Crítica: The Heretics (Chad Archibald, 2017) Crítica: Curve (Iain Softley, 2015) Crítica: La Nuit a Dévoré le Monde (Dominique Rocher, 2018) Crítica: Ghostland (Pascal Laugier , 2018) Crítica: Coma (Michael Crichton, 1978)

domingo, 7 de enero de 2018

Crítica: Sin City 2: A Dame to Kill For

En la vida, hay cosas que son sinónimo de satisfacción y certero preludio de infinitos placeres. Esos labios rojos de terror a los que es imposible resistirse para luego derretirse con su sabor, ese grito desgarrador del metal god que te atraviesa cual lanza justiciera para matarte y hacerte renacer en cero coma, esa bandeja de maki variado que te transporta al mismísimo japón feudal (y que en ocasiones tienes que disputarte con los dulces labios rojos), esa sintonía tan característica al iniciar tu ps4, justo antes de partir hacia Thedas e incluso el sonido del despertador cuando abres tus agonizantes ojos para quererte morir y caes en la cuenta de que es domingo y no tienes que ir a trabajar. Momentos mágicos y maravillosos presagios de una inminente felicidad. Hay otro momento y este, hay que agradecérselo a mi tejano favorito y es que ver aparecer el logo de Troublemaker Studios antes de visionar una película, es casi con toda seguridad, el inicio de un maravilloso viaje.

Pero no todo en esta vida es maravilloso. Uno se despierta del cuento de hadas cuando se da cuenta de que han tenido que pasar casi cuatro puñeteros años, CUATRO, para disfrutar de la ¿nueva? película de Robert Rodriguez (junto a Frank Miller), lo que nos lleva una vez más al eterno problema que tenemos en territorio español (aka el tercer mundo cultural) con la distribución cinematográfica. Aunque parezca imposible, una película como “Sin City: Una Dama por la que Matar” (“Sin City 2: A Dame to Kill For”, Robert Rodriguez/Frank Miller, 2014) no solo no se ha estrenado en las salas de cine españolas, sino que ni tan siquiera ha sido editada en ningún tipo de formato doméstico. Una vez más, los cinéfilos españoles (o afincados) somos maltratados por la nefasta industria nacional y sus vergüenzas. Luego para colmo, los cinéfilos, los de verdad, los que queremos ver TODO el cine que se produce cada año y no solo las cuatro mierdas que llegan a pantalla grande, somos criticados por los listillos de turno y adalides de la moralidad varios, por descargarnos películas en la red. Pues sí amigos, mientras sigamos viviendo en las tinieblas, no nos quedará otra que seguir tirando de descargas, le pese a quien le pese y con la cabeza bien alta. Faltaría más.

En el caso que nos ocupa, ni siquiera la habitual generosidad de internet con el buen aficionado al cine ha sido suficiente y hacerse con una copia de esta “Sin City 2: A Dame to Die For” ha sido poco menos que una quimera. Por suerte, esto de las nuevas plataformas digitales ha significado un pequeño gran soplo de aire fresco para muchos y Netflix, ha tenido a bien rescatar a la película de Rodriguez y Miller del exilio (por no decir del olvido) y ponerla al servicio del bien común. Por ello, uno no puede dejar de agradecer una y otra vez la existencia de estos señores y de reconocer todo lo bueno que están haciendo por esto del séptimo arte. Ahora sí, con cuatro años de retraso, hemos podido disfrutar de la secuela de la genial cinta de 2005 dirigida por los propios Rodriguez y Miller.

“Sin City 2” (para abreviar) no es una película revolucionaria como lo fuera en su día su antecesora. Esta segunda entrega, copia al dedillo los cánones impuestos por aquella en lo que significa una propuesta continuísta en la que el tándem de directores no arriesga un ápice para ofrecerle al aficionado más de lo mismo. Esto puede verse (como casi siempre) desde dos perspectivas bien diferenciadas. Por un lado, los que disfrutamos con la primera entrega, tenemos aquí casi dos horas nuevas de metraje que sirven para cerrar algunas de las lineas argumentales que quedaron abiertas hace trece años. Cine negro, afilados diálogos, violencia, erotismo y una puesta en escena absolutamente maravillosa... exacto, ni más ni menos que lo que ofrecía la primera entrega, pero sin el factor sorpresa de aquella. En “Sin City 2” no hay ni trampa ni cartón. Más de lo mismo. O lo tomas lo dejas.

