domingo, 13 de octubre de 2013

Crítica: The Call

A Brad Anderson ya lo conocemos bastante en Sitges. En la muestra de cine de la villa presentó la excelente “El maquinista” (2004) con la que se llevó el galardón al mejor actor (Christian Bale) y a la mejor fotografía. Después, nos trajo “Transsiberian” (2008), algo inferior a su anterior trabajo. Ambas presentadas como producciones españolas.

La 46 edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges acoge de nuevo en su programación una película de Anderson. “The Call” (2013) es un thriller de secuestros protagonizado por Halle Berry y una ya adulta Abigail Breslin, a la que todos recordamos como esa adorable niña de “Pequeña Miss Sunshine” (2006) y que todos vimos en la presentación de “Zombieland” en Sitges 2009.

En Estados Unidos las líneas 911 recogen llamadas de emergencia de todo tipo: violencia doméstica, accidentes y, en este caso, un intento de secuestro y asesinato. Jordania o Jordan para los amigos (Halle Berry) es una teleoperadora del servicio de emergencias 911 de Los Angeles. Es un trabajo muy estresante en donde el teleoperador debe concentrarse en pocos minutos en recabar toda información relevante de la emergencia, tranquilizar a la persona que llama y dar aviso a las autoridades y otros (centro de control de animales, bomberos, ambulancia, etc.) para que se personen en el lugar de los hechos. Cuando se realiza la llamada desde un teléfono móvil se localiza vía GPS el lugar exacto donde se halla quien telefonea. A veces las llamadas a la centralita no son tan preocupantes como otras, por ejemplo, Jordan recibe casi a diario la llamada de Terrence, un tipo aburrido que se emborracha y le da por llamar al 911 para saludar. Además, su novio Phillips (Morris Chestnut), policía de Los Angeles, la visita en la hora del descanso para rebajar tensiones.
 
Pero un día ocurre algo realmente horrible. Leah Templeton, una joven de pelo rubio, llama desde su casa aterrorizada. Un hombre intenta entrar a la fuerza después de seguirla por la calle. Jordan llama de inmediato a la policía, pero el extraño ya ha entrado y Leah se esconde en su cuarto sin despegarse del teléfono. Entonces Jordan le pregunta si la habitación tiene ventanas y Leah hace ver que ha salido por ella dejando sus chanclas tiradas por el patio. El hombre con malas intenciones entra a la habitación, ve la ventana abierta y las chanclas en el patio, y se apresura a salir al exterior. Leah parece a salvo, se desconecta el teléfono por accidente, Jordan preocupada vuelve a llamar y el ruido de la llamada hace que el extraño vuelva a subir a la habitación. La chica está en peligro y Jordan impotente oye como el asaltante la inmoviliza y se pone al teléfono. “Va a venir la policía, vete antes de hacer daño a la chica”, le advierte desesperada Jordan. “Ya está hecho”, le anuncia con frialdad el asesino. Pocos días después aparece por las noticias que se ha encontrado el cadáver enterrado de la joven Leah. Jordan está traumatizada y no volverá a atender una sola llamada más.
 
Seis meses más tarde, Jordan se encarga de formar a los nuevos y aquí la historia no explica si la policía investigó el caso o si hablaron con Jordan ya que las llamadas al 911 se graban y pasan directamente a la policía de Los Angeles. Anderson prefiere saltarse todo esto y dejar que fluya la trama.

En el centro comercial Fashion Plazza de Los Angeles, Casey Welson (Abigail Breslin) y su amiga van de compras y toman algo juntas. Breslin se ha convertido en toda una mujer y el rubio teñido le sienta realmente bien. Está casi irreconocible.

Cuando su amiga se marcha para recoger a su hermano, Casey decide irse del centro comercial, no sin antes recoger el teléfono móvil que ha dejado olvidado su amiga. En el aparcamiento, Casey topa con un extraño que le pregunta: perdona, ¿podríamos confirmarme si este pañuelo huele a cloroformo?. NO, esto último NO ocurre, lo que ocurre es que la rapta con la ayuda del cloroformo.
 
A lo largo de la película, Anderson nos deja ver más de la cuenta y esto hace perder misterio. Si en “El Silencio de los Corderos” no descubríamos al asesino en serie hasta pasado la mitad del metraje, en “The Call”, ya en la primera aparición del secuestrador, sabemos que es un hombre caucásico de unos treinta y tantos años. En la secuencia que sigue al momento del secuestro, se nos descubre su rostro. Casey despierta en el maletero de un coche en marcha y llama al 911 con el móvil de su amiga. En ese momento Jordan está enseñando a los nuevos teleoperadores cuando se fija en la llamada de una compañera. Al descubrir que la llamada es sobre un secuestro, Jordan afronta su trauma y decide ayudar a la joven para que no vuelva a ocurrir lo que pasó con Leah. A lo largo de la llamada, Jordan intentará con ingenio que los cuerpos de policía, por tierra y por aire, encuentren el vehículo donde se encuentra encerrada Casey. Anderson emplea el gran angular y pega la cámara a la cara de Breslin para crear al público una tensión agónica, a la vez que pone de los nervios al público con el teléfono de Casey , haciendo que en ocasiones se quede sin cobertura o que se quede con baja batería. Además, cuando Casey pierde toda esperanza y le dice a Jordan que le diga a su madre que no le olvide se te pone el corazón en un puño. Breslin está realmente convincente en el papel de la joven Casey, lo que es un gran logro porque de ella depende el suspense de la historia.

