martes, 3 de julio de 2012

Crítica: Perros de Paja

Todas las veces en las que me he decidido a hablar sobre un remake, he intentado centrarme en él de forma exclusiva dejando de lado comparaciones con la obra original. Para el caso que nos ocupa, no voy a hacer esto, pues pienso que el auténtico interés de esta revisión de “Perros de Paja” (“Straw Dogs, 2011), reside precisamente en algunas diferencias significativas con respecto al clásico de Sam Peckinpah. De la misma manera, aviso que, a diferencia de lo que suele poder encontrarse en mis escritos, esta vez no puedo garantizar la NO presencia de los fatídicos SPOILERS, así que si alguien no ha visto ninguna de las dos películas, igual debería replantearse la lectura de esta crítica (a no ser, por supuesto, que dicho lector/a, sienta una necesidad biológica, romántica incluso, de conocer en este mismo instante, mis impresiones sobre el tema y no pueda resistir la idea de pasar por alto semejante oportunidad, lo cual, es perfectamente entendible).

Después de esta pequeña advertencia y posterior brabuconada de absoluto trasfondo cómico (por si a alguien, le han quedado dudas), señalizar también cuan sabios son nuestros progenitores, cuanta razón tenían nuestros padres cuando nos decían aquello de “cuando seas mayor verás las cosas de otro modo”. Y digo esto, porque rebobinando hacia mis tiempos mozos, el recuerdo que me viene de “Perros de Paja” es el de aquella película del pusilánime cobardica al que se le cepillaban la parienta en sus narices... recordaba a la cinta de Peckinpah como una dura crítica a la cobardía. Nada más lejos de la realidad. Tras revisionar esta, antes del remake de Rod Lurie (padre de aquel entretenido cuento carcelario protagonizado por un maduro Robert Reford de titulo “La Última Fortaleza”), mi visión del asunto es totalmente diferente, en mi opinión, “Perros de Paja” es pura y dura apología al civismo.... PERO, vistas las dos versiones, igual no estaba tan equivocado en mi percepción inicial sobre la cinta de Peckinpah.

Para los que no lo recuerden, la historia gira entorno a los Summer, David y Amy, un matrimonio estadounidense de ciudad que se muda a la vieja casita de adolescencia de esta en un remoto pueblecito de Inglaterra para que David, tenga la tranquilidad necesaria para escribir su libro, un documento a caballo entre ficción y realidad sobre la batalla de Staningrado. Una vez instalados, contratan a un grupo de ciudadanos del pueblo (entre ellos, un antiguo novio de Amy) para que les arreglen el tejado del cobertizo. La tensión entre el matrimonio y el grupo de obreros irá en aumento alimentada por el choque entre los modales de ciudad de Sam y las costumbres autóctonas de los lugareños.

“Perros de paja” en su nueva versión, es en apariencia, un remake muy fidedigno respecto al original, sin llegar a los extremos de por ejemplo, lo visto en la “Psycho” de Gus Van Sant, si es cierto que la estructura de ambos filmes es muy parecida, salvando las diferencias temporales, por supuesto y aquí, aprovecho ya para darle la primera palmadita en la espalda a Rod Lurie por lo bien que ha conseguido adaptar la historia original a la idiosincrasia actual, actualizando el rol de algunos personajes y situaciones, como por ejemplo el de un personaje tan vital para la historia como es el de Tom Heddon que en su momento interpretara Peter Vaughan y al que ahora coge el relevo el incombustible James Woods (“Vampiros”), reconvirtiendo al agitador de masas alcohólico y malcarado del pueblo que pudimos ver en 1971 en el ex entrenador del equipo local de fútbol (incluso más virulento que su predecesor) del remake del pasado año.

Pero si bien un primer vistazo ofrece dos visiones muy parecidas de la misma historia, en realidad, detrás de estas se esconden dos ídem de matices bien distintos. Esto, se evidencia sobremanera si nos centramos en la figura del personaje principal, David Summer. Y no hablo solo en términos interpretativos, es una obviedad que James Marsden, por muy bien que lo haga (que lo hace), no es Dustin Hoffman, uno de los mejores actores que ha dado nunca esto del cine (y voy a pasar por alto lo de poner ejemplos porque no acabaríamos). Solo decir que lo que hace Hoffman en su versión, está al alcance de muy pocos elegidos y Marsden, repito, haciéndolo muy bien, no es uno de ellos.

“Eres un cobarde, los dos lo somos” le dice Amy a su esposo en un momento del filme original. Esta afirmación, la comparto al 100% si hacemos referencia al David de Hoffman. Realmente, pienso que éste, intenta esconder dicha cobardía, amén de una evidente inutilidad a todos los niveles más allá del ámbito de su trabajo, bajo el telón de sus supuestos modales de urbanita culto y ejemplar. Es más, no solo es un tipo cobarde, también tiene un serio problema de sociabilidad, es una persona extremadamente introvertida, con todo lo que ello conlleva.

