viernes, 9 de mayo de 2014

Artículo: Scream: Una Franquicia Fallida

Por mala suerte o por buena, la verdad que nunca me lo he planteado, hice mis primeros intentos de ver cine de género de terror cuando empezaba a efervescer mi pubertad; corría 1998 y el jovencito Romasanta tenía 15 añitos por lo que su contacto con esa llamada “edad de plata” del slasher la recibió con unos grandes brazos abiertos. Ese año fue el estreno de la secuela de “Scream” y este joven apuesto se lanzó a ver cine de terror, ya que la primera parte aún no había salido en VHS y quería arriesgarse a visionar un género que le era bastante ajeno. Por eso realizo este artículo, desde la parte más recóndita de mi corazón, con ilusión y mucho respeto. 

Si analizamos de forma escueta lo que significa el SLASHER como debe ser, sus orígenes pueden remontarse a “Psicosis” (Pshyco, 1960; A.Hitchcock) o la muy interesante “El fotógrafo del pánico” ( Peeping Tom, 1960; M.Powell), cuya importancia recae en la creación del asesino en serie, un ser con desdoblamiento de personalidad o un demente -sin ir más lejos-, desprovisto de emociones ni remordimientos -es importante tener muy cerca la historia negra americana, de la que emana un siempre recordado Ed Gein- capaz de matar a todo aquel que se encuentre a su paso. Pero no fue hasta los años 70, cuando este tipo de cine tomó conciencia de subgénero -ya que aquí empezó su masiva explotación comercial- y muestras de ello están filmes tan célebres como: “La matanza de Texas” (The Texas Chainsaw Massacre, 1974; T.Hooper“,”Black Christmas” (1974; B.Clark) y “La noche de Halloween” (Halloween, 1978; J.Carpenter), aunque todas ellas no podrían haber surgido sin una influencia tan importante como fue el GIALLO italiano, que durante los años 60 y sobre todo los 70 obtuvo una gran popularidad en toda Europa, consagrando a uno de sus mejores directores, Mario Bava, con obras tan destacables como: “La máscara del demonio” (La maschera del demonio, 1960); “La mujer que sabia demasiado” (La ragazza che sapeva troppo, 1962) o “Seis mujeres para el asesino” (Sei donne per l'assassino, 1964),una obra de gran envergadura que influenció a uno de sus alumnos más aventajados que fue, Dario Argento. Aunque también debería ser mencionada “La Residencia” de Narciso Ibáñez Serrador, que consiguió ser un atípico filme español, que tras un revestimiento formal impecable y de cierto regusto británico, se escondía un asesino en serie que mataba una por una a sus alumnas -muy al gusto italiano- con una truculencia y sexualidad muy hispánicas, que ayudaron a que tal producto se comercializara como “The House that Screamed” en USA, por lo que también otra pequeña fuente a tener en cuenta. 

A grandes rasgos el celuloide en Estados Unidos, comenzó a crear unas películas sobre asesinos en serie que marcaron un antes y un después en el arte cinematográfico. Tobe Hooper supo asustar a medio planeta con una historia negra, desgarrada y nauseabunda, que se prestaba a crear una sensación sin necesidad de mostrar demasiado, el gore se dosificaba de forma óptima y el villano no pertenecía a la vieja escuela de la Universal o la Hammer; en este caso el monstruo era de carne y hueso, un demente que podía existir y se escondía en los confines de la América profunda para llevar a cabo sus perturbadores crímenes. Por otro lado, Bob Clark y John Carpenter llevan el monstruo a la urbe, creando una paranoia colectiva y un efectivo suspense por parte de Clark en su negra visión de la Navidad -que no volvería a ser tan socarrona hasta “Noche de paz, noche de muerte” (Silent night, deadly night, 1984; Ch.E.Sellier.Jr) o la fabulosa “Gremlins” (Gremlins, 1984; J.Dante)- y algo parecido sucede cuando John Carpenter cambia las polaridades de la fiesta de Halloween, cambiando la idea de festejo por el de matanza y camuflando al monstruo como si fuera un mero personaje más que disfruta de esa celebración. “La noche de Halloween” cambió ciertos aspectos de la puesta en escena, el plano subjetivo del asesino se explotó de tal manera que fue un cliché del cine de terror y lo más importante fue la concepción del asesino; ya no eran los elementos que lo caracterizaban (máscara, cuchillo de cocina y mono) sino que además concebía un monstruo que significaba el mal en estado puro, por lo que a partir de Michael Myers muchos de los asesinos en serie parecían seres sobrenaturales, incapaces de sentir dolor, amor u odio. 

