miércoles, 4 de diciembre de 2019

Crítica: Eli

Debo decir que no me esperaba mucho de esta producción de Netflix. Es por eso que, cuando ocurre lo que ocurre en la película, es decir, un descenso a la desvergüenza y al WTF mal entendido del género, al menos me llevé un alegrón festivo de los que no se olvidan.  Entiendanme, queridos lectores, visto el trailer y los antecedentes la cosa pintaba aburrida a más no poder: peli de sustos con el subgénero de niño + casa muy encantada + niño burbuja, realizada por un director cuya “Sinister 2” (2015) me había dejado muy frío y que su anterior película (y creo que ópera prima), “Citadel” (2012), no me provocó la angustia buscada a pesar de un buen uso de sus atmósferas y una o dos situaciones potables.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Crítica: Charlie Says

Cuando una película tiene entre manos un tema como mínimo interesante y acaba por aburrir hasta al más entregado de los espectadores, malo. Cuando una película intenta mostrar un nuevo acercamiento a un tema conocido pero acaba por dejar la sensación de que no es más que otro producto que ha querido aprovecharse de alguna manera de una triste efeméride (El pasado nueve de agosto se cumplieron cincuenta años del brutal asesinato de la actriz Sharon Tate y sus amigos), peor.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Crítica: Harpoon

Buenos días —Le dijo Salvador Alvarenga a su amigo, quien yacía sentado en la proa.— ¿Cómo es la muerte? Cuéntame. Quiero saberlo. —Alvarenga continuó el soliloquio junto al cadáver de su amigo de amar. —La muerte es bella. Tranquila.— Al horizonte el océano infinito.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Crítica: La Isla del Dr. Moreau

Primeramente, dejemos una cosa clara: esto es la crónica de un bodrio terrible, uno que si no se tomase a sí misma tan terriblemente en serio sería objeto de culto en sesiones de noche a lo “The Rocky horror picture show” o “Troll 2”, pero su tremenda desgracia es que es una producción de casi 50 millones de dólares de la época, maldita (literalmente al parecer) desde su misma concepción, y perdida en una jauría demencial de problemas de todo tipo que se detallan en un lustroso documental, de obligado visionado para tener una perspectiva global de que, cuando todo puede ir mal, ten por seguro que el pozo puede ser más hondo. Pero vamos a centrarnos en la película en sí más que en sus circunstancias, tremenda tentación al ser estas mucho más golosas que la obra resultante, pero ahí vamos.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Crítica: The Shed

Hace tiempo que los vampiros se han convertido en la puta barata del género. Si quieres hacer una película de terror, no tienes ganas de comerte mucho los sesos y tampoco te sobran las perras, el chupasangre es tu monstruo, mucho más económico y funcional que el zombie y con más tirón mediático si cabe, por aquello de la ruptura de fronteras y posterior libre circulación de espectadores que han supuesto tanto los sonados romances para adolescentes, como los rostros bonitos de Hollywood que se han puesto al servicio de la causa sea con mayor o menor fortuna, eso ya es lo de menos.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Crítica: Terminator: Destino Oscuro

Por lo menos en esta película no sale Jason Clarke. Ni Emilia Clarke. Pero da igual. El camino que ha tomado la saga Terminator es cuanto menos preocupante. No es culpa de los actores ni de sus personajes sino de unas historias que salvo por ciertos momentos carecen de la fuerza de las dos primeras entregas de la saga. ‘Terminator: Dark Fate’ es un perfecto resumen de los errores que se han ido cometiendo entrega tras entrega. Ni si quiera la presencia de Laurie Strode, perdón Sarah Connor, Linda Hamilton y Arnold Schwarzenegger consiguen salvar a esta cinta de la mediocridad.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Crítica: After the Lethargy

Tuve que ser de las pocas personas a las que “Asmodexia” (2014) le pareció una película bastante interesante. Habida cuenta las críticas que leí en su momento y puntuaciones de referencia, lo normal hubiese sido sumarme a esa ola negativa que sacudió el estreno del director catalán Marc Carreté. Es cierto que la película poseía cierta tendencia muy acusada a la sobreactuación, huecos de guion insalvables y algún que otro momento hilarante en el mal sentido. Pero había cierto ejercicio de estilo que salvaba de la quema la producción.