viernes, 30 de noviembre de 2012

Crítica: Batman

Un par de delincuentes de poca monta se esconden en una azotea después de golpear y robar a una pareja en presencia de su hijo pequeño en complicidad con la oscuridad de la noche, entre callejuelas humeantes repletas de mendigos. Uno de ellos habla de un misterioso murciélago que sobrevuela la ciudad en busca de criminales. Un caballero enmascarado hace una aparición teatral extendiendo las alas de su oscura capa. Los reduce con facilidad y le exige a uno de ellos que comente a sus compañeros del hampa la existencia del justiciero. El maleante le pregunta asustado: “Pero ¿quién eres?” Y el caballero oscuro le responde: “Soy Batman”.

Diez largos años fueron los que se tardó en conseguir relanzar en la gran pantalla la figura del Hombre Murciélago, creado por el dibujante Bob Kane y debutando con guión de Bill Finger en el número 27 de Detective Comics en mayo de 1939, ideado para engrosar la lista de la factura DC de nuevos superhéroes. En el cine primero llegó “Batman” (Lambert Hillyer, 1943), acompañado de Robin, conservando algo su aroma pulp y con cierto aire propagandístico debido a su producción en plena Segunda Guerra Mundial: Batman es un agente del gobierno y el villano un japonés, el Dr. Daka. Al éxito de ésta se le unió la tardía secuela llamada “Batman y Robin” (Spencer Gordon Bennett, 1949). Ambos films claramente de serie B. Después vendría la adaptación televisiva de la cadena CBS con Adam West como Batman y Burt Ward como Robin con un ángulo humorístico y pop. Las peleas descacharrantes y adornadas con las famosas onomatopeyas de acción llegaron a inspirar a los propios cómics que adaptaron ese tono camp. Sin embargo, los esquemas y las bromas empezaron a hacerse repetitivas en su segunda temporada y en la tercera acabó siendo cancelada después de 120 capítulos. Por último vendría, inspirado en la serie, el largometraje “Batman” (Leslie H. Martinson, 1966).

La vuelta a sus orígenes oscuros, siniestros y serios llegó de la mano de la Warner Bros en la década de los ochenta. La productora contrató a Tim Burton como director al que impusieron algunos actores, que aceptó gustosamente (el Joker para Jack Nicholson por consejo de Bob Kane y la reportera Vicki Vale para Kim Basinger), mientras que el propio realizador de “Bitelchus” quería a su amigo Michael Keaton (de nombre real Michael Douglas), un actor semidesconocido que otorgaría más misterio al personaje como sucedió en “Superman: La película” con Christopher Reeve.
 
El nuevo Batman era espectáculo, toda una superproducción, pero se movía entre cine de autor y cine de consumo. No hace falta decir que arrasó en taquilla y sería frívolo hablar de cifras astronómica de dinero que la mayoría no ganaremos en nuestra vida. Lo que importa es la herencia que dejó. Al igual que “Superman: La película”, el film de Tim Burton dio al personaje de Batman la historia y la popularidad que se merecía, y demostró que se puede compaginar creatividad con comercio. “Superman”, por su parte, demostró además que en una película de superhéroes tienen cabida las grandes estrellas como Marlon Brandon. Ese legado lo toma “Batman” con la incorporación de un actor de gran renombre como Jack Nicholson en el papel del Joker. Precisamente, buscando la mejor manera de hacer al caballero oscuro atractivo comercialmente, el equipo de producción decidió tomar como referencia “Superman: La película”. Para ello contrataron a Tom Mankiewicz, cuyo guión no convenció a Burton al considerarlo demasiado ligero y lo alteró con la ayuda de su novia de entonces, Julie Hickson. Entre sus aportaciones, Burton convirtió al Joker en el asesino de los padres del superhéroe (“¿Has bailado alguna vez con el diablo a la luz de la Luna?”, dice Jack Napier a un niño Wayne). Pero no fue hasta la intervención de Sam Hamm, cuando se dio forma definitiva a la historia. Más allá de retocar algunos personajes, Hamm ignoró la estructura a lo “Superman: La película” y comenzó la historia con Wayne ya como Batman, explicando su origen en retrospectiva, mediante flashbacks.