Por eso no es de extrañar que en los años siguientes, obras tan acertadas como “Viernes 13” (Friday 13th,1980; S.Cunningham) o la archiconocida “Pesadilla en Elm Street” (A Nightmare on Elm Street, 1984; W.Craven) crearon dos iconos más del cine de terror : el asesino con careta de hockey, Jason Voorhees y el extraño asesino con cara quemada que ataca a través de los sueños, Freddy Krueger. Realmente si podemos destacar alguna de las dos, me parece bastante justificada la obra de Craven, que supo desviarse de el sobreexplotado slasher por ofrecer una obra original y fresca, que además añadía un toque de humor poco aprovechado por el slasher, creando una obra notable en su planteamiento, bien interpretada ,con unos acertadísimos efectos especiales y una esplendorosa interpretación por parte de Robert Englund como Freddy. Aparte se podrían citar otras obras que siguieron esta estela durante los 80 como : “Noche de graduación” (Prom Night, 1980; P.Lynch), “La casa de los horrores” (The Funhouse, 1981; T.Hooper) película que merecería un apartado a parte, ya que me parece una destacable obra de su director, “The Slumber Party Massacre” (1982; A.H.Jones), “Campamento de verano” ( Sleepaway Camp, 1983; R.Hiltzik), “Muñeco diabólico” (Child's play, 1988;T.Holland) y “Clownhouse” (1989; V.Salva). 

Por consiguiente, sin tener en cuenta la suma de secuelas que se produjeron, al igual que las numerosas películas de serie B y Z que pudieron tomar todas las premisas de estas películas, el slasher entró en una decadencia que no volvió a retomarse hasta mediados de los años 90. Y ese en esa década, en la que un director como Wes Craven se encontró en una difícil encrucijada, ya que después de obras tan interesantes como: “La última casa a la izquierda” (The Last House on the Left, 1972), “Las colinas tienen ojos” (The Hill Have Eyes, 1977) y “Pesadilla en Elm Street” (A Nightmare on Elm Street, 1984); su llegada a los 90 fue un duro varapalo con obras tan mediocres como “Un vampiro suelto en Brooklyn” (Vampire in Brooklyn, 1995), por lo que era necesario un cambio radical en su filmografía, con un producto interesante que le devolviera el prestigio perdido después de un prometedor arranque en los 70. Por consiguiente, la película que le hizo recuperar un cierto estatus fue el principio de una franquicia llamada “SCREAM.VIGILA QUIEN LLAMA” (Scream, 1996). 

Esta primera película de la saga, supone una bocanada de aire fresco a un cine de terror anquilosado y agotado, todo estaba demasiado explotado como para volver a recuperar viejas glorias -véase Michael Myers, Freddy Krueger o Jason Voorhees- por lo que se necesitaba a un nuevo monstruo que pudiera situarse en el gran escaparate de los asesinos en serie. La mitología se renovó con un asesino encapuchado que llevaba una careta -algunas fuentes aseguran que se basaron en “El grito” de Munch, aunque yo tiendo a pensar que el disfraz lo encontraron, lo versionaron y dieron la explicación intelectual para darse más importancia- y machete en mano, dispuesto a matar a todo el mundo. Pero “Scream” no sólo añadió un nuevo villano dentro del slasher, sino que consiguió enriquecerlo de una forma, que otras películas imitaron sin el mismo éxito y gracia que su iniciadora; partiendo de que la virtud del film radica más en el estupendo guión de Kevin Williamson, la puesta en escena de Wes Craven siempre fue un tanto impersonal aunque efectiva, por lo que la conjunción de director y guionista consiguió una combinación que lució bastante bien en el resultado final del film. 

Pensada como comedia, “Scream” iba a llamarse “Scary Movie” pero después se desestimó y se optó por la primera opción -quien pensaría que unos años más tarde, la parodia de ésta se llamaría tal y como la iban a llamar-, y supuso un cambio por la acertada astucia de su guionista que creó un juego metalingüístico entre película y espectador y/o fan del cine de terror; por lo que los personajes eran capaces de hablar de cine de terror , como devoradores de este tipo de películas y sabedores de las múltiples reglas que debían seguir para sobrevivir en este tipo de films. De esta manera, “Scream” parte como un juego que necesita la participación pasiva del espectador para que le reconozca las erratas -hay un momento en el que se dice: “No hables como en una película de Wes Carpenter” (!¡)”- y las gracias, ya que sin él se pierde la magia del cine y su potencial. Sin ir más lejos, el arranque de “Scream” me parece totalmente ejemplar, Wes Craven sabe como manejar la cámara y la tensión, mientras que Williamson traza un guión con diálogos deliciosos y llenos de referencias que agradan al espectador -nada es casual-; por ejemplo, el inicio de la película se basa en “Cuando llama un extraño” (When a stranger calls, 1979; F.Walton) cuya primera víctima es llamada por un hombre que se equivoca varias veces de número, por lo que se entabla una pequeña conversación en la que se habla de cine de terror – algo que no era de extrañar- y en la que uno de los mejores momentos es cuando los dos expresan, cuales son sus mejores películas de terror favoritas: para ella “La noche de Halloween” mientras que para él es “Pesadilla en Elm Street”, dejándose bien claro que la primera película de Elm Street era la mejor -con lo que el guionista no es casual y alaga al propio director del film-; más allá de esto, el inicio de la película marca unas reglas bien claras: el dominio del teléfono, como elemento quebrantador de intimidad y paz, el constante juego de cine dentro del cine, el humor burlón sobre el género y los trazos de tensión aderezados con tintas sangrientas para dar más creatividad a las escenas de terror. 

