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domingo, 9 de septiembre de 2018

Crítica: The End? L´Inferno Fuori

Está claro que la época gloriosa del cine de terror italiano pasó hace ya mucho tiempo. El giallo ha quedado ya para romance de verano de nostálgicos en el mejor de los supuestos, o para acero de martillo como pretexto cutre con el que atizar al terror de hoy. No deja de ser curioso que en unos tiempos modernos en los que la tendencia del cine europeo ha sido crecer y crecer exponencialmente, hasta el punto de poder afirmar con la boca grande que el cine de género manufacturado en el viejo continente, ha superado con mucho, a buena parte de todo lo que nos llega desde el otro lado del charco. Francia, Inglaterra, Suecia, Noruega... incluso en ocasiones muy puntuales, un país tercermundista en estas cuestiones (entre otras tantas) como España, han coleccionado grandes títulos a lo largo de estos últimos años de bonanza para el género de terror y fantástico. No ha sido el caso de Italia. Los transalpinos, con el giallo muerto y enterrado desde tiempos ha, parecen haberse bajado del tren para perderse en la espesura y no regresar jamás.

Ahora mismo, me cuesta horrores recordar alguna cinta de terror italiana moderna destacable, más allá de las cuatro bizarradas de los chicos de Necrostorm, o de alguna frikada graciosa de serie Z como el “Eaters” (2011) de Luca Boni y Marco Ristori. Cositas muy puntuales sentenciadas al olvido, al igual que todo el legado caduco de sus tan cacareados ancestros. En este sentido, encontrarse a estas alturas una película como “The End? L´Inferno Fuori” (también conocida como “In Un Giorno la Fine”) no deja de ser una agradable sorpresa pese a no estar ante una producción que tenga la suficiente entidad por sí sola como para venir a regenerar nada, mucho menos un cine con tanta tradición a sus espaldas como es el italiano. En mi caso, si puedo decir que la nueva película de Daniele Misischia ha conseguido que al menos por un rato, servidor se reconcilie con algún que otro fantasma del pasado.


“Misischia nos propone un acercamiento diferente al cine zombie, al menos en forma”


Misischia nos propone un acercamiento diferente al cine zombie, al menos en forma. Es éste un subgénero bastante dado a la experimentación en los últimos tiempos (lo cual no deja de sonar macabramente divertido, si tenemos en cuenta lo extremadamente conservador de un grueso importante de sus fanáticos) y “The End'?” se suma en cierta manera a esta tendencia, si bien la esencia del filme no es del todo original. De hecho, estamos ante el regreso a uno de los lugares comunes predilectos del género de terror, uno de esos escenarios que de no ser por las propias limitaciones narrativas que trae de serie, habría terminado convirtiéndose en uno de los locales de moda: el ascensor.

Si hablamos de ascensores, tenemos que hablar, por supuesto, de “El Ascensor” (“The Lift”, Dick Mass, 1983), posiblemente,el buque insignia en lo que filmes de ascensores se refiere (aunque para mi siempre será “Amsterdamned: Misterio en los Canales”, la película franquicia del director Holandés). El propio Mass, probó suerte de nuevo hace unos años con “Down” (2001), con gente del calibre de Naomi Watts, Ron Perlman o Michael Ironside de por medio, pero cualquier parecido con la realidad fue mera coincidencia. Cintas como “Blackout” (Rigoberto Castañeda, 2008) o “La Trampa del Mal” (John Erick Dowdle, 2010), también han intentado sacar partido de un escenario tan potencialmente perturbador como es el de un ascensor, con bastantes pobres resultados, también sea dicho, ya que para ubicar una historia en un habitáculo tan pequeño y conseguir que el espectador se suba al carro durante hora y media, o bien necesitas un guión brillante (véase el “Buried” de Rodrigo Cortés), o bien algún otro as muy bien guardado en la manga.


“En The End?, al igual que en la cinta de Rocher, también encontramos esa dosis de mensaje de fondo que le otorga al filme algo más que la vitola de simple entretenimiento”


“The End?” carece de ello, de un guión brillante. Pero juega sus propias bazas y las juega bien. Por un lado, se gana ya un buen puñado de estrellitas al darle una vuelta de tuerca el cine zombie, lo cual siempre se agradece. Por otro, lo apuesta todo a una puesta en escena de marcado carácter autóctono, rodando la película en italiano y dándole todo el peso de la misma a un Alessandro Roja que lo hace realmente bien, muy bien. Tanto, que termina por convertirse en el indiscutible bastión de la función, y abanderado de un reparto que lo hace todo bastante más creíble de lo esperado, si tenemos en cuenta que no es el cine italiano, al menos hablando en clave de genero, uno que haya destacado especialmente por su buen nivel interpretativo. En “The End'”, la naturalidad de los actores podría darnos incluso para trazar paralelismos, más o menos lejanos, con nuestra “REC” (Jaume Balagueró, Paco Plaza, 2007), cinta de la que también coge prestados algunos elementos a la hora de intentar oxigenar una propuesta a priori tan hermética y limitada como es esta.

