sábado, 12 de octubre de 2013

Crítica: The Battery

Me parece apasionante que me toque realizar esta crítica habiendo hecho también Guerra Mundial Z. Ambas películas unidas en el tiempo y tan separadas en todo lo demás. Mientras que la que hoy nos ocupa es una cinta pequeña y muy indie sobre zombis, la segunda fue un blockbuster de categoría. No me gusta mucho sacar el tema del dinero en la realización de una película porque en verdad poco importa que tengas mucho presupuesto o poco si tienes LA IDEA y una visión clara de cómo mostrarla. Así como que una película te tenga que gustar o no porque le guste a la mayoría. Ridículo en ambas direcciones. Me gustan algunos blockbusters, me gustan algunas pelis indie de su madre y de su padre.

The Battery es encantadora, hábil y en conjunto una cinta súper entretenida sobre los retos humanos de la vida del día a día tras un (presunto) apocalipsis zombi de nivel, al menos nacional. El título de la misma se refiere a la combinación de un pitcher (un lanzador) y un cátcher (un receptor) de un equipo de beisbol. En algunos casos, la batería también pueden ser dos jugadores que trabajan selectivamente uno con otro por su ritmo en el juego y/o comodidad con el otro.

En esta cinta, los dos personajes: Mickey, el pitcher (Adam Cronheim) y Ben, el cátcher (Jeremy Gardner, que también escribe y dirige la misma) no encarnan muy bien esta segunda descripción y son nada más que compañeros cuando el apocalipsis ocurre acabando, básicamente; encasquetados el uno con el otro como resultado. Crea una impresionante dinámica de entendimiento frustrado entre dos hombres que no tienen un pasado juntos o una larga relación de amistad a la que aferrarse.

Nos los encontramos viajando non-stop unos meses después del brote, siempre cerca de los bosques, carreteras secundarias y áreas menos pobladas para minimizar las posibilidades de lidiar con los infectados (por referencia, los zombis son del tipo que se arrastra para ir a los sitios de una manera terriblemente lenta). Mickey vive en el pasado, sólo quiere hacer las cosas que podía hacer antes en su vida anterior: usa productos de cuidado para el pelo, se afeita, escucha música con un discman constantemente con unos auriculares de esos gigantes que le aíslan del mundo e incluso rasca tickets de lotería y guarda los que tienen números ganadores. Ben, descuidado y con una barba talibán, parece haber abrazado la realidad de la nueva situación e incluso disfruta buscando comida en conserva, recogiendo objetos que puedan ser útiles o asesinando todos los zombis que se encuentra.

Esto genera una clara desconexión entre ambos ya que Ben ve la clara obsesión de Mickey de recuperar su vida pasada como una debilidad y una amenaza potencial para la seguridad de ambos. Además, Mickey es incapaz de matar un zombi por sí mismo y no puede ni nombrarlos por su nombre (the z-word). Estos problemas fluctúan, suben y bajan; a través de diferentes partes de la película y añaden un nivel de profundidad que no se ve normalmente en las películas de género zombi. A parte, me ha encantado la escena que incluye a los dos protas jugando a catch and jawing (es de hablar sin parar y bebe el que la caga, un poco al estilo jo mai, mai) porque abre la puerta a que el personaje de Ben muestre que él también siente esa tristeza por todo lo que ha perdido – aunque vea innecesario expresarla constantemente de manera verbal.
 
Esas casualidades del azar hacen que escuchen una transmisión de radio a través de unos walkie talkies que han encontrado, Ben y Mickey se enfrentan con la alternativa de que quizá haya un grupo altamente organizado, posiblemente supervivientes civilizados acampados en algún lugar de la zona. Para Ben, no es una visión prometedora pero para Mickey es la única oportunidad de vivir en sociedad de nuevo, de reclamar un poco de normalidad. Tan pronto como hacen el descubrimiento, la puerta se cierra en sus narices cuando los propios integrantes les dicen que no son bienvenidos. Pero Mickey no puede dejarlo ir, a través de una serie de decisiones que escapan a la lógica de Ben ambos son lanzados a una situación terriblemente tensa que se va convirtiendo poco a poco en algo más aterrador y que ninguno de ellos hubiera podido imaginar.
 
Creo que es importante destacar que el efecto que el acto final de la película tiene en cada uno que la ve depende completamente del sentimiento que tengas hacia cada uno de los personajes. Si la naturaleza a veces ligera y sin dirección de la primera parte de la cinta no resuena en tu cabeza entonces es posible que no te sientas enteramente involucrado con los dos hombres y su aprieto. Para algunos, el tempo anterior puede parecer demasiado dimensionado, demasiado lento.

No para mi gusto, me ha apasionado pasar tiempo con ellos sin un objetivo claro en mente. Las complejidades de sus estados emocionales y las pistas sutiles de cómo fueron en su vida anterior que no necesitan exponerse en forma de diálogo. No somos disparados con flashbacks y no se habla de la presencia gubernamental ni del origen del virus. La situación es la que es, no un mix de información complicada que no queremos saber. Hay una honestidad inmediata y humana en esta decisión que admiro profundamente.
 
