domingo, 12 de enero de 2014

Crítica: Ghost Shark

Es exactamente esta especie de oportunismo latente lo que hace que me parezca terrible que las personas que tienen un mayor interés en que Ghost Shark se una al nombre de Sharknado sean las propias personas que hacen Syfy. Ghost Shark no es Sharknado. Sharknado fue un fenómeno que Syfy sabe que no puede producir de manera regular. El aluvión que Sharknado creó en Twitter en su premier estuvo bien, pero el tsunami oral que siguió y que generó sus continuas reposiciones en la cadena y la inyección real de conceptos meteorológicos sin sentido en el vernáculo fueron conquistas de Syfy. Y sólo porque Ghost Shark no es Sharknado en términos de genuinidad o placer culpable no ha parado a Syfy de intentar lanzar el cebo planeando que la gente confunda una con la otra. Ghost shark se estrenó un jueves, 22 de agosto, un día después de otra reposición de Sharknado.

Como persona que ve ocasionalmente el canal esperando encontrar películas, puedo verificar que hay grados. Sharknado tenía cuatro o cinco actores populares que buscaban resucitar su carrera y efectos especiales de un calibre tal que hay momentos en los que puedes ver el CG y lo que se supone que significa. En el trascurso de Sharknado hay como unos diez momentos en que solté una carcajada fuerte, ya fuera por inspiración estúpida o por una horripilación maravillosa llevada a cabo con maestría. Crees que estas expectativas representan un nivel muy bajo de hazaña. Pero piensas de esta manera hasta que ves una película de Syfy normal y te das cuenta que es muy fácil rellenar 82 minutos con nada más que un título graciosamente mutado y cuatro pistas de un argumento que justifiquen ese título.

En balance, Sharknado era algo entre un 50% de un gran título y 50% de ejecución, que está muy cerca del Radio de Oro de un standard Syfy. Añade unos puntos más al título, y la película no puede sustentar tanto contenido. Añade más puntos a la ejecución y Syfy no tiene el dinero para desarrollar la historia.

Ghost Shark, en contraste; está alrededor de un 75/80% de gran título, con todo lo que falta en la parte de ejecución. Que es bastante acorde a lo que produce Syfy regularmente pero es un poco mejor que la mayoría de sus mierdas y hay algún momento divertido, aunque llega demasiado pronto y deja el resto de la cinta un poco en bajada.

A ver como os lo digo, Ghost Shark es la historia de un tiburón que es un fantasma. Podría pintaros un dibujo, pero sospecho que sois capaces de ensamblar prácticamente toda la plenitud de Ghost Shark en vuestras cabezas y me gustaría dejar algo para vuestra imaginación.

Como Sharknado, Ghost Shark empieza en un bote pesquero. Aunque esta excursión de pesca es competitiva y el barco en Sharknado era comercial, creo que es crucial recordar que estos originales de Syfy tienen lecciones válidas sobre el expolio de nuestros océanos y la sobre-explotación pesquera de nuestros mares. No, es broma; la única lección en la película es que si estás en alta mar y decides matar un gran tiburón blanco, es mejor no dejarle irse nadando para completar el acto de morir en una cueva cercana llena de vudú, porque si el tiburón muere en una cueva donde hay vudú, el resultado es… GHOST SHARK.

Suena creíble, ¿no? Yo, como he visto algunos episodios de H20: Just Add Water en Antena 3, estoy dispuesta a creer que las cuevas mágicas y las grutas son capaces de cualquier cosa y no estoy preparada para hurgar en el realismo relativo de unas vivaces sirenas adolescentes contra tiburones fantasmas vengativos.

Y ahora digamos que eres un fantasma y te conviertes en tiburón. ¿Qué haces? Bueno, la venganza es obviamente el primer plan de acción, pero una vez has conseguido un módico nivel de venganza y nadie de los responsables de tu tiburonfantasmización sigue vivo, ¿qué puede hacer un tiburón fantasma? Yo digo ir a por los residentes del pueblo costero. Y así es.

