sábado, 28 de enero de 2017

"El Exorcista", excomulgando mitos y cultos

Todos conocéis la sensación de miedo, esto no es nada nuevo, pero siempre está bien recordarlo para los que dejásteis de sentirlo hace tiempo. La reacción espontánea ante algo cuya oscuridad creamos que no podemos manejar con lógica, es miedo. La parálisis corporal ante unas expectativas inmediatas en las que se magnifica lo malo, es miedo. Pensar que algún desalmado pueda mancillar una película tan perfecta y completa como "El Exorcista", con una adaptación para la televisión en diez capítulos, eso es miedo. "El Exorcista" es miedo. Lo que me susurró mi cabeza cuando me enteré de que "El Exorcista" iba a ser emitida en formato serie, me provocó mucho más que miedo.

Una vez más, os animo a superar los miedos y lo mismo os planteo unos ejercicios para superar el miedo a hablar en público, como una sesión de sofá y manta para superar el miedo a los prejuicios. Esto no es un placebo, la manta de pelito fino y un sofá cómodo ya tiene el cincuenta por ciento del trabajo hecho, luego sólo queda que el otro cincuenta quede a cargo de una imágenes en pantalla que no se limiten a quedarse en destellos en la oscuridad. Esta noche lo vais a probar todos.

No os podéis imaginar lo cómodo que es mi sofá, de verdad que no podéis. Está diseñado por el mismo Satanás para retenerme en él cada vez que planto mis posaderas en su blandita espuma. Estas artimañas diabólicas suelen confundirme y no hay término medio, o me enloquecen las series que escojo, o me aburren mortalmente y las odio a muerte cada vez que mi señor marido insiste en que las terminemos. No tenía duda de que "El Exorcista" estaría dentro de la segunda categoría, con el añadido de la náusea por mancillar la película más terrorífica de la historia del cine.

Una vez más, me vuelvo a equivocar y lo hago a lo grande, porque sorprendentemente la serie de "El Exorcista" tiene una calidad destacable y recurre a un twist que no se ve venir (ni aquellos que sois super listos y todo lo descubris al tercer segundo) para aguantar los diez capítulos sin perder interés, algo que era totalmente inesperado para mi. Todos esperábamos ver la historia de Regan por entregas, conocer nuevos personajes con poco peso y estirar las escenas de posesión hasta la vergüenza o la llegada a portería del balón de Oliver o Benji. Sí, todos los esperábamos y todos nos equivocamos, porque la serie trae un aire renovado y en parte, se aleja de historia del caprichoso demonio Pazuzu, presentándonos el centro de su ira en forma de familia Rance.

Sin duda, "El Exorcista" engancha desde el primer capítulo, donde ya queda clara que la factura técnica es muy aceptable y que el guión no apunta a la historia conocida, sino que apuesta por una historia de demonios en general y no EL demonio en particular. Sí que es cierto que desde los primeros capítulos eres consciente de que llamar a esta serie "El Exorcista" es algo bastante ventajista, porque podía haberse llamado "Supernatural" u "Outcast" de no haber estado ya estos títulos pillados. Pero el capítulo piloto tiene el suficiente potencial para hacer que te quedes a ver la función entera.

El guión, que viene de la mano de Jeremy Slater (responsable también de "Pet"), se desmarca del personaje del padre Karras, para introducirnos en las bondades de los exorcistas vs demonios, como si ser antagonistas naturales no fuera suficiente y que así, el espectador asista a cada pulso que se echan entre ellos. En el capítulo uno ya conocemos al Padre Marcus Keane, quien por sí solo ya se merece una serie completa, y se convierte en el carisma personificado, alejado de los clichés de la iglesia y metido de lleno en los clichés del hombre atormentado. El Padre Marcus es un exorcista atípico, criado bajo la dureza de la iglesia, de la que se distancia en fondo y forma. Esto trata de ángeles y demonios, del amor de dios perdido y de los deseos humanos de trascender en cuerpo y alma a algo tan mortal como la bondad y la maldad.

Para entretejer esta tela de tan diversos hilos, se nos muestra como hilo principal o conductor, a la familia Rance, una familia acomodada con unos demonios interiores muy particulares que iremos descubriendo a medida que vamos reencontrándonos con un viejo conocido nuestro, un capitán resucitado que demuestra que lo ocurrido en la casa MacNeil era un pequeño capricho que se daba de vez en cuando, pues su fin es mucho más ambicioso que meterse en el cuerpo de una niña indefensa. No obstante, entendemos que Pazuzu, nuestro demonio de cabecera es casi tratado como un demonio menor y vuelve a tomar el joven cuerpo de unas de las hijas Rance para entrar otra vez en el plano terrenal y así apostar sobre seguro.