El primer asesinato -protagonizado por una Drew Barrymore muy entonada-, demuestra un notable dominio del tempo y la tensión,junto al juego de preguntas de cine que hace el asesino para crispar a la víctima y finalizar con su muerte. A partir de este primer acto, se presenta la lamentable historia de Sydney Prescott, cuyo asesinato de su madre fue un hecho que conmocionó a la población de Woodsboro -será ese, y simplemente el pasado sobre su madre el leitmotiv de toda la saga- y ahora vuelve a ser aterrada por un asesino que juega a las películas de terror. 

En mi opinión creo que en este primer capítulo, son de gran interés los diálogos que se suceden a lo largo de la película, trufadas de erratas y referencias que debemos estar atentos a detectarlas. Instantes en los que Sydney es asediada por teléfono y se habla del cine de terror, se crítica la falta de credibilidad de éste por la mala actuación de las actrices, que simplemente tienen un buen par de pechos y suben las escaleras hacia el piso de arriba antes de salir por la puerta principal. A pesar de la mala crítica que formaliza Sydney, en el momento en la que es asediada por GHOSTFACE, Sydney a puesto el pestillo a la puerta y debe subir por las escaleras como en cualquier película de terror que ella misma había criticado. 

En este caso, el elenco de actores es bastante aceptable, cabe destacar la actuación de Neve Campbell que lleva consigo una interpretación bastante sólida, siguiendo la estela de las grandes “scream queens” del cine de terror, aunque sí que es cierto, que en las siguientes entregas sus tics interpretativos se hacen bastantes repetitivos, abusando de la misma cara una vez tras otra, aunque cabe destacar la solvencia de ella y la fortaleza que desprende. Los demás actores desde Courtney Cox, Skeet Ulrich, David Arquette, Rose McGowan y Matthe Lillard son bastante competentes y saben en que tipo de películas están;por otro lado cabe destacar a Marco Beltrami por su interesante score, que poco a poco irá mejorando con las siguientes secuelas, culminando en la guinda que ha supuesto la banda sonora de “Scream 4” como lo mejor de la saga. 

Otras muestras de buen suspense ocurren cuando Gale Weathers entra en la fiesta que celebran unos jóvenes para ver cine de terror -en este caso se visualiza “La noche de Halloween”-, ella deja estratégicamente una pequeña cámara y puede observar todo lo que ocurre en una furgoneta que está aparcada muy cerca de la casa. Aquí se ofrece una situación interesante, ya que el acompañante de Gale muere a manos de Ghostface ya que por culpa del desfase de imagen, éste visualiza que el asesino quiere matar a Randy, pero no es así, en el momento de ir a salvaguardarlo es agredido por el asesino ya que éste ha salido de la casa y le degüella el cuello. 

Y uno de los broches más importantes es su final; “Scream” demuestra su valía en su desenlace, ya que es allí donde radica su potencial y deja claras muchas ideas que se irán repitiendo a lo largo de la saga. Después de ver como Jason o Michael Myers podían estar en varios lugares a la vez, como si pudieran volar o desplazarse de forma increíble; en este caso, el nuevo villano, Ghostface, es de carne y huesos, puede caerse, le pueden golpear y siente dolor, pero lo más importante es que no es un único asesino sino que son dos. Al menos en este sentido, la película es más verosímil y puede entenderse dos asesinatos a la vez en sitio diferentes, al igual que el estupendo manejo del duplicado de números de móvil para engañar a la policía- creo que sin duda alguna, el uso del móvil es muy importante en estos films, es este artilugio el que avecina la desgracia y la muerte-. Por consiguiente, los únicos supervivientes (Gale, Dewey, Sydney y Randy) intentan salvarse de unos asesinos que desvelan sus identidades : el novio de Sydney y su mejor amigo; los motivos claros de tales atrocidades, fue los escarceos que tenía la madre de Sid con el padre de su novio, por lo que decidió asesinarla y hacer lo mismo con ella y sus amigos, aunque esta vez tomando como referencia el cine de terror, creo que en este sentido es entrañable el diálogo: 

Sid: La verdad que estáis locos, habéis visto demasiadas películas de terror!!! 

Billy: No culpes al cine de ésto Sid! El cine no crea los asesinos, sino que los hace más creativos.

