domingo, 29 de noviembre de 2015

Crítica: The Hive

La pérdida de memoria se ha convertido en un recurso muy familiar tanto para los guionistas como para los críticos, sean profesionales o aficionados como un servidor. De hecho, se podría jugar con el término y decir que de esta afección tampoco se libran estos últimos cuando se quiere referenciar una película con una premisa idéntica y se vincula automáticamente a “Memento”. Este es uno de esos casos. ¿Nadie se acuerda –nunca mejor dicho- ya de “Recuerda”? Pues puestos a buscar parecidos, casi me quedaría con la de Hitchcock…

Aunque a decir verdad, “The hive” no es ni de “papá” ni de “mamá”; aunque parta de una pérdida de memoria sí que se puede decir que es una obra original. De hecho, el secreto de su… sí, podríamos decir ‘éxito’ está en que su primera hora desconcierta al traernos un conjunto que hace del misterio y de los cambios de registro, su línea directriz.

Porque para empezar parece un film de terror formal. Solo hay que ver el maquillaje del protagonista y alguna que otra imagen cruenta que te hará exclamar cualquiera de las versiones que hayas ad@ptado del significativo WFT!. Pero el asombro no terminará ahí ya que rápidamente pasaremos a “otra” película. Sí, otra.

Tras esos cinco/diez minutos iniciales “The hive” se convertirá en una comedia romántica al uso. ‘Al uso’, pero no tópica. Las situaciones son las comunes –el típico ligón, un campamento, tretas para llevarse a la chica “al huerto”, etc.- pero los diálogos y resoluciones de algunas situaciones son tan ingeniosas como, si se me permite la cursilada, encantadoras. La pareja protagonista tiene química, y ahí es en donde en parte se me cae la referencia de “Memento”; veo más –salvando las distancias- a Gregory Peck e Ingrid Bergman que al thriller obsesivo de Nolan.

Pero tranquilos, que la película no tardará en volver a girar hacia el género cuando, y siempre bajo la tiranía de los flashbacks, se nos cuente el detonante que llevó a nuestro protagonista a su actual estado. En ese momento primero pensaremos que estamos ante un nuevo exponente de la marea “zombie” que desde hace casi un lustro intenta ahogarnos, pero no tardaremos en darnos cuenta que las influencias son otras. Porque sí, porque a lo dicho de las resonancias de utilizar la amnesia como punto de partida tenemos que sumar una peculiar “plaga” de endemoniados de claro regusto “Evil Dead”. ¿Sorpresa? Depende.

Está claro que el planteamiento ideado en su día por Raimi, sin ser del todo original, resulta propicio para un tiempo como el que nos toca vivir en el que la otra plaga, la de zombies, es lo que demanda el mercado, o al menos, a la que responden grandes productoras o simplemente productores independientes. Si sumamos el creciente interés de los últimos tres años a todo lo que huela a demonios y posesión, la fórmula, como decía creada por Raimi, da respuesta a estas dos inquietudes comerciales.

Sin embargo, su director David Yarovesky, como también guionista junto a un tal Will Honley, no se resignan en buscar un problema, una excusa que propicie la situación, sino que ahondan en él dando al menos la impresión de tener más ambición, esa de la que muchas veces se olvidan las producciones de “serie B”. Es cierto que analizado fríamente ese trasfondo pseudo-científico se reduce a un relleno, pero como vengo diciendo… ¿cuántas veces hemos visto en otras películas que ni se dignan a darnos una explicación? Además, bajo mi punto de vista tiene los suficientes detalles como para no caer en un análisis tan frívolo y distante. A veces hay que dejarse llevar.

Por ejemplo, recurrir a la ‘guerra fría’ y a la imaginaría soviética me parece una buena premisa. Alguno puede pensar que es una americanada más, señalar a los rusos como los ‘malos’ de la película como otras tantas veces, pero cuando uno vea la película –tampoco es plan de destriparla- se dará cuenta de que no. Encima, para los nostálgicos es un disfrute reencontrarse con Elya Bassin, un clásico de los ochenta arrinconado ahora al mundo de la televisión.

Y por si faltase algo, dado ese entorno tampoco nos extraña la elección soviética ya que los amigos del Mundo de Misterio de sobra conocerán procedimientos y experimentos que estos realizaron con fines militares. Eso sí, esta parte tampoco escapa a esos ecos de otras producciones ya que hace poco vimos en “El Instituto Atticus” un planteamiento parecido.