Tampoco estamos ante una película que destaque por lo elaborado del libreto. Una vez más, la cinta consta de tres relatos independientes que suceden en la ciudad del pecado con un denominador común entre todas ellas: la venganza. Este noble arte es el leit motiv de tres relatos que en ocasiones se rozan pero que nunca terminan de relacionarse entre ellos, algo que ya se le podía recriminar a la película de 2005, más teniendo en la retina la maravillosa “Pulp Fiction” de un colega y buen amigo de Rodriguez como Quentin Tarantino. Hablamos además de unas historias que abogan por el cine negro y policiaco de los cincuenta de no demasiado calaje y que no aportan nada especial a otras tantas similares que ya hemos podido ver en otras tantas ocasiones y puestos a pasar la lupa, decir que al guión, puede que le falta ese punto de genialidad que suelen tener los trabajos de Rodriguez, los cuales siempre suelen dejar un buen puñado de frases para el recuerdo y que en “Sin City 2”, no se dejan ver tan a menudo como nos gustaría (en este sentido, y aunque siempre es recomendable el cine en V.O, la versión subtitulada en una cinta con tantos y tan veloces diálogos , puede pasarle algo de factura a la experiencia).

La puesta en escena vuelve a ser espectacular pese a que ya no sorprenda a nadie. La maestría con la que se entremezcla la carne y hueso con los decorados de viñeta, vuelve a ser encomiable y este es un factor a la postre fundamental para tapar la en ocasiones intrascendencia de algunas partes de las historias. Puesta en escena que no solo se apoya en la espectacularidad de las imágenes y en las altas dosis de sangre y violencia, que por mucho que estas estén “disimuladas” con trazo de cómic, son una constante a los largo del file, donde las mutilaciones, decapitaciones y demás ornamentaciones gore están a la orden del día.

Pero la vista aun tiene más elementos en los que recrearse. Una vez más, Rodriguez ha contado con una impresionante constelación de estrellas: Mickey Rourke, Jessica Alba, Josh Brolin, Joseph Gordon-Levitt, Rosario Dawnson, Bruce Willis, Ray Liotta, Christopher Lloyd, Juno Temple, Powers Boothe y Eva Green. Esta última, termina por convertirse en otro de los grandes elementos mórbidos del filme, acaparando todos los fetiches del cineasta texano y de paso, los del público, en especial el de todos los fans de la sensual actriz parisina. Rodriguez devora su desnudez con la cámara y no escatima en planos de todo tipo para sacar todo el partido posible de su espectacular anatomía, un exploit en toda regla que hacen de la gran mayoría de las secuencias en las que aparece Green, postales de puro coleccionismo. Y eso que la competencia en este sentido es salvaje. Jessica Alba está también estupenda y se pasa gran parte del filme luciendo palmito y dotes de bailarina en lo alto del escenario. Con algo menos de glamour pero igualmente explosiva, Rosario Dawnson al frente de su ejército de amazonas guerreras.

El elenco masculino también va sobrado, en este caso de carisma. Con un Mickey Rourke que encarna al mejor personaje de la cinta, Marv, a estas alturas, ya todo un personaje de culto. Los Brolin y Willis ya sabemos como se las gastan y Liotta y Lloyd nos tienen preparadas un par de pequeñas grandes interpretaciones, con dos cameos absolutamente brillantes, en especial el primero junto a Juno Temple, en una de las mejores secuencias del filme. Mención especial para Powers Boothe, el eterno secundario que lo borda en su papel de villano de la historia en un rol tan clásico, que solo puede entenderse como lo que es, un sentido homenaje al género.

Destacar también el gran trabajo realizado con la banda sonora por parte del propio Rodriguez junto a Carl Thiel, la cual suena practicamente a lo largo de todo el filme, en un ejercicio muy similar al efectuado por Christopher Nolan en la reciente “Dunkerque”. Lo cual aun tiene más mérito, pues todos sabemos lo nocivo que puede llegar a resultar la mala utilización o el abuso de la banda sonora y que por contra, aquí no molesta en ningún momento, como da buena fe el único pasaje del filme (de apenas un par de minutos) donde la banda sonora se toma un respiro, momento en el que uno se percata realmente, de la importancia de esta.

“Sin City 2”, nuevo trallazo de Robert Rodriguez y Frank Miller, que si bien ya no sorprenden con la fórmula, siguen ofreciendo un título lo suficientemente sólido y repleto de razones por las que emplear en él dos horas de nuestro tiempo. Cine neo noir de calidad, no excesivamente profundo pero de una factura técnica y artística fuera de toda duda en el que destaca sobre todo lo demás una espectacular Eva Green (en todos los sentidos) por más que esos arrebatadores ojos verdes no puedan competir contra mis labios rojos. Una vez más, apostar a Troublemaker Studios, o lo que es lo mismo, apostar a Robert Rodriguez, es una apuesta segura.

Lo mejor: Casi dos horas de puro “Sin City” sin adictivos ni experimentos, con todo lo que ello significa y una majestuosa e hipnótica Eva Green.

Lo peor: Carece de la frescura de la cinta original, la simpleza de las historias y el hecho de que hayamos tenido que esperar cuatro largos y tortuosos años para poder disfrutarla.


5 comentarios:

JuanCar dijo...