En cambio, el David de Marsden, a mi parecer, no tiene ni nada de cobarde, ni de introvertido, todo lo contrario, es un tipo abierto, sociable y de exquisitos modales, incluso con ese punto de ingenuidad que a veces, viene de fábrica junto con la educación. Un tipo íntegro de los pies a la cabeza.

Pese a estas diferencias de perfil, ambas versiones del personaje se ven abocadas al mismo desenlace, aunque por distintas motivaciones. El primero, para intentar demostrarse a si mismo y a su mujer, que no es ni el inútil, ni el cobarde que los dos saben que es, y esto se ilustra a la perfección en cierta frase de éste en la secuencia final cuando David lleva a su casa en coche a Jeremy Niles, la cual, deja bien claro que todo lo acontecido, se ha debido tan solo a un acto arbitrario y no a una convicción (la sonrisa de Hoffman no tiene precio, por cierto). Mientras que David (Marsden), todo lo que hace, nace del sentido común, lo hace por principios, porque cree que es lo correcto. Por lo tanto, el primero lo hace por falta de criterio, en primera instancia y por egoísmo después, para sentirse mejor consigo mismo y el segundo, por altruísmo.

Por supuesto, no se si esta diferencia de fondo del personaje, es algo premeditado por parte de Rod Lurie o si bien, tan solo es una percepción mía en base a las dos diferentes interpretaciones. En cualquier caso, creo que es un detalle interesante a tener en cuenta y sobre el cual vale la pena reflexionar.

Existen otras diferencias, como por ejemplo, una de las cosas que mas me gustaban del filme original, la ambigüedad de algunos personajes. Ésta, existe en ambas versiones, solo que reside en diferentes personajes. Si bien en la película de 1971, este rasgo era copado por Amy Summer, interpretada de forma brillante por una angelical Susan George, produciendo una desconcertante sensación en el espectador, pues uno no sabía muy bien si esta le resultaba simpática o antipática, de aparente inocencia en muchos tramos del filme, nos mostraba de forma fugaz su lado más oscuro en ocasiones puntuales, por supuesto, el zenit de esto se encuentra en la mítica secuencia de la violación. Resulta complicado, delimitar donde termina la violación y comienza el adulterio, ambigüedad en su estado más puro.

Con la Amy del 2010 (encarnada por Kate Bosworth), todo está mucho más claro, aquí no hay posibles dobles lecturas, es una puta imbécil (con perdón), además de una fulana de cuidado. Punto. A la secuencia donde se desnuda delante de los obreros me remito. Queda muy claro que lo hace por despecho después de haber discutido con su marido (con la Amy de Susan George, tan solo hablamos de una desafortunada casualidad) y claramente, es el hecho que desencadena la posterior violación, en la cual, también es mucho más palpable la poca resistencia de la mujer a los deseos de su supuesto violador, Charlie (Alexander Skarsgard), su ex novio, personaje que también se nutre de esta ambigüedad, manteniendo este rasgo en las dos películas, si bien es cierto, que en el remake, este tiene mucho más peso y protagonismo en la historia, pudiendo hablar incluso de trío protagonista.

Este intercambio de anfibologías también atañe al grupito de sinvergüenzas que trabaja para los Summer. Peckinpah dejó muy claro en los primeros compases de su obra, que estos eran mala gente, tipos de pasado oscuro y capaces de llevar a cabo cualquier tipo de fechoría, cosa que en el remake, no ocurre. Uno no tiene, hasta el tramo final del filme, la certeza absoluta de hasta donde son capaces de llegar estos y es precisamente este, otro de los grandes aciertos del remake, pues aleja a la historia de los tópicos del género al difuminar los roles de villano. Esto se traduce en grande dosis de intriga e incertidumbre y alimenta de forma certera el in crescendo de la trama.

