martes, 1 de marzo de 2016

Crítica: Krampus: Maldita Navidad

Cuando una película de terror se estrena en las salas de cine de nuestro país, a uno no le queda otra que echarse a temblar. Y puede sonar contradictorio, pues uno, que ama este género, debería aplaudir con las orejas este tipo de estrenos, ya que desde luego, disfrutar de una buena película en pantalla grande, no tiene parangón. Pero es que la realidad es otra, una harto oscura y turbadora. La realidad es que el terror que suele llegar a la gran pantalla (salvo excepciones que se pueden contar con los dedos de una mano, siendo generosos), termina resultando poco más que bazofia cinematográfica, ya sea por el atrofiado paladar artístico de las productoras o por la asfixiante soga al cuello del mercantilismo.

Luego, aun tenemos que soportar, nosotros, que llevamos un cuarto de siglo dejándonos la pasta gansa (y el tiempo, que muchas veces no tenemos) en esto del séptimo arte y que ya no sabemos donde diablos meter tanto VHS, DVD y tanto Bluray, amén de recorrer la basta geografía española devorando festivales con todo lo que ello conlleva, los zafios populismos y moralistas discursos de algunos iluminados de diseño y portadores de la falsa bandera de la razón cosida a mano, sobre lo impresentable que es consumir cine de terror mediante vías no oficiales y lo más impresentable que es aun, opinar sobre ello de manera pública. Pues a todos ellos, decirles que no, que en esta ocasión (mal les pese), no me he gastado los cuartos en ir al cine a ver la película que nos ocupa y que la he disfrutado (o no) tranquilamente en mi casa después de bajarla de alguna de las webs piratas de descargas que TODOS frecuentamos, incluso los de las banderas. Y no me pongo ni colorado.

¿La razón? Me remito al párrafo inicial, pues curiosamente, siendo yo un asiduo de las salas de cine, soy bastante escrupuloso a la hora de acercarme al cine de terror y, en este tipo de apuestas, solo suelo hacerlo a caballo ganador, que la mejilla derecha ya la tengo desgarrada de tanta hostia y la izquierda, prefiero conservarla tal y como está, suave como el culito de un bebé. Aclarado esto, por si alguien tenía alguna duda, pongámonos manos a la obra con “Krampus: Maldita Navidad”, la nueva y todo sea dicho, esperadísima película de Michael Dougherty.

Dougherty saltó a la fama como director, gracias al gran éxito de su ópera prima hace ya nueve años: “Truco o Trato” (“Trick´r Treat”, 2007), antología de terror ambientada en la festividad de Halloween que tan buen sabor de boca dejó entre los aficionados al género. Pero la grandeza de este señor ya venía de lejos y la encontramos cuatro años atrás, aunque en aquella ocasión como guionista, pues fue el encargado de firmar el fabuloso libreto de una de las mejores cintas que nos ha dejado el cine de superhéroes: “X-Men 2” (“X2”, Bryan Singer, 2004).

Por ello, “Krampus: Maldita Navidad”, enésimo acercamiento al cine de terror retro de los ochenta que tanto se lleva en la actualidad, era uno de los caramelitos más prometedores de la temporada... cuando se anunció su estreno en salas españolas por fechas navideñas, los cimientos de las expectativas comenzaron a tambalearse cual flan de vainilla y, servidor, optó por esperar escondido entre las sombras a ver que opinaba el respetable... después de ello y de sopesar los pros y los contras, decidió no acercarse por el momento a la película. Ahora, vista de GRATIS, se han confirmado los peores augurios de aquel momento.

“Krampus: Maldita Navidad” es la típica película de terror para toda la familia que tanto proliferó en los ochenta. A medio camino entre la serie B y el cine de aventuras, amén de alguna que otra moralina barata para leer entre lineas. Bien, títulos así los hay a patadas y algunos, convertidos en clásicos por méritos propios. Desde luego no será el caso de la nueva cinta de Dougherty, que pese a tenerlo todo a su favor apostando sobre seguro, no consigue ni por asomo acercarse a las cotas de brillantez de su anterior obra y eso, que al amigo no se le puede negar su buen hacer a la hora de conducir la máquina del tiempo para transportarnos al cine de otra época, ya que “Krampus: Maldita Navidad” supura pus ochentera por todos sus poros... pero no es suficiente.

