sábado, 9 de marzo de 2019

Crítica: Der Bunker

Paladeante bizarrismo. Palabras que mejor pueden describir la ópera prima de Nikias Chryssos. Hasta el momento, este director de origen griego-alemán se había centrado en la industria de los cortos, fue en 2015 con “Der Bunker”, cuando dio el salto al largometraje. Es difícil meter a esta película dentro de un género, yo me quedo con quienes la califican de comedia. Una comedia en la que el surrealismo es tan denso que podemos masticarlo.


“Toda la trama gira en torno a la atmósfera de manipulación que los padres ejercen sobre Klaus. Durante estas partes de la cinta, podemos tener recuerdos de Lanthimos y su Canino”


La trama empieza mostrándonos a una pareja que vive en mitad de ninguna parte, totalmente aislados en un búnker, el cual comparten con su hijo Klaus. La acción empieza cuando un estudiante que busca paz y silencio para trabajar en un proyecto de sus estudios les alquila una habitación y se une a la vida familiar. Pronto, esa unión se tornará más intensa de lo que el estudiante habría llegado a imaginar y, los caseros, le convencerán para que se encargue de tutorizar los estudios de su hijo.

Hablemos de Klaus. Klaus es un niño de ocho años con serios problemas de aprendizaje. Su apariencia es inquietante, pareciese tener 30 años, no en vano, el actor que da vida al personaje, Daniel Fripan, tenía 31 años cuando se hizo la película. Toda la trama gira en torno a la atmósfera de manipulación que los padres ejercen sobre Klaus. Durante estas partes de la cinta, podemos tener recuerdos de Lanthimos y su “Canino” (2009), en cuanto a recibir una educación aislada del mundo se refiere, pero pronto nuestro protagonista brillará con luz propia. Todo en Klaus es perturbador y entrañable a partes iguales. Frustrante es el hecho de que los padres estuviesen un pelín obsesionados con que se aprendiese las capitales del mundo, un mundo al que no le está permitido acceder. Poco a poco, con las clases de su tutor, el estudiante, Klaus irá adquiriendo un pensamiento más crítico, cuestionando la burbuja de protección a la que se encontraba sometido.


“cuatro personajes se bastan y se sobran para ofrecernos una puesta en escena de lo más teatral y efectiva”


La acción se centraliza en el “niño”, esta importancia queda resaltada en el hecho de que es el único personaje del que se nos dice el nombre, pero todos tienen su protagonismo en esta discordante sinfonía. La madre, Oona Von Maydell, mantiene con su hijo una relación materno filial totalmente enfermiza. Ella será quien orqueste lo que ocurre en la vivienda. Tanto el padre como el hijo hacen lo que ella, y un ente con quien mantiene comunicación, dicen. Poco más os diré a este respecto.

El padre, David Scheller, se trata de un erudito frustrado que vive en los mundos de Yupi. Mientras su hijo se sepa las capitales, todo irá bien. El estudiante procurará centrarse en sus estudios, pero será más y más absorbido por la extraña familia y sus excéntricas costumbres. Pobre polilla volando hacia la luz. Estos cuatro personajes se bastan y se sobran para ofrecernos una puesta en escena de lo más teatral y efectiva. Pero todo este efectismo no podría haber sido tal sin el resto de elementos que hacen de esta una película especial.


“A la hora de desarrollar la trama hay varios asuntos que quedan abiertos, o simplemente no se desarrollan”


La banda sonora de Leonard Petersen está llena de piezas clásicas que acompañan perfectamente a la atmósfera de una vivienda que parece perdida en algún punto del tiempo. Es imposible situar la acción en una época. Lo mismo podría ser en 1975 que hace un mes. La fotografía de Matthias Reisser destaca por su juego con los colores. Klaus nos es resaltado continuamente con ropas de llamativas formas y colores que hacen juego con la casa. El resto de personajes, llevan colores apagados en tonos tierra y gris.

Tal vez Klaus y la casa deban in conjuntados por la relación que mantienen. Esa casa es lo único que él ha conocido, su relación es la de unos hermanos siameses, o eso le quieren hacer creer. Los otros personajes, en cambio, sí han conocido el mundo exterior y esto ha podido volverlos más grises. La conciencia de la realidad te roba los colores y sólo Klaus, y en mucha menor medida, su madre, persisten. Otro recurso sutil dentro del desarrollo de la vida en el búnker, será la importancia del pijama de Klaus, el cual nos ayuda a situar el día y la noche dentro de las paredes cerradas. Pero no todo es bueno. A la hora de desarrollar la trama hay varios asuntos que quedan abiertos, o simplemente no se desarrollan. Aspectos que en algunos momentos pueden parecer claves en el argumento, se dejan de lado sin dan más explicaciones, dándonos una sensación de inacabado en una obra que en todo lo demás es redonda. Pese a este “pero”, estamos ante una película exquisita y, si abrís un poco la mete, puede que incluso os riais bastante.


5 comentarios:

victor dijo...

Mira que la tengo apuntada en mi lista de pendientes desde hace más de un año,,,,,,,,,tengo que verla ya.
Un saludo

Riatha dijo...

Víctor, eso suele pasar :P
Aquí te espero cuando la tengas lista.

Gsus dijo...

La verdad es que no tenía ni idea de la existencia de esta película hasta que leí la reseña y tras leer la misma, me faltó tiempo para buscarla online y proceder a su visionado.
La verdad es que yo no la calificaría en absoluto como comedia, aunque entiendo que ante lo incalificable de la propuesta, quizá esa sea la mejor etiqueta posible.
Por partes, empezando por los puntos negativos:
Creo que en efecto hay muchos temas en los que no se profundiza o que quedan abiertos (porque al final, ¿qué leches era Heinrich?, por ejemplo). Tampoco el final me pareció demasiado logrado.

Lo positivo:
Buenas actuaciones, ambiente claustrofóbico muy bien conseguido, fotografía que recuerda mucho a Wes Anderson y que en este caso creo que sienta estupendamente a la historia, una dirección y un guión que consiguen que la cinta avance sin altibajos y sin que perdamos el interés por la misma...
Y por supuesto, dentro del innegable bizarrismo que destila, lo más destacable de la película es la originalidad de la misma.

Como nota, un 7 más que bien merecido.
aunque ciertamente, se tratan temas importantes y delicados (violencia aplicada como método de educación, relación más que extraña con la madre, etc) he sentido que en realidad se trataba más de

Gsus dijo...

la forma que del fondo, aunque como digo yo he disfrutado de esta propuesta peculiar y diferente.

Por cierto, la siguiente película del director (A Pure Place) se encuentra en periodo de post-producción. Habrá que ver con qué nos sorprende.

Saludos y gracias por habermela dado a conocer.

Riatha dijo...

Gsus, gracias por tu opinión y a ti por acercarte a conocerla. Como dices, lo del género es complicado, pero ante no saber qué es, y teniendo en cuenta que me sacó más de una carcajada, pues "comedia-bizarra-qué estoy viendo". Y nadie sabe nada acerca de Heinrich, vivamos con ello :P

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.