Crítica: Los Extraños: Cacería Nocturna (Johannes Roberts, 2018) Crítica: You Were Never Really Here (Lynne Ramsay, 2017) Crítica: Cargo (Ben Howling, Yolanda Ramke , 2017) Crítica: Verdad o Reto (Jeff Wadlow, 2018) Crítica: Victor Crowley (Adam Green, 2017)

viernes, 25 de mayo de 2018

Crítica: Los Extraños: Cacería Nocturna

En la mayoría de los casos es peor convertirse en un extraño real que simplemente parecerlo. Es cierto que pecamos de juzgar con ligereza lo que de repente nos asusta o nos incomoda como una conversión hacia lo extraño y no es menos cierto que la frase “es como si te hubieras convertido en un extraño” deja al descubierto toda nuestra inseguridad. Cuando aquello que consideramos familiar y controlado deja de estarlo por un millón de factores (de entre los cuales no todos tienen que ser negativos), activamos un mecanismo de defensa que cataloga de “extraño” lo que se empieza a salir de la norma o mejor dicho, de nuestra norma. Ese es nuestro Yo protegiendo el lugar donde se siente seguro, ese Yo que no es capaz de avanzar en determinados momentos donde pierde la dirección y no es capaz de analizar y asumir los imprevistos. La vulnerabilidad sale a flote y no somos capaces de ponernos en la mente del “extraño”, de la persona de la que creíamos que conocíamos todas las reacciones y que de repente nos sorprende con algo insospechado y espontáneo. Ya no empatizamos con esa nueva manera de sentir o actuar y deseamos que siga siendo lo que nosotros esperamos, ni siquiera nos paramos a pensar si es lo que nosotros queremos, solo lo que esperamos, porque esa sensación de pérdida de control nos descoloca por completo y nos vuelve extraños a nosotros mismos, sin entender que realmente en esa “extrañeza” reside el espíritu indomable del ser humano.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Crítica: You Were Never Really Here

“You Were Never Really Here” (2017) está basada en el libro homónimo del escritor neoyorquino Jonatham Ames, una novela negra de apenas 100 páginas con reminiscencias claras a escritores como Raymond Chandler o Robert B. Park. La historia se centra en su protagonista Joe, un ex marine solitario que se gana la vida aceptando trabajos que consisten en rescatar a jóvenes de la explotación sexual. Cuando un senador lo contrata para rescatar a su hija, se ve envuelto en una red de corrupción que encara con una idea clara, morir o matar.

sábado, 19 de mayo de 2018

Crítica: Cargo

Una vez más el cortometraje sirve de oportuna fuente de inspiración para germinar la semilla del largo y si hace cinco años Ben Howling y Yolanda Ramke plantaban “Cargo” (2013), hoy recogen el filme homónimo bajo la inestimable tutela del gigante Netflix y encomendando buena parte de la suerte de tan arriesgada empresa en dos activos fundamentales, por un lado su denominación de origen (la “marca” Australia suele ser habitualmente sinónimo de calidad) y por el otro, la presencia de uno de los actores de moda del momento, el británico Martin “Bilbo” Freeman para protagonizar el enésimo apocalipsis zombie, si bien es cierto que esta vez, alejándose un poco de los cánones aplicados al subgénero cuando lo entendemos en clave de masas y apostando por ese terror de corte más intimista donde los personajes están por encima de las propias situaciones que les tocan vivir.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Crítica: Verdad o Reto

Los espíritus pueden poseer personas, cosas, ideas… parece que también pueden poseer conceptos como la dignidad. Jeff Waldon, Christopher Roach, Michael Reisz y Jillian Jacobs tampoco debieron entender el dibujo que hizo Kirk Van Houten. Se puede rodar una cinta pequeña, una cinta humilde cuya única pretensión es la de asustar al espectador y hacerle pasar un buen rato en el cine. Puede que el resultado no esté a la altura de lo esperado. Ningún problema si la película es honesta con el espectador. Lo que no es tolerable es que aprovechándose de una marca, la de Blumhouse que últimamente nos ha dejado cintas que como mínimo se pueden calificar de interesantes, se nos venda una película como ‘Verdad o reto’ que no deja de ser un chapucero y burdo remake de una cinta que causó sensación hace unas pocas temporadas y que a día de hoy es considerada como una de las mejores películas de terror en lo que llevamos de siglo (Aunque creo que resulta demasiado obvio, voy a tardar un rato en desvelar el nombre de esa película. Tranquilos, avisaré de ello).

lunes, 14 de mayo de 2018

Crítica: Victor Crowley

Inspirado por la famosa saga de “Viernes 13” que, actualmente cuenta con 10 entregas y hasta con un remake -qué raro-, el cineasta Adam Green se inventó en 2006 un personaje y una historia con matices muy similares a la franquicia ambientada en Crystal Lake. Dando lugar a “Hatchet”, obra primigenia que acabaría en franquicia y lo que le queda, en la que Green cambió elementos y características del personaje principal que alteraron el tono serio habitual del slasher, reemplazados por un tono más desenfrenado y cachondo de lo habitual en el slasher, al menos, en las primeras partes de las distintas sagas.

viernes, 11 de mayo de 2018

Crítica: Downrange

Viajar tiene miles de significados y connotaciones porque siempre implica un nuevo inicio en el lugar de destino. Los inicios pueden ser más o menos trascendentes, más o menos familiares, pero un viaje significa mucho más que un traslado físico porque durante el trayecto siempre hay que tener en cuenta el traslado emocional, la proyección de los planes al final del viaje se nos presentan expresados de diferentes maneras en nuestra mente, sólo hay que esperar que el viaje termine para ver si se cumplen o no las expectativas. Durante el viaje, mirada en la carretera, mirada al lado a través de la ventanilla y alguna charla intrascendente que no requiera demasiada atención. El viaje es una herramienta para conseguir lo que queremos, no tiene mayor significado, a no ser que los imprevistos superen a la realidad y el viaje se convierta en pasado, presente y futuro. Esto es viajar y en “Downrange” el viaje está interrumpido.