sábado, 14 de marzo de 2015

Crítica: The Underneath

Partamos diciendo que una peli que dura 69 minutos no puede hacerse larga (fuera esos dobles sentidos, por favor) y si lo hace es que es una castaña pilonga infumable. Desde luego, no es el caso, aunque el resultado de la peli deje bastante que desear.

Estos guiris están locos. ¿Por qué diablos una atractiva, bien situada económicamente y fogosa pareja de recién casados en lugar de elegir un destino así, rollo español cañí, como Mallorca o Tenerife, o ya en plan derroche, la Ribera Maya o las Maldivas, se decanta por un fín de semana de acampada salvaje?... Este es el inicio de la peli tras ver cómo una especie de arenas movedizas engullen a un chaval que iba de paseo con su perrillo, y claro, uno piensa, “todo lo que les pase, las perrerías más depravadas, los animales depredadores que se les echen encima o el típico psyco americano que colecciona loros disecados, lo tienen bien merecido por gilipollas...”. Cuando digo “uno piensa” me refiero al que ésto escribe, o sea, es lo que yo pensé, que hay gente muy susceptible por ahí suelta.

Ella, Jess, que es súper-mega intrépida y a la sazón, la inductora de esa idea estúpida de acampada de luna de miel, nada más empezar la caminata ya empieza a cansarse y se asusta-subida de volumen a lo japo malo incluída- de una serpiente. Vamos a ver, bonita, ¿què esperabas encontrarte en el campo, un Samsung S5?... Ah, por cierto, la lerda de nuestra prota, además es claustrofóbica (genial para dormir en una canadiense de esas de “se montan solas” del Decathlon) y le tiene fobia a los insectos, ejem... Pero dejémos un momento a ella y vamos con él, con Wayne, que es un beefy que dedica el 80% de sus comentarios al sexo y es también muy intrépido, tánto como para lanzarse a un lago por un precipicio... de dos metros de alto... Prosigamos, porque me enciendo. 

Caen, como era de esperar, y rompiendo todas las reglas de la física, la geología y la Ciencia en general, por las arenas del principio y van a parar a una cueva. Ella salva su móvil, que parece importarle más que el hecho de que a su recién estrenado maromo se le sale la cabeza del fémur por la carne. 

Pese al destrozo femoral deciden sumergirse en una poza y bucean hasta llegar a la despensa del ser intraterrestre y se encuentran un montón de cadáveres a medio comer y al perrillo de la intro. Ella, que además de todo lo anterior es muy zoóloga y yo diría que hasta con un toque paranormal dice que no hay animal en tooooda la naturaleza capaz de devorar a un perro así. 

Disparate tras disparate, ella, que quiere aspirar al mejor largo documental sigue grabando todo con su móvil hasta que por fín se enfrentan al primer hombre subterrestre que les ataca. 

La zoóloga mata a uno con una roca y provoca un hundimiento al que sobreviven. 

Pero la herida del fémur va a peor y ella, amorosa pero superviviente, decide dejarle ahí, sufriendo su septicemia, para salir a buscar ayuda. 

Le deja sentado justo enfrente de una pared con un agujero, y alrato, nuestro hombretón lisiado oye algo tras las paredes. Se asoma para quedarse patidifuso contemplando una... ¡orgia de seres!, que en grupo comen mientras fornican a lo neanderthal. Todo muy bonito. 

Y poco más, que no quiero fastidiarles este gran misterio que entraña el final de la peli... 

Como decía al principio, es muy difícil que una peli así de corta se haga larga, y en este caso larga no se hace, porque es bastante graciosa y roza lo ridículo por momentos. Pero la verdad es que el espíritu de algo tan grande como “The Descent”, por ejemplo, está demasiado presente, y los dos actores no son lo que se dice animales escénicos, así que sin llegar a aburrir, The Underneath es una peli sin muchas aspiraciones pero con aún menos resultados. Un poco de producción más y pasaría por decente, pero como entretenimiento palomitero desde luego que sirve y lo mismo tiene su público...

Lo mejor: 69 minutos.

Lo peor: Efectos especiales (?), diseño de criaturas (hombres y mujeres bañados en arcilla blanca) y tufillo a pelis como The Descent, Arenas movedizas o Temblores omnipresentes. 

Para echar un ratillo y no sentir que se ha perdido el tiempo miserablemente, lo cual, oigan, no es poco.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Je,je,je je,gran critica,damien,un placer

baruk dijo...

Gran critica como siempre,aunque la peli es una castaña,felicidades

May Dove dijo...

Dios santo... hay miles de animales que se pueden comer un perro y dos y tres xD
Pero bueno, que no viene al caso. Lo que viene al caso es que hay gente que si se va de acampada salvaje como luna de miel, pero es gente que le gusta esto, no gente que lo odia.
A mi lo que me gusta es leerte porque me meo!

Damien Thorn dijo...

Anónimo y baruk, muchisimas gracias, majetes, jejejeje...Sí, la peli es flojilla...
Y May, guapa, muchísimas graciasssssss!Yo a la gente de estas pelis es que les daba dos guantás sin guante...
Saludetes, mozos!

May Dove dijo...

Les puedes dar dos guantás sin guante, pero no te lo quites delante de ellos, que entonces cuenta como duelo a las tres de la mañana!
Exijo una satisfacción!

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