Si hablamos de incomodidad y su consiguiente capacidad para transmitir ésta al espectador, pienso que no hay contienda posible entre ambas versiones, la victoria por KO se decanta de forma fulminante del lado de la película de 1971. Con esto, no quiero decir que el remake no consiga transmitir esta sensación, por que lo hace, pero a otro nivel. Y para explicar esto, por supuesto, me valgo de otra mítica secuencia, la de la caza. ¿Que cazaba David en 1971? Perdices. ¿Que caza David en el 2011? Ciervos. Ni que decir tiene, que la vida de una perdiz es tan valiosa como la de un ciervo, pero, a ojos del ser humano, seguramente sea más doloroso o triste, ver morir a un mamífero de tan considerable tamaño y entrañable como pueda ser un ciervo, que a un pequeño plumífero al que nos solemos comer a la cazuela, ¿no?, pues a mi, personalmente, me produjo mucha más tristeza y rabia la secuencia de la perdiz que la del ciervo. Porque ya no es la muerte del animal en si misma, es la intensidad del sentimiento que se transmite al espectador una vez esta es canalizada por el personaje de David. Y es que el de Hofmann desprende en ese preciso instante, tal pateticismo, ilustra con tanta fidelidad, las miserias del personaje, capaz de arrebatarle la vida a un animal con una total falta de propósito, incluso a su propio pesar, por el mero hecho de seguirle el juego a los cazadores, que hiela la sangre. En el remake, la secuencia es mucho menos dura, triste, si, pero lejos de colocar la espada de Damocles sobre la cabeza de David, lo único que consigue es que sintamos su tristeza y su inmediato arrepentimiento. Mismo acto, distintas sensaciones, por lo menos, en intensidad.

Esto se puede extrapolar a cualquier otra situación de la película a excepción, quizás, de las que tienen a Tom Heddon como partícipe, algo más corrosivas a manos del personaje interpretado por James Woods.

Otra diferencia significativa entre los dos títulos, la perdida en el remake de otra de las señas de identidad del filme original: el lenguaje no verbal. Y es que la cinta de Peckinpah es todo un prodigio en este aspecto. En su capacidad de contar cosas sin mediar palabra alguna, tan solo con gestos, con miradas delatoras, con pequeños silencios que se antojan eternos... esto es para enmarcarlo y enseñarlo en las escuelas de cine. Dicen que a veces, una mirada puede doler mucho más que un hachazo, este, el mejor ejemplo. Por supuesto, en el remake este tipo de lenguaje no existe, el “Perros de Paja” de Lurie se mueve por otros derroteros, los actuales. Muchas más líneas de guión, mucha más palabrería, mucha más charla de almohada, pero menor mensaje, al menos, menos directo y mucho más disipado.

Curiosamente y en contra prestación, esa actualización de pautas cinematográficas, beneficia claramente al remake en el tramo final del filme (no me atrevería a llamarlo en la parte de la VENGANZA, de la misma manera que no me atrevo a catalogar a “Perros de Paja” como un “rape & revenge” al uso, pues de entrada, habría que discutir largo y tendido sobre esa supuesta violación y, en cualquier caso, la posterior venganza viene dada por la casualidad, no como una consecuencia. Esta parte, luce mucho mejor y sobretodo, se muestra mucho más consecuente con lo que un aficionado al terror puede esperar en una película de dicho género. Mucha más acción, mucha más contundencia, mucha más violencia gráfica y en definitiva, mucho más “cine de género”, si bien es cierto que la transición o metamorfosis del personaje de David, se antoja mucho más brusca y a todas luces menos creíble, que en la versión setentera. Aunque, más curioso aún y como última diferencia entre las dos películas, la mirada final que le dedica Amy a David, todo un homenaje a ese lenguaje no visual del que os hablaba. Lo dicho, una furcia de cuidado.

Si tengo que elegir, yo me quedo con la de Peckinpah, pero sin desmerecer para nada un remake, el de Lurie, que cumple con creces y no solo no desvirtúa al original, sino que lo complementa, algo que siempre se le debe exigir a un producto de esta naturaleza y que por desgracia, no siempre se consigue en estas tan de moda “revisiones”.

A favor del remake: La posibilidad de disfrutar de uno de los clásicos de siempre desde la misma perspectiva pero bajo una óptica de muy diferentes tonalidades, James Marsden, quien pese a lo complicado de la empresa, consigue estar a la altura de las circunstancias y un tramo final, con mucho más “punch” que en el original.

En contra: Evidente. La ausencia de Dustin Hoffman, quien pese a su baja estatura, tiene una sombra muy alargada y la perdida de una de las señas de identidad del filme original, el lenguaje no verbal.

25 comentarios:

david abraham basualdo silva dijo...

Yo vi esta película hace unos meses (no he visto la original) no iba con muchas expectativas a la hora de visionarla, lo único que sabia sobre ella es que era un remake de un clásico de los 70 y que en ella actuaba el magnifico de Dustin Hoffman.

No voy a mentir, su comienzo se me hizo largo PERO no aburrido (es que cuando vi el trailer pensé que la hora de la venganza no iba a tardar mucho) me pareció interesante y entretenido ese ambiente de tensión entre los protagonistas, que mientras pasan los minutos la cosa se vuelve mas que incomoda y pesada (en el buen sentido), pensé que por la trama y su historia central me iba a encontrar con fuerte contenido psicológico pero a mi parecer hubo poco, y trate de disfrutarlo al máximo.