Pese a lo genuino de su puesta en escena (de no ser por la secuencia donde la hija de la familia habla con su novio vía webcam, la cinta podría acumular polvo en un viejo VHS en nuestras estanterías y nadie se habría percatado que está rodada en 2015) y tener todos los mimbres necesarios para convertise en un clásico moderno instantáneo, a “Krampus: Maldita Navidad” le termina quedando muy grande la etiqueta, recreándose en exceso en las formas y descuidando descaradamente el fondo de una historia que nace rozando lo entrañable y muere lenta y agónicamente para terminar enterrándose a sí misma en la fosa del olvido.

Con una historia carente de originalidad y tirando de esquemas excesivamente recurrentes dentro del género, como es el del asedio, que para tantas y tantas madres abiertas de piernas sobre la camilla ha prestado su esperma, “Krampus: Maldita Navidad” vuelve a tirar de festividad, en este caso la navidad, como ya hicieran con anterioridad con más o menos acierto títulos como “Sint” (Dick Mass, 2010), “Un Cuento Gamberro de Navidad” (“Rare Exports”, Jalmari Helander, 2010) o la reciente antología “A Christmas Horror Story” (Grant Harvey/Steven Hoban/Brett Sullivan, 2015), para relatarnos una historia de terror excesivamente tibia y aposentada en tierra de nadie, que termina quedándose en un descafeinado entretenimiento, bastante menos placentero que aquella sorprendente “Truco o Trato” de su debut.

Sin pretensión alguna de funcionar como comedia de terror, y renunciando descaradamente al TERROR en mayúsculas, la cinta tira de aventuras para toda la familia y precisamente a ella, es a la que rinde pleitesía tirando de tópicos navideños. La navidad, época hipócrita por excelencia donde por lo general, aquellos que no tienen el menor interés en verse a lo largo del año, se reúnen para degustar turrones y demás enseres gastronómicos, sirve aquí de oportuno pretexto para alabar las bondades de la familia desde la clásica perspectiva conservadora de los americanos. La moraleja sobre el amor familiar, se ilustra eso sí, con un puñado de buenos efectos especiales a modo de criaturas de cuento tornadas en pesadilla que funcionan a modo de relleno en las tres o cuatro secuencias de acción que el filme ofrece.

Por supuesto, absolutamente nada de sangre o atisbo de mala leche en ninguno de los pasajes del filme, ni siquiera en aquellos más proclives a ello. Por lo que el aficionado al terror de a pie, dificilmente encontrará aliciente en este apartado en una película excesivamente destinada a todos los públicos, más allá de sus virtudes técnicas, que son innegables, y de las buenas maneras de Dougherty detrás de la cámara, quien pese a manejar un libreto poco original, soso y carente de sorpresas, co-escrito por el mismo junto a Todd Casey y Zach Shields, consigue dotarlo del suficiente dinamismo como para no aburrir en exceso al personal.

Tampoco la figura del Krampus, a priori uno de los grandes activos del filme, personaje que ya tuvo también su pequeño momento de gloria en la citada “A Christmass Horror Story”, protagonizando uno de los segmentos, es explotada como debiera y al final su papel, se queda en poco más que el maestro de ceremonias de los horrores (u horrorcillos) a los que se verán sometidos los miembros de la unida familia protagonista. Una lástima no centrarse más en esta antagonista figura del folclore navideño y haberle dado muchos más galones en el espectáculo. Mención eso sí, al preciosista cuento a base de animación en slow motion, con el que se nos ilustra sobre el personaje.

En Conclusión, “Krampus: Maldita Navidad” es un claro homenaje al cine de terror y aventuras de los ochenta y como tal, no se le puede negar que da el pego. No obstante, se queda muy lejos de los grandes títulos paridos por aquel entonces y muy lejos también, de “Truco o Trato”, comparación odiosa pero inevitable, que sin duda termina resultando un gran y doloroso grano en el culo para una película que sí, entretiene (lo justo), es vistosa e incluso apestosamente entrañable en su primera mitad, pero que al final se pierde en algún punto remoto y sin retorno, del amplio espectro de público al que está destinada.