La verdad que me parece una frase genial, que determina mucho de las cuestiones que ha levantado el cine de terror en estas décadas y ofrece una opinión sabia sobre el tema. Por consiguiente, el film cosechó un gran éxito de taquilla por lo que se preparó una segunda parte; “Scream2” en este sentido sigue pautas ya establecidas en el primer film: reflexionar sobre el cine y que todo el mundo sea consciente que los personajes saben que están en una película de terror, el metalenguaje es más rico y las escenas son más complicadas. En este aspecto, “Scream2” se presenta más compleja y mejor desarrollada que su antecesora, los personajes están más bien construidos y saben cual es la historia que les persigue -el pasado siempre les vigila- y las escenas de tensión son mucho más sólidas. El prólogo del film deja de ser espectacular, al llevar más allá la idea del cine dentro del cine, cuando unos estudiantes van a ver el estreno de la película “Puñalada” (la primera película se refleja en la segunda, cuyo único sabedor de ésto es el espectador) cuyo detalle de estreno, es un disfraz de Ghostface; tal detalle motiva a un público febril y orgiástico a disfrazarse como el asesino, concibiendo el cine como el antiguo teatro griego o un circo romano, cuyo clímax máximo -la tan querida catarsis- se desborda cuando la estudiante es asesinada a puñaladas por el asesino, sin que el público se percate, ya que están tan metidos en la película, es tal el éxtasis que no pueden ver más allá que una chica que sube a la pantalla miedo moribunda, entendiendo que ese momento pertenece al espectáculo y la promoción del film -una reflexión interesante sobre el poder de atracción de la imagen y la fina línea que existe entre realidad y ficción-. 

Como se va diciendo en el film: siguiendo las segundas partes, las escenas de suspense y terror son más rebuscadas; y esto se consigue en escenas tan bien conseguidas como la que tiene lugar en un coche de policía, momento en la que Ghostface degolla a unos de los agentes y el otro es golpeado, y sacado fuera del coche. Por consiguiente, el asesino conduce el coche, llevando consigo de pasajeros a Sidney y una amiga y llevándose por delante al otro agente que queda vivo, cuya conducción acaba estrellándose sobre una obra llena de tubos metálicos que matan al policía y dejan inconsciente al asesino. Craven crea tensión al elaborar la única vía de escape, por la ventanilla de Ghostface, ya que es la única puerta que no está atrancada y deben pasar por el cuerpo del asesino y poder salvar su vida. La escena funciona por el buen hacer del director -después de tantos años en el terror, es de juzgado de guardia que sepa hacer funcionar tales escenas- y la dilatación de la acción ayuda al crescendo emocional de la misma. 

Y sin lugar a dudas, la tensión vuelve a cobrar vida en una de las escenas más bien construidas de la saga, en la que Dewey y Sidney son asediados por el asesino en una sala de proyección del campus. A pesar del ataque sorpresa en la misma sala, Gale sale ilesa y se escapa hasta un pequeño estudio de grabación, resguardándose por casualidad en la zona insonorizada, por lo que ella puede observar al asesino e intenta esconderse por el entramado de paredes insonorizadas. Pres y depredador juegan de forma astuta al ato y al ratón, finalizando con el apuñalamiento de Dewey que es visualizado por Gale mientras esta grita -el cristal retiene su sonido- y ve como el cuerpo de su amado cae rendido. Posiblemente el momento más impactante, es el momento en que Ghostface intenta romper el cristal blindado y abrir la puerta para acceder a la habitación y matar a Gale -atentos al uso de la música por parte de Beltrami, puro suspense-. En este sentido, “Scream2” presenta una evolución más visceral- que no gore-, por la búsqueda de la crítica a las segundas partes, la visión irónica de las mismas y la rectificación de hacer un producto atractivo, y de una calidad bastante parecida a su primera entrega. 

Pero algo cambia cuando abordamos su tercera parte, una película en la que no participa su guionista creador- Williamson- y se contrata a Ehren Kruger – The Ring, La llave del mal- que intenta conciliar de la mejor de las maneras el estilo de Williamson, pero fallido por su falta de gracia e ironía. En este sentido, la mejor baza de la película es trasladar toda la acción a los estudios de producción de los Sunrise Studios, en los que se produce la tercera parte de “Puñalada”, de vuelta con la reiterada autoreferencia y la complicidad entre los films de la saga, cuya tercera entrega mira demasiado a la primera sin cesar y sin dejar de plagiar demasiadas escenas. En ese sentido, lo más destacable es situar todos los personajes de la saga dentro de un plató donde se reconstruye la población de Woodsboro, cuya fusión literal de realidad y ficción es totalmente impactante, sobre todo para Sidney que vuelve a su pasado y debe revivir partes de su pasado que parecían alejadas -sobre todo el tema de su madre, que siempre pulula por toda la saga-; todo ello ocurre cuando la protagonista se introduce en todo el plató de “Puñalada 3” y observa como el cine ha absorbido toda su vida al detalle, llegando a ofrecer el asesinato de su madre junto a un ataque de Ghostface en medio del decorado que no tiene precio, gracias a sus falsas puertas, al cartón piedra que crea la industria del cine y al plagio de cine dentro del cine que tanto le gusta a la saga; a pesar de todo, la fórmula muestra su desgaste y falta de ilusión -la verdad que un tercer intento perfecto era difícil de superar-, dejando un mal sabor de boca después de dos talentosas obras anteriores. 