Las actuaciones me parecieron buenas, yo destaco la de Mardsen la encontré genial, me gusto ese toque que le dio de tipo educado con buenos modales y que no mata a ni una mosca (yo si creo que tiene algo de cobarde), que después todo eso queda muy atrás y saca al maldito psicópata que todos llevamos dentro (me identifico bastante con su personaje desde su comienzo hasta que llega la parte de la venganza), el personaje de la chica, me cayo como patada en el estomago me pareció un poco vulgar, pesado, de esas tipas que les gusta llamar la atención y atraer problemas. En cuantos a los demás todos bien.. todos llegan a lo creíble.

En cuanto a sus 15 minutos finales, (los cual esperaba con terribles ganas) fueron fantásticos, se desata la locura el odio y la maldad, en ese punto al cual todos pensamos no llegar jamas, es aquí cuando Mardsen cambia bruscamente de personaje y lo hace genial... lo demuestra en sus creíbles gestos y forma de actuar en cada situación, las muertes las encontré muy buenas, no llegan mucho a lo gore, pero si se disfrutan demasiado y quedas satisfecho con lo que estas viendo, sobre todo con la ultimas uff con esa quede con la boca abierta, y después viene ese momento entre Mardsen y su chica notable.

Una buena película que va en la categoría o genero THRILLER sin duda alguna, con algunas escenas sacas de una película de horror mucha tensión y suspenso, buenas actuaciones, buen guion y diálogos su puesta en escena fue uno de sus grandes punto a favores y sus tomas de cámara también, la película entretiene no decae jamas (aunque puede que se haga larga pero sin aburrir, no se si me explico) yo me arriesgo a decir que es un rekame de los buenos, decente y que vale la pena.

Muy buena tu critica Rector, ahora tendré que echarle un vistazo a la original.

Un abrazo :)

TED BUNDY dijo...

RECTOR.

Totalmente de acuerdo con lo del lenguaje no verbal. No tanto con lo que la mujer es una fulana. Tal vez la primera sea más fulana que la del remake, pero creo que es una mujer que se siente menos mujer al lado de su marido que se muestre menos hombre, en el sentido más primitivo de la palabra.

Luego, por cierto, el marido le demuestra a su mujer que los obreros solo eran perros de paja.

Uno de los puntos más interesantes de la historia, además de lo que apuntabas de la cobardía, es el hecho de que el peligro siempre está presente estemos en una ciudad o en un pueblo. Por aquello de que las ciudades son muy peligrosas y sus gentes no gozan de la tranquilidad de los pueblos.

Con respecto a lo de la mujer que quiere y no quiere. Si es violación o consentimiento. Esta claro que ella DESEA un hombre rudo como su ex pareja, pero QUIERE a su marido. DESEO y QUERER, no es lo mismo. Pero esa ambigüedad que desaparece en el remake es lo peor que han podido omitir.

También estoy de acuerdo contigo en que es algo más violenta. También el remake se enreda más en otras subtramas que no aparecían en la original. Pero yo hubiera sustituido toda la violencia-sangre de la película por poner a un ex de la mujer mucho más rudo, hombre de campo, como en la original, y no a un guaperas como en el remake.

Lo del ciervo sobraba. Si no pones un animal real ni se te ocurra ponerlo de ordenador. No en este tipo de películas, porque te saca de inmediato de la historia. No es creíble. Y, por supuesto, fue más terrible ver como se cargaban en la original a esos animalitos plumiferos, como bien dices. Y si hubieran sido cuervos, me hubiera dolido aun más.

Saludos. Muy buena crítica.

Missterror dijo...

Terrorífico Rector, pero estoy absolutamente de acuerdo con tu impresionante crítica (sí, yo también estoy temblando...)

saludos

Darkotica dijo...

Me encanta la original, el remake y sobretodo la crítica, Rector...te has superado.

Muy interesante el análisis de ambas versiones, y es que creo que prácticamente las vimos con los mismos ojos y que casi observamos de igual manera las diferencias entre los personajes de la del 71 y los del 2011. Ese Hoffman introvertido, incapaz, retraído, nervioso e incluso cobarde, frente al actual Marsden, menos introvertido, aunque igual de inocente o incluso más...que Hoffman, aunque también mucho más correcto y afectuoso con su señora esposa que el David que interpretó Hoffman, todo hay que decirlo.

Y he ahí la otra gran diferencia entre las dos películas, si...porque para mi no son ni las perdices, ni los ciervos, ni el "ex" que ahora interpretó el atractivo Skarsgård, ni que un David escribiera sobre la Guerra de Stalingrado mientras el otro se dedicaba a las fórmulas matemáticas, nooo...La otra, y posiblemente más importante diferencia, se encuentra en el personaje de Amy.