En este caso, el pueblo se llama apropiadamente Smallport, una comunidad con El Sheriff Escéptico, que es un personaje que no puede faltar en toda película de tiburones que se precie, donde vamos a llegar; El Alcalde Ávido-de-Dinero, Un Niño Gordo, Una Rubia Tonta, Un Farero Loco y cuatro o cinco extras más. No es un universo cinemático en expansión, pero está bien porque los personajes son pienso para mascotas hasta la llegada de… GHOST SHARK.

No quiero reflexionar sobre las implicaciones espirituales de los tiburones fantasmas. Te haría daño en la cabeza, pero sobretodo; en el alma. ¿Estoy sugiriendo que los tiburones tienen alma? ¿Existe un cielo para tiburones? [Patente en trámite].

El director Griff Furst y el escritor Paul A. Birkett, triunfalmente reunidos tras Arachnoquake, tampoco están mucho por la labor espiritual de los tiburones fantasmas y les va mucho más las implicaciones metafísicas. Especialmente: ¿Cómo se mueve un tiburón fantasma? La respuesta está en vosotros: a través del agua. ¿Cuánta agua? Cualquier cantidad es suficiente para albergar un tiburón fantasma. Esto es un tremendo salto adelante en la tiburonfiltración de nuestro planeta. Después de todo, los tibus de Sharknado requerían cierto nivel de tormenta para destruir Los Angeles, mientras que Ghost Shark necesita un lavadero de coches con chicas en bikini o cualquier gotica de agua que haya por ahí. Previamente se necesita que los propietarios de chicas en bikini lavando coches ignoren todos los avisos de inclemente clima para conseguir que todas sean víctimas del ataque del tiburón, pero gracias al advenimiento de la tecnología del tiburón fantasma, hay un mecanismo rápido y eficaz. No importa cuánto critique a Furst y Birket, la sociedad siempre les estará en deuda por esta fusión de lavadero interior de chicas en bikini y tiburones.

Yo sé que esto ha llamado la atención de algunos. Estáis ahí pensando y repensando sobre las ideas de Ghost Shark. Cualquier circunstancia en qué haya una exposición a un horror impensable que a primeras parece que puede ser ignorado pero que se transforma en algo inexorable – como escapar de Freddy Krueger simplemente no durmiendo – hacen buen drama, y como cualquier propietario de un Mogwai o una sirena adolescente os dirían, el agua es un bien difícil de evitar.

En 1996, cuando Fox tenía los derechos sobre los juegos NHL, decidieron que para que la gente pudiera seguir el disco de hockey, los genios de FOX inventaron el disco FoxTrax, que era una luz azul que brillaba alrededor del disco. Cuando el disco iba muy rápido, también se podía ver la cola de un cometa roja siguiéndolo. Cuando en 1998, ABC se llevó el hockey, se pensó que la tecnología FoxTrax había muerto pero no así, FoxTrax se coló en una cueva donde había vudú y se convirtió en tiburón. Porqué es así, no encuentro mejor manera de expresar la tecnología que consigue traer a la vida esta película. Es un tiburón, pero brilla en azul. A veces es medio transparente. A veces. ¿Cómo funciona? Más allá de la parte del agua, no lo sé. A veces si el tiburón vuela a través de ti, mueres. Es tan sencillo como eso. Otras veces te puede comer. En estos casos, a veces desapareces y otras solo partes de tu cuerpo desaparecen. Me parece que la respuesta de como mata el tiburón fantasma es Lo Que Sea Más Barato. Un sólido 90% de los efectos gore en la cinta conllevan piernas desplazadas o severamente arrancadas, lo que me lleva a pensar que la producción tuvo descuentos en almacenes de prótesis.

