sábado, 12 de julio de 2014

Crítica: Sabotage

El que fuera uno de los más importantes iconos (si no el más importante) de las películas de acción de las décadas de los ochenta y noventa, Arnold Schwarzenegger, ha regresado.  Lo que no tengo muy claro si lo hará por mucho tiempo o si conseguirá recobrar el puesto que antaño tuvo, máxime viendo (o sufriendo) los proyectos en los que se está embarcando. 

Debido al éxito en taquilla (a nivel cinematográfico, en mi opinión, dejan mucho que desear) de la saga Los Mercenarios del amigo Sylvester Satllone que puso de nuevo en primera línea de fuego a la flor y nata del cine de acción más desmadrado, bastardo y violento de décadas pasadas, ha conseguido que algunos, como el tío Arnold, cuyo periplo político no fue como esperaba, decidieran volver por sus fueros, aunque hasta el momento sólo destacaría del antaño cyborg T-100, el tolerable (y paródico) thriller de acción, dirigido por el siempre sugestivo director coreano Kimm Jee-wood, El Último Desafío

En Sabotage, se nos cuenta la historia de un grupo de élite de la DEA,  agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos dedicada a la lucha contra el narcotráfico (aunque parecen más bien una pandilla de moteros que operan al margen de la ley), comandado por John Wharton (Arnold Schwarzenegger), que es puesto en suspensión y vigilancia cuando después de una misión de desarticulación de un sanguinario cartel de la droga que opera en suelo estadounidense, resultan sospechosos de apropiarse de parte del dinero de los narcotraficantes (10 millones de dólares). Pasado unos meses donde no pueden probar los hechos, son nuevamente reincorporados al servicio, momento en el que empiezan a ser cazados uno a uno. Mientras la detective Caroline (Olivia Williams) inicia la investigación de los salvajes asesinatos, las sospechas de que los carteles de la droga no han olvidado el asunto y claman venganza aumentan, así como crecen las tensiones entre los miembros del grupo que se debaten entre la lealtad a su mentor John Wharton o sacar a la luz algunos secretos de su pasado. 

El cine policiaco está unido íntimamente a David Ayer, tanto en la escritura de guiones como en la dirección de largos, pero salvo en la estupenda Training Day (guión) y en la interesante Dueños de la Calle (dirección), sus incursiones se saldan con títulos menores que no dejan de ser refritos de cosas muchas veces vista y mejor realizadas. Por desgracia, este Sabotage, no es una excepción, y a pesar de contar con suficiente acción para que al menos no nos aburramos y muchísima más sangre y crudeza de lo que suele venir de Hollywood (lo cual se agradece), el resultado final es bastante pobre. El señor Ayer (el otro responsable del libreto es Skip Woods, autor entre otros de los guiones de: Hitman, El Equipo A o La Jungla: Un Buen Día Para Morir), parece sólo interesado en realizar una versión de acción macarra, mugrienta, salvaje y sangrienta, tan de moda en los ochenta, de su guión Training Day, que tan buenos resultados dio, más que intentar ofrecer algo nuevo y potente. Pero el problema no reside tanto en que lo que vemos y oímos esta trillado y lo conocemos al dedillo, además de poco trabajado (el guión tiene más agujeros que un queso gruyere), no, el problema viene en que todo cuanto acontece en la pantalla además de resultar bastante inverosímil y caprichoso, no transmite absolutamente nada, ninguna sensación. Frialdad e indiferencia es lo único que ofrece a lo largo de 110 minutos Sabotage, y eso en un thriller de acción es inaceptable (no me extraña el batacazo en taquilla que se ha dado). 