No voy a hablar de nada de lo que ocurre en ese acto final que he mencionado antes pero lo que sí voy a decir es que yo me sentí totalmente inmersa con esos dos hombres en ese coche, en cómo todo se desdobla y las profundidades del miedo, la emoción cruda y la desesperación fueron tan reales y sinceras en mí. Si no hubiera tenido la oportunidad de conocerlos a lo largo de la película como personas, no creo que nada en la segunda parte de la cinta hubiera tenido sentido para con ese acto final.
 
En términos generales, The Battery es una cinta independiente excelente que no sólo compone una manera única de explicar una historia sobre supervivientes a un brote zombi sino que realizan esa premisa con un trabajo de cámara sólida, una banda sonora repleta de magníficas elecciones y unas actuaciones impresionante de los dos protas. No una cinta de sustos de un minuto sino una recompensa mucho mayor.

LO MEJOR: La banda sonora que acompaña la cinta y ese baile que se pega Ben en la casa.

LO PEOR: Ese ritmo quizá demasiado pausado de los primeros 30 minutos.
 
 

10 comentarios:

El Rector dijo...

Para mi The Battery va mucho más allá del cine indie, esto es cine experimental y como todos los experimentos, unos dan sus frutos y otros, resultan fallidos. The Battery la encasillaría en el segundo caso.

Y el problema no es su lentitud (que creo que abarca "algo" más de los primeros 30 minutos), sino que detrás de su carácter transgresor y evidente pedantería, se esconde en realidad la total incapacidad por desarrollar una idea, por otro lado, brillante y con muchísimo potencial.

Yo no esperaba ver sangre, gore, hordas de zombies, acción, etc... pero si esperaba que se nos contara una historia interesante, la de estos dos señores... o al menos, que se nos contase ALGO más, que un simple retrato de estos dos personajes.

Buena fotografía, una banda sonora bien escogida, buenas interpretaciones y un par de secuencias realmente muy buenas, como SPOILER las dos que transcurren dentro de la furgoneta, la primera depravada y la segunda terrorífica FIN SPOILER y poquito más.

Una experiencia soporífera que tira por tierra una idea con muchísimo potencial.

La crítica por otro lado, estupenda. Está claro WG, que tu has disfrutado tanto con la película como escribiendo sobre ella.

Saludos.

TED BUNDY dijo...

Pues vaya decepción. Esto lo que pasa en Sitges, que te anuncian algunas pelis a bombo y platillo y luego no son lo que uno espera. Por eso más vale no hacerse expectativas.

Gracias por tu crítica WG.

Una peli más que no iré a ver. Buena crítica.

Saludos.

Missterror dijo...

TWG- SE nota que has disfrutado con las desventuras de Ben y Mickey, se nota que viviste desde dentro su día a día, se nota que lo de menos era el por qué y se nota, porque esta crítica la has escrito con el alma.
Lástima que yo no lo viviera así, a mi me pudo ese ritmo tan sumamente lento, la desesperación de ver pasar los minutos que se hacían eternos y entender que la película no me iba a ofrecer nada que no me estuviera ofreciendo desde el minuto. Te aseguro que yo estuve más de media película manteniendo la calma, aguantando ver cómo se lavaban los dientes durante mas de un minuto, escuchando las canciones atenta, frotándome los ojos antes esos "zombies", pero llega un punto donde el tono hipster cansa mucho, donde realmente te das cuenta de que no va a haber historia, y llegó el final y buf!! mezcla de alivio y decepción mayúscula.

Lo que sí tengo claro es que es de esas películas que aborreces o adoras.

Ted- Realmente la opinión negativa la ha escrito el Rector, no te dejes llevar sólo por eso, Rebeca deja claro en su crítica que a ella le encantó y que es una película que hay que ver...igual sí deberías dejarte ver por algún pase. Es una película que generará polémica y me encantaría saber cual ha sido la reacción del público del festival.

saludos

thewronggirl dijo...

La verdad es que a mi me ha encantado. El personaje de Ben me enamoró al momento. No se, es tan imperfecto pero tan hipster que me tenía embobada...
Creo que tenéis razón, quizá te encanta o la odias... pero a mi desde luego me ha entusiasmado!
Y esa música... MIEL PARA MIS OÍDOS!

DAMIEN THORN dijo...

Hey! Felicidades por tu crítica y muchas gracias, era una peli que no me llamaba demasiado y acabo de terminarla con una sonrisa de oreja a oreja.
Y claro, la BSO, fabulosa! Wise Blood, Sun Hotel y RPC... Una gozada!
Lo dicho, si no llega a ser por tu crítica me la pierdo...

DAMIEN THORN dijo...

Ah, y comparto tu pasión con el bailecito que se marca el osazo pistola en una mano y botellón de Passport en la otra... Entre gorrino y erótico!!!

thewronggirl dijo...

Gracias Damien! Coincidimos 100%!!!!!!!!!!!!!!!
Es que el baile es muy divertido, con el tapiz en la pared de la mujer desnuda con sus animalicos

Ki___wi dijo...

Me interesa el desarrollo de los personajes que se destaca en la crítica, pero miedo me da el soporífero ritmo que mencionan en los comentarios, ese minuto lavándose los dientes hace daño. Me la apunto con reticencias.

El Rector dijo...

Ki_wi, si te esperas una película de zombies al uso, vas apañado. Esto es un experimento de campo (nunca mejor dicho) en toda regla y lo del cepillado de dientes, es lo de menos, aunque también un buen ejemplo de lo que el filme propone.

Saludos.

May Dove dijo...

Es lenta pero para mi es su mayor encanto!

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