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sábado, 12 de noviembre de 2011

Crítica: Drive

En Los Ángeles, un joven especialista (Ryan Gosling) de escenas de riesgo en conducción de coches para películas compagina su trabajo con encargos de criminales en los que participa como conductor de huida en robos por la noche (empleo ilegal que demuestra parte de su carácter violento). El portentoso conductor es un lobo solitario de blindada impasibilidad -sus breves diálogos se suplen con sus acciones-, una especie de Taxi Driver actual (salvando las distancias) y un melancólico caballero andante regido por estrictos principios y rigurosos métodos (si a sus clientes les da 5 minutos, si pasa un segundo del tiempo pactado se marcha sin más) con los que mantiene un equilibrio de la situación y su estabilidad emocional, que a lo largo de la película pasa de la más tierna delicadeza (la cálida imagen de la vecina con su hijo en el supermercado y éste presenciándolos) a la ultrabrutalidad (momento en el ascensor donde patea descontrolado a un hombre). Su emblema es el escorpión dorado estampado a la espalda de su cazadora plateada. Un día, el joven comienza una amistad con su vecina Irene (Carey Mulligan) y el hijo pequeño de ésta, que conduce a una relación romántica entre los jóvenes, interrumpida por el retorno de la cárcel del padre de la criatura, Standard (Oscar Isaac). Los tipos que le protegieron en prisión le piden un favor ahora en el que Driver se verá involucrado en un atraco a una casa de empeños con el fin de ayudar a la chica y a su familia.

Crítica: Verbo

Eduardo Chapero-Jackson (curioso nombre) es un reputado cortometrajista que siempre ha contado con el beneplácito de crítica y público (yo me encuentro entre los que lo consideran un buen cineasta).

Suyos son los cortometrajes ‘Contracuerpo’ (2005), nominado al mejor cortometraje de ficción, ‘Alumbramiento’ (2007), galardonado con varios premios tras su triunfal peregrinaje por diversos festivales y ‘The End’ (2008), -mi preferido-, un drama de ciencia ficción ambientado en un futuro postapocalíptico -vamos, a lo ‘Mad Max, salvajes de autopista’ (‘Mad Max’, George Miller, 1979)-.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Crítica: Lobos de Arga

Lejos del movimiento New Spanish Horror, “Lobos de Arga” se presenta como el otro terror o, mejor dicho, el terror que ha prevalecido por fortuna o por desgracia en este país: la comedia de terror. El terror y la comedia ha sido un género muy empleado en el cine español, muchas veces movido por el supuesto éxito asegurado que plantea una comedia y el poco interés por arriesgar en la producción de films de terror (y por ello Naschy, Jess Franco y otros muchísimos más cineastas tienen aún más mérito).

sábado, 5 de noviembre de 2011

Crítica: Emergo

Sin ser una película original, ya que es como estar viendo cualquier secuela de Paranormal Activity; no podemos tildar de calcomanía a esta nueva cinta. Se aleja de la línea de cámara a hombro en paralelo al hecho, de que va mimetizando la lógica. Me explico, contra más pretende seguir la línea de rodaje en primera persona, mockumentary, documental peliculero, más se aleja de las típicas películas que utilizan estos recursos. ¿Por qué? Porque el director, amado Carles Torrens; famoso por sus cortometrajes e iniciándose en el mundo del largo con esta ópera prima; hace uso de unos trucos baratos muy bien insertados en la historia. Se moja posicionándose en la trama, hay ruidos y sobresaltos muy bien incrustados para hacernos saltar en el asiento y tiene un rodaje claro. A mi modo de ver, por eso, bastante lento y con una llegada demasiado tardía al momento de verdadero terror. Eso si, cuando llega, llega de verdad. Dejándote seco… yo pasé verdadero pánico.

En cuanto al guión, a pesar de ser de manos de Rodrigo Cortes, quien nos cautivó con Buried; aquí ha decidido tomar un camino más sencillo, sin pensarse las cosas mucho. Por ejemplo: el hecho de que el niño pregunte que es una cosa y el equipo le explique y esta situación se repita cien veces mínimo, para explicarnos que es y para qué sirve cada uno de los instrumentillos que van a utilizar. Supongo que el objetivo de esto, es darnos una idea clara de que saben que están haciendo, que se han estudiado el caso y que saben que hace un parapsicólogo; pero francamente, a nosotros que más nos da para qué sirve la cosa esa que brilla y la cosa que mide las frecuencias. ¡Hemos venido a ver fantasmas, destructores! No hemos venido a aprender parapsicología. Aquí veo un punto débil muy claro. Totalmente análogo al hecho de que la historia es la misma de siempre. Familia azotada por el yugo de unos espíritus malignos, pero bueno, que aun así está muy currado y consigue asustar, que no olvidemos, es la meta real de un film así.

