domingo, 19 de abril de 2015

Crítica: Visitantes

Nueva producción que nos llega desde México, país tradicionalmente con una buena producción fantástica pero que últimamente no ofrecía nada digno de recomendar. Aunque bien pensado… ¿quién está últimamente ofreciendo buenos productos? Y lo peor ya no son las sensaciones sino esos prejuicios hacia las filmografías latinoamericanas que muchos consideran faltas de calidad. Pero dejémonos de reivindicaciones y vayamos al grano.

“Visitantes” es un film de terror clásico que nos llega de la mano del realizador novel en el campo de los largometrajes Acán Coen. El propio Coen junto al guionista Eric Arcos nos traen una película con un considerable presupuesto –eso para los que dicen que las producciones de este origen y similares suelen ser humildes y por lo tanto, acreedoras de muchas carencias- de casi un millón de dólares USA. Quizás desde la distancia –no voy a decir ignorancia ya que alguno se puede sentir ofendido- ese millón puede parecerle poco, pero convendría recordar que no depende de la cuantía sino del país; no es lo mismo un millón en España que en México o Marruecos. Y no, no estoy contrariamente al mensaje del inicio despreciando a la industria mexicana, solo que –doy fe de ello- el nivel de vida y precio de las cosas es, lógicamente, diferente. 

De hecho, solo hay que ver cómo al frente de la película está Kate del Castillo, una de las actrices más queridas de aquel país –conocida en España por varios de sus culebrones- con incluso algún papel al otro lado de la frontera estadounidense y Raúl Méndez, otro icono del mundo del entretenimiento mexicano. 

Pues bien, el film fue estrenado la semana anterior a Navidad y ya solo en sus primeros días recuperó la inversión a pesar de competir con títulos como “El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos”, “Exodus: Dioses y reyes” y “Los pingüinos de Madagascar”. En su segundo fin de semana, ya llevaba recaudado el doble de lo que costó. Para terminar con este rollo dejaré un dato significativo a la vez que concluyente: “Más negro que la noche”, el film de también terror que -aunque particularmente dejó mucho que desear- estaba destinado a convertirse en el film del año triplicando a este en presupuesto, logró recaudar 4.6 mill. de dólares USA. Este, finalmente se hizo con 3.3 mill. Sí, es menos pero mientras “Más negro…” no llegó a doblar su presupuesto, esta lo cuadriplicó. Y ya no tanto económicamente como en cuanto a sensaciones… 

Para empezar, voy a jugar al despiste. Quizás no sea la forma más correcta para empezar un análisis, pero veréis como tiene su razón. 

Una extraña web. Un hombre obsesionado. Una casa abandonada. Un crimen cometido siglos atrás. Una casita de muñecas… ¡Cuervos! Cualquiera de estas cosas o motivos las hemos visto protagonizar por sí solas una película. Pues bien, ¿cuál de ellos creéis que es el motor de esta? Pues no. SON TODAS. Sí, Coen y Arcos parece que eso de “La avaricia rompe el saco” o “El que mucho aprieta poco abarca” no lo conocen metiendo en su película un montón de conceptos y tópicos del género. Pero para nuestra sorpresa, la cosa no está tan mal hilvanada como parecería. La pareja consigue construir un argumento sin demasiadas estridencias que sobre todo saque partido a sus puntos fuertes, entre ellos las interpretaciones de sus protagonistas, una dirección artística solvente o unos efectos especiales decentes. Por partes. 

Como toda película de género moderna sus responsables han seguido esa corriente vigente de hacer mucho énfasis en el drama, la desesperación y el consecuente desequilibrio emocional y mental, y en este aspecto, como hemos dicho al inicio, “Visitantes” se ha cubierto las espaldas. El que crea que Kate del Castillo por ser una actriz de telenovela va a sobreactuar, está bastante equivocado. Acoge a la perfección ese rol de “madre coraje” dejando casi en evidencia a otras actrices contemporáneas suyas semi-consagradas en el papel y/o género, véase por ejemplo, Belén Rueda. 

Sin embargo que ello no nos lleve a pensar que esto es un drama psicológico al estilo de “The babadook”, no. Las interpretaciones están muy bien y para mí es uno de sus puntos fuertes, pero “Visitantes” en sus formas es más convencional. 

Con esos elementos que hemos enumerado y un montón de influencias de toda clase para hacer aún más complejo el conjunto, el film se acoge a ese común denominador del género de picar en la curiosidad del espectador para tenerlo entretenido en la butaca. En el proceso van dosificando los sustos, sustos todo sea dicho vistos una y mil veces obviamente a raíz de esa amalgama –niños fantasmas corriendo, puertas cerrándose de golpe, extrañas compañeras de bañera, remembers oníricos, damas de negro, etc. etc. etc. etc. etc. y así hasta dos líneas más-, pero que sin llegar a funcionar en términos de acongojar al personal, sí que lo hace, insisto, en cuanto a entretener. 

Y una cosa más, hay detalles interesantes que denotan que la película ha sido hecha con cariño. Esa sonrisa del protagonista cuando charla con el policía en el exterior de la casa abandonada o que el niño tenga más… recursos que los habituales en su rol, son algunos de estos detalles que a las claras dicen que sus responsables han mimado el producto. 

El problema es que, dejando de lado el grado de abducción según quién de esta propuesta, su final es un poco “porque yo lo digo”. Se ha de agradecer que se haya buscado una resolución original, pero la razón ya es otra cosa. Eso sí, que nadie lo utilice como arma para atacar a la película ya que este es un mal extendido en el género. 

Pasando ya a la puesta en escena, decíamos que el film se beneficiaba de una dirección artística destacable, empezando por el propio y envidiable tren de vida de los protagonistas y terminando por esa mansión abandonada que cumple con todos los requisitos de toda casa encantada. 

Los efectos especiales no son desdeñables. Es cierto que no son originales y que su número tampoco es excesivo, pero los que presenta tienen un mínimo de calidad. Sé que comparar no es bueno, pero hemos visto producciones patrias o incluso norteamericanas con menos ambición y cuidado por el detalle que esta “Visitantes”. 

Resumiendo, “Visitantes” puede parecer un producto más, perjudicado encima por los injustos -¿cuándo no lo son?- prejuicios a causa de su origen, pero tiene un buen poso para al menos darle una oportunidad. No me extrañaría que, a pesar de que su factura técnica y artística sea notable, tuviese en un futuro cercano un remake gringo.


4 comentarios:

Damien Thorn dijo...

Qué buena crítica, amiguete Chanpooo!Con ganazas me quedo y eso que no le veía muy buena pinta... Pero dado el panorama, con tu crítica y ese seis ya me vale...Ya te contaré!

May Dove dijo...

Pues querido amigo, esto tiene una pinta que no te digo... la verdad es que has hecho que me entren unas ganas loquísimas de verla pero ya!!
Espero que esté a la altura de tu crítica :)

Chanpoo dijo...

Glups... ¡Qué responsabilidad! ¡Qué responsabilidad! ^____^

May Dove dijo...

Jajajajajaja
venga, que ya la tengo en casa...

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