domingo, 15 de junio de 2014

Crítica: Amber Alert

Enésimo found footage de los últimos tiempos, brillantemente dirigido, guionizado y montado por una tal Kerry Bellessa, que utiliza con tino todos los recursos que el estilo narrativo ofrece y le da un giro de tuerca que merece al menos, un poco de crédito y un visionado aún sin ganas. 

La cosa es tal que así: Un par de amigos americanos, Nathan (Cris Hill) y Samantha (Summer Bellesa) hacen un viaje por carretera grabando su experiencia el hermano pequeño de Sam, Caleb, para entrar en el cásting de algo así como el Pekín Express americano, cuando observan en un cartel electrónico una alerta ámbar (un aviso a los conductores, culmen del civismo y la urbanidad), avisando del secuestro de un menor y dando la matrícula del coche. Pues casualmente, ese coche es justo el que va delante de ellos y Samantha, que (aunque acaba resultando cargante, insoportable y hasta abofeteable), está muy concienciada con el tema, decide no sólo avisar a la policía de la situación concreta del vehículo, sino ejercer de espía a lo Bond en una persecución que todos menos ella sabemos lo mal que va a acabar. 

Siguen al coche, y en una parada en una gasolinera decide, intrépida ella, meter un micro en el coche, con lo que pueden escuchar lo que va sucediendo en el vehículo. 

Lo que empieza como un falso documental más, se acaba convirtiendo en una peli resultona, de esas que te atrapan sin darte ni cuenta y de las que te hacen sufrir gracias a una tensión notable. 

Es en cierto modo, un homenaje a La ventana indiscreta en plan road movie, y no, no estoy de coña. Comparte con aquella obra maestra el trasfondo cotilla revestido de solidaridad y civismo del género humano, solo que aquí no es Stewart el que empuja a Kelly a meterse en el follón, sino, con permiso y salvando muchísimo las distancias, al revés. 

La empatía con los personajes está más que conseguida, fundamentalmente con Hill, la intriga asegurada y el giro final, lejos de ser un pegote apresurado acaba siendo todo un acierto, sorprendente, tenso e inquietante.

Los actores, bueno, por llamarles actores, no están del todo mal, y es que en una cinta de este subgénero hasta se agradece el tono amateur, pero la directora y guionista, tipa lista, sin duda, nos va dosificando toda la información que necesitamos conocer de ellos para conformar la historia. El guión, pilar básico y diamante en bruto de la peli, está realizado con inteligencia, colando diálogos absolutamente creíbles y situaciones de dilema en la que uno acaba dudando de su propia valentía y solidaridad (y es que yo, en una situación así, aviso a la policía, sí, pero me cago vivo y no se me ocurre perseguir al malo ni en un momento de demencia transitoria). 

Las decisiones que van tomando nos pueden parecer estúpidas, porque lo son, pero encajan perfectamente en el contexto de la cinta. 

Alejada del recurso de posesiones, fantasmas y cintas de brutales asesinatos, Amber alert afronta una situación posible, real, creíble, lo que hace que la tensión se vaya apoderando poco a poco de nosotros y acabemos creyendo la veracidad de lo retratado. 

Netflix apuesta por una película de bajísimo presupuesto, que no se echa en falta en ningún momento y evidentemente ensalza las virtudes del sistema de alertas en la carretera, algo común y normal en USA pero que aquí nos puede resultar un poco increíble pese a ser cierto. 

En realidad no entiendo la pésima acogida que está teniendo la cinta, recaudando críticas absolutamente negativas y a degüello. 

En un found footage sabemos a lo que nos enfrentamos y hay dos posibilidades, que acabe siendo un bodrio y entre en los pantanosos terrenos en los que la mayoría se adentran o, más difícil, que nos sorprenda y esté bien realizada. Y este es el caso de Amber Alert. Utiliza sus recursos, los exprime, los reconduce y reconvierte y acaba siendo una experiencia escalofriante al menos. No se le puede pedir mucho más, la verdad. 

Las interpretaciones no son de las que arrasan en los Oscar, la fotografía, el montaje, la edición, el sonido... Pues son los propios del subgénero que despertó pasiones (no la mía, ya se lo aseguro) con El proyecto de la bruja de Blair. 

La cinta consigue algunas cosas más. Por un lado vuelve a darme esperanzas en aquello que Blanche (magnífica Vivien Leigh en la peli de Elia Kazan) destacaba en Un tranvía llamado deseo: creer en la bondad de los desconocidos. Y por otro lado, igual es que me he quedado un poco colgado, pero creo que me ha hecho plantearme las cosas de otra forma. 