Sobre el final se abre un polémico debate. ¿Hacía falta tener un final así? Yo creo que no. Todo estaba en orden y hasta aquí era correcto. Pero tenemos una imagen que concluye la cinta que intenta explicarnos la verdadera esencia de la historia; como diciendo: SPOILER ¿no te creerías que de verdad no había fantasmas? Que si hay, ¿eh? Qué está en el techo… hombre, Carles. Igual ya lo habíamos entendido con esa escena que se explicaba totalmente por si misma del cuadro cayéndose cuando todos se habían ido de la casa. FIN SPOILER El propio director explica que la imagen final fue puesta por orden directa de la productora. Espeluznante que esta, tenga tanto poder como para joder la película, hablando en plata.

Creo que puede llegar a ser insultante que se saque tajada de una película, que realmente, provocó bastantes críticas negativas y que no añade nada nuevo al género. Eso si, sustos tiene unos pocos y bien colocados. Al menos yo, me quedé pegada al asiento en algunas secuencias. Al cabo de unos días, eso si, prácticamente empiezo a olvidar todo lo que salía y eso, podríamos catalogarlo de terrible fracaso.

Lo mejor: Los sustos reales.

Lo peor: Paranormal Activity 7.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Crítica: El Páramo

Película bastante difícil de clasificar. ¿Se trata de una película de terror o de una obra de cine bélico? No nos queda muy claro, ni siquiera a lo largo del visionado.

Arrancando con una trama sencilla, nos enfrascamos en un film que se va complicando solo por momentos. Un regimiento de soldados llega a una base militar, al parecer abandonada. Buscando el rastro de los antiguos soldados que permanecían en dicha base, encuentran a una extraña mujer emparedada viva. La pared está recubierta por motivos y salmos que protegen del mal. A partir de aquí, el grupo se divide entre los que creen que la mujer es una bruja y los que creen que no es más que una guerrillera. Las muertes se irán sucediendo una tras otra, pero por motivos algo sorprendentes para el público.

Sin tratarse exactamente de una película de terror, pues nunca vemos a la bruja asesinar a nadie, el verdadero miedo lo provoca descubrir el mal que reside, en mayor o menor medida; dentro de cada uno de nosotros. La posibilidad de convertirnos en asesinos sin una razón clara. El comprobar como las situaciones límites y la supervivencia, pueden transformar a cualquier ser humano en un monstruo. No discutiremos aquí si realmente la mujer, que no habla en toda la cinta, sólo gruñe, aúlla y grita; es una auténtica bruja demoníaca o no es más que una guerrillera asustada a la que dieron caza los anteriores militares y que ves a saber qué tipo de torturas pudo sufrir, para hacerla hablar o lo que surgiera en el momento. Todo esto a excepción de un plano final, que tampoco esclarece mucho la duda. No querría mojarme en decantarme por uno de los bandos… no está nada claro. Tampoco tengo claro como pretende el director acabar la historia.

Y hablando del director, Jaime Osorio Márquez; el tipo ha jugado bien sus cartas. Con escenas de primeros planos sugerentes, concisos y rabiosos; que provocan mucha ansiedad. El ritmo es totalmente angustioso, aunque la película puede hacerse larga, demasiada energía canalizada en una misma dirección. Los juegos de cámara son magistrales. El diálogo se forja a sí mismo a través de la consecución de acciones, es un buen trabajo. También cabe mencionar que si el acento y jerga colombianos te molesta, no es exactamente tu película. Cargada de tacos y palabras soeces para demostrar que los soldados son tipos muy duros que lo han pasado muy mal y se han forjado a sí mismos en el campo de batalla. Quizá algo forzado, no hace falta que demuestren su hombría en cada plano. Aun así, es posible que Jaime pretenda darnos esta imagen, claramente arquetípica como un ejercicio de empatía o reconocimiento; quizá como un dibujo de lo que los hombres armados son capaces de hacer.

LO MEJOR: Tiene unos planos muy logrados. Angustiosos.

LO PEOR: No es una película original, estamos cansados de ver que el ser humano puede resultar un monstruo con un solo empujoncito.

viernes, 21 de octubre de 2011

Crítica: Mientras Duermes

César (Luis Tosar) es una persona que no sabe si nació sin el sentido de la felicidad o a medida que llegó a su madurez lo perdió, quedando inválido emocionalmente. Cada mañana intenta encontrar un motivo por el que levantarse. Su vida está vacía y lo que menos soporta es que las personas que están a su alrededor sean lo que el más anhela: felices.

Sitges 2011 se rindió a los pies del maestro Jaume Balagueró (futuro director del Festival de Cine de Sitges dentro de muchos años), un realizador que con “Mientras Duermes” se pasa al lado del Thriller y lo hace con buena nota. La película es una adaptación cinematográfica de la novela del mismo nombre que presentó en el Festival Fantástico el reputado guionista y ahora debutante escritor Alberto Marini, guionista de la cinta y colaborador habitual de Balagueró.

