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sábado, 24 de mayo de 2014

Crítica: La Última Casa a la Izquierda

Más de treinta años después de que Wes Craven aterrorizara a los espectadores con su “La última casa a la izquierda” (1972), cinta dotada de imágenes de una violencia brutal, adelantándose a “La matanza de Texas” de Tobe Hooper, llegó el remake que si bien mantiene ciertos elementos del film original, como por ejemplo el salvajismo de sus escenas de violación y asesinato, se desvía de sus resultados añadiendo algunas gotas de moralismo familiar, bañado de un estilismo visual que poco o nada tiene que ver con el cine de terror que lo inspiró. No es el primer remake que se hace de un film de Craven, tres años antes (la película que reseño es del año 2009) el cineasta francés Alexander Aja hizo su versión de “Las colinas tienen ojos”, una de las mejores producciones recientes del género. 

El griego Dennis Iliadis (“Hardcore”) realiza un remake inferior a la cinta original que carece de personalidad alguna. Rebajado y adornado, la versión de 2009 logra crear suspense y repulsión por las violaciones y humillaciones a los que son sometidos sus protagonistas, pero sin la tensión ni la crudeza de la obra de Craven. El producto parece superficial, demasiado preocupado por la escenificación de los momentos de impacto. Iliadis tiene obsesión por cargar las escenas de violencia. Esto lo comprobamos, por ejemplo, al final de la película en la muerte de uno de los asaltantes en el microondas. En fin, thriller de venganza demasiado reaccionario. 

El film se basa en un relato tradicional escocés del siglo XIII que fue llevado al cine primero por Ingmar Bergman con “El manantial de la doncella”, de 1960, y después por Wes Craven con la primera “La última casa a la izquierda”. 

Con guión original de Wes Craven como plantilla, el director de esta nueva versión pidió a los guionistas Adam Alleca y Carl Ellsworth que actualizaran la historia. Ellsworth ya había trabajado con Craven en “Vuelo nocturno” (2005) y se alegró de tener la oportunidad de colaborar en el remake de la primera obra del director. 

SPOILERS El film narra la historia de Emma (Monica Potter), John (Tony Goldwyn) y su hija Mari Collingwood (genial Sara Paxton). Éstos se van de vacaciones a lo que parece ser un lugar ideal. Es una casa al final de una carretera, situada, por cierto, a la izquierda, rodeada de un bosque y un lago. Un sitio casi paradisíaco perfecto para Mari, una nadadora experta, el orgullo de la familia. En su estancia la joven visita a su amiga Paige (Martha MacIsaac) en el pueblo más cercano, quien la convence para comprar un poco de marihuana de manos de Justin (Spencer Treat Clark), a quien no conocen muy bien, pero que parece un buen chico con esa cara de tonto que tiene. Y las muchachas no se equivocan: es un buen chico (tampoco un ángel porque hay que recordar que vende droga), a diferencia de su padre Krug (Garret Dillahunt) y sus dos compinches, Francis (Aaron Paul), con una cara de psicópata que se la pisa, y Sadie (Riki Lindhome), con pinta de bisexual indecente. Cuando los tres llegan a la habitación del motel donde están Justin, Mari y Emma, su inmediata reacción no es dejarlas marchar, sino secuestrarlas, llevárselas al medio del bosque y, tras un accidente, violarlas y matarlas. 

Ya que carecen de transporte, Francis, Sadie, Krug y Justin, éste a regañadientes, caminan a la casa más cercana. Y ésta no es otra que aquella que está a la izquierda y donde residen los padres de Mari. Emma y John reciben a los intrusos casi con los brazos abiertos, sin saber en un principio que son los causantes de las heridas y la violación de su hija, quien sobrevive y consigue alcanzar su casa. Pero al final terminan por descubrirlo todo y se toman la justicia por su mano FIN SPOILERS

LA SECUENCIA: La cruda violación de las chicas.

LO MEJOR: La violación. Cruda, muy cruda.