En cierta manera y a otro nivel, también es fácil acordarse de una película reciente y que gustó mucho al que suscribe como fue “La Nuit a Dévoré le Monde” (Dominique Rocher, 2018), dos trabajos que tienen en común el hecho de contar el apocalípsis zombie alejándose de lo bombástico, de la brocha gorda, y centrándose en diminutos ecosistemas. Pequeñas historias dentro de grandes acontecimientos, como si todo lo demás no tuviera mayor importancia. En “The End?”, al igual que en la cinta de Rocher, también encontramos esa dosis de mensaje de fondo que le otorga al filme algo más que la vitola de simple entretenimiento. En este caso, se nos muestra de forma muy gráfica la aceptación de la culpa y el costoso viaje hacia el auto perdón y la posterior redención. Es aquí donde toma especial relevancia el notable papel de Alessandro Roja, personaje que sin duda hará pasar al espectador por muy diferentes estadios a lo largo del metraje.


“The End? L´Inferno Fuori no es una película especialmente brillante en nada, tampoco es ni la más original ni la más vistosa, pero sí es una propuesta valiente”


Es esta evolución del personaje principal, lo que termina generando el principal interés del filme, supliendo las carencias de un libreto que en ningún momento tiene la suficiente entidad como para brillar por sí solo, pese al intento de utilizar el teléfono móvil como oportuno vehículo de escape tal y como hizo Cortés en su película o el Canadiense Bruce McDonald en la genial “Pontypool” (2008), donde todas las sensaciones del filme son catalizadas a través de los diálogos. Dicho proceso, viene acompañado por supuesto, de un montón de secuencias donde los zombies adquieren especial protagonismo, muy italianos ellos por cierto, y a los que también se les puede atribuir la etiqueta de figuras literarias al servicio de la empresa del personaje protagonista, quien intentará hallar la expiación a todos sus pecados de la forma más inesperada a lo largo de un viaje similar a aquel que un día emprendió el gran Bill Murray en “Los Fantasmas Atacan al Jefe” (Richard Donner, 1988).

Quien busque las habituales dosis de casquería del cine zombie, también tendrá sus pequeños momentos de satisfacción, aunque llegados a este punto, avisar de nuevo a navegantes de que “The End?” es eso que tanto parece aterrar a un buen puñado de aficionados al género de terror y que ellos denominan de manera peyorativa como “cine lento”. La película de Misischia es lenta y siempre construida sobre los cimientos del diálogo. Las escenas de acción son anécdotas (algunas bastante divertidas) dentro de una historia, que busca perturbar o generar tensión (por desgracia no consigue ni una cosa ni otra, salvo momentos muy puntuales), desde otras latitudes bien distintas. A todos ellos, a todos estos espectadores que ahora reniegan del cine lento, preguntarles donde diablos han estado los últimos 60 años, pues hasta donde yo se, o he visto, si por algo se ha caracterizad siempre el cine de terror, es por eso, por ser lento.

“The End? L´Inferno Fuori” no es una película especialmente brillante en nada, tampoco es ni la más original ni la más vistosa, pero sí es una propuesta valiente, que se atreve con un formato realmente complicado como es el de centrar la historia en un espacio cerrado de pequeñas dimensiones y conseguir que la narración tenga el suficiente gancho como para venderle la moto al espectador, más cuando no hay detrás un guión potente en el cual apoyarse. La película suple esta carencia con un trabajo notable por parte de su actor protagonista, algunas secuencias muy divertidas (en ocasiones jugando incluso con el humor negro) repletas de zombies con marcada denominación de origen y la inclusión en momentos clave de personajes secundarios que otorgan oxígeno a la historia, cuando esta muestra síntomas de agotamiento. Que a estas alturas, estemos diciendo tantas cosas bonitas de un filme italiano, ya debería ser motivo de honda satisfacción.

Lo mejor: Alessandro Roja, el mucho juego que puede dar la rendija de la puerta de un ascensor y lo siempre gratificante de poder degustar cine de terror en su lengua materna, en este caso ,el italiano.

Lo peor: En algunos pasajes la fórmula se tambalea debido a sus propias limitaciones y la falta de tensión generalizada.


8 comentarios:

Missterror dijo...

Más o menos coincido y comprendo todo lo que expones Rector, pero tengo que reconocer que a mi me ha pesado mucho esa falta de ingenio en el guión que tú mismo reconoces. Entiendo que la limitación de espacio en este caso era la baza y el riesgo. La baza porque presentaba la parte novedosa y original y el riesgo porque es una idea que o le das marcha o termina por cansar y resultar repetitiva.
En mi caso, aplaudo el riesgo siempre, pero si detrás no hay un guión potente, unos diálogos que inviten a la reflexión o un giro que te deje con el cuerpo del revés, o tienes muy claro cómo provocar tensión durante todo el metraje o terminas pareciendo un cortometraje alargado. Me temo que a mí me venció la falta de recursos en el guión.
Estoy en el aprobado y poco más. Y eso que la actuación de Alessandro Roja es sobresaliente y hace que odies y quieras al personaje a partes iguales.

Saludos.