Portero de un edificio, César pasa su triste vida introduciéndose en la casa de sus vecinos, cuando no están o mientras duermen, haciéndoles “gamberradas” como, por ejemplo, enfermando al perro de una de las ancianas vecinas con comida alta en azúcar, lavándose los dientes con el cepillo de la vecina o introduciendo productos nocivos para la piel en el maquillaje. Todo ello como terapia a su tristeza y malestar interior. César quiere crear dolor y que los demás sepan lo que es estar amargado. Pero sus jugarretas no terminaran afectando a Clara (Marta Etura), la vecina del 5. Una maravillosa persona que sabe ser feliz (todo lo contrario a César) a través de una actitud positiva ante las vicisitudes del día a día. Todo ello chocará de frente en contra de César, que no sabe como quitarle la luz, la sonrisa y la felicidad a Eva. Ni aun haciéndole mil putadas.

César convertirá su situación con Clara en una obsesión. La odia pero la quiere. La droga por las noches y duerme junto a ella hasta el amanecer. Su entretenimiento privado comienza a complicarse más de la cuenta y podría volverse en su contra. La aparición de Marcos (Alberto San Juan), el novio de Clara, y luego de la policía en relación a unos mensajes extraños enviados al móvil de la chica van ha superar a nuestro protagonista.

El film se desarrolla a través del punto de vista de César, un psicópata atípico, complejo, muy real y próximo –podemos conocer a un César o incluso haber sido él en algún momento de nuestra vida-. El reto del director es conseguir que el espectador sienta empatía por el personaje y para ello nos enseña la relación que tiene con su anciana madre, ingresada en el hospital, y su soledad interior reflejo de su soledad exterior en el piso del apartamento donde vive y trabaja. Muy triste todo ello. Que el director logre su cometido es otro tema (dependerá de cada espectador).

Entre César y Clara está el personaje de Úrsula (Iris Almeida), la odiosa niña vecina de enfrente del piso de Clara, que es testigo de lo que hace César cada noche. Pero lo que tiene de niña lo tiene de malvada y le hará chantaje a César hasta que aprenda que no se juega con psicópatas.

Película de suspense muy recomendada en la que nos adentraremos en la vida del hombre que no sabía ser feliz y en la de su víctima, la mujer más feliz del barrio, que nos ofrecen situaciones angustiosas y mucha intriga combinado con momentos de terror.

En palabras de Balagueró. “Tras mi experiencia con “REC” y “REC 2”, películas que optaban por una narrativa mucho más cercana a la televisión en directo y al falso documental que a un lenguaje de cine más convencional, me apetecía retomar los elementos más clásicos del Thriller. Y entonces llegó a mis manos el guión de MIENTRAS DUERMES. Enseguida caí rendido ante aquella historia clásica de suspense y de maldad, tal vez mil veces contada antes, pero confeccionada esta vez a partir de la materia prima de la realidad más cercana y de lo cotidiano. Y esto lo hacía para mi profundamente atractiva y aterradora”.

“Mientras duermes” agotó entradas de inmediato de las diferentes sesiones ofrecidas en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña –Sitges’11. Hasta el día de hoy es una de las películas más taquilleras de los cuarenta y cuatro años de existencia del certamen.

jueves, 20 de octubre de 2011

Crítica: Juan de los Muertos

Y cuando creíamos que lo habíamos visto todo en el género zombi, llega "Juan de los Muertos" y te descubre que hay esperanza más allá de Hollywood. Película de Alejandro Brugués (recordemos la interesantísima entrevista que el cineasta nos concedió aquí en Nido de Cuervos), zombis a la cubana. Y no hablo del plato de arroz.

Genial, divertida, gamberra. Es un gozo de principio a fin. Es para pasarlo bien todo el tiempo. Es atrevida y tiene una historia sencilla pero fulminante. Juan, un cubano de 40 años que ha pasado toda su vida sin hacer prácticamente nada, ve como a su alrededor empiezan a ocurrir unos hechos extraños. La gente se siente violenta y se atacan unos a otros. Al principio y según fuentes oficiales por televisión, se trata de disidentes pagados por el gobierno de Estados Unidos, que pretende destruir la Revolución; pero poco a poco, y de la mano de su amigo Lázaro, que es otro pájaro de cuidado; se dan cuenta de que los vecinos no son quienes eran. Se han transformado en algo, y no son vampiros u hombres lobo. Hay que destrozarles la cabeza para acabar con ellos. Algo está claro… disidentes no son. Como cualquier buen cubano, se pone rápido manos a la obra.

Acompañado del hijo de Lázaro, Vladi; y de su propia hija que tiene bastantes recelos contra su padre, Camila; abren un pequeño negocio donde se encargan de matar a los zombis y limpiar los cuerpos por un módico precio. Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos. ¿En qué puedo ayudarle? Es su eslogan. Atrapa. Y hacen su agosto.

