martes, 30 de abril de 2019

Crítica: Cromosoma 3

Cuando pensamos en la somatización, pensamos en pacientes cuyo cuerpo ha perdido la batalla contra la mente. Si la mente gana, es capaz de torturar al cuerpo por el simple hecho de regodearse en su victoria. A día de hoy, las dolencias somáticas se siguen tratando como un trastorno psiquiátrico, como una histeria que lleva al enfermo a provocar su propia enfermedad con el poder de su mente sin que haya un origen físico, pero en realidad deberían tratarse como una parte importante del tratamiento médico. ¿Acaso no somatizamos prácticamente a diario? Algo tan insertado en nuestra rutina como el estrés nos produce dolor de cabeza, de estómago, tensión en la mandíbula e incluso riesgo de infarto. Cada vez que nuestra mente se altera por miedo, por tristeza o por ansiedad, tortura al cuerpo de una forma despiadada, ¿no es eso somatizar?


“una de las películas más accesibles de un joven Cronenberg que ya estaba en un punto de no retorno hacia la nueva carne”


Si de algo se puede hablar en “Cromosoma 3” es de personas que somatizan, así que parece necesario volver la vista atrás (de nuevo) y explorar la mente de David Cronenberg (de nuevo). “The Brood”, conocida en España como “Cromosoma 3” por alguna alucinógena decisión de algún traductor que creyó que el cromosoma 3, y no el 1, era determinante para que se entendiera de qué iba la película. En cualquier caso esta “The Brood” (las crías), es una de las películas más accesibles de un joven Cronenberg que ya estaba en un punto de no retorno hacia la nueva carne, de hecho creo que “Cromosoma 3”, aunque no sea de las películas más celebradas del director, es la clave para entender la obsesión que le ha acompañado décadas.

Cronenberg da a luz “Cromosoma 3” para mostrar tres tipos de terrores: el racional, el irracional y el natural. El primer terror, el racional viene dado por la amenaza real que suponen determinados seres en la película. El terror irracional viene determinado por la capacidad de ciertos parásitos mentales para lucrarse de la angustia y los traumas ajenos bajo el paraguas de la ayuda y la evolución. El tercer terror, el natural, lo representa el miedo de un padre al entender que su hija está en peligro y nadie le ayudará a ponerla a salvo. La conjunción de estos tres terrores conforma la visión de la paternidad desde el prisma Cronenberg y la constante relación mente perturbada- anomalía física que ha explorado en múltiples ocasiones.


“Cromosoma 3 cuenta con una fotografía que utiliza los tonos fríos y cálidos para marcar también las pautas de lo natural y lo sobrenatural”


En este caso, “Cromosoma 3” se queda un paso por detrás de sus obras más experimentales y se centra en un guión más conservador donde el argumento no necesita una gran complejidad para mostrarse desasosegante. Se genera una tensión que se resuelve de una manera satisfactoria aunque escasa, pues son los momentos finales los más acertados y los que mejor conjugan el espíritu de la película. En ese aspecto, creo más que justificada la necesidad de unos minutos finales extra para dar mayor peso al binomio Nola-Dr. Raglan y al trío Nola-Dr. Raglan-Frank Carveth. Considero que esta triple relación donde la insinuación da tantísimo juego, es una de las grandes bazas de Cronenberg y no supo explotarla por completo.

“Cromosoma 3” juega de una manera brillante con las terapias alternativas para posicionarse y mostrar la cara oculta de la luna. Utiliza el poder de la mente como arma disruptiva del cuerpo para purgar la culpa, la pena o la frustración. Esto es lo que plantea su terapia psicoplasmática, eje sobre el que girará la trama. Es el resultado de esta terapia lo que por una parte nos pone en el cuerpo de Frank, un padre que solo pretende proteger a su hija y por otra, en la mente de Nola, una mujer que afronta sus traumas maternales de una forma extrema. Y así, teniendo al espectador en cuerpo y alma, se engendra la potencia de las nuevas criaturas. Este extremismo en el planteamiento se visualiza en su esplendor desde la mitad de la película, sin esconder las cartas y, eso sí, dejando algún agujero argumental que otro por el camino. Algo que pasa más desapercibido que de costumbre por la potencia unas escenas que ya forman parte de la concepción colectiva de imágenes cinematográficas de culto.