P.D- mencionas "El Ascensor" y "Ammsterdamned, misterio en los canales" y se me eriza el vello...eran películas de cabecera para mí en mi más tierna adolescencia :)

Marcela KariYo dijo...

Rector, el "homenaje" a REC es demasiado evidente, pero lo que me parece desaprovechado es el elemento de la claustrofobia. Se pierde la adrenalina y la paranoia que produce un espacio tan reducido, en simple modo defensa. Se ha explotado más intensamente este potencial en otras joyas del cine zombie como Tren de Busan con la frenetica escapatoria en trenes en movimiento y vagones atestados, o en La Horda, pelicula francesa sorprendente de un edificio infestado de zombies, policias y criminales.

El Rector dijo...

Missterror, a ti ya de entrada, la temática zombie ya te resulta un hándicap en sí mismo. Partiendo de esa base, entiendo que no sea esta la película idónea para satisfacer tus necesidades cinematográficas, ya que ni mucho menos estamos ante una de las grandes cintas de zombies de nuestro tiempo ni mucho menos. Además, muy limitada por sus propias características, virtud y miseria a partes iguales, me atrevería a decir.

Es cierto que algunos pasajes se antojan alargados para rellenar metraje y esto se puede acusar, pero a mi me pesan más sus virtudes, ese punto de extravagancia y de riesgo es algo que valoro mucho, así como el buen papel del actor protagonista en un entrañable italiano natal.

Karrie-Yo, la comparación que haces es un poco "tramposa", ya que las limitaciones de la peli que nos ocupa con las que citas, no son comparables amén que hablas de dos de las grandes joyas modernas del cine zombie (solo te ha faltado citar el remake de Snyder, jeje...). Si coincido contigo en la apreciación que haces sobre la falta de adrenalina que genera el filme, pero claro, entonces ya estaríamos hablando de cosas más gordas y no creo que "The End?" haya pretendido nunca jugar en esas ligas.

Saludos.

Unknown dijo...

Me gustó bastante,resulta entretenida pero limitada no propone nada nuevo más que ver casi toda la peli desde la perspectiva del protagonista,y ver su transformación cuasi arrepentimiento de convertirse un mal tipo en alguien mejor,saludos desde Argentina!!!!!

El Rector dijo...

Anónimo, eso es justamente lo nuevo que propone, jeje. Muy interesante el proceso de conversión del protagonista, sobre todo porqué consigue que "empatices" con cada uno de los estadios por los que pasa.

Coincido con tu valoración general, limitada pero entretenida y lo segundo es todo un mérito teniendo en cuenta lo primero.

Saludos para ti y para todos nuestros buenos amigos argentinos!

Shaun dijo...

¡Hola Rector! Pues he visto esta película con la menor información posible (ni siquiera entré a leer esta crítica), solo sabía que era un film italiano de zombies y nada más... y me he llevado una grata sorpresa.

Tal vez el guión sea un poco pobre, aunque me parece original, y por momentos se consigue una atmósfera muy tensa, además el protagonista lo hace de cine.

¡SPOILER! Por otro lado los zombies están muy bien caracterizados, y hay muchas zombies femeninas, algo que me sorprende gratamente, resulta inquietante ver como esas hermosas zombies secretarias, pútridas y vestidas de forma tan elegante, estiran sus suaves manos de delicada manicura tratando de "acariciar suavemente" a Claudio. En concreto la actriz Euridice Axen (Marta), es bellísima, con unas manos muy bonitas, y transformada en zombie sigue estando muy bella, me gustaría estar cerca de ella para que me dé una suave y fría caricia en la cara, pero bueno... a una distancia prudencial para que no me muerda o me arañe jajaja. ;)

Muy buena crítica Rector, una vez más es un placer leerte. ¡Saludos!

El Rector dijo...

Shaun, cuando vi a las féminas zombies danzando por ahí, me acordé de ti. Tu gusto por la figura femenina, sea cual sea su naturaleza, comienza a ser legendaria.

Coincido contigo. me gustan mucho las caracterizaciones de los zombies, muy de vieja escuela, recordando a las cintas de Romero. Natalia Estrada zombificada ya habría sido el guiño definitivo al público afín al subgénero, por aquello de los cadáveres televisivos y la caspa italiana, jeje.

A mi me ha faltado algo de tensión, lo reconozco, pero el tipo lo hace tan bien y tiene tanto carisma, que por ahí se suplen las carencias referentes a lo anterior y bueno, la atmósfera también está muy lograda. Una peli muy simpática.

El placer es mío, como siempre. Contigo siempre aprendo algo nuevo sobre la compleja naturaleza humana ;)

Saludos.

Shaun dijo...

Rector, como buen nostálgico de los años 90, hubiera sido todo un placer ver en este film a Natalia Estrada convertida en un cadaver andante, apestando a muerto, y con aliento de mierda. Me la puedo imaginar estirando sus finas manos a través del ascensor, y mostrando sus dientes llenos de sarro. Yo creo que hasta podrida seguiría estando preciosa, jajaja.

Gracias una vez más. ¡Saludos Rector!

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