Excepcional interpretación de todos los actores, en especial el dúo de maduritos. Juan (Alexis Díaz de Villegas) y Lázaro (Jorge Molina). Son hilarantes, son brillantes. Se desmarcan de todo lo previamente visto. No hay momento en que no te estés riendo a rabiar con ellos. Porque es una película costumbrista cubana total. Porque es divertida y porque tiene sangre a borbotones. Al grito de disidentes y armados con todo lo que encuentran, demuestran unas dotes de artes marciales totalmente surrealistas. Pero no nos importa, porque es un film impresionante. De principio a fin.

Con una gran banda sonora y una fotografía excepcional, esta película se adereza con un guión inverosímil y cuasi perfecto. No hay muchas pegas que añadir, es un visionado prácticamente obligatorio.

Lo mejor: Juan, sin lugar a dudas.

Lo peor: nada que añadir!

martes, 18 de octubre de 2011

Crítica: La Cosa (The Thing)

“La cosa (El enigma de otro mundo)”, de John Carpenter, fue proyectada hace ahora casi treinta años en el Festival de Cine de Sitges dejando atónitos a los privilegiados espectadores que acudieron a verla. En Estados Unidos fue en fracaso comercial, barrido por la fenomenal “E.T. el extraterrestre”, mientras que en Europa fue todo un éxito; premonición de la verdadera importancia del film que poco a poco se convertiría en una película de culto. Tres décadas después, la precuela de “The Thing” ha clausurado la 44 edición del mismo Festival que estrenó en este país el film original de 1982. NIDO DE CUERVOS ha sido testigo del enigmático suceso.

En una remota zona de la Antártida, un grupo de científicos noruego capitaneados por el Dr. Sander (Ulrich Thomsen) descubren lo que parece una nave extraterrestre sepultada en el hielo y, cerca de ella, un extraño ser congelado. La paleontóloga Kate Lloyd (Mary Elizabeth Winstead) se une al grupo para investigar la naturaleza del ser. Una vez trasladado a la base, la criatura despierta y ataca al grupo. El alien es un ser hostil, sin apariencia alguna, que muta sus células imitando las formas de humanos o animales que tiene a su alrededor para sobrevivir, provocando la desconfianza entre los residentes. La intencion del alien es escapar de la base hacia la civilización, pero Kate, con la ayuda de su compañero Carter (Joel Edgerton), evitará a toda costa que ninguno de los expuestos salga de la zona sin antes haber cazado a “la cosa”.

Si tuviéramos que explicar que necesidad había de reflotar la franquicia, tal vez no sabríamos que decir o diríamos simplemente que ninguna. Sin embargo, Universal revisa este clásico del cine de género de los 80 para explicar el porqué de muchas de las cosas que Kurt Russell y sus hombres encontraron, como el cadáver desdoblado y quemado con queroseno, el bloque de hielo en mil pedazos, etc. Algo totalmente innecesario, pero visto lo poco que vale la opinión de los aficionados a la obra cumbre de Carpenter hay que darle una oportunidad a este regreso al pasado que supone la versión de 2011.

“The Thing (2011)” es una película respetuosa con la original, sirve de complemento, es menos ceremoniosa, contiene mucha más acción, con un terror menos visceral y con cierto abuso poco estimulante de efectos digitales, que repite argumento y personajes (científicos en apuros, esta vez liderados por una mujer) y muestra muchos más aspectos de la historia. Podemos ver lo que pasó antes de la expedición americana, podemos observar la nave del alien por fuera y en su interior, y podemos apreciar la verdadera forma (si es que la tiene) del extraterrestre provisto de bocas con grandes dientes afilados y húmedos tentáculos. Todo ello es curioso de ver, pero solo eso.

Los productores de “Amanecer de los muertos” aciertan de pleno en realizar una precuela, mucho más interesante para los fans del clásico de culto, desvelando lo sucedido en la expedición noruega. Un remake, tan comunes en la actualidad por falta de buenas ideas y de ganas de arriesgar, solo hubiera creado malestar.

Esta versión tiene muchas más escenas de acción y muchos más sobresaltos. “La cosa”, más presente y amenazadora, comienza atacando al grupo de forma individual. Aprovechando su capacidad de imitar las formas humanas intenta apartar del resto del grupo a cada uno, en una habitación, y allí atacarlo cuando más indefenso se encuentra. Después, la criatura se descontrola y los ataca a todos juntos con su aspecto alien. Los persigue por las diferentes habitaciones de la base obligándoles a esconderse.

El abuso injustificado de las nuevas tecnologías digitales embrutece el trabajo final de la cinta que presenta un correcto trabajo de guión, a cargo de Eric Heisserer, y de dirección, responsabilidad del reputado publicista Matthijs van Heijiningen Jr. Los efectos de maquillaje a cargo de Tom Woodruf Jr. y Alec Gillis son también notables, hasta que todo se va al traste por un exceso del empleo de FX en la concepción de las mutaciones resultantes del extraterrestre.