LO PEOR: La venganza está sobrecargada de violencia menos realista y más cinematográfica que la de su primer acto.


viernes, 28 de marzo de 2014

Crítica: Jeepers Creepers

El hombre del saco toma nueva forma en “Jeepers Creepers” (2001), un cuento de terror violento, tenebroso y macabro, rendido a los encantos de lo sobrenatural, que se recrea en las normas del género. El film del director y guionista Victor Salva va desde los tétricos relatos sobre “Los mitos de Cthulhu” de Lovecraft, Henry Kuttner o Clark Ashton Smith, hasta la crudeza visual de “La matanza de Texas” (Tobe Hooper, 1974). 

jueves, 13 de marzo de 2014

Crítica: Cheap Thrills

Uno de los grandes beneficios de un festival como el de Sitges es poder ver películas que tal vez no vuelvas a ver, porque no salgan en los cines de tu país ni en formato doméstico. Tal vez “Cheap Thrills” (2013) sea uno de esos films que recordaré con cariño o tal vez haya suerte y lo veamos en las salas de cine de España muy pronto o muy tarde. Esperemos que la compren y la distribuyan porque realmente ha sido una de las grandes sorpresas de Sitges 2013. 

Opera prima del guionista E.L. Katz, “Cheap Thrills” nos adentra en la pesadilla que vive Craig (Pat Healy), un padre de familia en paro en plena crisis económica, con muchas facturas que pagar y un inminente desahucio de su apartamento Su esposa tampoco tiene trabajo y hay un niño que alimentar por lo que la situación es bastante triste y cercana. En un esfuerzo por ahogar sus penas, Craig se dirige a un bar para encontrarse con su viejo amigo de secundaria Vince (Ethan Embry), al que no ha visto en mucho tiempo y que también lo está pasando mal en la vida. 

Después de ponerse al día de sus cosas y de recordar los viejos tiempos, unos desconocidos, Colin (David Koechner) y Violet (Sara Paxton), les proponen un trato: les darán cierta cantidad de dinero si van cumpliendo una serie de acciones, a cada cual más extraña y violenta. Colin quiere celebrar el cumpleaños de Violet divirtiéndose a costa de los dos infelices. Al principio son pequeños desafíos (un sorbo rápido de tequila aquí, conseguir una chica del bar para que luego te abofetee allí), por el que obtienen algo de dinero en efectivo. Pero las cosas irán subiendo de nivel rápidamente. Colin y Violet llevan la fiesta a su casa y antes de darse cuenta los dos amigos están dentro de un juego que terminará en delirio. 

Craig no dejará escapar la oportunidad de resolver todos sus problemas financieros en una sola noche. La pregunta que el espectador se formula a lo largo del film es: ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar por dinero? 

Los guionistas Trent Haaga y David Chirchirillo han dotado a la película de un sentido tan lleno de matices que vale cada céntimo pagado por la entrada. Es entretenida, divertida y desagradable. Nunca deja de dar lecciones en cualquier tipo de tema de conversación política o sociológica. No da explicaciones de más ni se permite torpezas. Nos pone en una situación realmente interesante: ¿Qué precio tienes? Si te dieran 50 euros o dólares por tomarte un trago de tequila de golpe ¿Lo harías? Y si fueran 500.000 por cortarte un dedo. Si estuvieras en una situación difícil económicamente hablando ¿Harías ciertas cosas por obtener a cambio una suma de dinero? No respondáis sin pensar. 

Es como ver uno de esos programas de televisión donde uno recibe dinero y otros se deleitan en la vergüenza y el sufrimiento de los demás. “Cheap Thrills” es un viaje a la reflexión de dos amigos que están dispuestos a poner todo por su parte, incluso enfrentarse entre sí, con el fin de obtener dinero de dos jugadores que se ofrecen a pagar tanto por humillar como por diversión. Y justo cuando crees que lo has visto todo, “Cheap Thrills” aumenta las expectativas una y otra vez, creando una tensión palpable que hierve a fuego lento. 

El público del Auditori comenzó con aplausos y risas, pero a medida que avanzaba la historia todo quedaba en un frío silencio. Estábamos viendo nuestras propias miserias. Cuando aplaudíamos algunas pruebas, como cagarse en la casa de los vecinos, nos poníamos inconscientemente del lado de Colin y Violet, que se divertían a costa de unos desgraciados. Sin embargo, a medida que veíamos la dolorosa situación en la que se ponen Craig y Vince, nos veíamos reflejados en ellos. Más aún con la crisis económica que estamos sufriendo. La película no es una comedia, de eso uno está seguro cuando llega a su impactante resolución final. 

La columna vertebral de todo el film son las actuaciones del reparto, especialmente Koechner y Paxton, los supuestos villanos que en realidad no lo son porque solo son dos tipos que ponen retos y pagan al contado. Paxton está muy bien encarnando a una esposa trofeo aburrida de la vida. Quien haya seguido la carrera de esta joven actriz se sorprenderá. 

