jueves, 3 de enero de 2019

Crítica: Eliminado: Dark Web

El mundo virtual y sus funestas consecuencias en una u otra dimensión de la vida pública ha sido un tema bastante tratado en el cine de género. La mezcla de este con el mockumentary y esas fórmulas técnicas de transformación del discurso narrativo también. Eliminado (Unfriended, 2014) se acercaba con bastante destreza a la fusión entre slasher y mundo virtual, adentrándose en los peligros de exponer todos nuestros datos en una red llena de malévolas intenciones por parte de usuarios retorcidos que solo buscan acrecentar el lado más oscuro de la naturaleza humana. Esa primera parte dejó un listón algo bajo y, si bien cumplía las expectativas más bajas, no terminaba de cuajar entre el gran público, aunque la crítica de forma general aplaudió la intención. Quitando ejemplares tan interesantes como Creep (2014) o V/H/S (2012), lo cierto es que la película de calidad por excelencia (y mucho más apegada a este tratamiento específico de los contactos directos y un mantra de asesinos perturbados) es The Den (2013), cercana en el tiempo a toda esta hondonada de películas similares en los que cámaras, asesinos y vistas subjetivas se entremezclan para dar un sabroso cóctel lleno de tensión y aprensión, sin importar el orden.


“Gran parte de su apuesta es hacer sentir al espectador que todo lo que se ve podría existir, podría estar pasando en aquel momento y podría, especialmente, pasarle a cualquiera”


La película de Zachary Donoue se adentraba en la óptica de la persona que estudia este fenómeno del mundo hiperconectado, su contacto con un problema de difícil solución y una espiral de la que no puede salir más allá de su funesto final. Y qué final. La capacidad de generar tensión a través de movimientos sutiles en pantalla, uso del ritmo narrativo y explosividad escénica cuando era necesaria la convierten en un referente no solo indispensable para este tipo de filmes sino también un espejo en el que Eliminado: Dark Web debe verse reflejada para encontrar aquellas pesquisas que tan bien funcionan. ¿Lo consigue?

Podríamos afirmar que parcialmente sí. The Den no era perfecta; significaba un soplo de aire fresco, pero pervivía en los mismos males que se repiten en el filme de Stephen Susco. En todo momento se nos intenta transmitir, en una constante vorágine contradictoria, la sensación de factibilidad que tiene todo lo que vemos en la pantalla. Gran parte de su apuesta es hacer sentir al espectador que todo lo que se ve podría existir, podría estar pasando en aquel momento y podría, especialmente, pasarle a cualquiera. La cuestión del “caer por azares del destino” en toda la dinámica es un truco de guion que a veces genera cierto malestar por su constante remisión a que todo se basa en una mera cuestión de suerte. Esta película va por el mismo camino, en este caso por un robo de un portátil en una cafetería. A partir de ahí, todo empieza a encajar, pero ese inicio ya nos incita a dudar. El excesivo control que los hackers plantean también tiene mucho de fantasía y de un ritmo demasiado premeditado para no sonar a cuento, pues parecen leer e improvisar absolutamente todo movimiento que se hace desde el grupo de protagonistas. Esto, que pretende transmitirnos una sensación de imposibilidad ante lo que acaece, termina por ser cansino en determinados momentos. O al menos me transmitió eso mismo, especialmente cuando todas estas películas usan la misma fórmula.


“el uso de las marcas, webs y apps originales (desde Spotify a una relativa a bitcoins) da una sensación de realidad palpable muy interesante”


A partir de aquí, el resto son cuestiones positivas. Debo empezar por el excelente montaje que tiene la película: dinámica, fresca, con ritmo. En todo momento la pantalla cambia entre un sinfín de aplicaciones, los diálogos no desentonan, las cámaras no se hacen repetitivas y el hilo narrativo nunca se pierde. Es bastante destacado decir esto cuando hablamos de cine de género, en el que las pausas y la cadencia del guion es absolutamente fundamental para mantener al espectador atento. Aquí se consigue con bastante facilidad. No será de las que saque bostezos fácilmente, y eso es algo que agradecer.

En mi anterior análisis hablaba de Cadáver y de esa terrible obsesión por localizar como se quiera y pueda. Bien. Hoy debo comerme mis palabras, pues precisamente el excelente trabajo de localización de todos los textos que aparece en pantalla (chats, aplicaciones, ¡juegos de mesa!) es una maravilla. De las mejores cosas que tiene la película. Me he quedado sorprendido del excelente trabajo de extrapolación que se hace de toda caja de textos, y aunque es absolutamente fundamental para comprender bien la película, no deja por ello de ser menos aplaudible. Por si fuera poco, el uso de las marcas, webs y apps originales (desde Spotify a una relativa a bitcoins) da una sensación de realidad palpable muy interesante, algo en lo que The Den flojeaba y que siempre fue sujeto de una crítica lógica.


