sábado, 9 de junio de 2012

Crítica: Fast Five

Vuelven los rápidos y los furiosos, y esta vez, son más rápidos y están más furiosos que nunca. Quién lo iba a decir, una quinta parte que resulta entretenidísima y totalmente gozosa. Todo un divertimento repleto de acción y furia que ofrece lo que debe ofrecer: espectáculo.

Antes de ‘Fast Five’ (Íd; Justin Lin, 2011) el director se había encargado de las dos anteriores entregas de esta exitosa saga, la más que digna ‘A todo gas: Tokyo race’ (‘The Fast and the Furious: Tokyo Drift’, 2006) y la correcta ‘Fast & Furious: aun más rápido’ (‘Fast & Furious’, 2009). Teniendo en cuenta la liga en la cual juegan, ambas eran películas bastante aceptables, sin embargo esta última entrega de los Fast & Furious resulta incluso mejor que sus antecesoras, -de hecho, me atrevería a decir con total seguridad que es la mejor secuela de las cuatro-.

Mucho bíceps, mucha pechugona, mucho tiro, mucha hostia, algún chascarrillo, coches que desafían las leyes de la gravedad, una falta total de escrúpulos por el mobiliario urbano y una entusiasta celebración de la destrucción porque sí (y yo agradecidísimo). Todo eso y algo más ofrece ‘Fast Five’, uno de esos productos prefabricados que no engañan a nadie y que tiene muy claro cuál es su objetivo.

De hecho la sinceridad con la que está realizada es una de sus mayores bazas, y el tener tan claro sus objetivos ayuda mucho tanto a sus creadores como al público al que va dirigida (así nadie se lleva disgustos).

Todo el mundo sabe de qué va esto, si te gusta, súbete al coche, si no te gusta, no te subas, fácil y sencillo.

Que sí, que se puede hacer cine de acción y no tiene por qué ser descerebrado, que se puede escribir un guion que no dé vergüenza ajena, que se podría trabajar más en la historia y los personajes, sí, sí, eso ya está más que claro.

Pero no es el caso, los tiempos cambian y el cine inevitablemente ha cambiado. Podemos seguir llorando toda la vida y quejarnos de que ya no se hace cine de acción (o cine espectáculo) como el de antes, o podemos relajarnos, dejar de instalarnos en la queja y disfrutar.

Quien no pueda adaptarse a este cambio que comenzó hace ya más de una década, deberá de aceptarlo y quedarse en casa viendo maravillas como ‘Jungla de cristal’ (‘Die Hard’, John McTiernan, 1988) -la obra maestra absoluta del cine de acción-, ‘Le llaman Bodhi’ (‘Point Break’, Kathryn Bigelow, 1991) o ‘Hard Boiled’ (Íd; John Woo, 1992) –para mí la mejor película de acción de todos los tiempos-.

Pero toda aquella persona que logre adaptarse o que ya lo haya hecho podrá disfrutar sin ningún problema con la hasta ahora (ya se preparan la 6ª y la 7ª) última entrega de los rápidos y furiosos.

No necesito pedir perdón, ni me avergüenzo, ni nada por el estilo. Lo digo claro: yo disfruto con las películas en las que salen tías buenas, tíos cachas, música rap, explosiones, hostias, tiros, frases que no son frases sino sentencias, sangre, sudor, coches destrozados, edificios destrozados, ciudades destrozadas... y sí, me gusta el cine de autor y tal, pero donde esté una película como ‘Fast Five’ que se quite lo demás. ¿Qué queréis que os diga? Cada vez me vuelvo más vago y no solo eso, sino que también empiezo a cansarme ya de tanto drama y tanta penuria.

Ya está el mundo en un estado bastante lamentable como para meterse en una sala de cine y seguir viendo calamidades y desgracias.

Quiero disfrutar, y los productos descerebrados consiguen que lo haga.

Lo que más me ha gustado: la persecución final (que es para enmarcar) y el enfrentamiento titánico y espartano entre Vin Diesel y Dwayne “The Rock” Johnson.

Lo que menos me ha gustado: lo absurdo del guion. Está claro que cuando vamos al cine a ver una película de estas características no esperamos que profundicen en su historia ni en sus personajes, pero tampoco es cuestión de dejar el guión a medio escribir.

6 comentarios:

Darkotica dijo...

No me voy a subir a ese coche, prefiero esperar el autobús con los jubilados mientras recuerdo lo buena que es la saga de "La Jungla de Cristal".

Creo que Vin Diesel se está haciendo muy cansino (por mucho que me guste el personaje de Riddick), y sobre The Rock mejor no comentaré nada...¿Pero dejarán de hacer más de estas Fast & Furious tras la 6 y la 7?, ¿o mientras queden barrieros que acudan al multisalas del centro comercial con sus coches tuneados y su chonis, también tuneadas, seguirán haciéndolas?....This is the question.

No Wikus, no necesitas pedir perdón porque hayas disfrutado de la película (aunque en mi opinión un ocho es mucho decir...), hay que ver de todo tipo de cine (yo lo hago, y por ejemplo las de Statham me suelen gustar), pero últimamente (debe de ser por la crisis), me lo paso mejor viendo las miserias ficticias de un grupo de personas (ya sean dramones, pelis de terror, thrillers...bueno, pelis de muertes y malos rollos en general) que a un grupo de hormonados y siliconadas conduciendo y estrellando cochazos valorados en millones, mientras piensan en lo cachas y lo buenos que están y hacen chistecitos al respecto...esas cosas me suelen deprimir y no me suelen aportar nada bueno. A Diesel y a The Rock los metía yo en el edificio de "The Raid", allí dentro se les iban a acabar las tonterías, iban a durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio...

Saludos

camila dijo...

Siempre veo Nido de cuervos y las criticas que mas me gustan, son las tuyas :)

Wikus dijo...

Darkotica, esto es cine de acción, pero roza la comedia (la parodia diría yo).

En serio, si entras en su juego y conoces los códigos del cine de acción, te lo pasas pipa.

¡Gracias Camila!

Es un placer escribir, y si hay personas que te animan a hacerlo y disfrutan con lo que escribes, el placer es mayor.

Muchas gracias de verdad.

Saludos.

El Rector dijo...

Yo pienso que el cine de acción, sigue dando (algunos) buenos títulos en la actualidad, aunque claro, los clásicos son los clásicos y no es fácil volver a ver cosas del tamaño de Die Hard.

Respecto a esta saga en concreto, pues como no me disgusta del todo el Sr. Diesel, en su momento, tuve la gran ocurrencia de ver la primera parte (pese a mi alergia hacia todo lo que tenga que ver con el mundo del motor) y bueno, no me gustó demasiado la experiencia. Carreras de coches y música rap... todo hombre tiene un límite. El mío es ese.

Por no hablar de lo soso y falto de carisma que está el amigo The Rock, mas o menos al nivel de Hulk Hogan cuando se pasó al séptimo arte.

Por supuesto, películas como esta, no engañan a nadie, no hay margen para la decepción. Por lo que no le van a hacer perder el tiempo (y el dinero) a nadie.

Camila, gracias por seguirnos, como dice Wikus, es un placer leer este tipo de comentarios.

Saludos.

camila dijo...

bueno de nada a ambos, el placer es mio, al leer este blog de ustedes y sus noticias criticas y otras cosas del septimo arte, ojala sigan asi por mucho tiempo

Ociofreak dijo...

La critica no puede ser mas acertada.

Es una "serie" que no me gusta pero reconozco que esta quinta parte me gustó bastante y me entretuvo como pocas del género en los últimos años. Yo la pondría incluso como la mejor de la saga.

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