Durante la primera mitad de la temporada, todo gira en torno a la posesión de Casey (magníficamente interpretado por Hannah Kasulka) y es gracias a esta posesión donde todas las reticencias que pudiera haber respecto a esta serie desparecen, justamente por la manera tan diferente en la que se trata dicha posesión. Estamos acostumbrados a ver estas posesiones desde fuera, desde el lado humano, desde la impotencia de ver cómo inexplicablemente un demonio se hace fuerte gracias a nuestra debilidad, y lo hace precisamente porque no somos conscientes de esas debilidades y porque cuando no vemos, no entendemos.

En esta serie, toda la posesión es narrada de una manera bidireccional, es decir, que vemos y por tanto, entendemos, lo humano y lo divino o lo que es lo mismo, vemos lo que le ocurre a Casey por fuera, pero lo más importante es que vemos lo que le ocurre a Casey por dentro y ponemos cara a Pazuzu y escuchamos sus conversaciones con la joven, algo absolutamente clave para entender esa posesión como arma para conseguir un fin. Ese fin llega en la segunda parte de la temporada, donde debo decir que su ambición hace que todo se tambalee un poco y discurra de una forma menos consistente, por territorios paranormales que le restan la fiereza y el terror de la primera parte y que bajan un poco el listón.

Hay varias tramas entrelazadas y ninguna de ellas parece la principal, pues a lo largo de los capítulos se les da la misma importancia. Es así como tenemos una familia destrozada por una posesión, una posesión complicada, un exorcista excomulgado capaz de lo que sea para ganar la batalla al demonio, la joven promesa del vaticano con pecado incorporado, una esperada visita del Papa y un "vocare pulvere" que vuelve a dejar en peor lugar a los humanos que a los demonios. Obviamente, "El Exorcista" tiene que recrearse en el terror de la posesión, pero creo igual de importante el trato de los bajos fondos católicos y del ansia de poder de la iglesia para ponernos en contexto.

Como decía antes, técnicamente es una serie a la que poco se puede reprochar, pues cuenta con una fotografía a medida, un ambiente sucio y enrarecido que contrasta de forma adecuada con la opulencia de los integrantes de la iglesia, y unos efectos especiales herederos de las grandes películas de posesiones, que crean la tensión necesaria y son lo suficientemente gráficos como para no perder el norte y tener claro que es una serie para la televisión y para no quedarse en aguas santificadas de una forma mojigata en busca de una apertura mayor del abanico del público target.

A nivel de casting, la cosa se pone algo más peliaguda, porque es imposible dejar de mirar la cara de Geena Davis ni por un instante, mientras esta intenta gesticular sin éxito, maldiciendo una y otra vez al botox. Geena, el reclamo, es de lejos lo peor del reparto, pero aún así no empaña para nada el buen hacer de sus compañeros, destacando a Ben Daniels ( Padre Markus), Hannah Kasulka (Casey Rance), Brianne Howey (Kat Rance), Kurt Egyiawan (Padre Bennet), Robert Emmet Lunney (Capitan Howdy) y Alfonso Herera (sí el mismo del culebrón teenager mexicano "Rebelde") como el padre Tomás. Todos controlados y comedidos dentro de lo que aquí estamos hablando, todos, excepto Ben Daniels, a quien su incorrección le hace tremedamente especial.

La sensación de miedo, vive en la serie, y es curioso, porque es precisamente el formato el que te protege de las pesadillas, pero durante cada episodio esa sensación, que en realidad no es miedo, sino las ganas de tener miedo, no pasa desapercibida y aunque desde mi punto de vista el deseo de dar un aire nuevo a la historia y rizar el rizo con rivalidades ancestrales no tiene demasiado sentido para la narración, entiendo que esto se hace con vistas a una nueva temporada, dejando esa ventana abierta para que se ventile todo un poco.

"El Exorcista", esa espina clavada, esa maldita película que no me deja ser todo lo adulta que debiera, ese terror irracional que actúa en mi como un Peter Pan y que hace que no sea capaz de quedarme sola por las noches para no tener que subir las escaleras en silencio. "El Exorcista", aquella maravilla dirigida por William Friedkin, ahora en formato estirado. Esa noticia que maldije mil veces cuando salió a la luz, me maldice ahora a mi con un ojo con dos pupilas que me hace ver lo que existe y lo que no existe y entender un poco más que la voluntad es como una ouija que creemos manejar con la ayuda de un vaso, cuando la realidad es que el vaso muchas veces se mueve solo, porque la voluntad, tan humana, no solo es dirigida por la cabeza, a veces son los dientes apretados los que mueven el vaso por nosotros y cuando eso ocurre sólo hay dos caminos: YES/ NO.