“Eliminado: Dark Web es mejor que su antecesora. Partiendo de la misma fórmula, la mejora y construye sobre ella un producto arquetípico en su planteamiento, pero con un dinamismo y ritmo que te mantendrán en el sillón”


Hay que contextualizar la película en su significancia: no pretende ser un gran producto revolucionario, no pretende tampoco anclar un guion inolvidable. Pretende ser entretenida, dinámica. No esconde su final, bastante predecible, pero tampoco juega a que hagamos cábalas sobre el mismo. Todos sabemos qué pasará; la cuestión es cómo. Y en el cómo se gana otro entero. Las muertes son diferentes, originales y están bien construidas sobre todo el esqueleto de la película. Es otro gran acierto saber gestionarlas a lo largo del metraje.

Sí debemos hablar de las interpretaciones como algo negativo. El elenco principal apenas tiene rodaje en películas de género y en muchos momentos responden más a la necesidad de que la película continúe que a aportar algo de realidad al instante. En otro contexto quizás podría resultar comprensible, pero en esa dicotomía entre presentar un producto del tipo “hoy en día puede pasarnos a cualquiera” y la fantasía propia de algunos momentos las interpretaciones van en la segunda dirección, incluso algo inconexas y simplonas a ratos.

Eliminado: Dark Web es mejor que su antecesora. Partiendo de la misma fórmula, la mejora y construye sobre ella un producto arquetípico en su planteamiento, pero con un dinamismo y ritmo que te mantendrán en el sillón, como mínimo, entretenido durante los menos de noventa minutos que dura (lo cual también ayuda). No se quedará en la memoria por virtud alguna, pero sí será capaz de sacar algún diálogo satisfecho y, por qué no, alguna reflexión sobre este mundo hiperconectado y sus consecuencias más funestas. A mí me ha dado un poco de yuyu encender el ordenador, conectarme a Twitter y poner en marcha el procesador de texto. ¿Cuántas de estas cosas quedarán inscritas en lugar alguno? Eso no lo sabremos, pero al menos tendremos claro que portátil en cafetería es portátil que debe quedarse allí.


6 comentarios:

RONETTE PULASKI dijo...

Astinus, esta película la descarté en su momento creyendo que no valdría nada. Después de leer tu crítica, creo que le daré una oportunidad, parece interesante. Buena crítica!
Una de las primeras películas de Carpenter, “Someone’s Watching Me!”, me parece un antecedente de películas como The Den, antes de existir webcams e internet.
Abrazos!

Astinus dijo...

Ronette - ¡Tienes toda la razón! Si no recuerdo mal, fue el gran proyecto de Carpenter tras "La noche de Halloween", en la que ya mostró usos de cámaras subjetivas y planos cortos muy interesantes (y que ya sentarían base para el género). De hecho, además de la película que comentas, en la primera de Michael Myers la sensación de seguimiento, vigilancia y control de la situación eran bastante evidentes =)

Anónimo dijo...

Gracias, en un subgénero que no me atrae, cuento con las reseñas del nido; le echaré un ojo despues de ver The Den, que no conocia y me entusiasma un poco más.
-perdón, después de ver también la nueva temporada de Luther ¡Volvió Alice Morgan!-
Saludos. Adrián.

Astinus dijo...

Adrián - Muchas gracias a ti por comentarnos y darle la oportunidad. Yo te recomiendo que veas "The Den" antes; si te gusta, adelante. Si no te convence mucho, creo que Dark Web no tiene mucho más que aportar, ni en dinamismo ni en montaje. ¡Ya nos cuentas qué tal!

Tracy Kong dijo...

Dark Web me ha gustado menos que su precedente. Eliminado la vì en sala de cine y esta No, algo tan simple puede que me haya condicionado. Aparte la trama me fue planteando unas expectativas que luego no llegan a culminar a mi entender, si bien igual merece un revisionado.

Astinus dijo...

Tracy Kong - ¡Es cuestión de gustos! Ambas parten de una técnica narrativa idéntica pero su "excusa" para contarnos una historia es bastante diferente =) Las críticas oscilan entre una y otra, pero eso es bueno: ambas son productos visionables.

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