Os voy ha decir una cosa, la Amy del 1971 me daba auténtica lástima, a mi me parecía una mujer joven y apasionada que se aburría, que sufría el desprecio de su marido en más de una ocasión, que soportaba algún que otro comentario machista por su parte, que su marido la hacía sentir como un cero a la izquierda. Y encima éste, que se mostraba tan gallito con ella... era un cobarde con todos los demás, porque Hoffman no tenía cojones de poner a esos hombres en su sitio, y joder...ver que tu marido es un cobarde y que sólo te muestra las uñas a ti, tiene que ser doloroso y humillante. Me dio la impresión de que Amy era una mujer inocente (incluso a veces se comportaba como una niña), que estaba hecha un lío, Amy (estamos hablando en todo momento de la del 71) era una mujer que sufría lo indecible, que lo estaba pasando realmente mal y que lo llevaba por dentro...pero lo transmitía en su mirada, a través de esos ojos desesperados, tristes y vidriosos. ¿El momento de la "violación"?, eso forma parte de su desesperación, de su confusión, de su tristeza y de su soledad, pero eso la termina de matar, y en la película vemos como Amy se termina ahogando en la desesperación.

En cambio la Amy del 2011, bueno...los tiempos han cambiado, y por suerte ahora no hay tanto machismo (o eso quiero creer...) y eso lo digo porque su marido, el David interpretado por Marsden, trata realmente bien a Amy, todo de parece normal y ella es una mujer libre para ir sin sujetador si no le apetece llevarlo...pues todo correcto. Incluso David ya no es tan inútil, como he dicho antes...el nuevo es más bien inocente, un urbanita que lo único que quiere es ser amable y hacer buenas migas con los rudos hombres de campo, pero Amy ufff...esa Amy no tiene nada que ver con la del clásico, esta como dirían por ahí es "perra vieja", y más que desesperación...da la sensación que no soporta a su marido, que no lo traga...Vale que a veces David se pase de inocente y que al igual que en el clásico no sepa afrontar como es debido el momento del "la leche del gato", pero esta Amy es una antipática, y de inocente no tiene un pelo...así que no veo del mismo modo lo de la violación, yo en esta ocasión lo vi más como un acto de despecho bien cargadito de atracción sexual.

Bueno pues, yo me quedo con el clásico, no sólo por Dustin Hoffman y Susan George, sino porque me pareció más cruda, más angustiosa, más cargante, más confusa y más dolorosa, sin olvidarme de esa angustiosa banda sonora que acompaña a la cinta. Aunque el remake lo disfruté muchísimo y como bien dices, es un complemento perfecto que sirve tanto para comparar como para disfrutar.

Pues lo dicho, Rector mi enhorabuena por la estupenda crítica (y mira que habías dejado el listón alto con Dark City, que cabrón...), y espero que os haya gustado conocer la visión de una mujer en esta historia de perros de paja.

Un saludo.

El Rector dijo...

David, es que en realidad, en Perros de Paja, la venganza del final (y entiendo lo que dices porque también he visto el "engañoso" trailer), es lo de menos, quiero decir que llegados a ese punto, apenas cada rastro del pastel, el tramo final tan solo es la guinda.

Tienes que ver la película original sin falta, es un visionado obligado y estoy seguro de que te va a gustar tanto o más que el remake.

Ted, lo de "fulana" no era literal, (igual "adúltera" hubiera sido más aropiado)es solo que me cuesta horrores entender la relación entre los Summer del remake, pues está claro que ella sigue colada por su ex (y a mi si me gustó la elección del actor, pienso que un supuesto guaperas como el sueco, encaja mejor dentro del concepto del remake) y que no tiene a su marido en gran consideración. Por otro lado, tampoco entiendo que ha podido ver un tipo tan culto en una imbecil integral como ella.

El detalle del ciervo digital se me escapó, vamos, que me lo comí con patatas, pero bueno, que no es algo que influya en mi percepción de las dos secuencias.

Missterror, me dejas SIN palabras :)

Darkotica, sin duda, las diferencias entre las dos Amys son palpables. En este sentido, decir que la historia misma, ya dibuja a los personajes de forma muy distinta en sus inicios. Fíjate como moldea el pasado de las dos. En la del 71, se liga mucho menos a la mujer con el pueblo, no se habla de una relación con Charlie, solo se menciona de pasada que a él, ella le gustaba. Mientras que en el remake, ya se habla de una relación amorosa, algo que se palpa desde el inicio en el encuentro en el bar, se nos muestra una Amy mucho más ligada al lugar y a las costumbres de los lugareños. Se vincula mucho más al personaje con el pueblo y sus gentes, lo que le resta mucho de esa ambigüedad de la que hablábamos.

Gracias a todos, un placer que hayáis disfrutado de la crítica.

Saludos.

Vampira dijo...