El gran acierto de Burton consistió en dar a los personajes un nuevo enfoque: el sarcasmo, el cinismo. El simple hecho de que el villano sea propietario de una fábrica de cosméticos ya nos saca de sitio. Joker es el ejemplo de que los malos son más felices y él es el más simpático de todos con cientos de afirmaciones ocurrentes: se dirige a los habitantes de Gotham como “tu tío el payaso”; “la vida me ha tratado bien” responde cuando unos mafiosos le preguntan por su constante sonrisa; “he de hacer tanto en tan poco tiempo”; “la pluma tiene más poder que la espada”; se considera el mejor artista homicida, convencido de hacer arte cuando mata a alguien; o “debemos ser fuertes para infligir dolor”. También resulta curioso como a Vicki le fascina Wayne por su dinero, a diferencia de Lois Lane que se enamora de Superman y no de Clark Kent ni de su dinero (aunque tampoco podría porqué no tiene).

En cuanto a la acción, sus secuencias son generalmente breves, a veces elípticas, al igual que las apariciones del héroe tomando más protagonismo el antagonista con el que guarda puntos comunes. Tanto Joker como Batman encarnan dos tipos de oscuridad. Mientras el Joker está inspirado en las fantasías negras del ser humano, Batman se inspira en las fantasías contrarias (luchar contra el mal siendo abogado, jurado y único juez, es decir, tomarse la justicia por su mano). El concepto original del Hombre Murciélago fue tomado por Kane de un teatral film de Roland West, “The Bat” (1926), en el que un ladrón se disfrazaba de murciélago. El Joker, por su parte, fue inspirado del protagonista de “El hombre que ríe” (1928), adaptación de una pieza de Víctor Hugo. Y el personaje de Vicki Vale fue creado por Kane después de conocer a Marilyn Monroe cuando se hacía llamar por su nombre real, Norma Jean Baker.

Este Batman de Tim Burton no está sacado directamente del cómic, sino que es la suma de todas las imágenes diseñadas por los diferentes dibujantes y de todas las historias escritas por sus diferentes guionistas a lo largo de los años. Por ejemplo, la indumentaria y colorido del Joker contiene una cierta estética de las historietas de los años cuarenta; los noticiarios televisivos son un guiño a la época de los seriales cinematográficos; o la batcueva está inspirada de los episodios más góticos de Neal Adams. Sin embargo, su influencia más directa y evidente son los cómics “Batman, el señor de la noche” (“The Dark Knight Returns”, 1986, Frank Miller), “Batman año uno” (“Batman Year One”, 1986-87, Frank Miller y David Mazzucchelli) y “La broma asesina” (“The Killing Joke”, 1988, Alan Moore y Brian Bolland).

Danny Elfman fue el encargado de una banda sonora de orquestación rápida y timbrada que crea la atmósfera adecuada. Todo lo contrario que la música original de Prince impuesta por los productores y que Burton la presenta de forma pasajera sin llegar a desentonar.

Otro gran elemento de la película es su grandeza arquitectónica fragmentada. La desnudez de ese infierno urbano que es Gotham City, una ciudad en la que casi nunca es de día, se inspira tanto en la arquitectura estilizada de la época del expresionismo alemán (“Metrópolis” es un ejemplo) como en el futurismo caótico de “Brazil” (Terry Gilliam, 1985). Una ciudad dotada de una esquizofrenia que encaja a la perfección con la locura que empuja a sus protagonistas a enfrentarse entre ellos. La recreación del estilo art deco lo vemos en entradas y fachadas, mientras que el diseño espacioso y petreo lo apreciamos en la batcueva repleta de artefactos de tecnología punta (las entrañas oscuras de la mansión Wayne). Por ello, “Batman” ganó el Oscar en el apartado de mejor dirección artística en 1989.

A parte de los trajes, las armas y los gadgets, Batman cuenta con su batmovil y su batavión. El primero es obra de Furst, Burton y los técnicos John Evans y Terry Ackland-Snow. Mucho más sobrecogedor y sofisticado que el de la serie de televisión, tiene hasta vida propia; el control remoto hace que se autoconduzca o que se proteja con una armadura que cubre cada rincón de la carrocería.

DEDICADO A JAVIER.
 
 

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Un peliculón y, desde mi punto de vista, el mejor Joker (incluso mejor que Heath Ledger, a quien por cierto también hay que resaltar especialmente aunque me decante más por este por razones sentimentales). Una crítica muy lograda, no se deja ningún detalle y lo expone todo claramente. Claro que esta obra maestra lo merece. Un saludo y muchas gracias por dedicármela.

PD: El pesado de tu hermano Javier

TED BUNDY dijo...

