miércoles, 22 de octubre de 2014

Crítica: Cub (Welp)

La primera película de terror producida en Flandes, hecha gracias a ese nuevo tipo de financiación que es el crowdfunding, es un slasher en toda regla, al que no se pueden aplicar todas las reglas del subgénero porque se desarrolla principalmente en un campamento de niños de doce años. Como lo oyen/leen.

Un grupete de esos jóvenes scouts se dispone a pasar un finde en pleno monte con sus monitores y un torpe poli alejados lo más de tecnologías, playstations y candy crash sagas posibles. Pero, ay, el lugar que eligen para esa comunión con la naturaleza, para aprender los diecisietemil tipos diferentes de nudos y cómo evitar el olor de los mapaches en celo, no es tan solitario como podría parecer en un primer momento, y aislado, sí, pero precisamente por ello, se convierte en el lugar ideal para una matanza sin que nadie pueda oir los gritos de los que van a ir cayendo como moscas. El director, Jonas Govaerts, se estrena en esto del largo en lo que puede pasar por una entretenidísima mezcla entre los Goonies y Viernes 13 que, oigan, le queda más que decente, entretiene, asusta y tiene sus buenísimas dosis de sangre, violencia y muertes sádicas y macabras. Y es que en esto del terror, la edad no cuenta demasiado. 

En plena excursión, Sam, el protagonista interpretado por Maurice Luijten, un prodigio absoluto, (al que el director eligió tras verlo en un video musical, y que muestra un talento interpretativo capaz de sorprender a cualquiera y ver que va a ser una futura y muy grande estrella a este paso), que es un niño con una imaginación desbordada, descubre el escondite de un niño criado salvaje, en medio del bosque. Cuando lo cuenta a los demás nadie le cree y lo toman por un cuento de campamento. Craso error. El niño es el pequeño ayudante de un siniestro, salvaje y despiadado asesino en serie, protagonista de una leyenda en la que el niño salvaje vaga por el bosque, pero la leyenda, que no es tal, no tarda mucho en mostrarse como una realidad. Lo que no saben los invasores forestales es que este niño salvaje de leyenda es ahora la menor de sus preocupaciones. El joven y feroz director (títulos ganados a pulso con la cinta) acomete su primer largo como una bestia se prepara para atrapar a su presa, dejándonos absolutamente boquiabiertos con la imaginería rústica que se marca para hacer de cada muerte un verdadero espectáculo, diferente, imaginativo y muy, muy sádico, con algunas de las trampas mortales más retorcidas innovadoras que este fanático del terror ha visto en años. 

El título de la peli le viene al pelo, un Cub, en el mundo osuno es un cachorro de oso, en este caso, el cachorro que da sus primeros pasos como depredador y cineasta. 

Su debut en el cine no muestra la juventud como un handicap a vencer desde la perspectiva de la producción, ni da en absoluto la impresión de que ésta sea la primera vez que él y Mondelaers (co responsible del estupendo guión) trabajan juntos. 

La cinta se beneficia de un maravilloso compendio de referentes cinéfilos y cinematográficos, tomando notas de autores de la talla de John Carpenter y Dario Argento e incluso Steven Spielberg pero también se ve nítida y claramente como una cinta autoral, estéticamente propia y distinta. Esto demuestra que Govaerts ha aprendido de algunos de los mejores a la hora de crear y recrear el terror, el horror en estado puro en la gran pantalla, con el dominio de todos los trucos necesarios del negocio desde el principio de su primera peli. 

Los límites en Cub se rompen sin miedo, sin vergüenza, la inocencia infantil se pierde y diluye, y el resultado podría resultar chocante, pero está tan, tan bien hecho, que uno sólo puede tener palabras positivas ante tal decisión. 

