martes, 26 de marzo de 2013

Crítica: Audition

Audition, cuyo título original es Ôdishon, es una producción de 1999 del realizador nipón Takashi Miike, la cual lo consagró en Occidente (hasta entonces sólo era conocido en círculos bastante minoritarios) y que está basada en una novela de Ryu Murakami (no confundir con el también japonés y escritor, Haruki).

Aunque es muy probable que la inmensa mayoría de las personas, que siguen este blog, conocen al citado director japonés (padre de joyitas como Ichi The Killer, Visitor Q o Gozu), creo necesario realizar alguna matización (o sobreaviso) para aquellos que no tienen idea de quién es este enfant terrible del cine asiático. Miike es un prolífico e interesantísimo director que deja su personal estilo (Huella) en cada uno de sus trabajos, independientemente de la temática, y se caracteriza por un bizarro uso de la violencia y predilección por el exceso (o delirio) visual, aderezado siempre con bastante humor negro y surrealismo que seguro hace las delicias de muchos (entre los que me encuentro) y atraganta a muchos otros. Es un director extremo, no deja indiferente, y siempre sorprende para bien o para mal. Sus películas las amas o las odias, y Audition no es una excepción (sino tal vez, un manual de casi dos horas de lo que Miike entiende por narrar historias a través de imágenes).

La historia que se nos plantea es la de un hombre de mediana edad llamado Shigeharu Aoyama (interpretado por Ryo Ishibashi), viudo y empresario del sector audiovisual, que decide seguir el consejo de su hijo adolescente, intentar volver a enamorarse y rehacer su vida. Para ello se dejará ayudar por un amigo productor, y decidirán montar una falsa audición para una supuesta película con el objetivo de seleccionar a la perfecta chica japonesa con la que iniciar una relación. La “afortunada” es la delicada, tímida y angelical Asami (interpretada estupendamente por Eihi Shiina), que cautiva desde el inicio a Shigeharu. Pero, recordad, esto es una película de Miike y cualquier cosa puede pasar… “kiri-kiri, kiri-kiri”.

En los primeros compases del film parece que estamos asistiendo a un drama urbano y a la disección de la soledad del ser humano en un mundo capitalista carente de valores. Enseguida todo muta, sin apenas percibirlo, nos encontramos inmersos en una historia romántica (algo simple e intranscendente, todo hay que decirlo) que podría ser un compendio sobre el cortejo en Japón, con sus códigos y pautas sociales tan extrañas, a la par que interesantes, a los ojos de un occidental, aderezada de algún momento de comicidad (como el casting de las chicas) y fogonazos perturbadores. Para concluir, una explosión (maravillosa) de lisérgia visual, aderezada de intriga, dolor y… “kiri-kiri, kiri-kiri”.

Cada vuelta de tuerca encaja a la perfección en el entramado montado por este bufón malicioso (Miike), que consigue encandilarnos durante la mayor parte del relato, para lanzarnos un golpe directo, certero y contundente cuando tenemos la guardia bajada. Pero la historia no sólo es un mero truco de manos sorprendente pero vacío, el film tiene varias capas, aborda suficientes temas (la soledad, el desengaño, el sentimiento de culpa, el machismo de la sociedad, los traumas infantiles, los demonios de la mente, la sed de venganza, la vampirización de la personalidad, etc.) y presentas tantas aristas, que las posibles lecturas a la película se multiplican de forma exponencial. Me atrevería decir que la película tiene tantas interpretaciones posibles como espectadores potenciales. Sólo una cosa será común en cada uno de ellos… El dolor, “kiri-kiri, kiri-kiri”.

Por lo que respecta a la parte argumental, no precisa comentarse nada más, ya que la sorpresa y la ambigüedad serán dos factores determinantes en el disfrute de esta cinta que aumenta progresivamente en tensión hasta alcanzar un final orgiástico. La paciencia suele ser recompensada (¡y de qué manera!).

En el plano formal la película podría dividirse claramente en dos partes, una primera que abarca los primeros 70 minutos aproximadamente y que se presenta como una cinta japonesa de corte clásico, con planos fijos o mínimos movimientos de cámara que captan con gran detallismo todo lo que se desarrolla en el encuadre. Memorable cómo consigue Miike enervarnos con un plano fijo a ras de suelo donde apreciamos el esbozo de una sonrisa en una cara parcialmente cubierta por una larga y lisa mata de pelo junto a un extraño saco de fondo y el sonido incesante de un teléfono. Y una segunda parte, (los 45 minutos siguientes) donde el montaje se vuelve fragmentario y se superponen varios momentos temporales (reales y/o ficticios, es algo que cada uno deberá decidir), y donde se juega con la iluminación, banda sonora y con planos más cortos y rápidos para reforzar las sensaciones de ambigüedad, suspense y tensión.

