sábado, 23 de julio de 2016

Crítica: Rabia

Sentir odio, sentir amor, sentir que el tiempo se te escapa entre las manos, sentir impotencia, sentir injusticia, sentir rabia... ¿habéis sentido rabia, verdad? Espero que la rabia que sentís esté justificada, que sea algo visceral que os queme por dentro cuando ocurren cosas que no deberían ocurrir en este mundo, cosas que sólo deberían ocurrir en la ficción pero nunca a nuestro alrededor. Y digo que espero que sea esa rabia la que habéis sentido, porque espero que ninguno haya sufrido la rabia física de la que un día nos habló Cronenberg y que cambió nuestra percepción de lo que significaba que una atractiva mujer pegara su axila depilada a nuestro cuerpo. El aguijón, amigos, el aguijón.

En mi supervivencia dentro de el cine de terror, los clásicos tienen un papel definitivo y el padre de la nueva carne tenía que tener un puesto de relevancia. Era necesario recordarle de atrás hacia adelante y para ello "Rabia" era imperativo. Los que conozcan bien a este director, los que han desayunado, comido y cenado con él porque han disfrutado de sus obras a diferentes horas, conocerán su capacidad para crear mundos complejos , pensamientos subatómicos irrefutables (por inentendibles), conocerán su maravillosa obsesión por la mutación o bien genéticamente manipulada (¡claro que pienso en "La Mosca"! ), o bien ensamblada (¡claro que pienso en "Crash" y en "Videodrome"!) intentado explorar la capacidad del ser humano para ser otra cosa, su fijación con el crossover humano-animal y el oxígeno que a él le supone la inmensa complicidad con el espectador para ir desentramando y asimilando, con la rapidez del lenguaje verbal, un guión a veces tan brillante como intrascendente (¡claro que estoy pensando en "Cosmopolis"!).

Ahora, nos retrotraemos al año 1977 y la historia se muestra menos compleja en apariencia, pero por incapacidad de un guión a medias que pide a gritos una explicación del génesis de la historia y que se empeña en negarnos tal placer en pos de un desarrollo más elaborado respecto a la consecuencia de algo o bien desconocido, o torpemente explicado y mal interpretado por el espectador. El libreto está firmado por el mismo Cronenberg, a quien yo suelo aplaudir mucho en estas lides, pero en esta ocasión no puedo dejar de pedirle que lo complete, porque claramente no está bien desarrollado.

El caso es que "Rabia" provoca la sensación de que algo se queda a medias, que la nueva carne no termina de manifestar todo su potencial, ya que yo la entiendo como la destrucción de un individuo para generar otro totalmente distinto con el que comulga y contra el que a veces lucha por el control, pero en "Rabia" es el contagio, que es lo que realmente importa, el virus es la excusa para contar algo que nunca se cuenta, que es la realidad de que un híbrido de piel viva y piel necrosada pueda desembocar, sin lógica alguna en una mutación de la que constantemente esperamos algo distinto y no un mero transmisor de una infección virulenta o de un contagio epidémico, que es lo que realmente da sentido a "Rabia", pero que no tiene sentido alguno con la historia principal de Rose, esa atractiva rubia magnética y letal que Cronenberg encumbró al Olimpo de las femme fatale.

El hecho de que seas el creador de una tendencia, de un estilo, de una forma de entender el cine, no significa que necesariamente tengas que plasmarlo en todas tus películas, sobre todo cuando esas películas no lo requieren, y desde luego, desde mi punto de vista, "Rabia" no pide nueva carne, "Rabia" lo que pide es más brutalidad en la expansión del virus, mayores efectos devastadores del contagio y más virulencia al mostrar las agresiones de los infectados, más efectos especiales y no tanta duda existencial y dilema entre lo humano y lo animal de la protagonista.

Lo que también es innegable es que "Rabia" funciona, porque no cabe duda de que Cronenbeg sabe rodar, que ha sabido hacerlo desde siempre, que en todos los momentos de su carrera ha habido una irreverencia latente que persigue el dilema, que pretende que busquemos la parte oculta del ser humano, tanto en su forma de actuar como de una forma física, y que siempre lo suele conseguir. Para ello, siempre se ha nutrido de grandes protagonistas y no es "Rabia" la excepción a esta regla, pues la pornostar Marilyn Chambers tenía un atractivo tan animal que la hacía perfecta poseedora del aguijón. No puedo decir lo mismo de su compañero de baile Frank Moore, quien lejos de tener sangre en las venas, tenía una especie de horchata insípida, que le impedía reaccionar ante los acontecimiento, probablemente intimidado por su partenaire. Ellos son el ying y el yang en "Rabia", perfectos para esa dualidad de la que Cronenberg se nutre en cada película.