Siempre es de agradecer que películas de género fantástico lleguen al circuito comercial de las salas de nuestro país, pero hasta que no se abra el grifo de verdad (no a cuenta gotas, dudosos criterios e incluso censura) y podamos disfrutar de buena parte de lo que el género ofrece cada año, más allá de esas deliciosas anomalías a la norma que son los festivales puntuales que afortunadamente, tenemos por estas tierras (algunos punteros a nivel mundial, como el de Sitges), mucho me temo que los aficionados que realmente amamos este género, tendremos que seguir reposando el escroto sobre camas de alfileres y conformarnos con “degustar” cine en pésimas condiciones. Tengamos un poquito de rigor, y al menos que no se nos criminalice por ello.

Lo mejor: La puesta en escena, absolutamente genuina. Los FX y el desenlace, digno del mejor cine ochentero al cual rinde homenaje.

Lo peor: La falta de mala baba y el poco gancho de una historia mil veces vista y monocorde.


12 comentarios:

Missterror dijo...

No me queda mas remedio, Rector, que aplaudir esta entrada, y no por la película en sí, sino por el alegato inicial, que ya está bien de criminalizar acciones comunes a todo hijo de vecino, y no entender que si en estos medios no hablamos de las películas que vemos, por amor al arte, se pierde una importante publicidad gratuita... ¿Cómo podemos ver películas que nunca se exhiben en cines o que no llegan al mercado doméstico? Ya nos gustaría poder consumir todo este cine con la calidad que te dan ambos formatos, ¿ o hablamos de las películas tres años después de su estreno esperando eternamente que se asomen por nuestras carteleras o que alguna distribuidora tenga a bien sacarlo en DVD? Yo es que hay cosas que no entenderé en mi puta vida. Ojalá viviéramos en un mundo perfecto, ojalá fuéramos perfectos...Pero da la casualidad que nosotros también nos debemos al terror y a los lectores que nos piden que analicemos las "novedades".Ojalá las productoras nos hicieran llegar todas estas novedades para poder elaborar las críticas, o nos invitaran a los USA a acudir a los preestrenos, pero va a ser que esto ocurre en solo en mis sueños...

Bueno, vamos a la película, que te recuerdo que aquí en Madrid se estrenó en cines que se contaban con los dedos de una mano y que duró dos semanas en cartelera (y si llegó a las dos semanas...) Para mi también ha sido una decepción, y me atribuyo la culpa, porque yo creí que era una película de terror y no lo es. Está claro que es nostalgia pura, que es ochentera como ella sola, que tiene momentos memorables, pero falla en que una vez destapadas las cartas, porque todo el rato estamos ante lo mismo y la historia no avanza y no se indaga como se debiera en la figura de Krampus.
Definitivamente la apruebo porque sólo por las galletas de jengibre ya lo salvo todo, pero no niego que esperaba mucho más y que tiene potencial para mucho más, pero una vez más, el guión flojea y la evidente falta de mala leche para llegar a un público mas amplio, le resta muchos puntos.

Saludos

Patrick Bateman dijo...

Al margen del problema de distribución, que es la causa principal en muchas ocasiones, incluyendo los retrasos de 3 o 4 años.
El factor determinante para los que vemos cine por devoción antes que por entretenimiento y comer palomitas (cosa que detesto, compadezco a los que trabajan en salas de cine que luego tienen que limpiar), es que nos es imposible costear todo lo que queremos ver en cines y en formato doméstico (ya nos gustaría). En este último caso, muchas veces hay que esperar a que bajen de precio.

En cuanto a la película me pareció una buena propuesta navideña pues me encantó Rare Exports, y esperaba algo por el estilo. Aunque, finalmente no la fui a ver.

Por un lado has despertado un poco más mi curiosidad con esas afirmaciones de que rezuma espiritu ochentero, aunque por otro lado, las cosas negativas que comentas, o sea, la falta de mala baba y sangre -muy habitual últimamente en el terror- junto a la templada puntuación, me hacen esperar un producto más que decepcionable.