Posiblemente el contraste de ritmo tan acusado entre la primera y la segunda parte (puede hablarse de una película bipolar) haga que algunos espectadores se pierdan por el camino, pero si consigues deleitarte con la parsimonia y tranquilidad inicial que te sumerge en la vida de estos personajes faltos de cariño y en busca de vivir sus sueños, disfrutarás enormemente los desvaríos pesadillescos que les suceden.

Los actores están todos bastante bien, aunque algunas situaciones y actitudes pueden resultar un tanto extrañas para un occidental. Destacan por encima de todos Jun Kunimura, Ryo Ishibashi y la magnífica Eihi Shiina. El primero interpreta a Yasuhisa, el amigo productor de Aoyama, que en un principio le ayuda a organizar la audición y después le advierte de los riesgos de enamorarse ciegamente de alguien que apenas conoces. El segundo interpreta a Shigeharu Aoyama, un apesadumbrado viudo que tal vez no es lo que aparenta y Eihi es Asami, una bella joven de enigmático pasado que acaba transformándose en…

Una recomendación para finalizar, ved la película en versión original. Uno de los grandes deleites (de la cinta) es escuchar a la protagonista femenina (Eihi Shiina) mientras juega con un cable de acero, pronunciar las perturbadoras palabras: “kiri-kiri, kiri-kiri”, las cuales os garantizo se os quedarán grabadas para siempre en el fondo de vuestra mente.


17 comentarios:

thewronggirl dijo...

Bueno, yo esta no la he visto pero me la pongo en Esenciales.
Gracias por tu crítica!!!

Juan Roures dijo...

Yo soy de los que se perdió algo por el camino, pero me ha gustado mucho tu crítica, me ha ayudado a entenderla mejor. Muy interesante película. Saludos.

Max Cady dijo...

TWG y Juan Roures, muchas gracias por vuestros comentarios. Tanto a la "chica equivovacada" como a Juan os recomendaría: que le eches un vistazo a la película, en el primer caso, y una nueva oportunidad en el segundo, pues estoy convencido que la disfrutaréis enormemente.

Saludos y nuevamente gracias.

Blanch dijo...

Escoger la mejor película de Miike es casi imposible. Pero es que Audition es simplemente perfecta. Como dices, Miike a media peli nos ofrece un giro alucinante a la vez que dramático, nos cuenta que no hay buenos ni malos sino las circunstancias de la vida de cada uno llevan pir un camino u otro. Kiri kiri kiri... Espeluznante.

Imágenes inquietantes con un argumento 10 llevado a la perfección. Es que es buenísima joder. Miike for president!!!!

thewronggirl dijo...

Bien, en Esenciales está!

andres pavone dijo...

SIII totalmente de acuerdo con el kiri, kiri, kiri, kiri!!!!.Me acurdo que cundo vino toda este malon del cine de terror japones me dije " como con esas caras pueden asustar ja ja, hasta que vi un maraton del cine de terror japones por un canal llamdo isat y puedo asegurar que mas de una me quito el sueño.

Kontroverse dijo...

Maravillosa película y qué genial Ichi The Killer, qué recuerdos.
Muy de acuerdo con tu crítica Max, sí señor. Por cierto, nunca un kiri kiri kiri ha sonado más espeluznante que el de la vaca que ríe, (introducir aquí redoble de tambor para los chistes malos)

Saludos!

Lluís dijo...

Creoq ue te has quedado corto con la nota amigo. por cierto PUEDES AVISAR A ALGUIEN QUE LA LECTURA, EN LA BARRA LATERAL IZQUIERDA ES BASTANTE ILEGIBLE?????


Es muy incomodo la verdad, confuso.

El Rector dijo...

Lluís, el diseño del blog está pensado para una resolución de 1440x900. En otras configuraciones, puede presentar pequeñas anomalías como la que comentas, aunque en el peor de los escenarios, se ve lo suficiente para poder acceder a los contenidos.

Gracias por le aviso.

Saludos.

Max Cady dijo...

Kontroverse, gracias por tus palabras. Yo también pienso que es una joya maravillosa, para mí muy superior a Ichi The Killer.

Amigo Luis, en cuanto a la nota eso es cosa de cada uno (aunque a mí me cuesta dar el 9 o el 10, y maxime si procuro ser lo más objetivo y aseptico posible), lo que queda claro (al menos esa era mi intención con la reseña) es que es una película muy notable, que algunos la pueden considerar de verdadera Obra Maestra (por momentos lo es), y que todo aficionado al género debería echarle un vistazo pues con toda seguridad la disfrutará enormemente.

Saludos.

Missterror dijo...

¿Soy la única persona en el mundo que cree que "Audition" está sobrevalorada?
A mi el Miike que me interesa es el de "Visitor Q" (buffffffff y bufffffffffff)

saludos

Max Cady dijo...

Missterror por lo que parece, por los comentarios vertidos hasta ahora, sí eres la única que no considera una gran película Audition, aunque teniendo en cuenta la estructura y ritmo del film puede entender que muchos piensen así.

