Crítica: Office Uprising (Lin Oeding, 2018) Crítica: Boar (Chris Sun, 2017) Crítica: Predator (Shane Black, 2018) Crítica: Langosta (Yorgos Lanthimos, 2015) Crítica: Upgrade (Leigh Whannell, 2018)

viernes, 21 de septiembre de 2018

Crítica: Office Uprising

“Office Uprising” es una de esa películas que requieren un incondicional salto de fe por parte del espectador potencial. Un salto al vacío sin red a la espera de que alguna fuerza divina vele por nosotros y nos deposite con suavidad y gentil delicadeza sobre una cama de plumas con olor a barba de azúcar. O eso, o ser el enano gruñón más popular de la clase y ver en lo nuevo de Lin Oeding una oportunidad de oro de seguir lanzando bolsas rellenas de mierda contra la puerta del género, en lo que hoy parece ser deporte nacional en las redes sociales. Seas un iluso o un capullo, la realidad es que estando donde estamos, el punto de partida de “Office Uprising” parece más un aviso para navegantes que un reclamo para el aficionado.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Crítica: Boar

Para enfrentarse a una película como “Boar” (estrenada en el 2018) hay que tener muy claro lo que uno se va a encontrar en ella, porque quien espere algo de cierto nivel, se va a llevar una gran decepción. Teniendo claras las aspiraciones de la película, su argumento es una mera disculpa para mostrar las andanzas de un sanguinario jabalí, el visionado puede hasta resultar satisfactorio. “Boar” está hecha para disfrutar con cada embestida del cerdo gigante, que es un auténtico serial killer tanto por su forma de moverse como por su forma de matar. La mejor forma de ver “Boar” es celebrar cada uno de los asesinatos del bicho porque la película tiene muchas carencias, pero al menos ofrece el gore que buscamos en ella. El jabalí es capaz de comer brazos, piernas y hasta de arrancar cabezas de cuajo a los más afortunados, todo un campeón.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

"Sitges 2018", la cara oculta del fantástico en seven chances

La cara oculta del fantástico se muestra en Seven Chances 

Alex Proyas estará presente en el Prado en la exhibición de una copia restaurada de su ópera prima, ‘Spirits of the Air, Gremlins of the Clouds’ 

Un documental con material inédito del roadje de ‘Terciopelo azul’ y uno de los films más personales de Johnnie To, entre las propuestas de la sección 

¿Qué hacía Johnnie To, justo antes de convertirse en un referente internacional del noir asiático? ¿De qué humor estaba David Lynch cuando rodaba Blue Velvet? ¿Cómo debía ser la primera y extraviada película de Alex Proyas? Todas estas preguntas, y como mínimo cuatro más, tendrán respuesta este año en Seven Chances, la sección que el Sitges - Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya programa en colaboración con la Associació Catalana de la Crítica i l’Escriptura Cinematogràfica (ACCEC). 

martes, 18 de septiembre de 2018

"Sitges 2018", la nueva serie del universo King tendrá su estreno en primicia

Movistar+ proyectará en exclusiva en España el primer episodio de 'Castle Rock', la serie producida por J.J. Abrams y ambientada en el universo de Stephen King 

Castle Rock: en los mundos de Stephen King

Los aficionados a la literatura fantástica y de terror del maestro Stephen King están de enhorabuena. Movistar Series ha adquirido Castle Rock, la esperada serie de terror psicológico de Bad Robot Productions, la productora de J.J. Abrams, en asociación con Warner Bros. Television. El primer episodio se podrá ver en el Festival el día 6 de octubre. 

lunes, 17 de septiembre de 2018

Crítica: Predator (2018)

No todos los iconos del terror y fantástico han tenido una vida plácida. Algunos han tenido que verlas de todos los colores y han sido maltratados (torturados incluso en algunos casos) por la industria y la vil mente del hombre, pese a su bien ganado a pulso estatus de leyenda. En este sentido, el depredador ha corrido mucha mejor suerte que muchos de sus compañeros de quinta y de la misma forma que su enemigo xenomorfo favorito, ha sido, sorprendentemente, uno de los nombres propios del género más respetado por la muchas veces desagradecida maquinaria de Hollywood, capaz de vender a su propia madre por dinero.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Crítica: Langosta

Raro, excéntrico, venido a más, genio, quiero y no puedo… Todos estos calificativos se unen para presentar a, Yorgos Lanthimos. Y sí, todos ellos son ciertos en algún momento. Director de origen griego, de tan solo 45 años, que perturba y gusta a partes iguales y que me mantiene en una relación de amor-odio de la que veo difícil salir. Sus ritmos siempre me han resultado exasperantes. No es que yo tenga problema alguno con los ritmos lentos, pero Lanthimos los combina con unos diálogos, cuanto menos robóticos, que crean un tempo pianissimo en la acción llevado al extremo. La sensación que siempre me causa es la de no estar entendiendo un carajo de lo que está ocurriendo.