su original planteamiento, en el cual sin duda gasta todos sus ases en la manga, y todos sus conejos en la chistera, se nos presenta como la típica comedia teenager de terror en la cual un grupo de supervivientes, deberá hacer frente a un enemigo x. En este caso, una invasión alienígena que abduce al personal con oscuros propósitos.

Llegados a este punto y pese a lo que pueda parecer por sus prometedoras promesas de amor iniciales, “Freaks of Nature” se viene abajo cual castillo de naipes. El motivo de tal desplome eréctil lo identificamos en su total falta de genialidad por un lado, con una colección de gags bastante “justita” que no tiene el suficiente gancho como para empujarnos a completar el álbum de cromos, más, viniendo de donde venimos y habiendo bailado recientemente (“coiteado” en las más exitosas campañas) con bellezones del calibre de “Scouts Guide to the Zombie Apocalypse” (Christopher Landon, 2015) o en algo de menor medida, “Cooties” (Jonathan Milott & Cary Murnion). Ambos filmes mucho más entretenidos y divertidos que el que nos ocupa. 

El otro gran “pero” de “Freaks of Nature” es su ortopédico pulso narrativo. El prólogo ponía el mundo a nuestros pies con tal de llevarnos al catre, pero el gatillazo posterior es legendario. Pese a que los personajes tienen un tirón aceptable y caen medianamente simpáticos (en especial el zombie, que se guarda para sí mismo los poquitos momentos de gracia que le quedan al filme), la sesión es un coitus interruptus en toda regla. Aquí el cd se cambia tantas veces, que es imposible mantener el interés elevado tal y como demanda el affaire en cuestión. Demasiada cháchara intrascendente y romance teenager por embudo a modo de madre indiscreta que entra en tu habitación sin llamar, como para poder degustar las partes más amenas del viaje, que tampoco son tantas ni tan destacables.

Por tanto, “Freaks of Nature”, pese a compartir (casi clonar) gran cartel promocional con la estupenda “Scouts Guide to the Zombie Apocalypse”, queda lejos, muy lejos de la brillante comedia de Christopher Landon, y pese, también, a su espectacular prólogo, grandes efectos especiales, correctas dosis de violencia y deliciosamente imposible punto de partida, será más recordada por su ridículo título español, que por sus méritos como comedia fantástica. Una película que brilla a nivel técnico y artístico, pero que termina resultando intrascendente y aburrida en demasiadas partes de su metraje como para que sus buenas maneras estéticas consigan mantener la balsa a flote. De todas formas, no deja de ser una propuesta curiosa que intenta innovar dentro del saturado mercado de la comedia de terror y eso, siempre es un activo a tener en cuenta. 

Lo mejor: Su delirante punto de partida, los FX y algún gag muy puntual que se sale de la mediocre media que se gasta un filme, que a la postre, no pasa de simpático. 

Lo peor: Desaprovechar tanta potencia de fuego con un guión pobre y de escaso ingenio.


8 comentarios:

victor dijo...

ya la he visto...y no me gusto nada..Simple y aburrida.
un saludo

El Rector dijo...

Victor, lo que no deja de ser sorprendente, con la cantidad de elementos interesantes y diversos que tiene a su disposición, pero sí, se hace muy aburrida por momentos.

Saludos.

Missterror dijo...

Curioso caso, Rector, el de este "Freaks of nature". Tiene todos los ingredientes que se necesitan para obtener un buen resultado y sin embargo resulta sosa y sin vida (olvídate del chiste fácil...). El guión es simple, pero admito que tiene momentos de ingenio que deberían funcionar y que no llegan a hacerlo nunca. Ninguno de los gags arranca ni la más leve de las sonrisas, y pese al esfuerzo por resultar transgresora en la mezcolanza de géneros, insisto, no funciona, y da rabia porque hay buena factura detrás.
Pienso en "Freaks of nature" (el título en español es avergonzante al máximo, como de costumbre) y es inevitable que haga una comparación mental con "Scouts guide to the zombie apocalypse" y buffffff, la diferencia es abismal. La genialidad de la de los scouts, agravia aún más a la de los humanos, zombies, vampiros y aliens.
Una premisa original y con muchiiiiisimo potencial que no termina de arrancar en ningún momento, más allá del inicio donde crees que lo que estás viendo es algo totalmente loco.

Secundo ese 5!!

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, decimos muchas veces (yo lo hago) que en la serie B lo guiones tienen una importancia relativa, que lo que se le pide a este tipo de películas es otra cosa, pero no cabe duda de que en "Freaks of Nature" se echa en falta mucha chicha en este sentido, pues como dices, no hay genialidad alguna (salvo muy contadas ocasiones) en el libreto y eso, tratándose del difícil arte de hacer reír, termina resultando una losa demasiado pesada. Cualquier (inevitable, por otro lado)comparación con la genial "Scouts Guide to the Zombie Apocalypse", es una broma de muy mal gusto.

Lástima, ya que la película lo tenía todo (o casi), para ser otro pelotazo y al final, se queda solo en pelotilla.

Saludos.

Joaquin dijo...

malisima la pelicula, chistes que no dan gracia en lo absoluto, y peor si se la pasan hablando largo rato, la peor pelicula que he visto.

El Rector dijo...

Joaquin, yo he visto unas "cuantas" más malas que esta, pero sí, coincido con tus apreciaciones sobre el filme.

Saludos.

lex encinas dijo...

A mi me gusto, y no lo digo por llevar la contraria, todo el rollo de introducción hasta la reunión del trio, me parece bien llevado, luego el rollo del romance teenager resta interés al film pero no como para llegar a parecerme mala, el desenlace es cumplidor o al menos no es confuso y precipitado como en otros filmes similares, quizás no se le saca jugo a la condición vampiro,zombie y humano del trio protagonista pero en cambio maneja con bastante tino los conflictos juveniles, al menos en mi opinión. Que no es una obra de arte pero yo no le llamaría una película mala.

El Rector dijo...

Lex, nada de llevar la contraria, si en realidad, coincidimos bastante a la hora de analizar la película. A mi la puesta en escena inicial y la idea como concepto, me pareció muy curiosa, fresca y muy bien llevada, pero son esos conflictos juveniles (en los que en mi opinión, se termina centrando en exceso el filme y para colmo, a base de tópicos mil veces vistos), los que bajan mucho el listón con respecto a todo el planteamiento inicial, desaprovechando sus muchas posibilidades tanto a nivel de historia, como de personajes, por no hablar del guion, muy poco brillante para hablar en términos de comedia.

Pero insisto, yo tampoco me atrevería a hablar de mala película (de ahí que no me atreviera a darle el suspenso), si de decepción, pues las expectativas que crea al inicio son altas.

Saludos.

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