domingo, 21 de noviembre de 2010

Crítica: Needle

Desde tierras australianas nos llega una nueva película de terror en formato “jóvenes estudiantes perseguidos por asesino de turno”, y lo hace de la mano del no menos terrorífico John V. Soto (los que hayan tenido la desgracia de catar “Crush”, su insufrible anterior filme”, ya sabrán de que pie calza), quien en esta ocasión aboga por algo un poquito mas original de lo que pudimos ver en su debut, y eso que nos encontramos ante la típica película de jóvenes guapos en la universidad que por casualidades de la vida se topan de narices con la muerte, ¿Dónde está entonces la originalidad? Pues en el asesino en cuestión, bueno, mas bien en su forma de eliminar a sus victimas, para lo cual utiliza una máquina del siglo dieciocho con poderes sobrenaturales con un funcionamiento muy similar al del voodoo de toda la vida, gracias a la cual puedes cargarte a quien se te antoje con una foto carné y un sencillo ritual.

“Needle” nos sitúa en una universidad cualquiera, en ella estudia Ben, un joven que no hace mucho que ha perdido a su padre y que recibe una curiosa herencia, una misteriosa caja mecánica datada del siglo dieciocho que por lo visto, era utilizada en aquella época en Paris para representaciones del Grand Guignol, un macabro espectáculo de terror. Pero apenas un día después, y coincidiendo con la llegada a la ciudad de su única familia, su hermano Marcus, con el que hace dos años que no tiene contacto, el artefacto desaparece, y con el, comienzan a sucederse una serie de trágicas muertes que tienen como objetivo al grupo de amistades de Ben, quien junto a su hermano, comenzará una búsqueda desesperada de la caja, pues esta parece ser el elemento clavel del caso.


Si bien “Needle” consigue dar el pego en sus primeros compases gracias a la acertada inclusión en la historia de la caja mecánica, haciendo que la nostalgia hacia cierta franquicia de ciertos cenobitas y cierta caja que habría las puertas del infierno nos ponga una venda en los ojos para que no seamos (aunque no por mucho tiempo) del todo conscientes de la triste realidad, que estamos ante la enésima película de desarrollo clónico de grupo de jóvenes bla, bla bla, perseguidos por un psicópata bla, bla, bla… donde los dos o tres protagonistas van siguiendo el rastro de muertes a su paso hasta dar con el culpable, quien normalmente suele ser el que menos nos esperamos aunque para ello los guionistas se tomen todas las licencias que les salga de las pelotas.

Con este triste panorama, lo que podemos esperar, o debemos exigir, es que por lo menos la cinta cumpla en el resto de aspectos, que en el fondo se reducen lamentable, y básicamente, a como serán las muertes de los peones y a cuanta chicha enseñarán las guapas señoritas que de seguro (y ahí no hay dudas) nos depara la película. Pues bien, “Needle” falla en ambos aspectos, por que las chicas no enseñan nada y las muertes, salvo un par de detalles, son extremadamente repetitivas y poco imaginativas, por lo que aguantar los ochenta y tantos minutos de metraje puede convertirse en la opción menos recomendable con la que gastar nuestro tiempo en una deprimente tarde de domingo.

Lo mas llamativo de “Needle” se encuentra en su reparto, en el cual encontraremos algunas “celebridades” del género, como Jane Badler, la mítica Diana de la serie “V” (y me refiero a la original, no a aquella basura que intentaron colarnos hace poco en plan remake), interpretando aquí a una profesora de universidad ya entradita en años pero que sigue manteniendo intacto todo su carisma y al amigo Jhon Jarratt, el asesino de “Wolf Creek” en un pequeño papel de tintes cómicos. A parte de esto, alguna cara bonita y poquito mas, es una pena que no se haya puesto una pizca mas de esmero en el tema de las muertes, pues por lo poco que se puede ver, los efectos están bastante currados y sobretodo, que no se haya sabido explotar algo con tanto potencial como el artefacto, que sin duda daba para una historia mucho mas apañadeta… del supuesto final sorprendente mejor no hablaremos, pues este tipo de triquiñuelas argumentales ya hace tiempo que dejaron de hacerme puñetera gracia. Mala, muy mala.




2 comentarios:

Dark Muse dijo...

De acuerdo. No es una pelicula para recomendar. Lo de la caja estaba bueno, aunque tenga reminicencias cenobitas! hasta que vi lo de los muñequitos de cera... Joder, podrían haber hecho algo mejor!

El Rector dijo...

Desde luego, desperdiciar las infinitas posibilidades del artefacto con Voodoo barato, fue una terrible decepción. Además, todas las muertes son practicamente iguales.

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