A ver si la veo y salgo de incertidumbres, que como siempre, es cuestión de gustos personales.

Saludos.

El Rector dijo...

Missterror, muchas veces se opina de cara a la galería para quedar bien y en realidad, no se piensa realmente lo que se dice. Populismo en estado puro. Yo llevo años gastándome el dinero que tengo (y el que no tengo también) en disfrutar del cine que tengo a mi disposición, y si la única forma de ver determinado cine, es por medios no oficiales, lo haré sin ningún problema, aunque tenga que sufrir pésimas calidades de imagen y horrorosos subtítulos vaya usted a saber en que idioma... en fin, hasta que vivamos en un país donde se respete el cine fantástico, no nos queda otra que seguir viendo determinado tipo de cine de manera "furtiva", le pese a quien le pese, e igual que hacen esos mismos que lo critican.

Sobre la película, pues supongo que el gran error tanto tuyo como mío, fue el hecho de pensar de que se trataba de una cinta de terror y nada más lejos de la realidad. A mi me habría valido también la comedia de terror, que es un género que siempre me suele entrar bastante bien, pero tampoco. Bien. Una película de aventuras para toda la familia que está bien realizada, es bonita y se deja ver sin mucha más pretensión. Eso sí, la decepción no nos la quita nadie.

Patrick, ojalá el problema fuera ese, el de que no nos diera la pasta... pues querría decir que tenemos a nuestra disposición mucho más material del que realmente nos llega, jeje. Otra cosa, es que los precios de las películas sea excesivo, ahí no te digo que no, pero al menos, que nos den la oportunidad de poder gastarlo, como ocurre en otros países donde la cultura, si tiene el peso que debería.

En la comparación con "Rare Exports", la película de Dougherty pierde por goleada, utilizando una fórmula similar, pero con resultados muy distintos.

De todas formas, no dejes de verla, pues como siempre, me es muy interesante conocer tus opiniones.

Saludos.

Romasanta Macias dijo...

Bueno...que decirle Sr.Rector...primero que lo admiro mucho y me encantan sus artículos, y creo que esta es como casi siempre una ocasión para darle la razón en todos los pros y contras que hay sobre "Krampus". La verdad que no tenía grandes expectativas, y a pesar del estricto moralismo navideño el film podría haber llegado a más, sin necesidad de enfrascarse en todos los tópicos de los films sobre las navidades y dejando que sarcasmo y la mala leche hagan acto de presencia. Si el guión es flojillo, creo que lo más decepcionante son sus actores que no saben en que tipo de película están, solamente parece saberlo Conchata Ferrell que sabe dar pinceladas de humor sin necesidad de gesticular...pero los demás no saben divertirse y se muestran demasiado "serios" para el tipo de film que nos encontramos. Teniendo en cuenta que parece un acercamiento a los cuentos del GRINCH, "Gremlins" y al folclore nórdico que no encuentra equilibrio entre mordacidad y terror, siendo un descafeinado con buenos apuntes. Sin lugar a dudas, las criaturas y las intermitentes situaciones más escabrosas son tan originales como delirantes; la presencia del arlequín devorador de niños me parece altamente sugestivo y la puesta en escena del director es de 10, ya que conseguir una buena factura y FX con tan sólo 15 millones de dólares es de una maestría desbordante. Como usted mismo dice Sr.Rector falta mala leche, y los enamorados de los 80 visionamos violencia sin llegar a ser psicópatas ni nada por el estilo, "Gremlins" sigue siendo un film de extraña magia y enfermizo humor negro que no podrá repetirse, y "Krampus" podía haber sido un hijo putativo bastante decente. De todas formas, fue un film que lo disfruté y cuyo desenlace no me desagradó en absoluto, y aunque tenga relación con el "Rare Exports" -film que me pareció un gran nada- prefiero este intento fallido de "Krampus". FELICIDADES SR.Rector por su crítica.

El Rector dijo...

Sr.Santa, muchas gracias por sus palabras, le puedo asegurar que la admiración es mutua.

Sobre "Krampus", pues coincidimos al 99% (yo sí considero a "Rare Exports" un título bastante superior al que nos ocupa, aunque para no perder la costumbre con los galardones de Sitges, no para ganar un festival de semejante entidad, desde luego).