La cinta adolece de falta de garra y nervio en su realización (comparada con la orgiástica The Raid 2: Berandal, parece la obra de un novato), pareciendo con algunas soluciones visuales más un video juego del tipo Call of Duty que una película (lo que te desconecta de la historia); y a pesar de contar con una estupenda fotografía, la inapropiada utilización de los flashback y del montaje en paralelo, debido probablemente a un guion nada pulido que pretende abarcar mucho sin apenas apretar nada, provocan confusión y reiteración en lugar de giros sorprendentes, dinamismo y aumento progresivo de la tensión, consiguiendo que este policíaco con bastante acción (y mucha sangre y vísceras), salpicado con gotas de drama, donde la corrupción institucional y moral campa a sus anchas y cuyo epilogo aspira a crepuscular redención del protagonista se quede en una mera película de polis bastante anodina. Por desgracia, estamos ante un producto mucho más cercano a la floja y desapercibida, Una Bala en la Cabeza del veterano Walter Hill con Sylvester Stallone que del estupendo policiaco de Antoine Fuqua de 2001.     

El interesante (y hormonado) reparto con Arnold Schwarzenegger como estrella indiscutible de la función a la cabeza y con actores como Sam Worthington (Avatar, Furia de Titanes), Joe Manganiello (True Blood), Josh Holloway (Perdidos), Terrence Howard (Iron Man, Prisoners), Mireille Enos (The Killing, Guerra Mundial Z) y Olivia Williams (El Sexto Sentido, The Last Days on Mars) secundándolo, se limitan a cumplir sin más su cometido de encarnar a músculos andantes, sin miedos ni escrúpulos que poniendo cara de malos, insultan, propinan puñetazos, disparan (salpicando de sangre toda la pantalla) y conducen vehículos a toda pastilla por las calles de Atlanta. Curiosamente entre tanta testosterona quien sale más airoso son las dos féminas (y casi únicas del film), Mireille y Olivia, que nos brindan los dos personajes más atractivos (no va con segundas) y complejos de cuantos salen en pantalla. 

En definitiva, es probable que los incondicionales de Arnold, aunque lo dudo, acepten y disfruten la propuesta que ofrece Sabotage, el resto tendremos que seguir esperando que este ídolo del cine de acción acierte y pueda brindarnos algún título tan glorioso y disfrutable como el de las estupendas Depredador, Desafío Total o Terminator 2: El Día del Juicio (doy fe que soy el primero que me alegraría de ello), pero viendo los resultados de esta película, ningún augurio bueno se atisba, y es que una digna retirada a tiempo es una fantástica victoria.   

Para entender por qué estas estrellas (Arnold Schwarzenegger, Sylvester Satllone, Bruce Willis, Mel Gibson, etc.) no terminan de cuajar un producto redondo y de la calidad como los que nos ofrecieron en tiempos pasados, habría que tener en cuenta, además de la falta de ideas generalizada en el mundo del cine actual, dos cuestiones importantes (o al menos a mí me lo parecen): la primera, muchos de estos tipos rondan ya los sesenta (o sesenta y pico) años y no están para muchos trotes (lo de Chuck Norris en Los Mercenarios 2 es bastante patético), lo que los obligaría a elegir papeles adecuados a su edad y no de tipos con quince o veinte años menos; y en segundo lugar, la era Reagan ya pasó, el mundo de hoy día es extremadamente complejo (bueno, en realidad, siempre lo fue), ya no vivimos entre dos bandos claramente diferenciados de buenos y malos donde el sheriff o policía de turno pistola en mano llena de plomo a los que están al margen de la ley y los espectadores le vitorean mientras se atiborran a palomitas (¿o sí vivimos?). 

SPOILERS envuelto en dudas: ¿Cómo pueden saber o sospechar los superiores de la DEA si han cogido dinero o no el grupo liderado por Wharton, si vemos como la habitación donde se guarda es destruida por una bomba incendiaria? Sospecho que será una incógnita cinematográfica tan indescifrable como el motivo por el que todos saben que las últimas palabras del personaje de Orson Welles en Ciudadano Kane, sólo en su habitación antes de fallecer, son: Rosebud. 

¿Por qué este grupo de operaciones especiales parece una pandilla de vándalos que operan al margen de la ley y no reciben órdenes ni misiones de nadie una vez reincorporados, haciendo lo que les da la gana? No puedo creer que estos cuerpos de elite sean así en realidad. 

Teniendo en cuenta quien realiza los asesinatos y los motivos que tiene ¿No es curioso que espere tantos meses? ¡Ay, estos guionistas y sus ocurrencias para despistar al público! 