Y finalmente, llega un cuarto capítulo un tanto inesperado y desesperado por volver a las mismas reglas, e intentar recuperar la fama de Wes Craven entre los “maestros del suspense”, ya que sus obras anteriores como “La maldición” (Cursed, 2005) o la fallida “Almas condenadas” (My soul to take, 2010) resultaron ser todo un fiasco con el permiso de “Vuelo nocturno” (Red Eye, 2005) que al menos le reportó beneficios de taquilla. Por consiguiente, se decidió recuperar la vieja saga y redefinirla, y así conseguir una versión 2.0 con nuevos personajes más lo que habían sobrevivido en la anterior saga, para crear otra nueva trilogía (!¡) y así atraer a nuevas generaciones; la propuesta venía con buenas intenciones, y rescatar a Williamson para que urdiera un nuevo guión era buena idea y un buen presagio de que la saga podía recuperarse -Scream 3 fue una obra bastante mala y decepcionante-, y en parte “Scream 4” es una gozada y sorpresa a la vez. En este caso, la historia recupera a la viejas estrellas de las saga y las contextualiza en Woodsboro, pero cambiado a los nuevos tiempos – de Scream 3 a Scream 4 han pasado 10 años- y a las nuevas tecnologías -los iphone, cámara digitales y demás corren por sus anchas-. Como siempre se nota la mano de Williamson a la hora de ironizar sobre el cine de género, y creo que el prólogo de SCREAM 4 es una delicia total, tan demencial como irónica, tan destructiva como realista sobre el cine de género y su masiva explotación -en cuyo saco se debe sumar Scream 4, que no deja de ser un reboot/remake de las demás películas- , en un ingeniosos entrelazado de intros de la saga “Puñalada”y con el asesinato de las chicas que visionan “Puñalada 7” -recordando mucho a escenas que habían ocurrido en el primer film de la saga-. 

Pero la verdad que a pesar de no notarse tanto el refrito de ideas, si que hay un cierto déjà vu en todo su metraje, ya que la historia juega demasiado a la autoreferencia y autocomplacencia, aunque el humor más socarrón y la idea de que la película no se toma en serio, ayuda a que el metraje sea ágil y distraído. Momentos tan cruciales como el acecho a diversas chicas -una de ellas vecina y que se ven desde las ventanas de sus casas- por parte del asesino, diciendo que se encuentra en el armario de su habitación sin matizar en que habitación y sorprendernos en un siguiente plano, que desde la ventana de las chicas podemos ver a su vecina siendo golpeada y apuñalada de forma bestial -si algo se nota en este film es la violencia, visceralidad y gore que antes no era retratado con tanto verismo- hasta destriparla entera. Cierto es que el asesino vuelve con más fuerza, las escenas son sugestivas e originales aunque en ciertos momentos el humor no ayuda y destroza ciertos momentos muy bien conseguidos; por otro lado, hay que destacar los jóvenes que se adentran en la saga como : Hayden Panettiere, Emma Roberts y Rory Culkin que demuestran ser todo un descubrimiento, con unos personajes que no caen en el estúpido de turno ni en el adolescente con pocas luces, eso sí, los antiguos actores se vuelven mofas de sí mismos, sobre todo Courtney Cox -véase su cara hierática por culpa del botox- , David Arquette cada vez más tontaina y Neve Campbell dejada llevar por sus tics aunque de los tres es la que menos desentona. 

Sin dudar alguna, uno de los momentos más intensos y descerebrados es cuando el asesino tiene atado en una silla a Charlie en el patio, mientras que lo contempla una aterrada Kirby al teléfono respondiendo todo un sinfín de preguntas sobre cine de terror: desde las armas que usan los asesinos del imaginario de terror hasta qué filme fue el que revolucionó el cine de terror -una pregunta estupenda que saca de quicio a Kirby y empieza a decir todo tipo de films conocidos del género para acertar-, siendo asesinado por Charlie que es uno de los cómplices en los asesinatos -siguiendo la pauta del doble asesino de la saga- y calcando el ideario del primer film -creo que en Scream 4 hay un reflejo completo de Scream en ella- propiciando un desgaste bastante grande, ya que ciertas ideas cansan por su repetición; esto también ocurre cuando se desvela el segundo asesino -Jill, la prima de Sid- que sigue queriendo vengarse de Sid, ya sea por su fama, por su victimismo y el oportunismo que sacó de todo ello. Jill, crea toda una parafernalia psicopática, para conseguir ser la víctima y la protagonista de una vida que también había deseado; por lo que matará a su compinche, Charlie -algo que sucede en el final de Scream2- y consigue apuñalar a la protagonista de la saga, siendo un mero parásito mimético que calca al milímetro la desgracia de su antecesora -en este sentido parece que los intentos de crear una saga nueva y antigua dialoguen a través de estos dos personajes-, creando una coartada casi perfecta que es descubierta en el hospital al ser ingresada y es allí, donde se acontece un clímax visceral entre la Sid real y a la imitación luchan para sobrevivir,destacando esta frase: “Olvidaste la regla principal del remake. Nunca jodas el original”, un broche perfecto para un film que no quiere tomarse en serio, que sabe explotar una perspectiva violenta que nunca se dejo desatar en las otras anteriores -que se agradece la verdad- pero le falta ser más redonda, el peso de la trilogía anterior le quita originalidad -aunque hubiera sido un digno final en vez de Scream 3- y sus fans ya no son este target teen que habían visto las iniciales propuestas, por lo que Sream 4 se queda un tanto añeja y descompensada, ya que los toques sangrientos -y cierto aderezo gore- no son lo suficiente para atraer al público más joven que ha visto miles de propuestas más potentes que ésta. 