Koechner, por su lado, esta magistral y disfrutamos cada momento de humor brillante que protagoniza. Ambos actores están excelentes mostrando poco a poco las intenciones de sus personajes. 

Healy y Embry, por su parte, tienen una química instantánea entre sí, por lo que su profunda y leal amistad es bastante convincente. Ambos protagonizan algunos retos realmente repugnantes y sangrientos sin desentonar. Todo está ahí por una razón y si bien es asqueroso y violento también está planteado muy bien tanto a nivel de crítica social como a nivel de comedia negra. Las situaciones y el dinero da de qué hablar en cuanto a dónde uno desea trazar la línea para hacer dinero rápido, y más en la situación económica de crisis que padecemos en donde el sistema de clases que separa a los ricos (el matrimonio de Colin y Violeta) de los pobres (Craig y Vince) es cada vez más amplio. 

“Cheap Thrills” es todo lo que se puede esperar de un buen thriller satírico y más. También es un notable debut como director de Katz, quien ofrece al espectador una historia constantemente sorprendente, impactante y visceral con momentos inesperados de violencia. En definitiva, una película a recomendar, aplaudir y premiar.


jueves, 6 de marzo de 2014

Crítica: Afflicted

La ópera prima de Derek Lee y Clif Prowse, “Afflicted” (2013), está protagonizada por... Derek Lee y Clif Prowse. Por supuesto, los protagonistas principales son dos amigos llamados Derek y Clif. Hay muchas maneras de economizar en una película, pero ésta me parece muy original. El guión, escrito como no podía ser de otra manera por Derek y Clif, narra una escapada de los dos amigos, un viaje a lo carpe diem por Europa. Su primera parada: Barcelona-Spain. El público del cine Retiro de Sitges aplaude con fuerza.

En su viaje está Clif filmando toda la aventura imitando el género found footage (metraje encontrado). Así pues, la imagen se nos presenta con el formato típico de este género con garabatos en pantalla, plano subjetivo o cámara en mano en constante movimiento y recursos por el estilo. Pero como bien digo es una imitación. En esta edición de Sitges 2013 se han presentado muchas propuestas de found footage y casi todas ellas imitaban el estilo con el fin de que el film aparentara realismo y a la vez fuera más cinematográfico y comercial.

El viaje se complica en su paso por Francia, cuando Derek se ve afectado por una extraña enfermedad después de un encuentro con una parisina sexy. Dada su estructura neo-epistolar, la película es una extensión lógica de la historia de vampiros original, “Drácula de Bram Stoker”, con Internet (e-mail, redes sociales y el blog de viaje de los amigos) como la nueva forma de escritura de cartas. A través de este medio asistiremos a todo un espectáculo: la metamorfosis de Derek en un ser monstruoso sediento de sangre humana. De ahí, la naturaleza de los acontecimientos: una mujer cuya belleza atrae a los hombres como la sangre a las pirañas; una mujer extranjera, europea, venida del viejo continente donde tiene origen el ser en que se está convirtiendo Derek.

Para dar piernas a la premisa, los directores introducen la preocupación de familiares, concretamente del hermano de Derek, quienes siguen las andanzas de los amigos por el blog de viaje que sirve como un documental de aficionados para que el espectador pueda seguir atento a la situación anormal que está pasando.

Lee y Prowse realizan un trabajo de terror a fuego lento, dando mucho tiempo al espectador para que se acomode en el mundo personal de “Afflicted”. La transformación de Derek en sanguijuela se maneja con paciencia y moderación. Somos testigos de los efectos secundarios de la nueva condición de Derek en pequeñas dosis. Al principio, la situación se pone muy tensa, con Derek que no come en absoluto y no consigue conciliar el sueño durante días. Pero una vez que se recupera, se encuentra que tiene algunos beneficios siendo una amenaza para sí mismo y para los que le rodean.

Entonces es cuando vemos el gran trabajo de FX del film, por el que ha sido premiado en el Festival de Cine de Sitges. Planos increíbles de Derek subiendo por edificios, corriendo por callejuelas y realizando saltos mortales. Todo ello lo vemos a través de la cámara de Clif y de la que lleva Derek pegada al pecho con un chaleco. Es como estar en un videojuego. Esta sensación sería aún más impactante si viéramos la película en 3D. Es una montaña rusa de la que uno no quiere bajarse. Lo que han hecho estos amigos de la infancia es alucinante.