¿De verdad era necesario todo el embrollo del dinero, que no es más que un burdo macguffin? ¿No parece más razonable que Wharton y aquellos hombres del grupo que le quieran seguir se tomen la justicia por su mano? ¿De verdad no son capaces de extraer el paradero del asesino mexicano mediante la tortura a criminales de la organización mafiosa? 

Y lo más importante: ¿Qué hago yo preguntándome semejantes pendejadas si nada de todo este importa lo más mínimo?


14 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

A mí me pareció una película muy correcta, algo que posiblemente se deba a mis nulas expectativas, no sé....
No está a la altura de la obra maestra de David Ayer que es Training Day, pero igualmente es un thriller policial muy entretenido, políticamente incorrecto y bastante bestia (me ha sorprendido el nivel de violencia y sangre que tiene). Es una película más o menos seria y con momentos bastante crudos, lo cual me alegra, ya que en parte esperaba una típica peli tontorrona de tiros y poco más.
La estética también está muy chula, igualita que la de The Shield: al margen de la ley, y los tiroteos muy bien rodados y cafres.
Para mí, sin ser perfecta, Sabotage se mea en las últimas pelis que ha protagonizado Arnold (The last stand y Plan de escape, que bajo mi punto de vista son dos truños).

Max Cady dijo...

Dr. Gonzo, no esperaba una obra maestra, pero al señor Schwarzenegger y a David Ayer creo que hay que exigirles algo más que buenas escenas de acción.

Es indudable que es mucho más sangrienta, salvaje y bastarda de lo que Hollywood suele ofrecer, pero aún así este furioso policíaco de personajes mezquinos y oscuros no termina de funcionar, al menos en mi caso, y es que falla en lo esencial, me importa muy poco lo que le suceda a ninguno de los personajes que aparecen en pantalla. Capacidad mínima de generar interés, y como muy bien mencionas lo que nos intentan vender ya lo han hecho mejor en múltiples ocasiones y en tan sólo 60 minutos en cada uno de los capítulos de las fantásticas The Shield o The Wire.

Sí estoy de acuerdo en que es muy superior a Plan de Escape e incluso ligeramente mejor que las dos entregas de Los Mercenarios (aunque estas van por otros derroteros), en cuanto a El Último Desafío me resultó al menos aceptable ya que además de entretenerme y contar con una realización muy superior a esta, era plenamente consciente de sus limitaciones y no se tomaba en serio, resultando en ocasiones una simpática parodia de las películas de acción ochenteras. Esta Sabotage en cambio se tiene en alta estima y es sólo un producto trash bastante bien ornamentado.

Saludos y gracias por el comentario!!!!!!!!!!!!!

P.D. Después de ver Sabotage mis expectativas se han desplomado con la producción bélica, también para este año de Mr. Ayer, Fury (aquí, Corazones de Acero).

El Rector dijo...

Desgraciadamente (porque yo si soy gran fan del ex T-800), no puedo estar más de acuerdo (aunque con matices) con tu certero análisis, Max.

Es imperdonable que una película de acción (más con Arnold al frente), resulta tan fría, indiferente y falta de carisma como sabotaje, más cercana, a una versión cafre y adulta de "Rex, el perro policía", que a un producto de primera línea (¿En serio esto se ha estrenado en cines?). Un guión lamentable (y no es esto algo que ni me sorprenda, ni me preocupe, pues no espero tal cosa cuando quedo con tito Swarzy), que quedaría en simple anécdota, si la película resultase mínimamente entretenida, pero no es así y eso, si es imperdonable.

Secuencias de acción toscas y mal resueltas, una banda sonora inexistente, personajes que no pasan de la más absoluta de las indiferencias (quitando a la pelirroja, que da un asco de cuidado, eso si) y un Arnold, al que solo le había visto repartir menos leches en aquella "Junior" de Ivan Reitman. Cierto que la fotografía es notable y que es generosa en sangre, pero desde luego, no es suficiente para hacernos digerir semejante tostonazo.

