sábado, 28 de marzo de 2015

Crítica: Poker Night

Hay que ver qué gustico nos da cuando sin comerlo ni beberlo, sin esperar nada del otro mundo, nos encontramos con un peliculón como la copa de un pino... Eso es lo que más o menos me ha pasado con “Poker night”, peli canadiense dirigida por Greg Francis y con un reparto más que competente, cuya trama podríamos resumir como un thriller enrevesado en el que un detective recién ascendido es secuestrado por un sádico asesino en serie enmascarado (de esos que tantísimo me gustan) y la única opción de sobrevivir es ir aplicando las lecciones aprendidas en las habituales noches de póker con los mejores detectives que han pasado por su departamento.

Así, con una estructura MARAVILLOSA, diferente a todo lo visto, inteligente y rompedora, iremos asistiendo a modo de flashbacks a esas reuniones en las que se imparte sabiduría policial y en las que rizando el rizo se nos contará otra historia en flashback a lo doble tirabuzón.

La peli, sin pretensiones de obra maestra, cumple con su cometido de sorprender, impactar y entretener más que sobradamente, y lo que comienza como una peli de terror al uso acaba derivando rápidamente en un inteligentísimo thriller de suspense puro y duro que se sostiene aparte de en su estructura narrativa soberbia, en unas interpretaciones absolutamente deliciosas, destacando las de Ron Perlman, Giancarlo Esposito, Corey Large, Titus Welliver y Ron Eldard como el grupo de veteranos, la voz de la experiencia y la sabiduría para el personaje protagonista de Beau Mirchoff, el recién llegado e igualmente estupendo. Para redondear la cosa-ya saben lo mucho que me va el rollo enmascarado-el asesino se curra la máscara cosida y otorga un aire fresco al thriller, con dejes del mejor coreano reciente. 

Los flashbacks que son el armazón de la estructura van a distintas épocas, según quién sea el veterano que cuente su historia, y los hay desternillantes, retorcidos, dramáticos... Y sirven en todo momento para los giros constantes que va dando la trama, de manera coherente, consistente y necesaria, respondiendo a todas y cada una de las comprometidas preguntas que van surgiendo durante el metraje, revelándonos que todo está ahí por algo, los personajes, los lugares, cada una de las escenas, nos da qué pensar, nos pide un ejercicio de reflexión más que interesante, porque el director no nos trata como a retrasados a los que hay que explicar todo seis veces, y eso, cuando sucede y funciona, la verdad, es de agradecer... 

La cinta nos puede traer a la mente a numerosas pelis de suspense, la mayoría olvidables, de la década de los 90 en las que el único objetivo parecía ser impresionar al respetable estilísticamente pero luego cometían tremendos fallos de guión prácticamente insalvables. También nos puede recordar en su propuesta estilística a grandes pelis como “Dead again” de Kenneth Branagh del 91, o “Análisis final” del 92, de Phil Joanou, que anda un poco perdido, esperemos que “The Veil” le vuelva a traer donde merece. Pues bien, puede recordarnos ápices de muchas pelis, pero desde luego no hemos visto-yo al menos-un desarrollo como este jamás. 

La mayoría de las cintas de suspense invierten sus energías constantemente en el establecimiento y exposición de las patologías enfermizas y las motivaciones de los asesinos, pero en este caso, el director y guionista Greg Francis nos distrae la atención por completo con una estructura de muñeca rusa de la que van surgiendo uno a uno los flashbacks que a su vez se desarrollarán dentro de otros flashbacks. 

A pesar de su amplia labor en televisión como director, regidor, guionista, los trucos que Francis lleva a cabo con este prodigio que es "Poker Night" en un alarde de estilo propio que no sería extraño le lanzara a la categoría de autor de culto, son relativamente simples, por medio de la imagen fija, la cámara lenta y la pantalla dividida, recursos todos básicos, pero que funcionan en conjunto más que de sobra. Además, tiene algunos momentos de verdadera inspiración con un despliegue de gags visuales correctísimos que para sí quisieran directores más asentados. 

Cierto es también que después de tantísimo trino y mordente, tanto giro de guión y estructura, la solución podría haberse revestido de un tono mucho más intenso, pero la cinta es tan, tan buena que ni siquiera lo necesita y ese final relativamente plano no es sino otro acierto más. 

Narrativamente, la historia parte de una introducción que invoca un lugar común en lo que es el cine negro, arrancando en un momento culminante para ir poco a poco dando marcha atrás según los acontecimientos que condujeron a ese momento inicial que se nos ha presentado, y haciendo uso de la voz en off desde el primer momento, como en un buen clásico detectivesco. 

Las apuestas argumentales y las líneas de la trama están tan profundamente y bien entretejidas, en continuo conflicto que es imposible no sorprenderse con el desarrollo de los personajes en ese camino que nos explica quiénes son y cómo han llegado hasta allí. 

El jugoso guión parte de historias en miniatura contadas por los agentes de policía en su tradicional noche de juego para tejer algo mucho mayor que enlaza con la historia principal-que implica la detención del psicópata, el antagonista enmascarado, y la búsqueda del protagonista cuya vida corre peligro, sin dejar de bombardearnos con preguntas que ni el más astuto podría resolver de golpe y porrazo. 

El guión se va configurando para ir dándonos apenas las pistas necesarias para ayudarnos a conformar múltiples teorías plausibles que van y vienen y que constantemente evolucionan y cambian. Y eso es una gozada. 

