NELLIE VANCE NOS HABLA SOBRE EL MITO DEL VAMPIRO A TRAVES DE LA SIEMPRE PARTICULAR ÓPTICA DE ABEL FERRARA
Pocos destinos me parecen más terroríficos que la maldición de vivir eternamente. La perspectiva de tener que observar el devenir de la humanidad como un narrador omnisciente, observando la repetición continua de la historia y sus crueldades, probablemente sea una de los mayores maleficios a los que la conciencia humana pueda imaginar enfrentarse. Pero la muerte también puede funcionar como una especie de salvoconducto de la conciencia (“Qué más da, si todos vamos a morir igual”) y la religión ha jugado un papel capital en su concepción de la muerte y su significado, lo que ha ayudado a estructurar la moralidad occidental.
















