lunes, 25 de noviembre de 2013

Crítica: Hijo de Caín

Si antes reivindicaba una película de los años 80, ahora me propongo reivindicar un film español -como no- de este mismo año. Hijo de Caín estrenada en el pasado Festival de Málaga, supone la ópera prima del director Jesús Monllaó que anteriormente había realizado tres cortos, uno de los cuales, La mirada oblicua, estuvo nominada al Goya al mejor corto en 2001.

En este caso el director adapta una interesante novela de éxito, Querido Caín (2006) de Ignacio García-Valiño, cuyas diferencias eran de esperar ya que a pesar de que las dos se adentren en el género del thriller, la referencia literaria del film se centra en el estudio psicológico que hace Julio sobre el comportamiento de Nico, además de ofrecer unos personajes mucho más desarrollados. En este aspecto, es coherente entender que García-Valiño, gracias a su Licenciatura en psicología y su larga trayectoria como psico-pedagogo ofrezca un relato reflexivo sobre la psique humana, mientras que el director Jesús Monllaó se preste a ciertos elementos psicológicos que ayuden a mantener la tensión del espectador y proponer un film más de género.

Por consiguiente, el análisis de esta película se puede hacer con la lectura de Querido Caín, pero siempre entendiendo que la propuesta cinematográfica le interesa promover el suspense por encima de la reflexión e intentando crear un producto atractivo como artefacto comercial pero de calidad. En este caso, la excelente fotografía de Jordi Bransuela ofrece a la película unas tonalidades frías, pero manteniendo la luminosidad característica de una zona tan específica como la costa daurada de Tarragona; ésta misma es enfatizada por la efectiva y sólida partitura de Ethan Lewis Maltby que opta en primera instancia por el sonido ambiental y electrónico, para combinarse en su tramo final con los vientos y las cuerdas para exaltar una sensación más humana y cercana.

Junto a estos dos elementos encontramos unos interesantes escenarios como la casa que tienen Carlos Albert (José Coronado) y Coral (María Molins), situada en un precioso acantilado de la costa, junto a frondosos pinares y escarpadas rocas, al igual que los excelentes exteriores de la ciudad de Tarragona. Pero todos estos elementos se llegan a conjugar con gran acierto gracias a un guión atractivo y unos actores que derrochan lo mejor de sí en cada plano del metraje.

La historia nos presenta a este matrimonio perfecto, del que pronto descubriremos que nada es lo que parece y que su hijo mayor, Nico, es un niño reservado, hostil con su padre y obsesionado con el ajedrez; mientras que Carlos Albert es un alto cargo de negocios que se gana bien la vida y está por su familia, y a su lado Coral una mujer firme que se encuentra totalmente enamorada de su marido. Pero las cosas se tuercen cuando el comportamiento de Nico cambia hacia una hostilidad agresiva poco habitual en él, por los que sus padres contratarán a un psicólogo, Julio, que intentará adentrase en la mente de Nico y averiguar que le está ocurriendo.

Con la realización de esta película, uno se acuerda de varios films, como El pueblo de los malditos ( Village of the damned, 1960; W.Rilla), ¿Quién puede matar a un niño? (1976; N.I.Serrador), La profecía (The Omen, 1976;R.Dooner), El buen hijo ( The good son, 1993; J.Ruben) o Los sin nombre ( 1999; Jaume Balagueró) como ejemplos de la temática del niño maldito, que en esta misma película se aborda desprendiéndose del apartado fantástico y sobrenatural, para reforzarse en los caminos del thriller psicológico y el cine de suspense. Su inicio no deja de construir una base sobre lo que supone el personaje de Nico, cuyas explicaciones de sus actos nunca llegan a resolverse hasta su desenlace final, aunque es tan demoledora la frialdad de cada uno de sus actos que nunca se llega a imaginar que realmente cometerá tales acciones. Por consiguiente, Hijo de Caín, vertebra el suspense a través de una hostilidad paterno-filial explotada en momentos de violencia extrema, además de bien intencionados giros de guión que hacen descolocar al espectador y mantenerlo atento a lo que se acontece.