No he visto este remake, vi la original hace algunos años, eso sí... una película dura, que consigue esa sensación desagradable que pretende... interesante como indaga en las flaquezas y miserias humanas... Su crítica me ha gustado mucho Rector, están muy bien las comparaciones entre ambas, las carencias que parece ser que tiene ésta o así lo he entendido yo... mi enhorabuena y siga así, progresando adecuadamente o más... ;)

Un saludito

El Rector dijo...

Vamp, en efecto, dura dura, y sin tener que recurrir a los efectismos de otros títulos de la época. Sobre el remake, carencias incluidas, debería usted visionarlo, también tiene su gracia y estoy seguro de que lo encontrará interesante.

Gracias, me alegra que también le gustase la crítica... ojalá me hubiesen dicho eso de que progreso adecuadamente en mi época estudiantil, no fue el caso :)

Saluditos para usted y que lo pase muy bien hoy.

Vampira dijo...

A mi me lo decían (lo de que progresaba adecuadamente) y tampoco me ha servido de mucho jeje

Un saludito y muchas garcias :)

Diavola dijo...

Vaya por delante que la critica me ha parecido ademas de muy buena, muy completa y objetiva (analisis de los personajes, diferencias, virtudes y defectos sobre ambas peliculas), por lo tanto, un enhorabuena (y gracias) para el autor.

Pero dicho esto, discrepo sobre la nota (y alabanzas).

He de decir que no he visto y apenas se gran cosa de la version de hace cuatro decadas, por lo que cuando vi el remake, lo hice sin ninguna idea previa, sin saber que me iba a encontrar. Mi disgusto no es en absoluto debido a que odie los remakes (que tampoco) o que tenga en un pedestal a la original.

Sobre el personaje de Amy, que tanto da que hablar. Yo lo siento mucho, pero no solo no empatice, sino que en un momento determinado me preocupaba mas que el marido de esta le diese la patada antes que sus enfrentamientos con otros miembros del pueblo perdido aquel. En esta version al menos, su marido es un hombre falto de coraje y hombria si, y podria haber entendido que ella de vez en cuando se hartase de la falta de sangre de su pareja... Pero es que la actitud de ella es injustificable. Se pasa toda la pelicula machacando a su esposo, exigiendole que enfrente el toda la situacion, mientras ella se pavonea y muestra sus tetas desde el balcon cuando se enfada... Su actitud es triste, egoista, infantil y censurable.

Y para colmo... Quiza sea precisamente por la actitud que tiene ella en general y en la escena en particular, pero a mi no me dio ninguna pena la violacion. Que si, que fue una violacion, pero producida tras un polvo consentidisimo. Cuando estaba viendo la escena sentia que era una representacion del famoso espereotipo de la mujer... "Cuando dice no, quiere decir si", pues eso mismo.

Hubo otros miles de detalles que me dejaron fria. A mi un chaval repeinado, carne para fans adolescentes, no me terminaba de encajar en ese papel. No termine tampoco de creerme ese sentimiento ultrareligioso y machista que tenia la gente, y no vi coherencia en el guion... El final se me antojo precipitado, pues yo al menos a ese David no lo veia como un posible superhombre. Se me hizo exagerado, increible y demasiado previsible.

Cuando termino la pelicula tuve una sensacion muy negativa, algo asi como "lo que podria haber sido... Y en que se quedo".

Yo la recomedaria a lo sumo para una tarde aburrida de domingo, como entretenimiento y sin buscar nada mas.

Un saludo a todos, en especial a Missterror :).

El Rector dijo...

Diavola, como autor, muchas gracias por tus palabras :)

Cuando leí lo de "Pero dicho esto...", me asusté un poco, pensé que ibas a darme caña... cuando en realidad, estamos totalmente de acuerdo en lo que comentas sobre los personajes, ninguno de los dos sentimos una "gran" simpatía por Amy.

El tema está en que si David no fuese como es (y hablo del remake), dificilmente hubiese aguantado mucho tiempo a una mujer como esa. Supongo que la querrá, entre otras cosas que desconozco, por la pasión de ambos por el ajedrez.

A mi si me gustó, pero supongo que el hecho de que la original sea una de mis películas favoritas de aquella época, tuvo mucho que ver, pues durante el visionado, disfruté mucho analizando las diferencias entre las dos versiones.

Si tienes oportunidad, pégale un ojo a la de Peckinpah a ver que te parece.

Saludos.

El Sepulturero Torero dijo...