El argumento de la versión de 2011 no varía demasiado del film de los ochenta, al igual que éste tampoco lo hacía de “El enigma de otro mundo”, película de Howard Hawks y Christian I. Niby que data del año 1951 y que se basa en el relato de John W. Campbell Jr. Se puede decir que Carpenter hizo un remake del film de Hawks que podemos observar emitiendose en televisión en una de las escenas de “Halloween”. Comparando la cinta del 51 con la obra de 1982 vemos un esqueleto argumental parecido: en una base científica del Polo norte en el film del 51 y Sur en el de Carpenter, llega una forma de vida alienígena que amenaza a los investigadores residentes. En el relato de Campbell el alienígena es correctamente descrito como una cosa, porque no tiene una forma específica. Pero con los efectos especiales de los años 50, Hawks presenta a un extraterrestre con forma humana, fácil de identificar, por lo que Carpenter le gana la partida con su versión en la que la no forma del alien es uno de los grandes aciertos de la cinta gracias a los avances cinematográficos en el diseño artístico y maquillaje, y en los efectos especiales del momento (responsable de ello Rob Bottin).

El resultado global de la película es correcto sin más y plantea varios enigmas. ¿Por qué encargar un trabajo tan delicado a Matthijs van Heijiningen Jr., un debutante y desconocido realizador holandes que proviene del mundo de la publicidad? ¿Por qué emplear efectos excesivamente digitales que nos sacan de la veracidad de la historia cuando hay presupuesto para mejorar el trabajo artístico de la versión de los 80? ¿Por qué recurrir a los servicios de Eric Heisserer, guionista del film y del malogrado guión de la nueva versión de “Pesadilla en Elm Street”? Quiero ser bien pensado y creer que todo esto se ha orquestrado para homenajear a uno de los grandes clásicos del cine de las últimas décadas, pero siempre será un enigma. Un enigma de Hollywood.

LO MEJOR: El final nos traslada al inicio de la obra de Carpenter.

LO MENOS BUENO: Se muestra demasiado, cuando el punto fuerte de la película original es todo lo contrario.

lunes, 17 de octubre de 2011

Crónicas Cuerviles Sitges' 11. Críticas: Guilty of Romance, Carré Blanc, Mirages y The Mortician

"GUILTY OF ROMANCE", SEXO E INTRIGA

El poeta y cineasta japonés Sion Sono (“Suicide Club”, “Strange Circus”) vuelve a Sitges para sorprendernos de nuevo con su personal e intransferible sentido de la narrativa.

“Guilty of Romance” tiene un impecable arranque con, por un lado, la escena de una policía que llega al lugar de un brutal crimen en el barrio de los burdeles, donde una mujer ha sido hallada con la cabeza rebanada, y, por otro, Izumi, un ama de casa, vive una rutina de complacencia hacia su esposo, un escritor de éxito, con el que mantiene una relación sin pasión. Un día, Izumi comienza a trabajar en un supermercado vendiendo salchichas y acaba involucrándose en una película porno, llegando a ejercer la prostitución. La caída libre y el despertar tardío sexual de la protagonista nos sumergirá en una espiral de sexualidad irrefrenable frente a una historia de intriga con la aparición de un cadáver en el barrio de las putas.

Historia envolvente con magnífica paleta cromática –rosas, verdes, amarillos, de luz de neón y de sombras-, acelerada libertad narrativa y muchas sorpresas.




"CARRÉ BLANC", EL FUTURO QUE NOS ESPERA DESPUÉS DE LA CRISIS

En un mundo deshumanizado (cada vez más parecido al nuestro), el pequeño Philippe malvive junto a su madre. Tras un intento de suicidio, entra en rehabilitación, donde conoce a Marie, su futura esposa. Veinte años después, Philippe es un ejecutivo agresivo y calculador que somete a sus empleados a toda clase de pruebas. Además, la relación con su mujer llega a un punto en que se han convertido en extraños. Para salvar su amor, Marie decide luchar contra el sistema.

El francés Jean-Baptiste Léonetti firma en su debut un Thriller futurista y drama íntimo en el que se nos plantea un Apocalipsis a partir del embrutecimiento del hombre en un mundo sin esperanza, en el que ya no es posible la reproducción, devorado por el capitalismo radical, abestializado por las salvajes prácticas empresariales modernas: despiadados test de selección de empleados, prácticas seudo militares para su mantenimiento, el control por megafonía a lo “gran hermano” que obliga a sonreír sin ganas, a hacer una vida sana, etc.

El universo empresarial de la cinta tiene aire de denuncia y de sarcástica premonición: el fin del mundo lo traerán las grandes corporaciones. Nada más monstruoso que la realidad, la película no pasó desapercibida por Sitges y parte del público se dejó querer por lo que posiblemente sea un futuro después de la crisis que ya no se sabe si será lejano o cercano. Director y productores de la cinta hicieron acto de presencia en el Festival.