Mientras el secuestrador no sabe lo que está pasando en el maletero, distraído con su música -la verdad es que es bastante melómano como podemos comprobar en varias escenas de la película-, Casey sigue las instrucciones de Jordan para llamar la atención del resto de conductores y dar pistas a los agentes de policía que la buscan, entre los que se encuentra Phillips.

Sobre el asesino en serie, como bien indicaba antes, sabremos mucho demasiado pronto: desde su nombre y apellidos y dirección hasta el trauma de la infancia que le lleva a cometer los asesinatos. Se pierde el misterio en este aspecto, pero Michael Eklund está tan vil, patético y repugnante como villano que casi pasas por alto el saber tanto de su personaje en tan poco tiempo.
 
La historia da un giro cuando Jordan pasa la noche intentando descubrir donde puede haber llevado el asesino a su víctima, en contra de las órdenes de su jefa, Maddy (Roma Maffia), de que se vaya a casa a dormir porque no es su responsabilidad. De hecho, Jordan se lo toma como algo personal, quiere redimirse de su error con Leah. No descansará hasta enfrentarse al asesino.

LO MEJOR: Berry, Breslin y Eklund nos emocionan.

LO PEOR: Se pierde el misterio alrededor del personaje del serial killer.

 

7 comentarios:

Max Cady dijo...

El señor Anderson nunca me ha terminado de convencer, salvo por aquella interesantísima y buena película titulada Session 9, siempre me ha parecido un “bluff”. Incluso El maquinista que todo el mundo hablaba maravillas de ella me resultó un film pesado y aburrido que contaba con un Christian Bale formidable, el resto ni fu ni fa. Así que con todos esos precedentes a esta The Call no le presté la mínima atención, pero después de leer tú crítica Ted le daré una oportunidad porque según cuentas puede ser un thriller la mar de majo y entretenido.

Un saludo y gracias.

El Rector dijo...

Mira tu por donde que a mi Session 9 me pareció un bodrio infumable y en cambio, El Maquinista y Transsiberian, sin ser ninguna de las dos la octava maravilla, me gustaron bastante.

De todas formas, esta The Call me atrae más bien poco. Tampoco soy muy amigo ni de Halle Berry ni de este tipo de thrillers con psicópata de por medio.

Saludos.

Max Cady dijo...

No estar de acuerdo sobre Brad Anderson tiene su pase y hasta puede ser lo normal, pero Halle Berry es una “pantera alucinante”. ¿Cómo te puede dejar indiferente? A mí me sorprendió en El Último Boy Scout, me cautivo en Monster Ball y cuando salió del mar en bikini naranja (en aquel bodrio de Bond) me dejo sin habla. ¡Ay, si esta mujer supiera elegir guiones!

Saludos. XDD

Max Cady dijo...

Ted, una vez vista, debo admitir que coincido casi plenamente contigo. Este thriller de serie b, a pesar de no aportar nada nuevo (el guión es un refrito de películas muchas veces vistas) y que se desmadra en sus 20 minutos finales, es una película muy entretenida, estupendamente narrada y con un ritmo fabuloso que va aumentando en tensión, después de un prólogo muy bueno. Pese a un tramo final lleno de tópicos muy del estilo “made in Hollywood” (aunque la conclusión es brillante y descerebrada) es totalmente disfrutable y recomendable. Además los actores principales, Halle Berry, Abigail Breslin y Michael Eklund, están bastante bien. Grata sorpresa.

Saludos!!!!!!!!!!!!

May Dove dijo...

Es realmente entretenida? Porque a mi me apetece verla si tiene ritmo, si no, no voy a perder el tiempo.
Ahí lo dejo!

El Rector dijo...

Otra grata sorpresa de una película de la que esperaba bien poco. Un thriller bastante personal que engancha desde el principio y ya no te suelta hasta su tramo final, si bien este, sea posiblemente lo más flojo de la película.

Lo mejor, su endiablado ritmo y su capacidad para generar tensión en todo momento, algo que la destaca de entre otras soporíferas propuestas de secuestros y sobretodo, un espectacular Michael Eklund, como destaca Ted en la crítica, que pese a carecer de ese misterio que comenta (y creo que es algo premeditado para darle ese toque de "humanidad" que lo diferencia de otros psicópatas), se hace odiar tanto, por mezquino y patético, que incluso termina resultando entrañable.

Saludos.

Romasanta Macias dijo...

Me gustó mucho esta película!!! Me esperaba algo muy trillado y resultó una grata sorpresa!!!

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