Rector, esto ha sido de lo mejor que te he leído. La película del bueno de Sammy entró en mi particular olimpo por varias razones. Una de ellas, la más importante, no parece estar en el remake. Lo que no quiere decir que no quiera verla, sino que aún tengo más ganas. Me explico.
Cuando recuerdo la versión de Hoffman (sublime enanillo) tengo la certeza de que los hechos pudieron pasar justo así. Hombre inseguro se refugia en una mujer a la que puede y quiere dominar y, curiosamente, ésta se aleja de él cuando cobra conciencia de que el dominio y (quien lo ejerce) son bien distintos una vez que se demuestra que quien no es muy hombre no merece a su mujer Algo así. El gran mérito de esta película es que remueve al troglodita que todos llevaos dentro. Y eso es lo que creo que falla en la versión moderna, por como lo cuentas. En la primera te identificas con el personaje (al margen de la necesaria repulsión que debe inspirarnos, lo comprendemos; vemos su mecanismo de relojería cerebral, como en uno de esos relojes con caja transparente tan de moda; me tengo que comprar uno de esos, cómo molan) Pero en la versión actualizada, aunque los personajes son creíbles en cuanto a su interacción con la nueva realidad circundante, vaya pegote me ha salido, no cuelan en el retrato sicológico de los personajes principales. Ni pega que un tipo así se enamore de una giliboba cachonda como esta. Ni que la defienda a ultranza. Y aquí es donde pongo el dedo en la llaga. o creo que la cuestión esque , en una sociedad machista como la de antaño, un hombre podía llegar a actuar en la forma en que lo hacía Hoffman, sin necesidad de que existiera amor por su esposa. Bastaba con que existiera el correspondiente afán de dominio, primitivo y brutal (a pesar de la lentitud en despertar. La hombría no residía en este caso en un amor sincero a la pareja, sino en la vocación de inexpugnabilidad que un hombre "como Dios manda" debe imprimir a aquello que le pertenece. No sé si me estoy explicando bien. En cambio, en la versión actual, como los tiempòs cambian, asistimos al bochornoso espectáculo ( ami al menos me parece insoportable, supongo que me hago viejo y rancio) de ver a un tio pusilánime que ni siquiera tiene esos redaños de defender lo suyo y que cuando finalmente lo hace, es pura pantomima motivada por los hechos que le empujan, algo más dependiente del azar que de sus propias convicciones. . Ya no por amor, ni por orgullo, ni por machismo (justificador, aunque mal entendido) Y ver eso en pantalla, como eficaz retrato de una sociedad de hombrecillos de paja y perrillos pajeros, debe doler un huevo.
Me gustaría que la versión la hubiera realizado haneke, experto retratista de sentimientos enrarecidos que conduzcan a la más sórdida de las venganzas. Pero creo que la versión actualizada me gustará tal cual, en todo caso.
Enorme crítica, si no sonara condescendiente te diría que te has superado. Anda, si ya lo he dicho :)
Yo en esto soy como el del chiste: A mi mujer, el que la toca, cobra. C oño, y ¿tan fea es? dice el otro (y cobra)Pero no es por una cuestión de bravuconería, sino porque creo que sin el mutuo respeto (tanto con la pareja, como con tus iguales), lo demás sobra
Lo siento, creo que me ha quedao un comentario penoso. Ando ya cansado
Un abrazo, Rector Excelente trabajo, me tien usté admirao

El Rector dijo...

Sepulturero, gracias pisha, viniendo de ti, es todo un cumplido.

Identificarse con el personaje? pues la verdad es que si (menos con la vertiente troglodita, claro, jeje), en mi caso, cojo un poquito de cada uno de ellos, la insociabilidad y carencia de brújula o pauta a la hora de tomar ciertas decisiones del pequeño gran hombre y los principios (llevados al extremo) del cíclope, así como su capacidad para dar rienda suelta a su lado más oscuro y primitivo cuando se le lleva al límite (aunque en mi caso, la goma es algo menos flexible).

Coincido con tus argumentaciones. Hay que entender el Perros de Paja del 71 dentro de su marco temporal (connotaciones machistas, etc...), esto, llevado a la actualidad, chirría, pues como ya se ha comentado, es difícil entender la relación entre los Summer del remake, lo que le da un giro de 230º al fondo del mismo y ahí, radica precisamente la gracia de su visionado para alquien que ha mamado la versión original.

En lo único que discrepo, es en tu valoración sobre las motivaciones del cíclope en el tramo final de la historia (a ver que opinas cuando la veas). Creo que no hay azar en los actos de David, todo lo contrario, éste demuestra que no solo tiene fuertes convicciones, sino que es capaz de llevarlas a cabo hasta sus últimas consecuencias. Y para eso, hay que tenerlos muy bien puestos (los valores, digo).

Saludos, pero tímidos, muy tímidos.

Diavola dijo...

Jajajajaja...

No soy esa clase de persona en absoluto... Bueno quiza algun dia, si lapidas con tu critica alguna pelicula que me encante, pueda iniciar un debate y volverme muy pesada, pero por mucho que me guste la sangre... Solo me gusta en la ficcion!