7 comentarios:

El Rector dijo...

Hay que tenerlos cuadrados para intentar llevar a la televisión una película como "El Exorcista" Eso es lo que pensé cuando supe de la existencia del proyecto. Más después de ver todo lo que ha salido de intentar estirar el chicle de la película de Friedkin con horrendas secuelas (mediocres, en los casos más afortunados). Pero uno a veces se olvida de que los tiempos han cambiado y que ahora, es mucho más fácil encontrar calidad en la pequeña, pantalla, que en la grande. Después de alucinar con "Westworld", toca el turno ahora de hacerlo con esta notable secuela en formato televisivo de la que posiblemente sea, una de las cintas de terror que más han marcado tanto al buen aficionado al género, como al amante del cine en general.

Missterror, a grandes rasgos estoy de acuerdo con todo lo que comentas. Para mí, hay que separar el show en dos partes, la primera es aquella que tiene que ver con la historia original. Aquella que intenta (y consigue en muchos momentos) acercarse a las sensaciones que producía en el espectador la película original. En este escenario, no se le puede reprochar absolutamente nada, todo lo contrario, con una atmósfera bastante insana, buenas interpretaciones, personajes con carisma y algunas secuencias muy de la casa. Por el otro lado tenemos la otra gran trama de la serie, que si bien cumple (yo la he disfrutado sobradamente), se aleja en exceso de la esencia de la película para adentrarse en terrenos más cercanos a series como "Sobrenatural" y similares, lo cual no hace sino que restarle personalidad al conjunto, pero entiendo que era necesario para darle el suficiente relleno a la serie como para aguantar el tipo a lo largo de una temporada completa de diez capítulos (veremos por los derroteros por los que sale en la segunda temporada...).

Por buscarle alguna pega más, la galleta de créditos me parece horrible. Muy bonita, pero alejándose nuevamente de esa crudeza y "fealdad" que debería tener. Una pena, pues en el piloto se obvia y el resultado es infinitamente mejor. Un piloto, por cierto, que engancha cosa mala y que pone la piel de galli9na en mas de un momento, en especial cuando suena el "Tubular Bells" en los últimos instantes y se homenajea la secuencia más mítica de la cinta de 1973.

Muy fan del padre Marcus, uno de los personajes del año y bueno, no tanto de Geena Davis, que las pasa putas para conseguir darle expresividad a sus acartonadas carnes.

Una vez más, gran serie. Excelente nivel artístico, estupenda dirección, grandes FX y un guion, que guarda más sorpresas de las que a priori parece. Visionado obligado para cualquier amante de "El Exorcista" en particular, y del cine de posesiones en general, que si bien en la pantalla grande se arrastra ridículo tras ridículo, en la televisión, ha encontrado ese pequeño oasis en el que refugiarse, y ya de paso, nosotros, sufridos espectadores habituales, también.

Saludos.

Missterror dijo...

Rector-Como dices, hay que tener pelotas, porque la norma dice que de estas experiencias uno no suele salir bien parado, ¿O no? Espera que piense: "Hannibal". "Bates Motel", "Ash vs Evil Dead", "Westworld", uyyyy creo que deberíamos haber sido más confiados porque todas las anteriormente mencionadas me encantan. Pero de verdad, que cuando leí "exorcista" por capítulos y Genna Davis en la misma frase, se me pusieron los pelos como escarpias y claro, ahora tengo que recular y proclamar a los cuatro vientos las bondades de la serie.
Comparto contigo lo que mencionas de los títulos de crédito iniciales, que son muy poco apropiados. ¿Quién les aconsejaría hacerlos después del episodio piloto donde sólo con una simples letras ya tenías el corazón en un puño?
Tenías que ser fan del padre Marcus, no podía ser de otra forma. Es el tipo de personajes con los que comulgas mucho (y nunca mejor dicho) porque te van como anillo al dedo.
Me alegra comprobar que estamos muy de acuerdo en esta serie, algún pequeño desencuentro habrá, pero seguro que es una cuestión menor ;)

tengo una gran curiosidad por saber lo que pasará en la segunda temporada, aunque me temo que va a prevalecer el diálogo entre demonios..

Saludos

andres pavone dijo...