"MIRAGES", LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO SON FICCIÓN

Parece que últimamente las entrevistas de trabajo solo las vemos en la pantalla y Talal Selhami, director de “Mirages”, nos trae una bien extraña. Cinco individuos de carácter dispar se encuentran en un despacho a punto de someterse a la entrevista más radical de sus vidas. Sin teléfonos móviles y ataviados con traje, los cinco compiten para obtener un lugar dentro de Matsuika, una multinacional recientemente ubicada en Marruecos. Después de una entrevista con el director general, tienen que emprender un viaje en camión como parte de una prueba y, tras un extraño accidente, despiertan en medio de un desierto sin su conductor

El debut en el largo de Selhami presenta aspectos interesantes siendo una especie de mezcla entre “Cube”, “Lost” y “El Resplandor”, salvando las distancias. Pero la película resulta pasable por su guión. En fin, una película que se agradece pero sin ocupar mucho más tiempo en analizar. Solo decir que estuvieron presentes en Sitges su director, su guionista, su responsable de FX, su cámara y su asistente de dirección, y por ello se merece nuestra mínima atención.




"THE MORTICIAN", EJECUTA SU TRABAJO CON FIRMEZA Y FRIALDAD

Película dirigida por Gareth Maxwell Roberts que nos muestra un Estados Unidos en plena crisis, donde los pobres se agolpan en guetos bajo la despreocupada mirada de los políticos. Un hombre apodado The Mortician sobrevive trabajando con firmeza y frialdad en una morgue y con la única compañía de una prostituta llamada Ava. El impulso de la historia será el cadáver con un extraño tatuaje que vendrá seguido de la aparición de un peligroso gángster y el encuentro con un misterioso niño que cambiará la vida del protagonista.

Film de interés que se pasó en 3D en el viejo cine El Retiro, lo que supuso tener que lidiar con las cabezas de los espectadores de la fila de delante con tal de poder ver los subtítulos y la película en tres dimensiones.


domingo, 16 de octubre de 2011

Crónicas Cuerviles Sitges 2011: Críticas: The Divide, Sleeping Beauty, The Sorcerer and the White Snake y Target


“THE DIVIDE”, EL APOCALIPSIS ESTÁ DONDE ESTÁ EL HOMBRE

La ciudad de Nueva York es atacada con una lluvia de misiles. Un pequeño grupo de supervivientes se cierra en el búnker de un edificio. Las condiciones extremas y las fricciones en el grupo no tardan en poner en peligro toda la convivencia de los supervivientes.

Película que pintaba muy bien y que finalmente se ha quedado en un buen trailer promocional que promete y luego no cumple. Una de las grandes decepciones de este Festival, “The Divide”, del francés Xavier Gens, nos presenta un historia que en principio se presenta muy interesante. La escena en la que una de las protagonistas observa como caen los misiles sobre Nueva York y la carrera que inicia escaleras abajo hacia el bunker con tal de sobrevivir nos engancha a la butaca. Luego Gens se encarga de desengancharnos a base de una mala dirección de los actores, a los que parece que deja improvisar, porque en los momentos de tensión se les ve perdidos en gritos y movimientos inverosímiles que lo único que consiguen es aburrirnos. Además, deja muchísimas cosas por explicar, como quien son los intrusos que en un momento de la película entran en el bunker y se llevan a un niño, por ejemplo.

Sin perder más tiempo en ello, quien haya comprado la entrada y la haya visto coincidirá conmigo en que esta película va ha tardar muy poco en ser olvidada. En Sitges, las caras del público y los típicos comentarios de pasillo al salir fueron de arrepentimiento. Estamos en crisis económica y no se puede tirar el dinero de esta forma.

LA IMAGEN: La imagen, pero de la vergüenza, es la de uno de los tipos con la cabeza rapada y pidiéndole a otro superviviente que le haga una felación.




“SLEEPING BEAUTY”, UNA MODERNA BELLA DURMIENTE

A mi pesar, “Sleeping Beauty” ha sido otra de las películas a competición que han decepcionado a parte del público y de la crítica de Sitges’11. Tal vez por eso los organizadores pusieron las dos sesiones del film en el cine El Retiro.

Este film australiano, dirigido por Julia Leigh, explica la historia de Lucy, una joven y hermosa estudiante que paga su docencia ejerciendo esporádicamente la prostitución. Ello le llevará a que un día se tope con una especie de “madame” que le ofrecerá hacer de “bella durmiente” para sus pervertidos clientes, con la única condición de no ser penetrada. La joven es drogada para coger un sueño profundo y sus clientes pueden dormir a su lado y manosearla a placer o mirar como duerme.

En fin, un cuento sexual donde hay poco sexo, mucho sueño y más bien escaso interés. Una pena porque era otra de las obras a competición que presentaban atractivo natural.