Lo mio es de juzgado de guardia, devoro remakes y tengo todas las originales pendientes (La Cosa, Haloween, la que nos ocupa y muchas mas)... Y quiero verlas todas, lo juro! Tambien tiene su punto bueno mi desconocimiento hacia lo original, y es que creo que precisamente por ignorancia, normalmente disfruto (o sufro) sin prejuicios y objetivamente las copias...

Me ha picado el gusanillo con "Perros de Paja" la antigua, porque creo que puede tener todo lo que le falta a esta, ademas de que lo que he leido sobre la relacion de la pareja protagonista encaja mas con la historia que se cuenta...

Un saludo y gracias de nuevo!

El Rector dijo...

Diavola, si me azotas solo un poquito, sin pasarte, igual me gusta y todo... tendras que pasarme una lista con tus pelis favoritas a ver que se puede hacer, jeje.

Pues un poco condenable si que es lo tuyo, si... ¿me estas diciendo que no has visto cosas como La Cosa y Halloween y si has hecho lo propio con sus respectivos remakes? eso es como decir que te gusta el cangrejo cuando solo has comido palitos de cangrejo... (y cuidado, que me encanta el remake de Halloween, pero es otra cosa...) Deja todo lo que estes haciendo y corre a ver La cosa, por favor... y ya otro dia con mas calma te pones con Perros de paja.

Saludos.

Anónimo dijo...

en este momento estoy viendo por tv la remake. No se si sera porque a la original la vi en el cine haya por el 79 u 80 (era un adolescente en una epoca de censura en argentina), pero el clima de tension y malestar que se creaba en la primera no lo percibi en esta. Los papeles de Hoffman y George me parecen insuperables. Una verdadera obra maestra de Sam Peckimpah

El Rector dijo...

Anónimo, es difícil hoy en día, por no decir imposible, conseguir el impacto que tenían los filmes de antaño, más, si hablamos de un título de la envergadura del de Peckimpah. Aun y así, el remake, adaptándose a los tiempos, consigue incomodar y mantiene gran parte de la esencia del original. Esta nueva versión, tan igual y al mismo tiempo, tan diferente, no es solo el mejor remake que se podía hacer de la cinta original, sino también, el mejor homenaje.

Saludos.

May Dove dijo...

Impresionante cinta, me ha dejado muy mal siempre que la he visto. Las violaciones de la película... nunca me repongo al 100% de ellas.
Es muy difícil de superar con un remake!

El Rector dijo...

TWG, precisamente, si hay una secuencia en la que el remake, consigue incomodar más que en la original, es la de la violación. Mucho más "digerible" en la película de Peckimpah debido a esa ambigüedad que comentaba en la crítica, en los que por momentos, la ´"víctima" (y me veo en la obligación de ponerlo entre comillas como diría ese señor de Los Chunguitos), parece disfrutar con la situación, tanto o más que su agresor.

En la nueva versión, no hay lugar para la duda. es una violación pura y dura (y no entraremos a valorar situaciones previas que sin duda, han podido dar pie a ella).

Saludos.

Willy Beta dijo...

Bueno lo que me dio mucha bronca de esta película es que la chica rubia ( disculpen no me acuerdo el nombre) al ser violada, ella después no se lo dice al marido lo que le paso es como que se quedo con ese dolor adentro y no se lo supo expresar al marido. Yo hubiera hecho que se lo diga así la película se torna más emosionante y al momento de defender la casa de los hombres el marido tiene otra causa para matarlos.

El Rector dijo...

Willy, el personaje de Amy en esta revisión del 2010, se aleja bastante de la ambigüedad del ídem original de la película de Peckinpah. Aquí, a la hora de hablar de "violación", habría que hacerlo con la boca pequeña, pues queda clara la atracción que siente Amy hacia su supuesto violador (y ex-novio). Con esto presente, se entiende que no le cuente nada a su esposo.

En el contexto de la cinta original, si tendría bastante más razón de ser lo que comentas.

Saludos.

Willy Beta dijo...

Gracias por responder amigo :)

El Rector dijo...

Willy, gracias a ti por tu interesante aportación. No hay nada que disfrute más, que intercambiar opiniones con otros cinéfilos, que al final, es de lo que se trata esto.

Saludos.

Ana wendy Carmona galindo dijo...

Me gusto mucho solo una cosas cuando pone el disco por q lo pone si supo lo de la violacion y el final cuando dise todos están muertos a ella la mata igual ?? Es q eso me dejo como con un signo de interrogación ?

El Rector dijo...

Ana, pues no termino de entender tu pregunta... si me das "algún" dato más, igual tenemos más suerte ;)

Saludos.

Anónimo dijo...

quien mato al gato??

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