“Cronenberg tiene una capacidad absoluta para ir varios pasos más allá de lo que se considera natural y hacer que la rareza adquiera un tono de cotidianeidad que directamente margina a la realidad”


Para conseguir el nervio made in Cronenberg en una historia tan adscrita al terror, el director canadiense se rodea de un casting de excepción donde destaca Oliver Reed (Dr. Hal Reglan) con un control de cada toma glorioso, Samantha Edgar (Nola Carveth), que parece nacida para este papel y Art Hindle (Frank Carveth), quien es capaz de poner el punto de contención entre tanta intensidad, para explotar en los momentos cumbre. Unido al magnífico reparto, “Cromosoma 3” cuenta con una fotografía que utiliza los tonos fríos y cálidos para marcar también las pautas de lo natural y lo sobrenatural, así como unos fx magníficos a los que se les saca un gran partido.

Está claro que el punto fuerte de Cronenberg siempre ha sido la creación de atmósferas extrañas, oscuras y bizarras, muchas veces incluso extrañas al espíritu humano. En “Cromosoma 3”, se ahonda en esta concepción de la psicología de los personajes como herramienta para presentar universos que son ajenos a todos los mortales, excepto al director. Por suerte para nosotros, lo que comenzó con los parásitos de “Shivers” ( 1975), prosiguió con la epidemia de “Rabid” ( 1976) y cobró vida con las criaturas de “Cromosoma 3”, nos ha acompañado durante muchísimos más años de nuestras vidas con unos cuantos títulos más de los que me declaro fan. Amado y odiado, admirado e incomprendido, genio y farsante, Cronenberg tiene una capacidad absoluta para ir varios pasos más allá de lo que se considera natural y hacer que la rareza adquiera un tono de cotidianeidad que directamente margina a la realidad.

Nos lo han repetido hasta la saciedad: la mente es poderosa. Yo añado que aparte de poderosa es cruel. Supongo que solo hemos aprendido a utilizar la parte ponzoñosa que nos castiga constantemente. Cuando aprendamos a utilizar la parte positiva, la que nos ayuda también físicamente cuando somos capaces de sentir felicidad, nos dará igual no saber mover objetos con la mente, simplemente sabremos cómo disfrutar de la vida. Mientras tanto, dejemos que nuestras crías hagan todo el trabajo por nosotros.


15 comentarios:

Jesús Haro dijo...

De lo mejor que he leído de Usted.

Art0rius dijo...

La película es un clasicazo, pero es que la crítica es una maravilla.
Cromosoma 3 fue y es una obra maravillosa, una película de terror de pies a cabeza firmada con mano maestra made in Cronenberg y que construye unos personajes trastornados a unos niveles tan mundanos y a la vez tan creibles desde un punto de vista psicológico (servidor trabaja en el gremio de la salud mental) que su deriva hacía el terror sobrenatural casi es lo de menos para mi. Uno se pregunta hasta donde hubiese llegado el grandísimo Oliver Reed si hubiera estado sobrio ni que fuera semana sí semana no...
Tu primer y ultimo párrafo son una puñetera maravilla y tendrían que estar en cualquier crítica de esta película, así como regla universal. Merci!

El Rector dijo...

Para mi gusto esta está lejos de sus mejores películas. Claro, Cronenberg es Cronenberg y todas sus obras (o casi todas) tienen algo, pero "Cromosoma 3" nunca me ha trasmitido lo de otros títulos de su filmografía. Justamente revisionaba no hace mucho "Shivers" y joder, me sigue resultando casi tan incomoda como aquella primera vez. Me parece una película repulsiva (en el buen sentido) y perturbadora que te deja poso durante días, y tampoco está en mi top 3 (que sin duda es "ExistenZ", "La Mosca" y "Rabid", por ese orden) y es algo que nunca me ha pasado con "Cromosoma 3". No se, me mola, pero desde la mesura :)

Missterror, si lo de la película fuera cierto, algunos tendríamos un montón (sobrepoblación diría yo) de pequeños monstruitos dispuestos a realizar todos los quehaceres desagradables de la vida, que no son pocos, jeje.

Saludos.

RONETTE PULASKI dijo...

Es una de esas películas que no me animaba a alquilar, porque nunca encontraba sus dos primeras partes, ni Cromosoma 1, ni Cromosoma 2... jajajaja!
De Cronenberg me quedo con las cuatro películas que siguieron a esta, puros años 80, para mí de lo mejorcito de su filmografía.
Gran crítica Missterror. Abrazos!