Muy acertada su apreciación sobre "Gremlins" y si me permite, la hago también un poco mía, pues es la primera película que me vino a la cabeza tras visionar los primeros quince minutos de película, lo cual, es sin duda un gran alago para la cinta de Dougherty. Comparación, por otra parte, que al final le queda muy grande, por supuesto.

Poco más que añadir a su concienzudo análisis. Destacar al igual que usted una vez más, el gran trabajo de diseño de las criaturas, por mucho que nos se les termine de dar el uso que a todos nos hubiese gustado (Krampus incluído).

Saludos.

Patrick Bateman dijo...

Missterror, es cierto que a veces ni siquiera nos dan la oportunidad de gastarlo. :(

Krampus me ha parecido entretenida, aunque facilmente olvidable. Pero estoy bastante de acuerdo con todos los puntos favorables/desfavorables que expone El Rector en su crítica.

Para mí, el mayor de todos, es que la película es demasiado comedida e intenta guardar las 'apariencias', claramente dirigida a un público muy corriente. Vamos, que con más sangre y desenfreno, podría haber sido bastante mejor de lo que es. Para mí es un 3 sobre 5.

La estética es lo mejor de todo, y el desenlace es bastante chulo, no me lo esperaba. Por otro lado, al principio mola como usa los tópicos navideños, lástima que acaba en cuento moralista.

Saludos.

El Rector dijo...

Patrick, amén a todo. Y eso que lo único que tolero de la iglesia católica, es la arquitectura gótica.

Saludos.

José Luis dijo...

Chapeau!
Excelente critica de la película, coincido contigo punto por punto. En cuanto al tema de los estrenos de pelis de terror, supongo que el único criterio a la hora de elegir cuáles se estrenan y cuáles no es la expectativa recaudatoria. Y en parte es entendible ya que, seamos sinceros, estas películas no muy conocidas para el gran público las vemos cuatro gatos. Me temo que un gran ejemplo lo tendremos próximamente con The Witch (aunque también es posible que la estrenen en dos salas, lo cual no me extrañaría).
Sea como sea, tienes más razón que un santo!

El Rector dijo...

José Luis, muchas gracias. Poco más que añadir pues, sobre la película :)

Sobre lo que comentas de los estrenos en salas españolas, pues muy de acuerdo también. está claro que determinado tipo de cine, es para un público "minoritario" y que el criterio para estrenar o no una película, como en casi todo, es el vil metal. s un escenario que a mi, que formo parte de ese público minoritario, no me gusta, pero entiendo como funciona el negocio y lo acepto.

Lo que no acepto, es que luego algunos tiren de demagogia y critiquen a los que vemos cine bajado por internet, cuando luego muchos de estos mismos, tienen el disco duro petado de películas descargadas. Pero claro, en este país, lo primero son las apariencias y ser el más guay de todos, por más que asome el plumero.

Y ya que citas a "The Witch", decirte que le tengo unas ganas enfermizas y que si solo la estrenan en dos salas de cine (que no irás muy desencaminado), en una de ellas estaré yo, sin duda.

Gracias por tu aportación!!!

Saludos.

Pau Kuri dijo...

Breve y clara, muy buena tu perspectiva. Probablemente, Krampus es la película que más satisfecha me ha dejado el año pasado, además considero que puede ser el nuevo clásico de las Navidades. Es fresca, divertida, original, ágil y con un muy buen diseño de producción, la atmósfera está totalmente conseguida y la película cuenta con algunas escenas buenísimas. Es bastante recomendable por intentar hacer algo diferente. Las actuaciones son buenas (en especial Koechner, que logra humanizar a un personaje detestable) y tiene sus momentos; el problema es que le falta filo como comedia negra y la premisa es algo vaga. Pero en general, es una película con mucho estilo ochentero y por momentos me recordaba a la maravillosa Gremlins.

El Rector dijo...

Pau Kuri, te agradezco tus palabras, aunque para mí, y con sus virtudes (que las tiene) "Krampus" está muy lejos de quedar entre lo más destacado del año pasado. En todo caso, la metería más bien en el saco de las grandes decepciones.

Saludos.

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