La cinta, evidentemente tiene defectos, muchos, pero resulta francamente refrescante encontrarse una historia diferente, creíble y distinta. 

Lo dicho, sobre todo teniendo en cuenta su reducido presupuesto y en vista de lo difícil que es sorprender a estas alturas, notable. 

Lo mejor: Su punto de partida. La capacidad de hacernos plantearnos la posibilidad de ser valientes. 

Lo peor: El personaje de Samantha es realmente molesto y puede llegar a desesperar. El final se precipita demasiado, tras una primera parte en coche demasiado alargada, y aunque no haya sido santo de mi devoción, es entendible que la directora optase por él. 

Si la ven, sepan que guarda un “easter egg” en los créditos finales, reforzando la intencionalidad de dotar a la peli de esa pretendida veracidad y el fundamento de la relación entre los personajes protagonistas.


8 comentarios:

May Dove dijo...

Oye, pues me ha encantado tu crítica y me parece que le voy a echar un ojo en cuanto pueda. Me apetece mucho verla después de tus palabras.

Muchas gracias por irnos descubriendo joyitas!

Sara dijo...

Esta forma de rodaje tienes sus pros y sus contras, el lado bueno es que resulta más realista pero sin una buena interpretación no da resultado.
Por otra parte el hecho de que tenga puntos de conexión con la mítica película "La ventana indiscreta" es lo que más me atrae de ella. La pongo en mi lista de pendientes.
Un saludo.

El Rector dijo...

Sr.Thorn, como vuelva usted a traernos otro mockumentary, le desheredo ;)

Al menos en este caso, se opta por una temática menos trillada de lo habitual, pero aun y así, no pienso acercarme ni por asomo, pues me está comenzando a irritar profundamente esta moda. A aguantar y esperar que pase el chaparrón, no nos queda otra... y teniendo en cuenta el bajo costo de este tipo de productos, mucho me temo que la travesía por el desierto va a ser larga, muy larga.

Saludos.

PD: ¿Por qué me da a mi, que no será este el último? jeje...

Missterror dijo...

Damien "especialista en mockumentaries" Thorn- sé que este género te ha atrapado por completo, pero la verdad es que la conjunción road movie y el mockumentary puede ser ya terriblemente pesado.
¿"La ventana indiscreta" con actores justitos, en un coche que persigue al malo de turno? Por muy valiente que lo pintes, creo que no gracias!!! :)

Aunque reconozco que ese siete que les has dado es muy tentador, que menudas joyitas me estoy tragando ultimamente....

Saludos

Damien Thorn dijo...

May, el placer es todo mío!!!!
Ojalá te guste de veras, porque a mí, la verdad es que me ha encantado, y depurando algunas cosillas, me parece una peli más que decente, bien planteada y no del todo mal resuelta dado su presupuesto.
Un saludo y muchas gracias de nuevo!

Damien Thorn dijo...

Sara, muchísimas gracias por contar con mi recomendación.
La verdad es que la inspiración en La ventana indiscreta no es algo nuevo y ya se ha visto en varias pelis recientes (sin contar aquella patraña de remake que era para darse a la bebida).
Aquí, además de esas dosis de realismo la peli cuenta con una baza importante y es su sencillez, su buena intención y su autoconciencia de lo que puede y quiere ofrecer.
Espero de todo corazón que te guste!
Un saludo y muchísimas gracias por tu comentario!

Damien Thorn dijo...

Rector, creo que tus poderes de vaticinio y clarividencia se confirman... No será esta la última, me temo, jejeje.
En serio, dedícale hora y media, que no está nada, pero nada mal. Si bien es cierto que el hartazgo generalizado con el uso del found footage está más que justificado, y que aunque sirva de plataforma a nuevos cineastas sin un duro, suele revelar más una falta de ideas que de presupuesto. Aquí al menos, sólo adolece de lo segundo.
Un saludo y muchísimas gracias por tus comentarios!
PD:Por favor, la vergüenza del desheradamiento no, aún no!
Jejejeje!

Damien Thorn dijo...

MissT, fíjate que si hay alguien a quien creo que no va a disgustar en absoluto la cinta es a tí.
Es verdad, la idea no es como para tirar cohetes y triunfar en Sundance, pero una vez que te metes en ella, superas las actuaciones (sobre todo la de la prota que es odiosísima) y te esperas lo poco que te puedes esperar, la vas a ver hasta con ternura, porque el resultado les acaban saliendo mucho mejor de lo esperable.
Cintas similares, como The Call con Halle Berry, con la que comparte ciertos lazos, no han sido ni mucho menos un fiasco.
Yo, en serio, te la recomiendo.
Ya me contarás.
Un saludo y muchísimas gracias por tu tiempo!

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