Estimado Rector,

Bravo por la crítica y por esas palabras acerca de la distribución en España.

Cierto, cuatro años esperando una película del director de la que va a ser uno de los blockbusters de éste año (Alita).
Ya es que no sólo nos escamoteen películas muy, muy alternativas, es que ya han pasado a un nivel superior.
El asunto es gravisimo.

Lo dicho, seguiremos acudiendo a esas almas caritativas, igual que en el colegio nos cambiabamos o grababamos las cintas y los VHS.
A eso se le llama compartir y ningún juez podrá evitarlo.

Otra cosa es que hicieras 50 copias para venderlas en una manta y lucrarte con ello.

Pero en mí casa, hago lo que me sale del coño.

Por cierto, no he visto siquiera la primera parte. Así que ya tengo trabajo...uuuf!.

Saludos

Missterror dijo...

Pues sí, querido Rector, cuatro años esperando y tiene que ser Netflix quien haga los honores!
¿Cómo no estar de acuerdo contigo en todo lo que dices? Respecto al tema distribución y artimañas para poder ver las películas, todo dicho. ¿De verdad la gente que tanto insulta a los espectadores que tenemos que acudir a estas películas compartidas en la red para poder ver lo que queremos, no se creen que pagaríamos por verlas con buena calidad y subtítulos decentes? Debería haber plataformas especializadas que apostaran por los títulos que demandamos. Todo amante de este tipo de cine, tendría una suscripción de por vida. Y pongo un ejemplo, todos aquellos que tenemos Netflix, HBO o plataformas similares, tenemos también la opción de poder descargar todos los contenidos gratis en el mismo día de su estreno y TODOS seguimos pagando religiosamente la cuota para poder verlo en buena calidad, que es lo que único que deseamos.

"Sin City: A Dame to kill for" es una gozada, como no podía ser menos. No diré que me ha gustado tanto como la primera, porque eso son palabras mayores, pero esta secuela me ha encantado! Cierto que en "Sin City" teníamos esa novedad del formato que nos impactó a todos y esa sorpresa aquí ya estaba desvelada, pero como digo esta secuela no pierde la frescura que tienen estas propuestas y nos es frescura la mejor descripción porque aquí predomina la densidad del humo del tabaco y esa languidez noir tremenda, unida a esa violencia características y unos personajes para el recuerdo. Marv es el jefe, pero Eva Green, una vez más se come la pantalla y cualquiera que tenga sangre en las venas debería puede hacer una cosa: adorarla.

Visionado obligado y entretenimiento garantizado.

Saludos.

El Rector dijo...

Juancar, y ganazas que le tengo a "Alita". Toda la pereza que me producen las adaptaciones del anime o el manga, me son compensadas por la gran admiración que me despierta el cine de Rodríguez, uno de mis grandes fetiches cinematográficos actuales.

Que no hayas visto la primera "Sin City" es algo que me cuesta de creer, tú, un cinéfilo de tomo y lomo. Algo tiene que haber pasado ahí que se nos escapa... en cualquier caso, a mi juicio es una obra arte que ningún amante del cine debería perderse.

Nos bajaremos lo que nos salga del coño... y de la polla. Al menos, hasta que nos den otra solución para poder ver TODO el cine que nos gusta. A quien le pique, que se rasque.

Missterror, el exploit al que se somete a Eva Grren a lo largo del filme, es absolutamente brutal. Pocos son los planos en los que sale vestida, jeje... es de alabar también que una actriz de estos niveles, una de las mejores actrices a mi gusto, del momento, se preste a hacer este tipo de trabajos digamos, tan comprometidos. Green se come la pantalla, y eso que el elenco de estrellas es espectacular. A mi la mirada de Powers Boothe me parece absolutamente aterradora, competencia directa a esos ojos verdes de la francesita.

Que haríamos nosotros sin Netflix... menos mal que nunca (más) lo sabremos ;)

Saludos.

espacio muerto dijo...

Estimados, como indica el rector, el mayor problema que tiene la pelicula es la falta de frescura. Así mismo, el deleite de Eva Green que se roba la pelicula, y nota aparte para mí siempre se verá mucho mejor sin las sombras en los ojos(lastimosamente emblematico maquillaje que se impuso) y por eso adore los segundos que en casino royale aparece con "cara lavada".

La película es digna de verse al menos una vez, mucho mejor que the spirit, dirigida por el mismo Frank Miller.

Pasen bien!!!

El Rector dijo...

Espacio Muerto, superar algo tan mediocre como "The Spirit" tampoco era muy complicado... pero claro, en aquella ocasión no estaba Rodríguez de por medio y a Miller en solitario, le quedó un poco grande la cosa.

El debate sobre la sombra de ojos de Eva Green, también daría para hablar largo y tendido, jeje... me limitaré a reiterar lo mucho que me gusta "Casino Royale", posiblemente, la mejor película de la saga Bond :)

Saludos.

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.