También hay muchos momentos de humor. Al principio vemos fotos y videos reales de los amigos en su etapa estudiantil haciendo chiquilladas y pelis amateurs, que se nos presentan como parte de la historia de los personajes del film. Después de que Derek comience a adquirir sus “poderes”, Clif filma algunas pruebas de hasta donde es capaz su amigo. Primero pone a prueba su fuerza y luego su velocidad.

Con toda sinceridad “Afflicted” no consigue crear ningún temor real. Hay momentos de cierta tensión en el piso de los amigos y cuando Derek intenta alimentarse, pero su punto fuerte son los efectos especiales y la química de los protagonistas.

LO MEJOR: Las imágenes en el formato del género de metraje encontrado están muy logradas. Merecido premio a los mejores efectos especiales en Sitges 2013.


domingo, 2 de marzo de 2014

Crítica: Dagon: La Secta del Mar

Entre los cineastas que se han atrevido a adaptar una obra de Howard Phillips Lovecraft sobresale Stuart Gordon, aquel director que nos aterrorizó y amenizó a partes iguales con “Re-Animator” (1985), precisamente una astuta traslación a la gran pantalla de uno de los relatos más truculentos del escritor titulado “Herbert West: reanimador”. 

“Dagon: La secta del mar” (2001) es un eficaz relato de terror inspirado en el tenebroso mundo literario de Lovecraft, en concreto en un relato corto de apenas cinco capítulos titulado “La sombra sobre Innsmouth”: la historia de un pueblo costero de Nueva Inglaterra (aunque, para justificar el acento hispano de sus personajes, Gordon traslada la acción a las costas gallegas, cambiando el nombre de la aldea por Imboca) habitado por una raza de hombres anfibios, gobernados por un culto que adora a Dagon, el Señor de las profundidades, una criatura lovecraftiana con todas las de la ley, perteneciente a la ancestral raza de los Profundos. 

Su sólida construcción narrativa saca el máximo partido visual a una historia bastante esquemática. El relato tiene fuerza, ritmo y, sobre todo, atmósfera (la omnipresencia del agua en lugares anegados, inundados, por culpa de la persistente llovizna o de abundantes goteras). 

Gordon no olvida su condición de tosco profeta del gore y nos obsequia con algún que otro instante de crudeza, como la secuencia en que el rebaño de Dagon, liderados por el sacerdote sacrílego (Ferran Laoz), desolla al vagabundo borracho Ezequiel (interpretado por Paco Rabal en uno de sus últimos papeles antes de dejarnos). Al igual que en las historias de Lovecraft, el horror se muestra en toda su desnuda brutalidad como expresión física de la angustia anímica que atenaza al protagonista. 

En “Dagon: La secta del mar”, Paul y su encantadora novia Barbara están celebrando el éxito de su nueva empresa con su socio Howard y con Vicki, su glamourosa esposa. Los cuatro están disfrutando de unas vacaciones en el barco de Howard, en la costa de Galicia. Inesperadamente, el barco choca contra un arrecife, quedando Vicki atrapada entre los restos. Mientras Howard se queda con ella, Paul y Barbara van al pueblo más cercano en busca de ayuda. Llegan a un decrépito pueblo de pescadores llamado Imboca, que parece estar desierto, pero alguien los observa. Por fin, aparecen unas gentes extrañas que les ofrecen ayuda. Cuando Paul regresa al barco descubre con sorpresa que Howard y Vicki han desaparecido. Mientras tanto, Barbara es secuestrada en el hotel del pueblo. Al regresar, Paul es perseguido por los extraños habitantes del pueblo. Huyendo para salvar su vida, Paul descubre el oscuro secreto de Imboca: todos adoran a Dagon, un monstruoso dios del mar, ante el cual sacrifican a forasteros; los hombres, despellejados vivos, y las mujeres, ofrecidas como novias para satisfacer a la cruel criatura. 

Stuart consigue con el film, producido por Fantastic Factory, sortear con ironía algunos de los tópicos del género, dándole así más consistencia al mismo. Por ejemplo, la escena en que Paul (Ezra Godden) es asediado por los pueblerinos seguidores de Dagon en la habitación de un ruinoso hotel es resuelta por el protagonista destornillando otro pestillo para colocarlo en la puerta principal en lugar de atrancar la puerta con cualquier objeto pesado como sucede en decenas de películas similares. De este modo, Gordon y su guionista, Dennis Paoli, insuflan una dosis de suspense extra a la situación. 