En cuanto a Visitor Q, a pesar de gustarme bastante y ser un film de pequeña veneración para mí, siempre he tenido la sensación de estar ante una obra forzadamente (en el mal sentido) caprichosa, grotesca, surrealista y por momentos incomprensible, que le restaban fuerza y credibilidad al conjunto. Por lo que no estaría entre lo mejor del señor Miike, en mi opinión.

Un saludo.

Fhendor Targaryen dijo...

Una de las películas que más he disfrutado. La escena de la sierra aún me pone los pelos de punta. Dulce chiquilla!

rconde79 dijo...

Pues a mí la película me ha parecido peor. No mala, peor. Si eres de esos seres humanos que buscan argumento, emplea tu tiempo en otra cosa. No hagas caso a los iluminados que poblan este foro, que aseguran que es un gran giro argumental a dormirte durante hora y cuarto, para revolverte el estómago el último cuarto de hora. Ridículo
No me molesta la violencia en las películas, pero siempre que se quiera llegar a un fin
SPOILER
En este caso el fin es que la chica estaba loca. Lo había pasado mal durante la infancia y estaba loca. Ya está. Eso es todo. Ese es el argumentazo que ha maravillado a todos estos superiores intelectuales.
FIN SPOILER
Si eres de esos humanos que buscan argumento recomiendo Old boy, Yellow sea o Encontré al diablo. Violentas sí, pero con argumento, no simplemente para revolver estómagos.

El Rector dijo...

Rconde79, ¿Qué tendrá que ver ser un iluminado o superior intelectualmente con que te guste o no "Audition" (que me da a mi que muy intelectual no es)? Gustos. Conste que yo comencé a verla, me quede frito y nunca me ha vuelto a llamar la atención.

Además, no todo el mundo busca argumento en una película, la menos no siempre... en especial, si se trata de un director como Miike.

Saludos.

Bieitols dijo...

Odishon, o de cuando el arte de la imagen se topó de bruces con el cine de terror y se enamoraron mutuamente.
La carrera de Miike es tan extraña que no termino de tenerlo en mis altares. Aunque sí alguna de sus obras. Y para mi esta en el pico de la pirámide.
Es cierto que hay situaciones raras para un occidental. Yo es que pasé tres años viendo casi exclusivamente cine oriental. Con lo que estoy inmunizados. Lo mejor es dejarse llevar y punto.
La película es preciosa. Inquietante. Bruta.
Todo en uno.
Para mi una obra de arte.

Chris Jiménez dijo...

La primera película que me ví de Takashi Miike...y que me dejó completamente para el arrastre.

Es una perturbadora y aterradora historia con una poética tan macabra que la hace muy difícil de disfrutar. Más bien llega a ser desagradable...pero MUY desagradable, aún así eso es lo que buscaba el director cuando adaptó la novela: crear una atmósfera inquietante, oscura, de pura tensión y desesperación.
Con saltos adelante y atrás en el tiempo en una especie de realidad ¨alternativo-onírica¨; los espectros de la violencia y horror que han perseguido al personaje de Asami y que luego ella desencadena para, de algún modo, desquitarse de ese funesto pasado; una escenografía muy cuidada, un ritmo que comienza pausado y poco a poco para culminar de manera escalofriante y unos protagonistas torturados por la vida son unas pautas en las que el film se apoya magistralmente y donde es capaz de mezclar suspense, horror, agobio, surrealismo, y hasta se deja ver, al principio de la película, algo de comedia.

Pero bueno, cómo no, el plato fuerte es la media hora final de esta sofocante película, llena de metáfora y secuencias que son capaces de hacer que se te ponga el estómago del revés; es demasiado cruda para ser cierto, pensé yo.
Pero aún falta el broche de oro. Sí, la famosa escena de tortura de la que todo el mundo hablaba y que yo mismo quería ver si tan repulsiva era...y más que eso, ha sido corrosiva. Jamás se me olvidarán esas agujas, esa cuerda cortándole el pie al pobre Ryo Ishibashi, y ese ¨kiri, kiri, kiri, kiriiii¨ que a cada dos por tres soltaba una soberbia Eihi Shiina y que hacía que más de un escalofrío se te viniera a la espalda.
Miike no hace una escena asquerosa ni excesivamente escatológica, como podría haberle salido a Rob Zombie, Eli Roth o Darren Lynn Bousman. Miike la hace al estilo de John Schlesinger en ¨Marathon Man¨: tenebrosa para que se te ericen los pelos, sin música, con una violencia estilizada y casi depravada, la hace para que las tripas se te revuelvan, para que no quieras volver a mirar a la pantalla, para demostrar que, en efecto, ¨las palabras sirven para mentir pero el dolor siempre es verdadero¨, para mostrar el terror en estado puro personificado perfectamente en un ser humano...una mujer con la apariencia más delicada que te puedas imaginar.
El final es también de infarto e imprevisible...

En fin, una obra de arte deliciosamente incisiva y siniestra del cine japonés con la que Miike se encumbró...si no fuera por "Hara-kiri" ésta sería mi favorita del director.

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