Un fuerte abrazo Javier. Te la he dedicado porque me insististe mucho en verla hace poco y ya sabes que tengo una videoteca enorme. Me costó encontrarla. La próxima vez la vemos en VHS, que la tengo de cuando teniamos el videoclub (aunque tu aún no habias nacido).

thewronggirl dijo...

Vaya pedazo de crítica. Muy buen trabajo, me encanta!
Y la película, por supuesto, también. Creo que el Joker de Jack Nicholson es bestial, es un hombre terrorífico (a pesar de su sonrisa eterna).
Larga vida a Batman!

Kontroverse dijo...

Gran crítica Ted!! Desde luego tanto el Joker de Nicholson como el Batman de Keaton pusieron esta adaptación del cómic en su sitio. Legher y Bale por suerte remontaron lo que desgraciaron por el camino (véase Batman Forever y demás).

Un saludo!

Dr. Gonzo dijo...

Gran película, aunque sigo prefiriendo la saga de Nolan.
Pero bueno, yo creo que el trabajo de Burton y el de Nolan pueden convivir perfectamente, puesto que son radicalmente opuestos en lo que a estilo y tono se refiere.
Eso sí, debo admitir que a ésta película le tengo más cariño que a las nuevas, ya que la llevo viendo prácticamente una vez al año (o más) desde que tenía 6 añitos.

TED BUNDY dijo...

Gracias amigos. Me complace que os haya gustado la crítica.

Nolan es bestial. Burton es nostalgia.

Saludos.

Blanch dijo...

Como muy bien dices, Burton es nostalgia. Es cuando todavía sabía hacer buen cine. Yo también me quedo con el Batman de Nolan aunque el de West no tiene desperdicio... que gran serie!!! BUM, BAM,CLAP!!!

Como bien dices en la crítica, optaron que el asesino de sus padres fuera el Joker dándole un pasado que yo creo que Nolan lo ha sabido llevar mejor. Aunque el pasado que nos da Moore en La Broma Asesina tampoco está nada mal.

Buena crítica Ted!!

Norman Bates dijo...

Sin el Batman de Burton jamás habría podido existir el de Nolan.

Muy buena crítica compañero, ESPECTACULAR!!!

Película que aguanta muy bien el paso del tiempo desde mi punto de vista, con momentos antológicos y personajes carismáticos y llenos de contenido.

Que recuerdos señores... que recuerdos...

TED BUNDY dijo...

Comparto lo que dices Bates. Sin Burton no habría Nolan.

Por cierto, este 29 de noviembre ha salido en dvd y blu ray la última peli del Batman de Nolan.

Spupydo dijo...

Muy buena pelicula pero me quedo con la bizarra y grotesca segunda parte que ademas contaba con la super sensual Catwoman de Michelle Pfeiffer.
Obviamente que prefiero la trilogia de Nolan pero las 2 de Burton me gustan mucho realmente.
Muy buena tu critica por cierto.

El Rector dijo...

Yo coincido con Spupydo, este primer Batman de Burton mola mucho, pero la secuela es indiscutiblemente mejor en todos los aspectos. Y por supuesto, dejando claro que también me quedo de largo con el Batman de Nolan, las dos de Burton son estupendas, no así lo que haría luego el desalmado de Schumacher, que debería haber sido apresado de por vida por semejante falta de respeto al personaje.

De todas formas y siendo gran seguidor de Nicholson (aunque haya quien siempre lo ve interpretando el mismo papel), me quedo de largo con el Joker de Ledger. Keaton es un actor que siempre me ha gustado y no lo veo tan lejos de lo que hizo Bale, ahí lo dejamos incluso en empate técnico.

Lo peor de este Batman, pues que a diferencia del Sr.Bates, en mi opinión es una película que no ha envejecido nada bien (cosa que no ocurre con Batman Returns), la vi el otro día por la tele y buf! lo pasé mal en más de una secuencia... pero si, en su día, me flipó.

Ted, estupenda crítica.

Saludos.

TED BUNDY dijo...

Rector, tú te quedas con el Batman de Nolan y yo me quedo con Kim Basinger. Vale?

Ah y con el buga de Batman de Burton que aunque parece un torpedo mola mucho.

Por cierto, la catwoman de Burton es de lejos mucho mejor que la de Nolan.

El Rector dijo...

Ted, en lo que respecta a Catwoman, no seré yo quien te lo discuta.

Y conste que Kim Basinger no me ha gustado NUNCA, ni como actriz, ni como mujer.

Saludos.

TED BUNDY dijo...

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO........... Kim Basinger está rica. No me digas eso Rector.

No puede seeeeerrrrrrr...................

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.