“THE SORCERER AND THE WHITE SNAKE”, JET LI DANDO CAÑA

Tony Ching Siu-Tung es conocido por una de las mejores películas del cine mundial que hay que ver antes de morir: “Una historia china de fantasmas”. Sitges aprovechó la presencia del realizador con motivo de la proyección a competición de su último trabajo, “The Sorcerer and the White Snake”, para concederle la Máquina del Tiempo en honor a su carrera cinematográfica.

En “The Sorcerer and the White Snake” se nos narra la historia del joven Xu Xian. Mientras viaja por las montañas cae accidentalmente al lago. Por fortuna, la Serpiente Blanca, encarnada en una hermosa mujer, lo salva. Apasionada por Xu Xian, ésta no tardará en infiltrarse en el mundo de los humanos para casarse con él. Pero el mago Fa Hai luchará para deshacer el hechizo que tiene al joven atrapado.

Desfile de efectos especiales, algo deficientes, con un Jet Li (estuvo a punto de venir a Sitges) en pleno apogeo en esta historia épica que no terminó de ilusionar a la mayoría de espectadores. Como anécdota, una de las escenas de la película es muy parecida a cierta parte de “El Señor de los Anillos”, con Gandalf de por medio. No señalo a nadie.




“TARGET”, FUTURISMO RETRO EN BUSCA DE LA JUVENTUD

Diez años después del estreno de “Moscow”, Alexander Zeldovich recoge con “Target” gran parte del universo de ésta con la también colaboración del novelista Vladimir Sorokin, autor crítico con el totalitarismo a través de la ciencia ficción.

Rusia, año 2020. El país está en auge desde que una supercarretera que comunica Guanzhou con París le ha proporcionado prosperidad y estabilidad. Los protagonistas pertenecen a la élite rusa: Viktor es ministro de recursos naturales; Zoya, su esposa; Mitya, una celebridad de la televisión; y Nikolay, uno de los responsables de la supercarretera. Aun teniéndolo todo, el tiempo hace mella en ellos y juntos deciden ir a una base secreta de la era soviética, en algún remoto lugar de las montañas de Altai (en la frontera de Mongolia), que promete a sus visitantes poseer la juventud eterna.

Extraordinaria, extravagante y ambiciosa obra futurista retro en la que se contempla una sátira social, una crítica política y el dilema moral a través del cual nos recuerda que la auténtica juventud y la belleza eterna residen en nuestra mente, más que en nuestro cuerpo.

Interesante película (que no destacable) que debió tener algo más de cabida en el Festival. Única sesión el 13 de octubre, a las 19:45 h, en el cine El Retiro, pese a estar en competición.


Crítica: Dark Souls

Premio del jurado en el SP Terror Festival, premio al mejor actor en el Melbourne Underground film festival, premio a la mejor película de terror en el Manhattan International film festival, premio a la mejor dirección en el Cine fantasy de Sao Paulo y premio a la mejor película en el Rhode Island International horror film… estas son las credenciales de “Dark Souls” (“Morke Slejer” en su noruego natal), nuevo filme de terror llegado desde frías tierras escandinavas, curiosamente, dirigido por una pareja de galos, César Ducasse y Mathieu Peteul y que también ha paseado el culete, con mas pena que gloria, todo sea dicho, por esta ya agonizante edición del Festival de Sitges 2011, que pondrá hoy fin a diez largos días de cine fantástico, insomnio, y visto lo visto, algún que otro estupefaciente.

En “Dark Souls”, veremos como una joven, Johanna, es asesinada por un desconocido vestido con un mono naranja y una mascarilla, quien le taladra la cabeza mientras esta hace footing por un bonito parque en medio de la ciudad. La policía encuentra el cadáver y lo traslada a la morgue. Esa misma noche, se ponen en contacto con su padre para comunicarle la triste noticia del fallecimiento de su hija, pero este, sorprendido, asegura que eso es imposible, pues Johanna ha llegado a casa hace pocos minutos y está en su cuarto chateando en el ordenador. Mas tarde, la chica sufre una perdida de conocimiento y es rápidamente transportada al hospital, donde comienza a experimentar una serie de violentos episodios en los cuales vomita una espesa substancia negra. Los médicos le diagnostican metástasis y le comunican a su padre, que hay que operar de inmediato, este, no obstante, prefiere no correr el riesgo y ante la desconfianza que le producen los servicios médicos, decide llevarse a su hija a casa. Johanna esta ahora en estado cuasi vegetativo, descomponiéndose y vomitando petróleo a todas horas. No es un caso aislado, pues no tardan en aparecer nuevos asesinatos perpetuados por el asesino del taladro.

Se nos había vendido la película como una nueva incursión en el cine zombie, pero nada más lejos de la realidad. En la práctica, estamos ante un producto bastante difícil de clasificar o etiquetar y que ha sido concebido a base de un buen puñado de distintas y variopintas ideas así como de otras tantas “influencias” (no todas ellas legales).