Está claro que Cronenberg quiso aportar su granito de arena al mundo de los infectados, que quería ser parte de ese universo en el que el infectado busca la aniquilación total de la especie humana. Eso es lo que siempre ha buscado el mundo zombie: el Apocalipsis, porque tengo claro que la mayoría de los directores de género desean mostrar de esta manera su particular visión de la extinción de la raza humana porque no tienen ninguna fe en ella, así sea pues y demos a "Rabia" el lugar que se merece dentro de este subgénero.

Como broche de oro, Cronenberg nos regala una maravillosa escena final donde demuestra todo el pesimismo que este director arrastra, donde la mueca se vuelve amarga y donde encontramos realmente la belleza de la rabia. Señores y señoras, sentir rabia es inevitable, escapar a la rabia parece que es algo imposible.

Mujeres del mundo conocido, vigilad siempre vuestras axilas cuando os depiléis. Hombres del mundo conocido, estad alerta ante cualquier aguijonazo que podáis sufrir cuando las mujeres del mundo conocido con sus perfectas axilas depiladas os abracen fuerte. Este mundo conocido depende de ello.


5 comentarios:

Jesús Haro dijo...

Me encanta Missterror. Me encanta. Saludos.

Missterror dijo...

Jesús Haro- Muchas gracias, querido amigo Bundy ;)

Saludos

andres pavone dijo...

La chica con el ano en la axila....(el orificio es igual que al de un culo) que desata el caos en Montreal.Puro terror serie B.Protagonizada por la actriz porno Mariliyn Chambers(Cronenber queria a Sissy Specek,en una escena cuando la protagonista pasa por un cine se ve el poster de Carrie).Personaje que despierta, se libera, ataca la sociedad y la destruye(muy Cronenber).Tiene un buen ritmo, pero dialogos de medio pelo, repetitiva,malas actuaciones un regular guion, pero.... formidable, de alto voltaje, y un final caotico,pero excelente.Particularmente a mi me gusto mucho.Felicitaciones por tan exquisita reseña Missterror. Saludos.

El Rector dijo...

Missterror, no solemos coincidir mucho en lo que al cine de Cronenberg se refiere, pero en esta ocasión, compro hasta el último de tus fabulosos argumentos.

"Rabia" sin duda se encuentra entre mis películas favoritas del canadiense, quizás, junto a "Existenz" y "La Mosca", mi particular podium.

Es cierto que la película no es ni de lejos, todo lo redonda que debería. Como comentas, parecen dos películas en una y ninguna de ellas explotada al 100%. Yo me habría centrado más en las consecuencias de la infección y no tanto en el origen, pero claro, entonces no habríamos podido disfrutar de la descomunal sexualidad que supura la srta. Chambers por todos los poros de su cuerpo. Está claro de donde venía Cronenberg antes de rodar "Rabia" y la secuencia del jacuzzi es todo un auto homenaje a "Vinieron de Dentro De...". Fabuloso el aromilla erótico del filme.

Si es cierto que el apocalipsis que describe Cronenberg, se queda bastante corto y aquí, me temo que la imaginación del espectador, no es suficiente para darle forma. Supongo que al canadiense tuvo que hacer filigranas para amoldar la ambiciosa historia a un presupuesto bastante más ajustado de lo deseado y de ahí el resultado final.

Gran película no obstante, malsana, sensual y mal royera como ella sola, que es a la postre, lo que uno espera de Cronenberg... en esta ocasión, incluso entendible para los más cortos de sesera :)

Por cierto, la secuencia final, de lo más brutal que ha dado el género.

Saludos subatómicos.

Missterror dijo...

Andrés Pavone- No puedo negar que ambos orificios se asemejan peligrosamente, y viniendo de la menta de Cronenberg, no dudo de su particular homenaje a tan usada parte de nuestro cuerpo.
El detalle que comentas del poster de "Carrie" no pasa para nada desapercibido, lo que yo no sabía era que la primera elección para interpretar a Rose era Sissy Spacek, actriz que me encanta, pero que me alegro que se negara porque ni de lejos tiene la sexualidad de la Chambers y esto es absolutamente crucial para el papel de Rose.
El final es maravilloso, amigo, maravilloso.

Rector- Cierto que no solemos coincidir porque a mi "Cosmopolis" me encantó y a ti te pareció una gran pérdida de tiempo. "Rabia" nos reconcilia (bueno, "Rabia" y muchas más, no te creas).
Veo que entendimos las luces y las sombras de "Rabia" de la misma manera, y es que no podía ser de otra manera, cuando algo por dentro te aprieta los dientes cuando sabes que el virus apocalíptico se queda tan corto y que hay una historia que no encaja con la otra, y dentro de este subatomicismo, la escena de las escenas finales, que te deja desencajado y te confirma que Cronenberg es el gran pesimista del cine y que le gustan más los finales retorcidos que a mi, incluso.

Saludos

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