Pero en ocasiones, hay gente que simplemente desaparece, porque era más barato todavía que las piernas de plástico, hacer que el actor salga de plano. El tiburón es transparente, porque es básicamente un efecto que recubre el plano todo el tiempo. En Sharknado, había algunos efectos prácticos, incluso si no eran perfectos, y habían también tiburones que tenían forma corpórea, así que al menos bloqueaban, noqueaban a los actores cuando se les echaban encima. Aquí, es como si alguien hubiera puesto el boceto azul y brillante de un tiburón sobre el plano actual y ya está. Es un ataque instantáneo de tiburón, desde luego. La verdad es que no estoy segura si el presupuesto incluía pelotas de tenis para los actores para que al menos supieran por donde se suponía que venía el tiburón.

Esto pone mucha presión sobre el casting para poder simular de una manera más o menos real la experiencia de estar siendo atacado por un tiburón (fantasma) a través de la memoria o de algún truco actoral. Es un gran reto, porque; para no faltar mucho, el elenco no es especialmente bueno. Dirás lo que quieras de sus créditos pero con Ian Ziering, Tara Reid, John Head y Cassie Scerbo, Sharknado tenía unos actores razonablemente buenos, versados y capaces de dar una mínima representación frente a las cámaras. En contraste, Ghost Shark tiene a Mackenzie Rosman, más conocida como Ruthie Camden en 7 en el paraíso. Rosman hace mucho que no actúa y esta es una oportunidad como cualquier otra para lucir su cuerpo serrano en bikini. Su papel se mueve entre taciturno y taciturno. Al principio está seria porque la llaman virgen y en las siguientes escenas está seria porque sus seres queridos son constantemente devorados por un tiburón fantasma. Sea dicho que yo estaría seria también en la situación pero quizá un mayor abanico de reacciones no habría matado a nadie. El resto tampoco son la fiesta, están todos seriotes y parece que les hubieran dicho que no van a salir más en la película. Hay incluso alguna escena que parece que sea improvisada y que yo achaco a los actores, que no tienen muy claro su diálogo. Épico.

Sólo hay una excepción, Richard Moll. Dejando de lado su éxito como Bull en Juzgado de Guardia, Moll es un hombre que conoce el horror y que también sabe que si no quieres perder protagonismo ante un tiburón fantasma que ni siquiera está en plano, a veces tienes que ofrecer una actuación que los críticos definirían como ‘sobreactuada’. Y, en Finch, Moll tiene un papel que está perfectamente diseñado para un decorado devorador de la misma manera que un tiburón fantasma devora un drogata escéptico. Gruñe y brama y se tambalea como un borracho, hace exactamente lo que esperarías de un personaje secundario de un capítulo de Scooby-Doo. No espero que “Ghost Shark” le dé el empujón que necesita la carrera de Moll, a su credibilidad como actor; de la manera que Sharknado devolvió a Ian Ziering a la A-list (a de available para trabajar), pero debo saludar a Richard Moll por hacer “Ghost Shark” un poquito mejor gracias a su presencia.

A pesar de los esfuerzos de Moll, no es suficiente para elevar esos últimos 15 o 20 minutos de la película. La inspiración de la cinta está anidada en su mitad. Cuando llegamos a la línea obligatoria de: Esto es lo que el tiburón fantasma es y así es como debemos pararlo, ya me daba igual todo. Quería activamente que todo el mundo que no fuera Moll fuera devorado por las fauces del tiburón y así, por lo menos; en una hipotética secuela, el casting sería nuevo.

La razón por la que Sharknado movía masas en las redes sociales es porque cada vez que parecías haber llegado al límite de locura, alguien volaba hacia las fauces de un tiburón con una motosierra en la mano y bueno, ¿qué más decir? En Ghost Shark, hay un punto de locura, que llega demasiado pronto; y que no se vuelve a dar más en el metraje.