De todas formas, pienso que el más allá de todo lo comentado, el principal problema de Sabotage, es intentar operar ´fuera de los límites de la autoparodia que tan bien ha funcionado en las anteriores películas de la nueva andadura cinematográfica del ex gobernador.

El amigo Woods, por otra parte, ojalá nos haga a todos (y a él mismo) un favor, y deje de jugar a escribir guiones, porque a cada uno la hace más gorda.

La simple comparación con la divertidísima y entrañable "The Last Standing", que incluso llega a rozar la más absoluta genialidad por momentos, debería estar penada con cárcel.

Saludos.

P.D. Pese al batacazo, sigo teniendo toda mi ilusión intacta por lo que respecta a las nuevas entregas de Conan y Terminator protagonizadas por Swarzy.

Max Cady dijo...

Muy ligerísimos son esos matices, querido Rector, porque coincidimos casi al 100% en nuestras sensaciones y comentarios.

La verdad es que hay productos que ganan enteros al ser conscientes de lo que son y cuál es su cometido y la auto-parodia o ironía les sienta fenomenal, como el caso de la divertida, muy bien realizada y entretenida El Último Desafío (The Last Stand), que al lado de esta parece una obra mayor.

Ciertamente lo de Skip Wood redactando guiones es de traca, yo pensaba que el despropósito de la última entrega de las aventuras de John McClane era difícil de superar, pero esta cinta por momentos rivaliza por convertirse en uno de los peores guiones de acción en unos cuantos años.

La esperanza no hay que perderla nunca, pero no entiendo cómo Arnold u otras estrellas del cine de acción de Hollywood, aunque estén mayores o necesitados de títulos importantes, no sean más exigentes (aunque sólo sea un poco) con los guiones y producciones en los que se embarcan.

Saludos!!!!!!!!!

P.D. A pesar de no disfrutar de ninguna de las dos partes de Los Mercenarios hasta la fecha, tengo al menos curiosidad por saber que ha conseguido en la tercera entrega el bueno de Patrick Hughes, que tanto me fascinó con su estupendo western moderno y crepuscular Red Hill.

El Rector dijo...

Max, pues yo con la segunda entrega de Los Mercenarios me lo pasé teta (la primera ya es harina de otro costal). Pienso que la película se pasaba ya por el forro de los cojones la auto parodia para tirar directamente por el auto homenaje, pero claro, hay que entenderla como lo que es (y eso es aplicable, a casi todas los nuevos trabajos de estas viejas glorias del cine de acción de los 80/90.

Yo no creo que haya tanta diferencia entre las cintas que protagonizaban todos estos colosos allá por su época dorada con las de ahora, pienso que la diferencia radica más en el espectador actual y en sus pretensiones (incluso en el "que dirán"), pues en aquellos años el cine de acción era lo que se llevaba, quedaba muy bien decir que tu gustaba el cine de Stallone, Swarzy y cia... mientras ahora, si rindes pleitesía a ese perfil cinematográfico, parece que eres un zoquete. Ahora lo que mola es decir que te gusta el cine, digamos, de corte más "intelectual" y que lo de los cachalotes repartiendo hostias y pegando tiros, es para neandentales.

Si The Last standing se hubiera rodado en los 90, muchos de los que ahora la critican, la tendrían por cinta de culto. Otro tema, por supuesto, es el estado de estos actores y si están aun cualificados, para realizar este tipo de cine.

Saludos.

Max Cady dijo...

A mí lo que me irrita es que no se lo trabajen un mínimo, la mayoría de las películas de acción de Hollywood parecen producciones surgidas de una borrachera, sin prestar el mínimo interés por contar nada, sólo ruido y furia. Es como si sólo juntándose un puñado de estrellas, apretando el gatillo, y repartiendo hostias a todo el mundo, fuera más que suficiente. Es la falta de “seriedad” y no tanto si es una película de acción o no. Sin más, The Raid 2 es una autentica maravilla (pero los asiáticos suelen tomarse en serio el cine de género, o al menos más en serio).

