miércoles, 16 de octubre de 2019

Crítica: Daniel Isn´t Real

Hay un tema que quería tocar desde hace mucho tiempo. Un tema que siempre me ha perturbado y del que necesito tener más datos: los amigos imaginarios. Yo no tengo hijos, pero supongo que por aquí nos lean muchos padres y madres que hayan experimentado ese fenómeno con sus cachorros. Creo que pocas cosas podrían aterrorizarme más que ver a mi hijo hablando con alguien imaginario y contándome después, con todo lujo de detalles, lo que ESE amigo imaginario le dice. En serio, ¿cómo se reacciona ante esto? Aunque todos los psicólogos infantiles del mundo digan que los amigos imaginarios entran dentro del comportamiento normal de un gran número de niños, solo puedo pensar en el terror que debe provocar convivir con alguien al que no ves. Más terror que “El habitante Incierto”. Más terror que “El Otro”. Más terror que el terror. Y ahí no queda la cosa, porque ya os podéis poner a temblar si el amiguito imaginario del nene o la nena, se llama Daniel.

Crítica: Bliss

‘Bliss’ tiene algo de ‘Contracted’, de ‘Thanatomorphose’, de ‘Starry Eyes’, de la forma en la que algo o alguien va sufriendo una extraña y compleja transformación, bien sea por una droga, una por relación sexual fortuita con un desconocido, por ser el objeto de deseo por parte de dos personas a las que no le importan, por hacer cualquier cosa por triunfar en la industria del cine o por cualquier tipo de obsesión. Begos, Eric England, Eric Falardeau, Kevin Kolsch y Dennis Widmeyer muestran a un grupo de mujeres y su proceso de degradación, y aunque los paralelismos entre ellas puedan resultar más o menos obvios, podéis estar tranquilos, cada director consigue que su película tenga personalidad propia.

martes, 15 de octubre de 2019

Crítica: The Lodge

El entendimiento del paisaje helado como amenaza debería ser uno de los principales mandamientos del thriller de terror. La nieve posee la brutalidad del peligro disfrazado de belleza salvaje. Cualquiera que haya vivido un invierno en una zona montañosa, sabe de lo que hablo porque la nieve atrae tanto que embruja y atonta. En un mundo demasiado feo, no estamos preparados para protegernos cuando hay demasiada belleza. El paisaje helado, con su calma silbante y su luz embriagadora, se convierte en la atmósfera más aterradora que existe cuando te enfrentas a su incertidumbre de tú a tú. En general, los austriacos son conocedores de los riesgos de la madre naturaleza cuando se cubre con un manto blanco, pero hay determinados austriacos que también son conscientes de los peligros de una madre, a secas.

Crítica: Cuerdas

Uno de los (muchos)problemas del cine de terror español ha sido esa histórica búsqueda desesperada de dar con la fórmula de la coca cola para terminar quedándose siempre mamando en una mugrienta esquina de la botella de cola-DIA. Ese afán sistemático por intentar imitar los mecanismos del cine norteamericano ignorando la rica idiosincrasia de la cultura local ha hecho del cine de terror nacional (combinado siempre con esa creencia sectaria de los cuatro iluminados de turno de la industria patria de que el cine de género es cine de segunda), un cine no ya falto de calidad (que también), algo mucho peor, falto de identidad.

lunes, 14 de octubre de 2019

Crítica: Vivarium

Seguramente, dos de las experiencias más estresantes (y desafiantes) a las que hoy puede verse sometida una persona sean por un lado, la búsqueda de una vivienda (si puede ser digna, mejor) y por el otro, la irrupción de un hijo en su vida. El director Lorcan Finnegan abraza ambos terrores modernos y los materializa en este curioso aglomerado que oscila entre el terror, la comedia y la ciencia ficción titulado “Vivarium”, segundo trabajo del cineasta y segunda incursión en el género tras su ópera prima “Without Name” (2016).

Crítica: Little Monsters

Suelo quedarme despierta hasta muy tarde y tengo la cabeza hueca, o al menos eso es lo que la gente dice. Tengo muchas citas pero nunca consigo que ninguno de ellos se quede, o eso es lo que la gente dice. Pero bla bla bla, los jugadores van a jugar, los odiadores van a odiar y nene, yo solo voy a quitármelo de encima. Nunca pierdo el compás. Porque bla, bla, bla, glo, glo, glo, ji, ji, ji, au, au , au, cariño, yo solo voy a bailar. ¡¡¡Bravo!!! Ya conocemos un poco más a Taylor Swift y su mundo musical. Y ojo, que puede que esta sea una de las letras más hediondas de la historia de la música, pero el ritmo que tiene es tan hijoputa y se te mete dentro como una infección. Avisados quedáis, conozcáis o no a Taylor Swift y su hit “Shake it off”, hay un antes y un después de “Little Monsters”.

domingo, 13 de octubre de 2019

Crítica: El Hoyo

Se hace JUSTICIA cuando una película como “El Hoyo” gana el premio gordo del mejor festival de cine fantástico y de terror del mundo: Sitges. Decisión incuestionable, calibrada y obvia para la película más redonda en lo que llevamos de año. “El Hoyo” recoge con pulso firme el premio a un trabajo bien hecho, a una dirección certera (premio Citizen Kane al director revelación) , al esfuerzo de un mastodóntico casting, a un grandísimo guión y a una precisa utilización de recursos. “El Hoyo”, primer hijo mayor de edad del director bilbaíno, Galder Gaztelu-Urrutia, es cine fantástico, es ciencia ficción, es distopía y es un thriller de terror, pero también es un pedazo grande de realidad escupida a nuestra cara en forma de verticalidad carcelaria deudora de “Cube” (Vincenzo Natali, 1997), para invitar a la reflexión.