Pero sin lugar a dudas, Scream 4 merece un aplauso por recuperar unos aspectos que siguen siendo marca de la casa y que ningún slasher ha sabido mantener en sus respectivas continuaciones -podrían salvarse ciertos productos de la saga de Elm Street-, al igual que intentar renovarse -aunque de forma fallida- sobre los nuevos gustos adolescentes y del cine de terror. Creo que la saga se merecía este final, aunque se oyen voces sobre una serie en la MTV (!¡), algo innecesario que irá diluyendo el buen sabor de boca que tuvieron las dos primeras películas, y que quedan en ese imaginario teenager que como yo disfrutaron del cine de terror -muy soft- que les introdujo en un mundo totalmente hipnotizante y espeluznante. Scream marcó un momento del slasher de los 90 y por ello había que destacar unas virtudes que otros slashers no han sabido aprovechar, aunque siempre deberemos tener en cuenta que su forma de asustar nada tiene que ver con el buen terror de los años 70 u 80, los tiempos han cambiado pero “La matanza de Texas” me sigue impactando la retina como el primer día, mientras que al ver “Scream” recuerdo una adolescencia y un primer contacto con un género que era ajeno a mis gustos, esbozando una sonrisa de complicidad y disfrutando de una forma de hacer cine que ahora mismo hecho de menos.


24 comentarios:

Max Cady dijo...

Un artículo estupendo Romasanta. Muy de acuerdo contigo en líneas generales (y no tan generales). Scream, fue un título estupendo e interesantísimo que funcionaba perfectamente como slasher y como parodia del género, gracias a un guion brillante de Williamson (con mil y una referencia al género), una realización estupenda del señor Craven (hacía años que no tenía tan buen pulso el creador de Pesadilla en Elm Street) y un elenco de actores que estaban muy bien en sus respectivos papeles. Por desgracia, debido al enorme éxito cosechado, tanto de público como de crítica, se quiso estirar tanto del chicle que llegaron a romperlo. Las sucesivas partes iban siendo cada vez peores, ya que era una redundancia cada vez más pasada de rosca que perdía las virtudes y bondades de la original y la gracia de la misma. Culminando con una horrenda tercera parte que provocó mi nulo interés por la cuarta entrega (la cual no he visto).

Un conjunto como mencionas irregular, que arrancaba maravillosamente y consiguió revitalizar un género que estaba bastante falto de un título relevante allá por mediados de los 90.

Saludos!!!!!!!!!!!!!!

Missterror dijo...

Para mi "Scream" nunca supuso el soplo de aire fresco que se convirtió en vendaval para la mayoría de aficionados al terror.
Desde la primera parte, entendí "Scream" como un intento desesperado de dar un giro al terror del momento, eso lo alabo y lo aplaudo, pero en mi caso, no funcionó para nada. La autoparodia dentro del mundo del terror no me gusta, los chistes facilones no me gustan, odio profundamente a "Ghostface" y su histrionismo...todo en "Scream" se alejaba taaaanto de mi ideal de Slasher, que yo hubiera preferido que "Scream" se hubiera quedado en una anécdota y no en el inicio de todo ese cine de adolescentes ridículos, asediados por un o unos asesinos cansinos, que crearon legión y hartazgo durante un buen puñado de años.

Entiendo la importancia de la saga "Scream" para la historia del cine de terror, de verdad que la entiendo, pero para mi, su calidad, como muchas otras sagas, que me gustan mucho más ( "Viernes 13", por ejemplo, donde la calidad queda muy en entredicho) estaba bastantes peldaños por debajo de lo requerido, ya que "Scream" debería ser sinónimo de tensión, y para mi esto fue nulo, desde luego, esto es una opinión personal, pero en serio, a mi ninguna de las Scream, (y las he visto todas), ha conseguido mantenerme en tensión jamás, lo único que me han provocado cada una de esas películas, han sido una ganas irrefrenables de ver a TODOS sus protagonistas morir agonicamente, sin importarme quien les matara. No, no me gusta "Scream", y efectivamente, cada nueva entrega era peor que la anterior, hasta llegar a una abominable cuarta parte, que espero que entierre esa máscara horrible de una vez por todas.

Lo de la serie de MTV que mencionas, pues no me extraña en absoluto, ya que "Scream" es MTV total.

Saludos

Romasanta Macias dijo...

MAX CADY me alegro mucho que te gustara mi artículo y que coincidamos tanto y tanto!! Mucha agracias a por todo!!;)

Romasanta Macias dijo...

Misterror que le puedo decir?? Lamento tanto bochorno y que no le guste nada SCREAM, ya sabemos que sobre gustos!! Y bueno entiendo que haya gente que odie estas pelos..pero yo siempre tendré un cariño especial a estas películas, aunque no se pueden comparar a mejores obras pero me gustan más que filmes que van de mejores obras de terror como EXPEDIENTE WARREN,jajajaj! Abrazosss

Missterror dijo...