“Dagon: La secta del mar” es una película empapada de ese espíritu de simpática serie B que cultiva Gordon, donde la atmósfera, el humor esquinado y el gore son sus señas de identidad. Bien acompañado el cineasta norteamericano de su equipo técnico y artístico, merece reconocimiento la labor de Llorenç Miquel (dirección artística), Carlos Suárez (fotografía), Carles Cases (música), Macarena Gómez (actriz) y Paco Rabal (actor). 

LO MEJOR: Para adictos al cine de terror de los 80. La ambientación y los efectos de maquillaje. 

LO PEOR: Los efectos especiales y el clímax final.


sábado, 22 de febrero de 2014

Crítica: Vinieron De Dentro De...

El espectáculo comienza con la presentación, mediante diapositivas y una voz en off, de las Torres Starline, un lugar paradisíaco de hormigón situado en una pequeña isla, a donde se dirige una pareja de recién casados. El único guardia del edificio les aclara que aunque lleva una pistola, allí nunca pasa nada. Las caras sonrientes, las voces relajadas y el ambiente pacífico de esta línea de acción se rompen al alternarse con otra brusca y violenta en la que un hombre viejo está atacando a una muchacha vestida de colegiala, en una de las habitaciones del mismo complejo. Mientras que el principal encargado de las Torres (interpretado por Ronald Mlodzik, el protagonista de las dos películas anteriores de Cronenberg) muestra las instalaciones al matrimonio, el agresor ha conseguido reducir a la chica, a la que abre con un bisturí para expulsar un tipo de ácido en su interior, justo antes de cortarse el cuello. 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Crítica: Almost Human

El debut en el largometraje del cineasta Joe Begos, titulado “Almost Human” (2013), hace acto de presencia en Sitges 2013 en la llamada Maratón + Monster, junto a “Big Ass Spider” y “The Station”. Presenta su película el director Joe Begos. 

Después de que Seth (Graham Skipper) pierda a su mejor amigo, Mark Fisher (Josh Ethier), en extrañas circunstancias (un brillante haz de luz se lo llevó), a lo que él atribuye a una abducción extraterrestre, no ha vuelto a ser el mismo, afectando a su trabajo y a su vida personal. Seth no pierde la esperanza de volver a ver con vida a su amigo Mark más temprano que tarde. 

Un día unos cazadores encuentran desnudo en el bosque a un hombre (a lo “Terminator”); es Mark, pero no es él. Algo le ha sucedido, se ha vuelto salvaje, oscuro, casi humano. Seth intenta contactar con Jen (Vanessa Leigh), la mujer de Mark, con la quien ha perdido la relación desde el incidente. Mark irá en busca de Jen, acabando con todo aquel que se le cruce por el camino. Extraños y macabros asesinatos se suceden en la ciudad y Seth cree que es su viejo amigo... con algo diabólico en su interior. 

Cuando compré la entrada (a pesar de tener acreditación de prensa) y llegué a la sala, me esperaba una película slasher al estilo de los años 80 (su cartel tiene la culpa) envuelta con un buen toque de ciencia ficción de temática extraterrestre. Lo que recibí fue un pequeño y tenue slasher film que se desvía de las características populares que nosotros, los fans de las películas de terror slasher, amamos. El hecho es que uno no sabe si Begos quiere ser original, no tiene suficiente presupuesto para ciertas escenas típicas slasher o es que simplemente su guión es torpe. 

Siendo su primera película, Joe Begos sabe llevar la cámara, donde ponerla y que planos ofrecernos para llamar nuestra atención. Como guionista, Begos ya no es tan bueno y parece no captar el lenguaje general de una película de terror, aún imitando ciertos aspectos de la criatura de “La Cosa (El enigma de otro mundo)” de John Carpenter. No hay nada especialmente sorprendente en la historia, divertido, profundo o incluso intrigante. La película funciona a nivel de homenaje de una loca década, la de los ochenta. Prueba de ello es, como decía, su cartel y su sangre fácil. 

Los personajes no están provistos de nada realmente atractivo, ni siquiera Mark (esa mezcla de Terminator y Jason), el protagonista de la carnicería, lo que no tiene ningún sentido, y así es prácticamente imposible conectar con casi nada de la película, salvo en un nivel puramente visceral. 