Estilísticamente, como no podía ser de otra forma, la película es un cúmulo constante de referentes en el que apreciamos un toque absolutamente Guy Ritchie predominante. Así la peli tiene puntos que nos pueden recordar a “El club de la lucha”, “ Mulholland Drive” y “Los elegidos” por ejemplo, con retazos oscuros y divertidos a partes iguales, con personajes únicos, confusos, cobardes por momentos pero valientes en un violento y singular viaje hacia territorios inexplorados. También tiene numerosos elementos oscuros, sombríos, con zumbidos de imagen y areniscas nihilistas, un poco al estilo Balagueró incluso, con un tufillo noir al más puro “SE7EN”. 

Pero con todo, es difícil, muy difícil, reducir la película a cualquier etiquetado simplista, ya que contiene a modo de inspiración y homenaje tantos elementos memorables de tantas películas memorables que parecen extraídos a propósito y yuxtapuestos para lograr el resultado final, maestro.

“Noche de Poker” es en definitiva una obra desconcertante, un descenso a los suburbios inquietantes del infierno como ya hemos visto mil veces, pero de manera distinta, con un detective juzgado como novato en su primer aprieto verdadero y asistido por los ecos recurrentes de una mesa con tapete verde, escaleras de color y mucha, mucha mala baba, y con un villano perfectamente elaborado, como los grandes, que da lugar a la introspección del espectador en busca de nuestros rincones más pérfidos. 

La narración a base de capas es a su vez efectista y muy, muy efectiva, con esa combinación de giros y vueltas que nos mantiene en vilo hasta el final, mucho más fresco de lo que estamos acostumbrados, con momentos delirantemente divertidos, rupturas de la cuarta pared en un diálogo directo con el espectador y una edición y montaje absolutamente primorosas, que hacen de la peli una cita obligada para cualquier amante no ya del género, sino del cine en general. 

Lo mejor: Su estructura marciana.

Lo peor: A veces, en su ejercicio de humor negro se convierte en algo políticamente incorrectísimo (sobre todo en cuanto al tema de la pedofilia).


8 comentarios:

Max Cady dijo...

Estupenda crítica Damien, y bastante de acuerdo con lo que mencionas en ella (aunque a mí ese 9 se me hace algo excesivo). Sin duda es una gratísima sorpresa esta cinta de serie b, que aspira a convertirse en una pequeña joyita. Lo cierto es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un thriller de estas características que bien podría definirse como un cruce gamberro entre Saw y Sospechosos Habituales.

Aunque contiene algunos giros “más que sorprendentes” y algo tramposos, la verdad es que está fantásticamente realizada y hace que pases 100 minutos enganchado a un puzzle de historias que acaban dejando un gratísimo sabor de boca. Película 100% recomendable y disfrutable.

Saludos!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Sutter Cane dijo...

Pues no tenía ningún conocimiento de esta película hasta ahora y con tu crítica me la acabas de vender por completo. Como gran fan del thiller que soy y por todo lo que comentas de ella me temo que esta cinta me va a gustar y mucho.

Maravillosa crítica y gracias por descubrirme está a priori interesante película.

Missterror dijo...

Pues yo tampoco la tenía fichada :( Me he quedado con muchas ganas de verla. Todo lo que comentas en tu fantástica crítica me trae, todo!!!
Ojalá pueda verla pronto y quitarme el sabor amargo de las películas que me estoy tragando ultimamente, porque no se salva ni una...

Saludos!!!

Damien Thorn dijo...

Max, amigo, qué gusto tenerte por aquí de nuevo!!!!!!
Ya sabes de mi tendencia a lo exagerado y barroco y lo generoso que soy con las estrellas... Pero sí, esta peli ha sido la gran sorpresilla de mi año, una serie B potente como supermegaproducción con tantísimas virtudes que sí, le casco el 9!!!
Espero que te traten bien!
Un saludo grandote!
Sutter, ya me contarás cuando la veas, pero sí, me da a mí que te gustará!
Pobrecica mi MissT!!!!
La verdad es que estamos en época de truños y vemos cada castaña que nos debería quedar una pensión para el día de mañana, que acabaremos todos grillaos de ver tanta carroña!
Ponte Poker night en cuanto puedas y quítate esa espinita!
Un saludo muy grande a los 3
Infinitas gracias por comentarme, amiguetes!

May Dove dijo...

Ole, si la crítica ya me había ganado, la nota me gana más; pero el comentario de Max sobre la mezcla entre Saw y Sospechosos Habituales ha terminado de cerrar la decisión!
Si, si y si!

Damien Thorn dijo...

May, es espectacular, la verdad, así que no hay que perdérsela!!!!
Saludetesssss

Alberto García Gastón dijo...

No me ha gustado mucho. Muchas escenas me han provocado risa. El villano lo he visto muy light. Le pongo un 6.

Damien Thorn dijo...

Vaya, Alberto, lamento que no te haya gustado demasiado!!!
A mí, como ves, me encantó...
Un saludete y gracias por leernos!

Publicar un comentario en la entrada

Comparte tu opinión con nosotros y si te da problemas el formulario, insístele un poco, suele ser bastante cabronazo cuando quiere (y quiere muchas veces, por ello, ten la precaución de copiar tu comentario antes de publicar, por si las moscas y vuelve a repetir la operación).