Missterror dijo...

Jesús- Tutéame, hombre, que ya hay confianza!! Muchas gracias!!

Art0rius- "Cromosoma 3" fue un pepinazo en su momento y vista en 2019 lo sigue siendo. Creo que ese don que tan bien describes de posicionar desde la naturalidad a personajes tan extremos, es algo atemporal que puede con todas las losas que tienen que cargara las películas muchas veces con el paso del tiempo.
Sobre Reed, pues poco más que aportar, su vida fue una botella de whisky, con mucha personalidad y mucho alcohol.

Muchas gracias por tus palabras, compañero :)

Rector- Conozco tu atracción-repulsión por "Shivers" y te envidio porque creo que siempre te ha incomodado mucho más de lo que nunca lo hizo conmigo y eso que tiene una atmósfera absolutamente enrarecida (como casi todo lo que hace Cronenberg). Para mí, "Cromosoma 3" está un poco por encima de "Shivers" e includo de "Rabia". "Cromosoma 3" tiene ese punto místico que me encanta y en su parte terrenal, me parece que tiene un guión mucho más trabajado que en sus anteriores películas.

Te imagino somatizando a lo bestia y pariendo pequeños kellis sin parar y todo ello me está hirviendo en la cabeza. Tengo ya la imagen y no me la quitaré nunca, jajajaja.

Ronette- La sorpresa llega cuando te das cuenta de que no es necesario ver las anteriores para entender esta, jijijiji.

Yo de Cronenberg me quedo con casi todo. Por unos motivos u otros, siempre encuentro muchos elementos fascinante en sus películas. Siempre menos en "Promesas del Este" y "Una historia de violencia", que me parecieron pesadísimas. No he visto ni "Un método peligroso" ni "Map to the stars". Creo que con el cambio de siglo, algo cambió en él. "Spider" y sobre todo "Cosmopolis" me gustan mucho, pero con el resto me entra una pereza brutal.

Saludos a todos y gracias de nuevo!

Guillermo Espinosa dijo...

Estupenda crítica. Creo que me fascina , en parte por la presencia de Samantha Edgard y la extraña relación con el doctor, pero también por la idea de la somatización llevada al extremo. Soy fan de Cronnenberg y creo que en todas sus películas podemos encontrar elementos del cine fantástico y de terror que se quedan grabados en nuestra mente.
Saludos

Leyendas mexicanas de terror dijo...

Me encanta el cine de Cronenberg y esta película es un clásico del que nunca dejo de disfrutar. Indudablemente el género del terror brilló en los 80's, adoro ver ese aire retro en filmes como este; hoy abusan en demasía de los jump scares, efectos especiales y remakes; me da como que se perdió el encanto del horror cinematográfico, pues solo pocos han sabido preservarlo y adaptarse a los nuevos tiempos. Volviendo al filme, sí que estoy de acuerdo en todo lo que dices, destaco la interpretación de los actores principales bajo la visión de Cronenberg.

Excelente tu blog y las críticas que haces, estaré pendiente de la próxima. Por cierto, ¿viste Us de Jordan Peele? Me gustaría saber que opinas al respecto.

Victor dijo...

Es de las superconocidas que aún no he visto. Espero alentado por tu crítica hacerlo en breve.
Un saludo

Missterror dijo...

Guillermo Espinosa- Samantha Edgar es puro magnetismo. La fuerza de sus escenas con Oliver Reed son memorables y como comentas, la relación que se establece entre ellos es brutal. Ella consigue llevar al hiper extremo una terapia extrema.
Yo también soy fan de Cronenberg, pero a diferencia de ti, no en todas sus películas encuentro los elementos del tipo de cine que me fascina.

Leyendas mexicanas de terror- Me alegra que la disfrutes tanto. El aire retro a veces nos puede hacer confundir la nostalgia con la calidad. Afortunadamente este no es el caso y ese aire retro lo que hace es amplificar el enrarecimiento de cada escena vista a día de hoy sin interferir para nada en el resultado final.
A mí no me molestan los jump scares siempre y cuando aporten algo y no sean la excusa para plantificarnos en la cara una película sin alma, como ocurre a menudo.Lo mismo con los remakes vacíos y los efectos sin personalidad. Molestan cuando se emplean para rellenar los huecos que la falta de talento deja.