Romasanta- No te preocupes, que para mi no supone bochorno alguno, sólo expreso mi opinión, aún a riesgo de nadar a contracorriente.
Yo también entiendo que haya mucha gente a la que les guste "Scream", y lo respeto, como dices, son gustos, y a mi, que en el 98, sólo tenía 5 años más que tú, y que todavía era un poco cabra loca, no me gustó, como debería haberme gustado, pero porque en el cine, para mi, la comedia es un expediente X y el cine de Craven en este aspecto, no ha terminado de cuajarme en según qué cosas jocosas.
Yo no comparo "Scream" con otras películas, simplemente,como saga digo que , a mi modo de ver, no tiene la calidad que se le pregona, porque falló en la tensión que a mi no me provocó.

Mencionas a "Expediente Warren" (no sé si realmente va de mejor película de terror, porque eso, al final lo definimos los espectadores...) y con todo lo típica que es esa película, y teniendo en cuenta que abraza al cine sobrenatural (que no es mi preferido), y no al slasher (que sí lo es), me parece mucho mejor elaborada la de Wan que la de Craven. En fin, que gustos son gustos, y eso es todo.

Abrazos!!!

El Rector dijo...

Coincido bastante con todo lo aquí expuesto sobre esta irregular y sobrevalorada saga, tanto lo dicho en el completísimo artículo del sr.Romasanta como en los comentarios posteriores.

No hay duda de que Scream significó el reactivamiento de un subgénero, el del slasher, muerto y enterrado por aquel entonces y que sin ella, sin el oportunismo de un personaje como Craven posiblemente a día de hoy, seguiría criando malvas. Tampoco hay duda de que la primera entrega, conectes más o conectes menos con el royo autoparódico hacia el género, es un más que interesante título a tener en cuenta dentro de la irregular filmografía del amigo Wes (por supuesto, no era necesaria ninguna secuela porque sencillamente ni franquicia, ni personaje, daban para mucho más).

Lástima que el resurgir del subgénero viniera acompañado de una cantidad obscena de títulos para teenagers, que sin ninguna duda, desvirtuaron (al tiempo que abrieron las puertas a un tipo de público que hasta ese momento, vivía ajeno al terror) y mucho el espíritu del cine que muchos habíamos mamado hasta entonces.

No contaría Scream entre mis películas de terror favoritas, ni mucho menos, pero de alguna forma, el bueno de Craven volvió a darle con tan controvertido título, un nuevo impulso al género al que tanto había contribuido a engrandecer en el pasado.

Solo esperar que NO se hagan más secuelas ni de esta, ni de ninguna otra cinta similar, por favor, que ya hemos tenido suficiente.

Saludos.

Romasanta Macias dijo...

Siempre genial Sr.Rector! Aunque esta vez ya sabía que no era de su gusto ni de Missterror esta saga!!

Muchos abrazos

May Dove dijo...

Pues a mi Scream me apasiona. Tenía catorce años cuando la estrenaron en el cine y fui a verla con muchas ganas. La secuencia inicial con Drew Barrymore me dejó seca, porque en su momento me pareció muy brutal, en el sentido más puro de la palabra, bruto de violento.
He seguido viendo las siguientes entregas porque igual que Romasanta le guardo un cariño particular. Siempre me han parecido un giro al cine de terror que se veía en ese momento, quizá si que de adolescentes cargados de hormonas que son perseguidos por un asesino. A mi me venía bien, desde luego.
Hace poco tuve el placer de volver a verla y me pareció que se mantenía muy bien; 16 años han pasado y me siguió pareciendo espectacular.
La 2 es un poco peor que la 1, la 3 que la 2 y así sucesivamente, pero el universo Prescott siempre me ha cautivado.

Gran artículo, Romasanta!

Romasanta Macias dijo...

May Dove muchas gracias por tu comentario!!! Abrazosss

Anónimo dijo...

buenas...
la verdad que me gusta la saga y me gusta el humor que desprende(normalmente no me gusta el género slasher),lo cierto es que sobraba la cuarta parte......si no fuera por el comienzo de esta cuarta ,fantástica ,se ríe de todo .

Romasanta Macias dijo...

Muchas gracias anónimo por el comentario

Damien Thorn dijo...

ESPECTACULAR tu artículo, Romasanta!
Yo he de reconocer que tengo debilidad por Craven, al que le perdono hasta aquello de Souls que era un poco mierder...
Los altibajos de la saga son tremendos, y por mucho que me guste he de darte la razón en casi todo.
Aún así, de cuando en cuando, me programo una noche Woodsboro y me las trago más feliz que una perdiz.
Es lo que tiene el rollo continuidad, que a veces, más que el contenido, acabo valorando que forme parte de algo grande, más o menos, y poder degustar el conjunto.
Magnífico tu análisis, de quitarse el sombrero, macho!
Un saludo!

Romasanta Macias dijo...

Muchas gracias Damien!! Un abrazo!!!

manuela villegas dijo...

perfecto todo lo que escribiste, mucha razon

Romasanta Macias dijo...

muchas gracias Manuel!! nos encanta que nos sigas, un abrazos muy fuerte

Moonwalker dijo...