Por lo que respecta a los actores, David Solans en su primera actuación como Nico, se permite hacer una actuación mesurada y fría, con lo que la distancia es siempre recíproca con el espectador, creando una especie de enigma que nunca sabe si defenderle o culparle de todo lo que sucede en la película. Por otro lado, José Coronado y María Molins están espléndidos en dos actuaciones acordes y competentes -podría decir que la actriz está por encima de su compañero-, mientras que Jorge Manrique muestra un psicólogo comedido pero eficaz, que se obsesionará con el caso de Nico, llevándole hasta las más oscuras consecuencias. Finalmente cabría destacar la aportación de la primeriza Abril García como Laura cuya mirada, dulzura y delicados movimientos seducen cada plano del metraje junto a la hierática e inexpresiva caracterización de Jack Taylor como Andrew Holsteter. Todos ellos se enmarcan en un film lleno de mentiras, de giros inesperados siguiendo las pautas más clásicas del género de suspense, creando historias paralelas que crean falsos culpables, aderezado con una pátina amorosa que se acerca al carácter más popular y humano -cierto es, que la historia pasada entre Coral y Julio toma un tono rosa y folletillesco innecesario-.

Con todos estos ingredientes, la trama intenta atrapar al espectador con momentos de gran intensidad, desde el prólogo sacado de una película de terror -atentos a la banda sonora que es genial- cuya culminación es el cadáver del perro de la familia en la cama de los padres, con la extraña y fantasmal aparición de Nico que se muestra impasible ante tal salvajada. Otro de los grandes momentos, tiene como protagonista una pecera que astutamente puesta encima de la vitrocerámica encendida estalla delante del rostro de Coral que es socorrida por su marido, mientras que éste asestará un duro golpe a Nico en toda la cara -esta escena es tan grotesca como violenta-. Pero sin duda alguna, es el tramo final el que da vida a una película de buena factura y buen hacer -y siempre desde los gustos más mainstreams y clasicistas-, cuya acción se acontece en una competición de ajedrez y donde se descubrirán las verdaderas intenciones de Nico que serán los detonantes de ciertos interrogantes que se habían ido formulando a lo largo del film.

SPOILER Por consiguiente, Nico ha tejido todo un plan para destruir a sus seres queridos -que ya lo deja intuir el film en su introducción- con un único precio, ser el ganador de la competición de ajedrez, por lo que se dispone a separar a sus padres -él se idea un plan para que aparezca en juego el personaje de Julio y surja de nuevo la historia de amor entre ellos, al igual que engañar al psicólogo y su madre para que crea que su padre abusa de su hermana pequeña-, eliminar a su única contrincante ,Laura, de la forma más devastadora posible -es en esta escena cuando el personaje de Nico muestra la maldad como parte de su sensibilidad- y así brillar con luz propia en su misma soledad FIN SPOILER.

En conclusión, Hijo de Caín, se adapta a las bases clásicas del género de suspense tomando prestados ciertos elementos del cine de terror y del subgénero de niños malditos, haciendo un extraño retrato de la maldad a partir de la figura de un adolescente, cuyas motivaciones son cuestionadas en todo momento. El guión maneja con brío el interés del misterio y mantiene en vilo al espectador, ofreciendo una muestra de cine comercial de cierta calidad -y más siendo una ópera prima- aunque desprovista de toda nota autoral -de momento Monllaó adopta los cánones del cine convencional- sin ser uno más ante la multitud, pero por algo se empieza.
 
 

8 comentarios:

Romasanta Macias dijo...

Bueno….inauguraré los comentarios…diciendo que POR FAVOR…se vea la película en versión original en catalán…sino es todo un fiasco…nunca hubiera dicho que un doblaje castellano fuera tan malo desde que se le ocurrió doblar a Veronica Forqué en "El Resplandor".

El Rector dijo...

Romasanta, no puedo compartir tu entusiasmo con Hijo de Caín y eso, que José Coronado es de lo poquito carismático que hay en el cine nacional y suelen gustarme bastante sus películas.

A mi, el debut de Monllaó me ha parecido de una falta de personalidad e impronta, terribles. Apostando por un thriller de sobremesa que copia, sin gracia, a la incómoda El Buen Hijo, incomodidad que aquí, no asoma la cabeza en ningún momento de la historia, pues cuesta horrores creerse a ese Nico tan, pero tan malo que nos muestran ya desde el principio (precisamente la gracia del niño de El Buen Hijo era su doble rasero).

Nico no es creíble y a partir de ahí, todo carece de interés, pues con un Coronado en total segundo plano, el resto de subtramas carecen de interés.

La fotografía, muy típica del cine catalán, es de lo poco que me atrevería a destacar de este previsible thriller sin tensión, interés, ni como digo, sorpresa, a la que tu estupenda crítica le queda muy grande.