Gracias por tus palabras hacia el blog. Somos un equipo de siete personas escribiendo las críticas ;) "Us" fue reseñada por mi compañero Donnie Darko en el momento de su estreno. La puedes encontrar fácilmente a través de nuestro buscador. Si te interesa mi opinión, para mi vergüenza, no te la puedo dar porque aún no la he visto. Espero hacerlo muy pronto porque los deberes se me acumulan ;)

Victor- Creo que te puede gustar. Cuando la veas, ya nos dirás si te ha gustado.

Muchas gracias a todos.

Elite dijo...

Excelente crítica! me ha encantado.

Missterror dijo...

Muchas gracias, Elite :)

Anónimo dijo...

hace muchos tiempo, no tanto, cuando aún existían los videoclubes, para fundirse, y todo iba cerrando -fundirse era cerrar-, y temíamos los domingos a la tarde después de los jueves de apagón en el uruguay, el propietario de uno, un videoclub, un local, nos alquiló, a mi hermano y a mí, como siempre, dibujos, dibujitos se dice acá, de tom y jerry, películas de disney. video zeta, se había llamado el local donde regenteara un archivo, lo ordenara, lo sirviera, y la colección de vhs había terminado lejos en un galpón. pero el hombre tenía que asumir los costos, y nos rentaba. elegías la ficha y el tipo hacía un viaje. escogía. encontraba. volvía. volvíamos a casa con las oblongas cajitas negras, y la boca negra las chupaba por causa de un botón hundido y los dibujos aparecían arriba y el lunes, al fin, era soportable vestir de santo laico -túnica blanca, planchada, suavísisma la moña azul- y obedecer. pero un día el dealer se equivocó. hoy sé que no escondía las porno o, si lo hacía, lo hacía mal.
dimos play. era mover el pulgar. apretar. granulada, rayada en la pantalla apareció la carne. tuvimos cinco minutos de the brood, minuto 38, antes de que el sonido alertara a mi madre.
pensé por años mi primer cronenberg una película pornográfica.
era the brood.
(¿qué tiene en la boca?)
(¿qué boca?)

gracias.
gran reseña, missterror.

un abrazo cordial,

f

Missterror dijo...

F- ¡Menudo homenaje acabas de hacer al mundo del videoclub y menudo primer acercamiento a Cronenberg! Si él conociera tu historia estaría fascinado y la completaría con un final enfermizo. ¿O ya existe? ;)

Me encantaría tener un recuerdo tan nítido como el tuyo de la primera vez que vi "The Brood". Lamentablemente no es así y me tengo que conformar con poder escribir sobre ella, algo que he disfrutado muchísimo, dicho sea de paso.

Muchas gracias a ti.

Anónimo dijo...

tú sabés, amable missterror, que tras el comentario, me cayó la ficha de que lo mismo podría estar hablando de videodrome. y reví cromosoma 3 y tras 37 minutos, en el 38 no pasa nada en especial -pasa, pero nada terrible. ¿o pasa?
te queda un cierto respeto por oliver reed, en el sentido del respeto por la figura carismática, es decir, miedo. obediencia.
-para mejor, uno de chico se lo confunde con richard burton, y de who is afraid of virginia wolf? espera, espera, espera.
-por lo demás, en algún post de este generoso blog se habla sobre el drama como de una de las variantes del horror-

nada es sagrado para el pensamiento y la mente es poderosa, como tú decís, para espantarme los pobres huesos.

¡qué gran post!

te mando un abrazo grande,

f

pd: concuerdo con que cosmopolis es muy buena. sólo las de freud y jung, y spider, no terminaron de cerrarme.
maps to the stars amerita una revisión.

Missterror dijo...

F- La verdad es que cuando comentaste lo del minuto 37 pensé que algo se me había una presencia a pasado por alto en ese momento, porque la escena a la que haces referencia está casi al final :)
Oliver Reed tenía una presencia imponente, una fuerza en la mirada brutal. Richard Burton era otra cosa y me has sacado una sonrisa al mencionar "Whos's afraid of Virginia Woolf?" Durante mi época de estudiante fue una de mis obras teatrales favoritas. Martha y George forever!

Veo que estamos bastante de acuerdo en la valoración de la trayectoria de Cronenberg por lo que me voy a animar con "Maps to the stars" :)

Un abrazo!!

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