Me encanta esta saga de terror en donde los personajes cobran especial importancia y puedes seguir una evolución de una secuela a otra. Creo que las franquicias de terror a menudo cometen el error de ignorar esto en sucesivas entregas. Coincido en que la tercera parte fue la más floja, sin embargo creo que la cuarta película estuvo acertada y fue injustamente tratada en la taquilla americana. Sin duda alguna Sidney Prescott es la nueva reina del grito de nuestro tiempo.

Romasanta Macias dijo...

Gran pérdida Mr.Craven, amenos quedan sus películas y con este artículo creo que queda como bonito homenaje.

Jesús Haro dijo...

Veo con asombro "perras" que no tienen análisis de la increíble y fabulosa "Scream Queens". Un serial realmente bueno, ya. Esta en latino online. Apresuren.

Jesús Haro dijo...

No, en serio. Miren "Scream Queens" (2015) y hagan una crítica. Es una de las mejores comedias de terror que he podido ver. Del creador de American Horror Story, la serie, que ha sido nominada a los Globos de Oro, está protagonizada por Emma Roberts y Jamie Lee Curtis.

Actualmente van por su segunda temporada pero en España no ha sido doblada. Se puede ver en latino por internet. Hay series peores que han llegado a nuestro mercado, pero "Scream Queens" todavía no y es una pena porque tiene todos los ingredientes para triunfar en nuestro país. Simplemente no se entiende.

El Rector dijo...

Jesús, afortunadamente para los que gusten de "Scream Queens", esta puede verse con perfectos subtítulos al castellano desde hace mucho tiempo. Yo desde luego no me cuento entre ellos y fui incapaz de aguantar semejante tontería sin gracia más allá de la mitad de la primera temporada. Ni la presencia de la Curtis consiguió retenerme ante tanto gag estirado estúpido.

Casi que preferiría revisionar toda la saga "Scream" (con el consiguiente efecto nocivo en mi salud mental), que intentarlo de nuevo con una chorrada como "Scream Queen".

Hay series peores que han llegado a España, sin duda, pero hay tantas infinitamente mejores que no, que desde luego esta no debería de ser una prioridad.

Saludos.

P.D: A estas alturas de la película, creo que puedes tutearnos ;)

Jesús Haro dijo...

No me sorprende que no Te guste. Las comedias de terror americanas suelen ser bastante tontas. "Scary Movie", "Buffy", etc. No se salva ninguna. Pero hay está la gracia. Demasiado tontas para ser terroríficas y demasiado sangrientas para ser una comedia al uso.

Dale otra oportunidad. Las pijas del campus con sus manías e insultos ("perras"), un asesino simpático (el diablo rojo) y unos adultos extraños como la decana interpretada por Jamie Lee Curtis. "Scream Queens" tiene mucha gracia ;). En latino se ve realmente bueno. Es mucho más chistoso.

Si me puedes recomendar una comedia de terror mejor en este momento Te escucho. Saludos.





Javier HERNANDEZ dijo...

Recuerdo que tenia 7 años cuando mi prima me pidió ir con ella al cine , ella mayor iba con su novio , entramos a ver Scream 2 , y la secuencia inicial en el cine,hizo que traumara, cada vez que entro a un baño en el cine siempre me fijo cuantas personas hay jaja, buen recuerdo, la 1 y 2 muy buenas tanto por el guión y las tomas.

El Rector dijo...

Jesús, hombre, humor negro made in Whedon aparte, no me atrevería de tachar a "Buffy" de comedia... nada más lejos de la realidad.

Yo ya tuve suficiente, de verdad. Con la de series que tengo pendientes, no pienso perder más el tiempo con esta... ya, en un acto de estupidez imperdonable, tuve la "geanial" idea de intentarlo también con la serie de "Scream" y bueno... duró menos que "Scream Queens", ni te digo más.

¿Una serie que mezcle comedia y terror? Pues sí, puedo recomendarte una: "Ash vs Evil Dead". La primera temporada es muy divertida. La segunda, absolutamente SUBLIME.

Saludos.

Missterror dijo...

Jesús, ya veo que "Scream Queens" te ha conquistado y que se te ha pegado incluso su forma de hablar.Yo había leído cosas sobre lo entretenida y divertida que era e insistí en casa para poder verla. De verdad, en dos capítulos me agotó y no encontré la gracia ni la diversión por ninguna parte. Me podía ese mundo, me podía...Yo voy a ser algo dura, pero no encontré absolutamente nada que pudiera salvar en esos dos episodios. Aun así, vi otros dos capítulos más y mi paciencia ya se agotó. Es peor que tener que ver "Scream V" tres veces seguidas, ya que se ha mencionado por ahí arriba también (la serie "Scream"" tela marinera también)

Haz caso al Rector, "Ash vs Evil Dead" es LA serie en la que la diversión cobra sentido, especialmente la segunda temporada, que es demencial. Y te lo dice alguien que no es fan de "Evil Dead", precisamente.

Saludos

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