Cuando lei en su momento que El Exorcista llegaba en forma de serie, pensé que podría ser un desastre de proporciones bíblicas, pero por suerta no fue asi.
El Exorcista , la película , es el miedo eterno, es la cinta que hace que el terror en su estado puro invada mi cabeza y mi cuerpo, por ende cuando me prepare para ver el primer capitulo e la serie, me temblaban las piernas.Ese terror extremo no llego, pero la ame del minuto 0.Interesenate, impecable estetica, excelentes actuaciones (lamento que la señora Davis ya no tenga expresiones en su rostro lleno de acumulamiento de botox).. El padre Marcus es mi nuevo ídolo( a propósito es gay?, me refiero a esto por la escena en el bar), si es así este personaje ES EXPLOSIVO!!!.Muy interesante ver la posecion de la perspectiva del poseido. Creo que el relleno con lo sobrenatural de la serie, es correcto bien trabajado y no ridiculizado.Los enganches con la película están muy bien , jamas pese quien seria Angela Rance.Debo confezar que se transformo en una de mis series favoritas. Excelente trabajo Missterror. Saludos.

Anónimo dijo...

Otra de esas series para que uno se meta los prejuicios por donde le quepan si es que aun le queda sitio. Con lo ridiculizado que está el tema de las posesiones y exorcismos, mola mucho poder quitarse la espinita gracias a este pepinazo. A una segunda temporada ya no le veo salida, pero visto lo visto paso de mojarme el culo.Buena crítica.
Diego.

Romasanta Macias dijo...

Pues yo vi que sacaban El Exorcista, y viendo que la TV está empeñada en hacer series de films...véase WESTWORLD, FREQUENCY, BATES MOTEL, HANNIBAL, y un largo etc, quise darle una oportunidad a esta serie y me sorprendió!! FELICIDADES a los CUERVOS por tener un nido cada vez más perfecto!!!

El Rector dijo...

Missterror, pues basándonos en esa maravillosa lista, a cual más sorprendente, tendremos que cruzar los dedos para que sigan sacando series basadas en películas, jeje... si hasta me estoy planteando atreverme con la de "Una serie de catastróficas desdichas" y eso, que la película me pareció insoportable. Bueno, no es ningún secreto donde se mueven ahora los grandes guiones... por cierto, menudo festín de vísceras la segunda temporada de "Ash vs Evil Dead", el segundo capítulo es lo más delirante que he visto en mucho tiempo, incluso para estar el bueno de Bruce de por medio :)

Por cierto, que no comenté el detalle, pero el guion de "El Exorcista" no podía venir de otro, que del ganador a mejor guion en Sitges ;)

Que bueno ver aquí reunidos a los buenos amiguetes de Nido seducidos por las buenas gentes del más allá y ahora que el sr.Santa la menciona, "Frecuency" es otra película que me gustó mucho en su momento y de la cual tenga unas ganas locas de hincarle el diente a la versión televisiva. Ya no me quedan hojas en la agenda...

Saludos.

Missterror dijo...

Andrés Pavone- Me parece a mi que el denominador común en esta serie es la poca expectación que había levantado. Cómo nos equivocamos todos!!
Dado tu gusto por todo lo sobrenatural y más concretamente por lo demoníaco, tengo claro que la has disfrutado al máximo.
Coincido contigo en que se queda lejos del terror generado por "El Exorcista", pero el grado de tensión que logra es maravilloso.
Coincidimos en todo, querido amigo.

Diego- Y qué rabia que algo con tanto potencial como todo el tema de las posesiones muchas veces quede como algo tan ridículo o tan tópico.
YO tengo curiosidad por ver lo que ocurre en la segunda temporada, aunque imagino que cobren más protagonismo los demonios, cuando a mi realmente lo que me gusta es la reacción humana. Ya veremos. Ahora toca esperar.

Romasanta- Qué alegría verte por el Nido!!La verdad es que todas estas series que salen de clásicos están siendo un motivo de alegría diario, porque de verdad que es un gustazo acabar un día de mierda en el trabajo con un par de capítulos de series como las que mencionas (aunque no he visto aún "Frequency").
Muchas gracias por tus palabras, querido compañero.

Rector- Uyyyyy, "Una serie de castatróficas desdichas" no me llama ni a mi, que ya sabes que a veces veo cosas sin sentido alguno...Eso sí, el tema creo que tiene un potencial enorme, y si se evita la parte más infantil podría salir oro, pero me temo que han hecho algo como en la película, que termina siendo un rollete importante.
Lo de la segunda temporada de "Ash VS Evil Dead" es antológico. El segundo capítulo debería ser parte de la historia de la televisión. Yo aún estoy intentando parpadear ante semejante escena y los litros y litros de sangre que salen por capítulo. No tenía demasiada fe en esta segunda temporada, pero madre mia!! de momento, en cuatro capítulos que llevo, ya ha superado a la primera.

El premio al mejor guión de Sitges de este año para mi es mi discutible, no me tire usted de la lengua...

Habrá que comprar una agenda mayor y que los días tengan muchas más horas, porque así no se puede.

Saludos

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