El silencio de los corderos, con Anthony Hopkins, Jodie Foster, Scott Glenn, Diane Baker y Anthony Heald fue dirigida por Jonathan Demme, con un guion de Ted Tally en 1991.
De manera deliberada, la película abre en el día de San Valentín como una broma enfermiza que no hace más que pronosticar lo que la cinta en sí misma es, un thriller de un asesino en serie enfermo.