Vamos, que “Dark Souls” es una experiencia cercana a la de salir un sábado por la noche, sabes como comienza la cosa, que ropa llevas puesta, como te llamas, a donde vas… y terminas sin saber quien coño eres, donde coño estás, que coño has bebido y lo mas perturbador de todo, ¿Quién coño es ese gordo con barba al que duermes abrazado? Por que lo que nos propone este nuevo binomio de cineastas franceses es una experiencia sumamente desconcertante donde el sufrido espectador, tan solo tiene unas pocas cosas claras (muy poquitas), tales como que lo que tenemos entre manos es un filme modestísimo a nivel presupuestario, como bien manifiestan sus escasos efectos especiales y su austera puesta en escena (que nadie se deje engañar por las bombásticas imágenes promocionales) o que estamos ante un título con clara denominación de origen que consigue transmitir de forma muy certera la frialdad y la tristeza, que caracteriza a una ciudad como Oslo y en general, a un cine como es el escandinavo.

A partir de aquí, la primera parte de la cinta utiliza la figura de un atípico asesino en serie como excusa para indagar en las relaciones paterno filiales, el miedo a la perdida de los seres queridos y en el sacrificio que estamos dispuestos a hacer por estos, como bien ilustra la dramática historia del padre y su zombificada hija. Hasta aquí bien. Luego la cosa, ya comienza a desvariar. Unos primerizos flirteos con el cine de venganza, donde el padre de la víctima se obsesiona con encontrar al culpable de las desgracias de su hija (cosa tan lícita como lógica), desencadenan en la auténtica locura en la que termina por convertirse el filme. SPOILER: Y lo hace mostrándonos una extraña conspiración llevada a cabo por una compañía petrolífera que por lo que se ve, encontró un extraño organismo excavando en el mar y ahora, quieren extenderlo entre la población a base de ir taladrándole el cráneo a la gente e inyectándole la substancia. Dicha compañía esta integrada por un montón de asesinos con taladro vestidos con mono naranja y mascarilla y guiados por un tipo viejo trajeado que se encarga de suministrar la susodicha substancia. FIN SPOILER. Demencial trama que por supuesto, no se justifica en ningún momento con el menor halo de cordura y que como no podía ser de otra forma, descubrirá nuestro vengativo padre, quien será acechado por el ejercito de taladradores en una dantesca (cómica me atrevería a decir) persecución en la sede de dicha compañía, aunque el filme se reserva una última vuelta de tuerca hacia lo absurdo, para su tramo final, detalle que por otro lado, me voy a reservar para no chafarles la sorpresa a todos aquellos osados que se atrevan a visionar la película.

Han justificado la pérdida de noventa y cinco minutos de mi vida: El planteamiento inicial de la historia, su gran conductividad sensorial y su tremenda banda sonora.

Me habría arriesgado con el gordo barbudo de haber sabido de: Su ritmo en Slow Motion, la ridícula historia que se escondía detrás de su prometedor inicio, la incoherencia generalizada del guión, su descafeinado apartado visual y su tardío y ya innecesario giro final.

sábado, 15 de octubre de 2011

Crítica: Les Contes de la Nuit

Una de las maravillas de esta 44 edición y una de las mejores películas a competición viene desde Francia, de la mano de Michel Ocelot, el genio de la animación no convencional, heredero de Lotte Reiniger y creador de algunos de los films de animación más relevantes del cine europeo de los últimos años (“Azur y Asmar”, “Kirikú y la bruja”). Sitges’11 ha tenido el placer de presentar su última obra de arte cinematográfico, “Les contes de la nuit”.

Dos jóvenes, un chico y una chica, y un anciano, técnico que ha pasado toda la vida proyectando películas, se encuentran cada noche en un pequeño cine para inventar historias maravillosas donde todo es posible. Las aventuras inventadas van desde África hasta Asia y de la época medieval hasta la actualidad.

La historia se divide en seis episodios o cuentos en los que los dos jóvenes representan versiones “teatrales” de historias mágicas: “El hombre lobo”, “El pequeño Juan y la Bella Desconocida”, “El niño Tantán”, “El elegido de la ciudad de oro”, “El niño que no mentía nunca” y “La joven cierva y el hijo del arquitecto”. En todos estos cuentos el chico es el encargado de llevar el peso de la historia y siempre sale una bestia. El tono de la narración es lento y pausado, lo que requiere paciencia.

La animación se compone de sombras chinas magistralmente recortadas, con los fondos de cada fotograma (barrocos, arabescos, imaginativos…) proyectados en 3D, donde predominan los colores intensos.

“Les contes de la nuit” deslumbra fantasía y funciona como anexo al anterior trabajo de su director, “Princes et Princesses” que tenía historias mucho más mágicas. En palabras de su director, presente en las proyecciones programadas en Sitges, “con esta obra lo único que pretendo es daros placer visual”.

Para los que busquéis volver a la fantasía más pura, dejaros maravillar con “Les contes de la nuit”, otra de las obras inolvidables de Sitges 2011.