Solo puedo coincidir contigo en lo que comentas sobre el doblaje, algo que suele suceder en este tipo de producciones catalanas como ya se pudo apreciar también en La Posesión de Emma Evans con horribles resultados.

Saludos.

PD: Debo ser el único al que el doblaje de Forqué en El Resplandor le produce morbo...

May Dove dijo...

A mi si me ha gustado la película, podría ser que la aparición de Julio Manrique me exima de ser neutral pues es santo de mi devoción y he ido a verlo al Teatre Lliure en casi todas sus obras, de actor y director. Me puede, lo siento. Y en esta película, pues también.

A mi me ha parecido muy correcta y José Coronado lo hace muy bien también!

Romasanta Macias dijo...

Querido Rector no pasa nada por no tener ese entusiasmo, aveces se puede coincidir y en otras no…y además lo que adoro de este blog es el respeto y profesionalidad que se respira. Ya sabe que tengo un fetiche, y es el CINE ESPAÑOL, con lo que muchas veces algo simple puede que me guste en comparación con otras películas que he visto. Pero en este caso, fui a verla en dos ocasiones al cine y la verdad que salí muy agradecido en sus dos visionados, como todos los amigos -que nada de forofos hacia el cine español- que llevé a verla. No sé…digamos que vi una película muy CASOLANA y no me sentí decepcionado en ningún momento, son cosas que pasan,jajajaja!! Mire nuestro gusto por ver a Tom Cruise cuando todos lo detestan,jajajaj!!!

Eso sí…..José Coronado me tiene robado el corazón…es un actor que nunca diría que llegaría hasta donde ha llegado.

El Rector dijo...

Romasanta, lo último que quiero es parecer ahora el Torquemada del cine español y encabezar una quema de brujas dentro del mismo. Yo también he disfrutado mucho de producciones patrias, sin ir más lejos y con el mismo Coronado al frente, me gustó mucho Los Últimos Días, que poco o nada tiene que envidiar a producciones similares llegadas desde tierras anglosajonas.

No reniego de Hijo de Caín por procedencia, simplemente me parece una película mala, porque como thriller falla en todos los aspectos, al menos, en los que yo valoro en un producto de este tipo.

Tampoco creo, y ya lo he comentado alguna vez, que haya que darle más valor al cine que se hace en España, por el mero hecho de ser español.

A mi CASOLANO, lo que me gusta es el all i oli ;)

Saludos.

Romasanta Macias dijo...

Para nada me ha parecido un Torquemada….al revés me encanta que exponga su punto de vista y adoro como lo hace.

Un día le tendremos que hacer all i olí con la voz de la Veronica Forque..así estará extasiado,jajaja ;)

Missterror dijo...

Debo coincidir con el Rector en su valoración, ya que no creo que haya nada destacable en "Hijo de Caín". Esta película no deja de ser un cúmulo de clichés y giros fáciles y predecibles dentro del thriller.
Me encantan los niños/adolescentes malvados, los adoro, pero este el Nico este, con su cara de malo ensayada mil veces ante el espejo, me provocaba un rechazo total, y no por su personaje, como debería haber sido, sino porque era más odioso haciendo de bueno que de malo...

Puede ser que ese penoso doblaje del que hablas, hiciera mella en mi (sí la vi doblada, aún no me acostumbro a ver las pelis en catalán, aparte de no entender nada...), pero el caso es que me pareció una película montonera.

Yo también consumo todo el cine en español que puedo, así que, probaremos suerte para la siguiente!!!

saludos

Juan Palacios dijo...

Hola, soy nuevo por aquí y quisiera aportar mi granito de arena, la peli la tengo muy reciente pues la vi hace un par de días, a mi me ha aparecido muy correcta pero con algunos matices, el doblaje del chaval es el que mas chirria de todos los personajes, se nota demasiado pero no sería fallo del guión sino del que se ha encargado de ese cometido. Coronado cada vez me gusta mas, es para mi uno de los mejores actores actuales ahora mismo en el cine español, el papel del psicólogo como suele pasar en muchas pelis de este tipo (La huérfana por ejemplo) es el último en enterarse por donde van los tiros, se deja llevar por la historia que tuvo con la madre años atrás (muy forzado también) y piensa mas con la bragueta que con el cerebro, el resto del reparto los veo muy bien. Por supuesto que es mejorable pero que película no lo es? Sin ser redonda es un buen ejemplo del termino medio que debería haber en el cine español actual. La recomiendo pero sin ilusionarse locamente y así se disfruta mucho mas.

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