Si estos señores y los estudios se esforzaran un poco (sólo un poco) nos podrían brindar espectáculos como Depredador, Desafío Total, La Jungla de Cristal, Point Break, Arma Letal o Acorralado. Estas cintas parecen realizadas por Howard Hawks, Billy Wilder o Ingmar Bergman al lado de la pirotecnia vacía que abunda, por desgracia, hoy día. Aunque es probable que tengas razón y las películas que menciono sean joyas fruto del azar en mitad de un océano de mediocridad.

Saludos!!!!!!!!!

Missterror dijo...

Qué horror!!! pero qué horror de película!!! Después de ver "Training day", ver "Sabotage es un bajón de los grandes. ¿En qué diablos estaba pensando David Ayer para rodar este bodrio de la manera en que lo hizo? . Como comenta El Rector, esto está más cerca de la serie de bajo presupuesto dramática, que del cine de acción que se le presupone a Schwarzeneger.
¿Qué más da que riegues todo de sangre si no has generado ningún tipo de tensión ni interés por la trama? ¿Qué me importa a mi la vida de estos policías cuando es totalmente imposible empatizar con alguno de los ridículos personajes que pululan por la pantalla? Por favor, que a Skip Woods le corten la conexión a internet de por vida para que no pueda enviar un guión a un director nunca más!!!!

Esto es un despliegue de caras conocidas sin control, y todos terminan dando abrazos al sr. Mojón ( referencia a South Park, no me refiero a Arnold... ) parea demostrarle que es alguien importante.

No soy amante del cine de acción, pero sí del cine, y esto está muy lejos de serlo.

Saludos

El Rector dijo...

Ojito que hoy leía en la prensa, que el amigo Ayer definía su propia película como una mezcla entre "El Silencio de los Corderos" y "En Tierra Hostil", casi nada...

Saludos.

Missterror dijo...

Ojito y ojazo!!! Menuda declaración!!! El Sr. Ayer está encantado de conocerse, ¿no?. Tela marinera!!!!

Max Cady dijo...

Pues sí, Missterror, una lástima que los señores Ayer y Woods se olvidaran de contar una historia y se decantaran por una simple acumulación de exabruptos, leñazos, tiroteos, sangre y más sangre. A pesar de la falta de interés y tensión, he de reconocer que al menos, aunque sea por la concatenación de furia y sangre que se sucede, la película no te invita a mirar el reloj (porque entonces habría sido de traca).

El señor Ayer puede cantar misa en hebreo, lo cierto es que con tal de que la gente pase por taquilla (ya que la película está siendo un desastre económico) supongo que es capaz de decir que es una mezcla de Centauros del Desierto y Arma Letal, cuando en realidad estamos ante una mezcla bastarda de Training Day de Antoine Fuqua y Cobra de George Pan Cosmatos con intentos (fallidos) por emular la épica crepuscular de Sam Peckinpah.

Saludos!!!!!!!!!!

SPOILER: El final, en la taberna-discoteca mexicana, más que la redención crepuscular del personaje de Wharton a lo Grupo Salvaje (que supongo es lo que buscaba Ayer), es una versión insípida del final de Ejecutor (Raw Deal), que el amigo Arnold rodó hace casi 30 años.

May Dove dijo...

A mi esta peli no me llamaba nada pero debo confesar que el reparto de guapazos me podía! Y ya con eso estuve entretenida pero nada es, NADA; Desafío Total!
Joe Manganiello es <3

roberth imagenes chistosas dijo...

que pelicula tambiena de arnol suarneger es muy buena la historia espero recibir mas peliculas.

Max Cady dijo...

May Dove, yo no esperaba una obra maestra ni la mejor cinta de acción del año, pero sí un producto digno y adictivo, máxime tratándose de quienes se trata (David Ayer, Arnold Schwarzenegger y compañía). A mí el grupo de guapazos me da igual pero reconozco que las dos féminas (sin ser deslumbrantes ni ponerme) son lo mejor de la película.

Roberth Imagenes Chistosas, intuyo en tu comentario que te ha gustado y has disfrutado de la película, así como que esperas más entregas de esta índole por parte del amigo Arnold. En primer lugar te felicito por disfrutarla, pero no ansío como tú más cintas como esta (esté o no Arnold en ellas).

Saludos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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