La película trata sobre una pareja del chico gordo, Mark, y la mujer hermosa arquetípica, Jen y, la tercera rueda, el amigo del hombre, Seth. Dos años más tarde de la desaparición de Mark, supuestamente secuestrado por extraterrestres, Seth sigue destrozado pero Jen ha establecido de nuevo su vida. Mark reaparece pero no en las mismas condiciones. Tal vez los extraterrestres lo utilizaron para experimentos y a quien vemos no es más que su versión maligna. Entonces Mark comienza una serie de macabros asesinatos en busca de Jen. El “sentido arácnido” de Mark es muy agudo. 

La película empieza intrigante, tiene una duración relativamente buena (80 minutos aproximadamente) y el ritmo de la interesante trama es correcto para que le demos la bienvenida. Es bastante obvio que el director Joe Begos es un gran fan del tipo de película de terror slasher de los años 80, como la saga Viernes 13. La película cuenta con muchas muertes sangrientas, que se llevan a cabo de muy diferentes maneras. 

También diría yo que “Almost Human” bebe de las primeras películas de Cronenberg y del cine de ciencia ficción de la década de los 50 y 60, concretamente de cintas como “La invasión de los ladrones de cuerpos” (1956). “Almost Human” no es le mejor de los homenajes pero si uno sincero. Es la película perfecta para ver el próximo Halloween y una digna cinta para ver en la Maratón + Monster de Sitges 2013. 

LO MEJOR: Todo su halo ochentero, desde su trama, pasando por su cartel, hasta sus vísceras. “Almost Human” es como una película de VHS perdida en una cesta de todo a 1 euro en un videoclub antiguo que cierra a causa de la piratería. 

LO PEOR: Sus efectos de maquillaje no son muy convincentes, aunque más vale efectos prácticos de mierda que una película cargada de efectos especiales.


jueves, 6 de febrero de 2014

Crítica: Los Inocentes

28 de diciembre, día de los inocentes. Un grupo de amigos se dispone a ir a esquiar, pero deciden volver a Barcelona al ver que no hay nieve. De camino a la ciudad, se pierden y paran en una gasolinera. Allí hacen bromas entre ellos delante de un policía y de la encargada de la gasolinera. Uno de los chicos menciona el albergue abandonado 12 Colinas. Tienen intención de visitarlo y los adultos les advierten de que no duerman allí porque el sitio está maldecido, pero los jóvenes desoyen el consejo e incluso se muestran entusiasmados con la idea. Después de cargar la furgoneta de botellas de alcohol, se preparan para hacer la fiesta de sus vidas. 

Todo empieza con risas, bailes, magreos, bromas, música y alcohol. Poco a poco las bromitas de mal gusto y el buen rollo se convierte en algo más serio. Tarde o temprano, a todos los jóvenes les llegará su hora. 

15 años atrás, un joven murió en el albergue 12 Colinas a causa de las inocentadas de un grupo de chicos. Fue justamente el 28 de diciembre. Todo el que entre en ese edificio en esta fecha estará expuesto a un juego macabro. 

“Los inocentes” (2013) es una tesis de carrera de un grupo de estudiantes de la ESCAC, una de las escuelas de cine más prestigiosas del mundo. Carlos Alonso, Dídac Cervera, Marta Diaz, Laura García, Eugeni Guillem, Ander Iriarte, Gerard Martí, Marc Martínez, Rubén Montero, Arnau Pons, Marc Pujolar y Miguel Sánchez son los nuevos talentos emergentes de la escuela. Su autoría compartida es todo un reto porque cada uno firma un trozo del film, pero lo hacen con una visión conjunta, lo que ya de por sí es un éxito, visto el resultado. Este impecable slasher bien puede verse como la obra de un sólo director. 

El equipo admite abiertamente la clara influencia de su obra con la mítica “Viernes 13”. De hecho, de principio a fin “Los inocentes” se impregna de la ambientación, el tono narrativo, la trama y las escenas sangrientas del film de los ochenta. Pese a su nula originalidad, esta nueva película española de terror es merecedora de nuestra atención. 

Además de rendir homenaje a los slasher films de los 80, “Los inocentes” nos introducen en el siglo XXI con los móviles. Un tramo del film está rodado a través de este dispositivo electrónico a lo found footage. 