Le voy a dar un 5 pelado a Ghost Shark, pero no estoy segura de mi nota. No es tan mala como para suspenderla si la ves con los amigos y unas cervezas de más, pero para verla sola y entretenerte… te va a dar una tabardillo de aguantar semejante despropósito. Y qué yo he escrito más de 2000 palabras sobre ella.


7 comentarios:

Romasanta Macias dijo...

QUE PELIGRO TIENE LA PELICULA..POR DIOS!! La verdad que todo lo que sean bichos y más si son cocodrilos y tiburón me fascina. La veré porque estos films desmedidos me hacen gracia!!!! Hay que hacerun artículo sobre tiburones en el cine May,jajajaja

Damien Thorn dijo...

GENEROSA EN TU NOTA Y EN TU ESTUPENDA CRÍTICA, MAY...
A mí se me ha hecho un tostón pero de los gordos!!!
Es cierto que si te va el género bichejos ávidos de sangre humana valdrá como entretenimiento, pero poco más...
Yo esperaba algo más del tipo Piraña 3D, pero claro, Alexandre Aja sólo (por desgracia, snifff) tenemos uno.
Felicidades!

El Rector dijo...

NO HAY QUA ACERCARSE A NADA DE SYFY,MAS SI EN EL TÍTULO SE INCLUYE LA PALABRA "SHARK".

En serio, aplaudo el valor de algunos/as, por atreverse con este tipo de subproductos para televisión y en especial, con estas pelis de tiburones que se reproducen más rápido que las cucarachas.

Eso si, la idea, al menos, es graciosa. Ya veo que todo lo demás, es la misma mierda syfy de siempre.

Como comentas, TGW, en tu por otro lado, interesante tesis sobre la cinta (grandioso mérito las 2000 palabras versando sobre lo que versan), al menos tiene gore y da para unas risas, así que para verla con colegas o en la happy hour de taco Bell, puede funcionar.

Saludos.

PD: Grandiosa Piraña 3D!!! Pero claro, eso ya es harina de otro costal.

Missterror dijo...

The wrong girl-Soy muy consciente de que los tiburones son tu perdición (algo me dice que el mar también...), pero tengo claro que sólo tú podrías sacar adelante un crítica tan completa y esclarecedora de algo como "Ghost Shark".

Yo aún no he visto "Sharknado", y ten por descontado que a "Ghost Shark" ni me acerco...por desgracia, necesito muchas cervezas (las de Taco Bell van bien), para disfrutar minimamente con algo tan disparatado como lo que estas dos películas proponen.
Hay que tener en cuenta también, que "Piranha 3D " me horrorizó, y admito mi culpa en mi reacción, porque,aparte de recordar la película original como un producto serio y no serlo, esperaba mucho más Alexandre Aja y mucho menos Eli Roth...

saludos tiburona!!!!

May Dove dijo...

Hombre, es que es una mierda mayúscula. Pero yo a veces me reía, no tanto con la película como por los despropósitos que entrañaba. Ver como la gente desaparece de plano o ponen el tiburón azul encima de una persona y eso implica que se la ha comido, no se... un desatino total.
Yo entiendo que cualquier película de mar, tiburones o criaturas marinas monstruosas me pirra demasiado y le puedo dar una nota que no merece... pero esta peli es de segunda, os aviso!

andres pavone dijo...

Bueno sin faltar el respeto.. yo la vi y me pareció una porquería un ¿fantasma de un tiburón?, convengamos que es original pero la verdad me resulto ridícula. Por momentos al ver el tiburon fluorescente no sabia si reír o llorar al ver semejante mier........ Lo uno que me gusto es volver a ver a R. Moll. felicitaciones por el análisis.Saludos.

Publicar un comentario

No seas tímido/a y comparte tu opinión con nosotros, pues en la diversidad está el gusto. Eso sí, intentemos no destriparle la película a nadie y avisa de SPOILERS al resto de lectores siempre que tu comentario los contenga. De no ser así, este será eliminado. Gracias.