Pero lo mejor, dejando de lado ya decisiones creativas y puestas en escena, es la elección de los poseídos como “arma”: las connotaciones bíblicas, el “Somos legión”, pasará desapercibido a los adolescentes y jóvenes a los que en un principio parece ir dirigido el film, pero es otro de esos detalles que a las claras demuestran el grado de madurez de la producción.

Luego, su mensaje, ese que justifica la parte de “comedia romántica”, puede parecernos blandito y de cara a la galería, pero yo creo que cierra el círculo permitiendo que el conjunto resulte redondo. De la resolución final, por otro lado, no puedo hablar mucho ya que la destriparía, pero volvemos de nuevo a los “parecidos razonables”.

Para ir acabando decir que los efectos de maquillaje se encuentran a un nivel muy alto, destacando los ojos de los poseídos; la dirección artística bien equilibrada entre el punto teenager y lo macabro; y hasta el apartado musical tiene su justo protagonismo, no en vano la misma está producida por el célebre Steve Aoki. Que sí, que es un tipo centrado en el mundo del dance, pero no seré yo quien desprecie el talento de alguien por pertenecer a un mundo tan a su vez desprestigiado. Además, ¿quién no recuerda ese “Warp speed” con voz de J. J. Abrams?

Para terminar, ahora sí, otra chorrada. He sacado a relucir el nombre de Raimi en un par de ocasiones. Es curioso que uno de los protas del film sea Sean Gunn, hermanísimo del más conocido James Gunn. ¿Paralelismo con los hermanos Raimi? Ya había dicho que era una chorrada…

Resumiendo; no es casualidad que el nombre de Aoki adquiera importancia ya que el film bien podría venir tutelado bajo el sello MTV ya que es colorista, comercial y efectista, pero no por ello debemos desecharlo. Tiene una buena estructura detrás y los suficientes detalles como para causar una grata impresión; de hecho, para mí se ha convertido en una de las sorpresas del 2015. Mezcla de géneros y conceptos ya vistos que funcionan como una unidad homogénea gracias al inconformismo y un puntito de pasión.


7 comentarios:

Missterror dijo...

Poco más que añadir a tu gran análisis Chanpoo, coincido en lo escrito. "The Hive" es de esas películas que sorprenden, porque te da un 2x1 sin esperarlo. La verdad es que me a medida que avanzaba, me costó hilvanar la trama, pero finalmente se consigue. Es cierto que le falta algo que termine de explotar definitivamente una trama y la otra, pero en conjunto apoyo ese siete que le das y añado que la banda sonora le va como anillo al dedo.

Saludos

Chanpoo dijo...

G - R - A - C - I - A - S ^___^

El Rector dijo...

También coincido con vosotros. Un poquito de aquí y un poquito de allá que aunque de entrada desconcierta bastante, porque para mi gusto, el royo "Memento", no termina de funcionar como debiera (no todo el mundo es Nolan), al final, si es cierto que todas las influencias amalgamadas, terminan dejando un buen sabor en boca e incluso destilando cierta personalidad, lo cual no era nada fácil dadas las circunstancias.

Personalmente, el filme toca dos universos que me fascinan como es el de las posesiones por un lado y el de índole más científica por el otro, y como comenta Chanpoo, las connotaciones bíblicas están muy bien abordadas. El "Somos Legión" ya ha dado para bastantes buenos /grandes) ratos dentro del género, sin ir más lejos "La Invasión de los Ultracuerpos" que ya abordaba de manera magistral la idea del panal, aunque en este campo me quedo con las complejidades de la conectividad de la carne, el metal y la mente, que nos regaló el colectivo Borg de la saga "Star Trek", y que tiene también mucho que ver con lo que se expone en la película.

Grata sorpresa.

Saludos.

Patrick Bateman dijo...

Hombre, esas dos comparaciones parecen inevitables, al menos por lo que comentas. Espero que no hagan que me lleve un chasco cuando la vea.

Chanpoo dijo...

Me encanta cuando la gente está de acuerdo conmigo, jejejjejeje... Gracias Rector.
Patrick, ya sabemos cómo de engañosas son las expectativas. Cógetelo como un divertimento, y adelante.

Sujeý Rodríguez dijo...

Alguien expliqueme no le entendi jaja.

Chanpoo dijo...

Hola, Sujey. ¿Qué es lo que no entendiste? ¿La película, la reseña, por qué razón estamos en este planeta...?

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