En la Midnight Madness del Toronto International Film Fest, Govaerts advirtió a los amantes de los animales que lo que iban a ver podría dañar sus sensibilidades (por lo que ocurre con un perro en la película, mientras se declaraba un amante de los gatos... Toma friki), lo cual no deja de ser una maravillosa forma de mostrarnos cómo el cine de terror todo lo cambia... Es más fácil desatar y atacar susceptibilidades por un perro que por lo que les va a suceder a niños de doce años en pantalla. 

Como he dicho antes, otro de los méritos de Cub es que no puede jugar con esas reglas no escritas del slasher (la palabra ya viene acompañada de destetes, sexo en cabañas, porros y maldiciones), al utilizar como elenco a actores infantiles. Esto podría haber sido una receta para un verdadero desastre, pero el director lo sortea de manera magnífica. 

En la cinta, beneficiada por un puntillista guión, no se descuida en absoluto la construcción de personajes, más bien al revés, casi se puede considerar un estudio de personajes y Luijten muestra para nuestra sorpresa aristas y facetas espectaculares en la evolución de la trama, haciendo la progresión de su personaje del todo creíble. 

Govaerts, casi sin quererlo, establece un nuevo estándar para las nuevas películas de terror de hoy en día con Cub. Es una película que bordea efectivamente los límites de lo imprescindible para obtener una reacción de sorpresón en los espectadores, pero alejándose inteligentemente de lo que podría calificarse como un insulto imperdonable (algunos detalles horribles, espeluznantes, sólo se insinúan, pero hábilmente manteniendo la cámara fuera de plano). 

Pues eso, una apuesta inteligente, atrozmente divertida, con humor negro, negrísimo, a espuertas, que revitaliza un subgénero que se ha ido convirtiendo en lugar campal para típicos maníacos que se cepillan a adolescentes idiotas, borrachos o drogados y más calientes que el pico de una plancha. Es cierto que aparte de en este apartado, la cinta innova poco más, y puede incluso oler a deja vu cansino por momentos, pero en ningún momento deja de atrapar nuestra atención y ofrece todo y más de lo que se puede exigir a una ópera prima de terror. 

Destacable es la banda sonora, minimizada en beneficio de la imagen, y la fotografía, magnífica, preciosista y muy, muy interesante. 

Lo mejor: Su protagonista, espectacular. Las muertes más macabras.

Lo peor: Algunos clichés, para nada molestos.

Lo que se logra aquí, desde luego, no parece la obra de un cachorro ...


14 comentarios:

Machete dijo...

Lo de las trampas más innovadoras en años, creo que es pasarse un poco. Suelo ser menos entusiasta, o lo intento. Pero la verdad es que me lo pasé en grande con Cub. Además, fue la segunda película que visionaba el primer día en el Festival de Sitges y salí pensando, 'que bien empezamos este año'.

May Dove dijo...

Pues tiene pintaza, Damien. La verdad que después de leer tu crítica, me quedan unas ganas locas de verla yo también.
Este año en el festival has triunfado como el que más!

Damien Thorn dijo...

Machete, es cierto que peco de entusiasta extremo, pero tenía taaantas ganazas de Sitges este año, que espero me lo perdonéis!!!!
May, pintaza y de las buenas!!!
Lo de que he triunfado...he visto todos los premios, pero leyendo las críticas de nuestros compis me da la sensación de que me he dejado lo mejor por ver... Siempre me pasa!
A ver si el próximo lo devoro enteritooo!
Gracias por los comentarios, chicos!
Saludetes!

El Rector dijo...

De todo lo que me he perdido del festival, esta es sin duda a la que más ganas le tengo (quizás junto con The Babadook), esa mezcla de Los Goonies con Viernes 13 me pone más que unos besitos en el cuello... he intentado leer lo menos posible de la crítica porque quiero ir lo más a ciegas posible, pero esa notaza que le has dado y las sugerentes instantáneas con esos niños en plan El señor de las Moscas y la máscara de Jim Carrey del Dios Loki, presagian algo grande.

Por supuesto, de esto en cines no habrá noticias...

Saludos.

Machete dijo...