A su favor tiene ciertas escenas que se nos clavan como un cuchillo en la retina. Por ejemplo, uno de los protas, un gafapastas graciosillo, se dispone a ver si puede solucionar el apagón que les pilla desprevenidos al grupo en mitad del baile, al son de la música de un iphone. El chaval tiene una linterna a mano. La enciende y vemos su camiseta del personaje de Marvel la Antorcha Humana. Tras merodear por los pasillos, alguien le tira gasolina encima y a continuación le ocurre algo terrible. 

La ejecución de los jóvenes es brillante y siempre se soluciona con un tono gracioso, porque el film al fin y al cabo va de las inocentadas de mal gusto: son graciosas para unos (para quien las hace y para el público), pero no para quien las sufre (las víctimas). 

El suspense de la cinta está bien estudiado y la historia nos regala momentos inquietantes como la presencia misteriosa y amenazante de adultos que se detienen en el camino para ayudar a los jóvenes. Quien les gasta las mortales inocentadas se las arregla para confundir a los jóvenes, como en la escena en la que dos jóvenes suben al coche de un cazador y encuentran en los asientos traseros una mochila sospechosa. El chico coge de la misma una pistola y apunta al cazador. ¿Es el asesino o alguien ha puesto la mochila allí? En un momento de distracción el cazador coge su escopeta y apunta al chico. Como ve que no baja el arma apunta a su compañero. Entonces el joven se dispone a bajar el arma pero la empuñadura tiene pegamento por lo que no la puede soltar. La tensión te clava en el asiento. 

A parte de su falta de originalidad consciente, falta pulir algunas líneas del diálogo, hay errores de racord y en algunas partes del film el sonido no tiene la calidad esperada. En cuanto a las actuaciones del reparto, los adultos muestran su profesionalidad (especialmente la encargada de la gasolinera), mientras que los jóvenes ofrecen una representación de sus personajes algo amateur. 

“Los inocentes” tuvo su primera proyección el pasado sábado 12 de octubre a las 19:15 horas en el Auditori, minutos antes de que dieran el pistoletazo de salida de la Zombie Walk en el centro de Sitges. Por ello me pasé a verla el lunes 14 de octubre a las 14:00 horas en el cine Retiro.

El 90% de los espectadores de la sala eran estudiantes de la ESCAC, miembros del equipo del film y familiares. Ángel Sala, director del Festival, presentó la película junto a los jóvenes directores, quienes pidieron a los estudiantes de su escuela que “no dejéis de luchar nunca por el cine”. 

El film competía en la Sección Panorama Fantàstic, pero el galardón al mejor largometraje de la sección se lo llevó “The Colony”, de Jeff Renfroe. Sin embargo, todos ellos han sido de los cineastas que más se han divertido con la experiencia y quienes más han interactuado con el público y la prensa este Sitges 2013.


sábado, 1 de febrero de 2014

Entrevista: Pablo Larcuen


Esta edición, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges ha abierto las puertas a las producciones cinematográficas realizadas con dispositivos móviles con Phonetastic, festival de cortometrajes rodados con dispositivos móviles como smartphone y tablets, y “Hooked Up” (2013), de Pablo Larcuen, primera película rodada íntegramente mediante un iPhone. 

Por ello, NIDO DE CUERVOS no ha querido perderse la oportunidad de entrevistar al joven director catalán Pablo Larcuen, quien presentaba junto al reparto “Hooked Up” en la Sección Oficial Fantàstic Sitges 46. 

Larcuen ya había ganado el premio al mejor cortometraje en Sitges 2012, con “Elefante”, por lo que la expectación ante su nuevo proyecto cinematográfico es importante. Nos reunimos, un colega valenciano de otro blog y yo, con el prometedor cineasta en los jardines del Hotel Melia Sitges. Larcuen es un barcelonés de 26 años (de El Masnou, nos aclara) de apariencia modesta y de trato cercano. 

“Hooked Up” se anuncia como la primera película realizada con un iPhone. ¿Una decisión por cuestiones de presupuesto o para experimentar con los nuevos formatos? 

Decidí realizar un largometraje partiendo de un presupuesto reducido y utilizar el iPhone estaba muy bien porque no se había utilizado y suponía un reto a nivel profesional. No podíamos alquilar ningún tipo de cámara profesional y las gratuitas no me parecían lo suficientemente profesional para hacer una película. 

Fue en esta búsqueda cuando un día que me iba a dormir me fijé en los videos que grabo con mis amigos con el móvil y entonces se me ocurrió que sería interesante hacer una película con un iPhone porque es una buena opción. No solo porque todos tenemos un móvil en el bolsillo sino que además era una forma de mostrar una nueva narrativa que todavía no se había explicado. Tener un elemento así como el iPhone en una película de terror de bajo presupuesto y actores desconocidos era una buena opción en nuestro caso para publicitarnos. 

Sabíamos que rodábamos con un formato que apenas se ha utilizado y que podíamos sacarle el mejor partido. Probamos mucho y conseguimos plasmar lo que queríamos. 

¿Cuanto ha costado el rodaje? 

El rodaje costó 14.200 euros y el dinero salió de unos ahorros que tenía mi padre y que le tengo que devolver en breve cuando recupere la inversión. Iremos llevando la película a otros festivales para irla vendiendo. No hay prisa de momento, la primera vez que la hemos presentado en público ha sido en Sitges.

Aunque tener a Jaume Collet-Serra como uno de los productores te abre muchas puertas, habrá que ir llevando la película a otros festivales para venderla. Nos juntamos con su productora, Ombra Films, hace poco y como productores nos ayudarán en este aspecto. 

¿La consideras cine low cost? 

Por supuesto, partiendo de los 14.200 euros iniciales, del hecho de que el equipo técnico y artístico, los actores, participaron de gratis en el proyecto, de que la hicimos con los efectos especiales más baratos posibles y que la casa donde rodamos gran parte de las escenas del film era la de mis abuelos de Navarra se podría decir que “Hooked Up” es cine low cost. 

¿Cómo lograste que Jaume Collet-Serra se interesara por su película? 

A Jaume Collet-Serra le admiro mucho, es un joven del Maresme como yo y que ha logrado hacerse camino, con películas que han sido número 1 en Estados Unidos. Contacté con él y me respondió Joan Solà, que es su socio, de Ombra Films, una productora que está ayudando a jóvenes cineastas. Y en cuanto supimos que la habían seleccionado para proyectarla en Sitges, nos ayudaron aportando el dinero necesario para la postproducción.





Crítica: Hooked Up

En el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges todo está estudiado al milímetro con el fin de promocionar las películas de su programación y a sus colaboradores. Por eso esta 46ª edición se ha celebrado Phonetastic Sitges Mobile Film Festival, una nueva iniciativa donde se presentaban cortometrajes realizados con dispositivos móviles, como smartphones y tabletas, al mismo tiempo que se estrenaba a competición “Hooked Up” (2013), de Pablo Larcuén, la primera película realizada con móvil iPhone.

viernes, 24 de enero de 2014

Crítica: Enemy

El guionista Javier Gullón (“El rey de la montaña”) ha presentado en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges 2013 la película más personal de Denis Villeneuve, "Enemy", una versión muy libre de una de las obras cumbres del Premio Nobel de Literatura portugués José Saramago, "El hombre duplicado".

martes, 14 de enero de 2014

Crítica: Real

“Real” (cuyo título original es “Riaru: Kanzen naru kubinagaryû no hi” como buena película japonesa) es un psicodrama con apariencia de ciencia ficción de Kiyoshi Kurosawa, quien escribe el guión adaptando la novela de Rokurô Inui, “Un día perfecto para un plesiosaurio”. Un film que los visitantes de SITGES 2013 pueden disfrutar dentro de la Sección Oficial Fantàstic Especial del Festival. 

jueves, 2 de enero de 2014

Crítica: Escape From Tomorrow

La polémica “Escape from Tomorrow” (2013), de Randy Moore, ha ganado el Premio Noves Visions Experimenta en la 46ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges. Polémica porque ha sido rodada sin permiso en Disney World y no precisamente para documentar las entrañas de la “familia” del entretenimiento.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Crítica: Machete

“Machete” debutó en la gran pantalla en medio de ese experimento cinematográfico titulado Grindhouse, del que formaron parte los films “Planet Terror”, de Robert Rodriguez, y “Death Proof , de Quentin Tarantino. Se trataba de un tráiler de una película inexistente que el mismo Rodriguez había planeado dirigir allá por 1994, cuando rodó “Desperado” y vío en uno de sus actores, Danny Trejo, el actor ideal para ella. Su popularidad fue tal que el realizador y el actor se animaron a crear un largometraje inspirado en el mismo.