Si una de las primeras que ves es así de buena, como fue en nuestro caso, es normal una reacción tan favorable.

Damien Thorn dijo...

Rectorazo, pues a mi me gustó y muuuucho! Me da que a usted también....
Machete, mi subjetivismo festivales me lleva casi siempre a la exageración, pero no es el caso,es que la disfruté a saco!
Rector, ya me contarás!
Saludetes

Anónimo dijo...

Super pelicula, pero la verdad falto explicar la hisotria de sam solo pusieron unos flashback al igual que con los niños si alguien me puede decir que paso despues sera genial

Angelica dijo...

¿La música no les suena a Goblin?

El Rector dijo...

Angelica, llevo una semana intentando ver la película (no hay manera de que me funcionen los subtítulos) y si una cosa me ha quedado clara trs ver los tres minutos iniciales cincuenta veces, es que la banda sonora es Goblin total. Muy al estilo de lo viene haciendo Jason Eisener o de lo escuchado en la genial "It Follows".

Si la película mola la mitad, de lo que lo hace la banda sonora, lo voy a flipar.

Saludos.

Angelica dijo...

Rector, yo la acabo de ver en www.gnula.nu, con subtítulos, y me gustó mucho, aunque no soy fan de ver películas de violencia con niños, pero la película está muy buena.
Saludos desde Perú.

El Rector dijo...

Angelica, gracias. Miraré a ver si puedo sacar algo en claro de ahí, que le tengo muchas ganas a la puñetera película.

Los niños siempre han sido un buen filón en el cine de terror y han protagonizado muy buenos momentos dentro del mismo. A mi si suelen gustarme ese tipo de películas. Espero que "Cub" esté a la altura de las expectativas creadas.

Saludos.

Missterror dijo...

Por fin he podido verla!!! Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que comentas Damien. "Cub" para mi ha sido una sorpresa, no porque invente nada nuevo, sino porque reaviva el género slasher y encima con el super mal rollo de tener niños como protagonistas.
A mi me ha encantado esa lucha por la supervivencia, el tú o yo infantil siempre es cruel, pero en "Cub" se lleva al extremo.
Me hubiera gustado un poco más de historia del serial killer, para meterme más en situación, aunque sinceramente, para mi él era un secundario total. Es imposible no entender que Sam (el grandioso Maurice Luijten) es el centro total de la historia, como es imposible no hacer mil conjeturas sobre el futuro, en un final que cierra de una forma maravillosa la historia de estos cachorros.

He tenido que esperar bastante para ver esta película, pero definitivamente, la espera ha merecido la pena.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola,
Ya vi la pelicula y me parecio super buena, pero solo me quedo una duda, que no pude entender realmente, es sobre Sam y su historia, era el mismo chico de la mascara o era un gemelo perdido, o si era otro chico sam lo mato? nose me quedo esa duda, si alguien me pude explicar, mil gracias :)

El Rector dijo...

Gran película. Después de recibir tantos elogios, corría el riesgo como suele ocurrir en este tipo de supuestos (véase "The Babadook") de que la cinta no pudiera cubrir las altas expectativas, pero nada más lejos de la realidad.

Un slasher de los de antes que mezcla de manera perfecta terror y aventuras muy en la línea de lo que ya pudimos ver en otra estupenda y reciente cinta: "Aux Yeux des Vivants". No sabría por cual de las dos decantarme, la verdad.

"Cub" es una película entrañable que maneja a la perfección los tópicos de todos los subgéneros que maneja y que como en el buen cine ochentero, pone especial mimo en una banda sonora que pone la piel de gallina.

Los niños geniales, violenta y con algunas muertes francamente imaginativas. El único pero quizás, algunos agujeros del guión, como el porqué de los asesinos, que no termina de quedar claro.

Anónimo, SPOILER no era el mismo chico, son dos críos distintos (poco sabemos del asesino) y si, Sam lo mata y ocupa su lugar al lado de su mentor/captor.

Saludos.

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